Nuestro destino

Este amor que siento por ti es verdadero y especial.

Con cada paso que dimos descubrimos que nada en este mundo nos podría separar.

Eres mi vida y no habrá un amor igual en mi.

Cuando te conocí jamás creí que te volverías tan importante para mí.

Por ti hago cosas que jamás imagine que haría.

Siempre volverás a mi y yo volveré a ti... porque ese es nuestro destino...

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15. Capítulo 15

Terminando la película fuimos a comer, no deje reír con todas las bobadas que decía él.

-¿que quieres hacer ahora?- me pregunto después de comer.

-mmm... vamos ahí- señale un pequeño karaoke, se veía divertido, a lado de los participantes había un enorme mono mecánico y si no le gustaba como cantabas te vaciaba un balde de agua y si le gustaba te dejaba escoger uno de los ositos de peluche que se encontraban en una caja de cristal detrás de él

-¿estas consciente de que ese mono nos va a mojar?-

-tal vez nos aplauda y yo quiero un osito- lo tome de su mano y lo guié hacia ahí.

-entonces vamos por ese osito- Compramos las entradas y esperamos a que la chica que estaba cantando terminara, por fin fue nuestro turno, escogimos algo en pareja,"Down" de Jason Walker. Liam cantaba demasiado bien, terminamos la canción y gracias al cielo al mono le gusto y nos dejo tomar un osito.

-¡oye eso fue genial!- salimos del lugar -¡deberías de ser cantante!-

-Canto horrible, ademas eso no es lo mio-

-tienes una voz preciosa y gracias por el osito-

-fue un placer¿ahora a donde vamos? ¿sabes patinar?-

-soy un asco-

-pues yo te enseñare- me jalo hacia la pista de patinaje, compro las entradas y nos entregaron todo lo que necesitábamos. Desde el primer paso que di adentro, me resbale, por suerte el me tenia sostenida del brazo.

-Llegare muy adolorida a casa- dije la tercera vez que me soltó he intente hacerlo yo sola, pero me caí.

-yo aprendí después de ochenta caídas y haberme roto tres costillas-

Lo mire -¿es enserio?-

Soltó una carcajada -es broma chaparra, no pongas esa carita-

-Lo único que tienes que hacer es concentrarte en tus pies- me tomo de la cintura y sentí algo extraño -no pienses en nada más que en tus pies- pero con sus manos sobre mi cintura y su aliento rosando mi cuello era imposible concentrarme en mis pies, esto era nuevo, no lo había sentido nunca antes cuando me encontraba con él.

-¿estas lista?- asentí sin pensar en lo que dijo, me soltó y no dure ni un segundo de pie.

Rió -por lo regular las personas duran tres segundos de pie-

-no te burles- reí

-esta bien lo siento, de nuevo- hizo lo mismo y volví a sentirlo.

-Concéntrate en tus pies chaparra- me saco de mis pensamientos.

-¿por que me dices chaparra si no eres tan alto?-pregunte, con dificultad me di la vuelta para quedar frente a él

-mucho más que tu si, ademas soy mayor que tú, eso me da derecho a hacerlo-

-Solo eres tres años mayor que yo-

-Casi cuatro, pero si te molesta te dejare de llamar así-

-No me molesta, porque solo tu me dices así y siento que...-

-Tenemos una relación especial y tu eres especial para mi y si alguien más llega a llamarte chaparra iré a patearle el trasero porque solo yo tengo derecho-

-¿que?- no pude evitar reír.

-Para mi es eso y no te rías-

-no, es que tienes razón, yo siento lo mismo-

-Bien... no permitas que nadie más te diga chaparra-

Reí -ok-

Continuamos con mis clases particulares de patinaje y dos horas después aún no aprendía

-creo que nunca aprenderé, sera mejor que nos vayamos, siento los pies congelados-

-¿Pero podemos volver otro día?-

-para mi sera un placer, hacía mucho que no pasaba un día tan genial-

-Me alegra que te hayas divertido-

Cuando llegue a mi apartamento revise los mensajes que había, los únicos cuatro que había, eran de Harry, pidiendo disculpas e invitándome a una fiesta que tendrían sus papás mañana por la noche, no le tome mucha importancia y me metí a bañar.

Al día siguiente llego a mi apartamento a pedirme perdón, insistió tanto, que al final y como siempre termine perdonándolo, pasamos el día juntos.

Llego la hora de ir con sus padres, me vestí y salimos hacia allá.

-En verdad es muy importante que estés conmigo hoy-

-¿solo hoy?-en realidad no le prestaba mucha atención, no podía dejar de pensar en lo que sentí con Liam hoy ¿que había sido eso?

-¡Caroline préstame atención!- dijo molesto, ya estaba acostumbrada a ese tono de voz, así que no discutí.

-perdóname-

Llegamos a su casa, había una fila enorme de autos muy lujosos, apenas entramos, me recibió su mamá amablemente, como siempre.

-Siempre es un gusto verte querida, ¿por que no habías venido?-

-vino hoy en la mañana mamá, solo que ha estado insoportable y terminamos peleando-por supuesto que no era cierto, pero no iba a discutir enfrente de su mamá.

-a veces las mujeres tenemos tantos cambios, compréndela Harry-

-por supuesto mamá, por eso fui a pedirle perdón-

-eso me alegra- se fue a lado de su papá dejándonos solos pero inmediatamente se acerco un grupo de chicos.

-¡Harry!- dijo feliz una rubia y lo abrazo, él soltó mi mano y correspondió su abrazo.

-me alegra verte Celine- otro chico hizo lo mismo-Charly, ya te extrañaba amigo-

-¿y ella quien es?- pregunto Charly

-Mi novia, Caroline Hills-

-¿Caroline Hills? ¿Tus padres a que se dedican?-

-mmm... bueno pues... mi mamá no trabaja y mi papá vende libros- mentí.

-¿libros?- rió Charly -¿te conseguiste una novia pobretona? ¿que tiene de bueno Harry?- me miro.

Creí que Harry me defendería ante su comentario pero no lo hizo y solo rió, sentí horrible, por eso odiaba salir mientras estuviera con sus amigos, siempre era lo mismo.

No dije nada, solo camine hacia afuera de la casa y unas lagrimas se me escaparon. Él llego dos minutos después y rodeo mi cintura.

-¿que quieres ahora?-

-Charly es un tonto, siempre se la pasa diciendo tonterías por favor no le hagas caso-

-No me importa lo que él dijo, es solo él hecho de que tú nunca me defiendas cuando tus amigos me ofenden de esa manera-

-es porque no me importa lo que ellos digan, yo te amo sin importar nada y tu lo sabes por eso estoy contigo- deposito un beso en mi mejilla y me dio la vuelta para besarme.

¡¡Yo era tan estúpida que con un simple beso me dejaba convencer!! Lo amaba demasiado y por él sería capaz de aguantar lo que sea, no importa si es grosero, si no me defiende, si no pasa tiempo conmigo porque lo amo y esos pequeños momentos juntos eran grandiosos para mi.

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