Mezclando Sentimientos.

"-¡Te extrañaba, maldición! –Grité- ¿Porqué tienes que hacer todo tan complicado?, ¡Sabes que yo te quiero a ti, mierda!

-Ah, ¿Y bailaste con él porque me extrañabas?

-Si, ¿qué es lo que no entiendes?"

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12. Capítulo 11. “Así te quería, cariño”

MARATÓN 2/3

Entré en el salón y tomé asiento al lado de Ashley, apoyé mi codo en la mesa y recargué mi mandíbula en mi mano. Solté un suspiro y miré la hora, aún quedaban 2 horas de clases, ya que luego teníamos el entrenamiento, al cuál por la culpa del estúpido de Justin no podré ir. 

-A mi no me engañas. -Dijo Ashley y apuntó hacia mi cuello- ¿Fue ya sabes quién?
-Cerré los ojos y no contesté. Fui la más tonta al olvidar volver a ponerme el pañuelo-
-¿Eso es un sí?
-Recosté mi cabeza sobre la mesa mirando hacia el lado contrario donde estaba Ashley, quería evadir sus preguntas-
-__________...
-No. -Dije en seco-

* * * * 

Presté un poco de atención a la clase y al finalizar estaba casi dormida, me despegué de la mesa y me levanté, acompañé a las chicas al entrenamiento y luego salí del gimnasio y caminé por el corredor hasta que alguien me tomó del brazo. Sabía exactamente quién era, por lo cuál no giré. 

-Eres una buscapleito. -Dijo Justin y no lo miré, solo seguí caminando-
-¿Porqué hiciste esa estúpida escenita enfrente de Daiana?
-Porque tenía ganas. -Dije sarcásticamente- Porque no soporto más esto. Y es todo por tu culpa, eres un tonto, mujeriego, sátiro, despreciable, engreído. ¿Además qué? ¿Daiana terminó contigo y tienes miedo de pasar una noche solo?
-No. Podría pasarla contigo.
-Definitivamente eres un horror. Y ya déjame caminar en paz aunque sea.
-No decías eso cuando me besabas ayer.

Y... otra vez gol en contra. Bieber 3, Smith 1. Vamos mal.

-Y sabes... enserio lamento que te hayas quedado dormida contra la pared por mi culpa.
-Laméntalo.
-Déjame acompañarte a tu casa.
-No.

* * * * 

Llegué a mi casa con Justin persiguiendome.

-Puedes irte.
-Déjame pasar un tiempo contigo ya que no puedes salir de tu casa.
-No. Y además, si mis padres me ven contigo, definitivamente estoy muerta. 
-Hagamos una especie de apuesta. Si tus padres están en casa me voy, pero si no están me invitas a pasar, ¿está bien?
-No.
-Si.
Abrí la puerta con la llave.

-¡Mamá, papá, ya lleguéeeeeee! -Grité con mi cabeza dentro de casa, esperé unos minutos y Justin me miró con una sonrisa-
-¿Te comenté que siempre gano las apuestas? -Dijo mientras entraba en mi casa y yo lo empujaba hacia afuera-
-Ya me haz generado suficientes problemas. ¿Quieres irte ya, por favor?
-No. Prometo no generarte más problemas.
-No confío en ti.
-Deberías. -Mi teléfono sonó y antes de que pueda tomarlo, su mano viajó al bolsilo trasero de mi pantalón y lo sacó. Me mostró en la pantala que decía “Brook”, se encogió de hombros y apagó el teléfono-
-Me odiarán.
-Saben que estas castigada, no tienen porqué molestar.
-El que molesta aquí eres tú.

Subí las escaleras y Justin desafortunadamente me siguió, entré en mi cuarto y cerré la puerta dando un portazo, él la abrió y entró, tomé unos shorts y una blusa y él se tiró en mi cama. Entre en el baño y me cambié de ropa. Salí y al escuchar el ruido de la puerta, se dió la vuelta, me miró de arriba a abajo como si estuviera escaneandome.

-No me hagas esto por favor.
-¿Qué no te haga qué?
-No te vistas así, como ya te he dicho antes, no sabes cuánto me provocas. Y esos shorts son muy cortos, casi se te ve el trasero. -Me señaló-
-¿Y ahora tú me darás lecciones de moda?
-Sólo digo.
-No digas. -Sonreí sarcásticamente. Lo señalé y luego señalé la silla que estaba a un costado-
-Rodó los ojos y giro por mi cama hasta llegar al final y levantarse para tomar asiento en la silla-
-Me tiré en la cama con las rodillas hacia arriba y crucé mis brazos por detrás de mi cabeza para luego cerrar los ojos e intentar relajarme-

Duró poco. Justin se tiró encima mio y envolvió sus brazos en mi cintura.

-Justin... me aplastas.

Automaticamente se movió apenas un poco para no aplastarme pero aún seguir por encima de mi.
-Prometiste que no me generarías más problemas. 

-¿Y ahora qué estoy haciendo? -Me miró a los ojos y con una de sus manos bajó ambas de las mias y entrelazó sus dedos con los mios-.

-Ésta vez fui yo quién acercó su cara a la suya. Mis ojos se dirigieron a sus labios y luego volvieron sus ojos para capturar sus labios en un suave beso, mi lengua pidió acceso a su boca y él automaticamente lo aceptó. Separé nuestros rostros para tomar aire y luego volver a unirlos. Él sonrió en el beso y sentí cómo acarició mi cintura, y nuevamente ésta vez fui yo quien fue posando besos por su cuello y con la mano libre rodeé su cuello para luego volver a sus labios. Corté el beso y él besó la comisura de mis labios.

-Así te quería, cariño. ¿Tan difícil fue dejar de hacerse la difícil por una vez?

-Sal de encima. -Murmuré en seco-.

-¿Qué?

-Sal de encima -Repetí esta vez con más fuerza-.

-No, vamos Anne, vuelve a ser la misma de hace 5 segundos, por favor...

-Que salgas de encima, ya. 

-Perdón si me sobrepasé contigo, yo...---

-Que salgas de encima, mis padres han llegado.
 

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