La chica ideal


1Me gustan
0Comentarios
80Vistas
AA

9. CAPÍTULO#9 -NO PUEDO.

Se empezaron a escuchar ruidos, trate de descifrar que era...eran pasos, lentos, y sentía miedo, miedo, de que lo que estuviese ahí afuera, escuchara mi respiración o mi corazón, que estaba a punto de colapsar. Sé que esperan que sea solo un susto, y que lo que este afuera sea Wish, pero no, les aseguro que no era él, y lo sé, porque la respiración no era la de él.

Estaba a punto de abrir la puerta donde yo me encontraba, en ese momento deseaba que la chica ideal de Jano o Wish fuese experta en peleas, tuviese poderes o fuese invisible, pero no, estaba segura que en ese momento era una completa inútil. Empezó a moverse la perilla, cerré los ojos, mi corazón se aceleró más, no entro luz, no se escuchó ningún sonido que indicara que habían abierto, así que decidí abrir los ojos, a través del picaporte, me encontré, con un ojo, totalmente negro, no sé qué era, pero no era algo normal.

No abrió, pero estaba viendo hacia adentro, no estaba segura de sí me podía ver, su expresión era macabra. Si me podía ver, ¿Por qué no abrió?, solo miraba a mi dirección, no hacía nada más que mirar hacia mí, ahora podía estar segura de que si me veía, subió un poco la cabeza y me di cuenta porque su boca quedo en el orificio de la cerradura, sonrió, y un frio se apodero del lugar. Alguien estaba atrás de mí, podía sentir su presencia, su respiración en mi nuca, no quería voltear, sentía que me faltaba el aire, volteé hacia donde estaba mi primo y estaba despierto, su cara estaba aterrada, miraba por encima de mi hombro.

¡No Jano, no hagas eso!, me está dando miedo, algo me ha tomado de los hombros, esto no es normal, no había nada en el closet cuando yo entre, tengo miedo, voy a morir y no estoy lista.

El aire me falta y las lágrimas salen solas, no puedo más que cerrar los ojos.

—¡Ahhhhhhhhhh! —Grite de dolor, sus uñas estaban clavadas en mí, sentía la sangre correr por mis brazos... aun así no quería voltear, aguante el dolor, prefería sentir solo eso, no quería sentir aún más miedo, al darme cuenta que clase de ser me causaba esto.

—Devorare todo tu ser. —Me susurro... y yo caí.

¿En dónde estoy?, ¿apenas estoy abriendo los ojos?, no miro nada, todo está oscuro... ¡Mi primo!, ¿Dónde está mi primo?, ahí está inconsciente... ¿habrá sido un sueño?, ¿en qué momento me dormí?

—Listo ya llegaron. —Decía mientras abría la puerta Wish. —escuche tu respiración, ¿Qué haces ahí adentro? —Me preguntaba como si no me hubiese dejado aquí él.

—¿De qué hablas?, me dijiste que me metiera aquí.

—¿Qué?, sabes, no quiero saber nada, ya llegó la ambulancia, ¿puedes bajar a tu primo de ahí?

—¿Cómo?

—Así como lo subiste.

—Yo no lo subí. —¿Quería volverme loca?

—Eso si te lo creería, porque se me hace increíble que pudieses aguantarte el cuerpo de tu primo, pero solo estábamos tú y yo aquí. —Me miraba preocupado, no contesté nada, los paramédicos ya habían entrado a la habitación.

¿Había sido todo un sueño?, porque yo lo sentí tan real...

—¿Quién es familiar del joven? —Pregunto un paramédico, Wish me da un codazo leve, para que me diera cuenta de que me hablaban.

—Yo. —Subí a la ambulancia, e iban a cerrar la puerta...

—Esperen. — Dije.

—¿Qué pasa señorita?

—¿Puedes venir conmigo? —Dije dirigiéndome a Wish.

—Sí. —Dijo seguro, al mismo tiempo que subía a la ambulancia.

Todo el camino evite verlo, me sentía segura a su lado, pero aun así estaba enojada, ¿Por qué mentiría?, él estaba ahí, él fue el que escucho los ruidos, y fue él, el que me dijo que me metiera en el ropero, y también subió a Jano... o ¿habré imaginado todo?, pero se sentía tan real, el dolor era tan real, la sangre... ¡la sangre!, eso es. Me fije en ambos brazos, pero estaban bien, mi camisa si tenía 2 huecos, pero no había sangre, eso era lo raro... ¿sentir dolor porque le hicieron 2 huecos a una blusa?, si era una blusa hermosa, pero no era para tanto.

—¿En qué piensas? —Primeras palabras que me dijo y faltando 5 minutos para llegar al hospital.

—En nada. —Estaba enojada, ¿Cómo querían que le contestara?

—Noto, que estás enojada.

—Que notador. —Mi sarcasmo era como un olor a huevo podrido, desagradable y evidente, ¿notador?, debo de pensar mejor antes de hablar.

—Pues si soy, muy, pero muy NO...TA...DOOOOOOOR. —Había vuelto el desagradable y grosero que había conocido en un inicio.

—Que ingeniosa BUR...LAAAAAA. Pero 2 podemos jugar ese juego. —Le saque la lengua y le voltee la cara, si él iba a portarse inmaduro, yo también podía hacerlo.

—Eres toda...

—¿Toda qué? —Dije antes de que terminara de decir algo, de lo cual podría arrepentirse.

—Nada, que enojona eres... Pffff. —Se volteo dándome la espalda y empezó a hacerme caras,, pero lo estaba viendo, ya no le dije nada, se miraba tierno haciendo pucheros, que me distraía... de lo que había pasado.

No se los negare, aun recordaba las palabras que aquel ser me susurro, no sé qué haya sido, pero provoco en mí, el mayor terror de mi vida.

—¿Por qué lo haces? —Pregunte sin voltear a ver algo específico, solo miraba hacia el frente, hacia la nada.

—¿Por qué hago qué? —Él, si me miro, buscaba que se lo correspondiera, pero no tenía ganas de que me volviera a mirar como si yo fuese una loca. Me hacía dudar de mí, ¿y si todo era un sueño?, hasta lo del deseo, ¿Por qué últimamente he sido tan común?, he estado cerca de este chico, ¿su chica ideal será común? —¿Qué te está pasando? —Voltee a verlo, la pregunta era extraña y su voz tenía un tono de "lo siento", pero sus palabras no concordaban con su preocupación y sus disculpas implícitas en ellas.

—¿Qué paso?... ¿Qué paso hoy? —Quería que él me contara su versión.

—Estábamos en la casa...

—No, desde el inicio... desde que te encontré en mi techo, ¿eso si paso?

—Si, todo lo que recuerdas pasó... —Mi corazón se aceleró, no estaba loca. —menos lo último. —Genial, estaba loca, él solo bajo la cabeza.

¡Esperen!, yo estoy segura de lo que viví, y no pararé hasta que él me diga la verdad.

—¿Cómo sabes que todo lo que yo recuerdo está bien?

—Porque hasta ahorita lo único que has dicho diferente es lo último, así que supongo que lo otro lo recuerdas tal cual.

—Contesta... ¿hubo lluvia, caminatas largas, te quitaste la camisa mostrando tus músculos?

—Si, si, si y es raro que lo menciones.

—¿Me dejaste sola?

—Sí.

—¿Escuchaste pasos? —El suspiro, llevo sus manos a la cabeza, tardó un poco en contestar.

—No.

¿Cómo qué no?, esa era la razón por la cual me había dejado sola, lo odio, ¿Por qué me está haciendo esto?

—¿Por qué me dejaste sola?

—Porque fui por los paramédicos, te dije, "voy por los paramédicos"

—¿Por qué me dejaste sola?, ¿Por qué?, yo te pedí que no. —Esto era más un reproche que una pregunta.

—Lo siento. —Susurro.

Ya no hable, solo estaba ahí pensando... sentía que. No sé ni que sentía.

—¡Espera!... ¿Cómo sabias donde estaba Jano? —Me miro confundido, pero después me sonrió.

—¿Quieres que te diga la verdad?

—Sí. —Dije mirándolo fijamente, a estas alturas me importaba poco lo que el pensara de mí.

—Soy hacker, entre a tu habitación busque el número de tu primo y lo rastree, pero no quería decir, porque, a lo mejor te enojabas.

Sonaba tan convincente, solo me quedaba creerle, al menos hasta que mi primo despertara y me dijera que había pasado, me daba igual si había entrado a mi cuarto, si era hacker, si mentía, ya no sé qué creer, solo quiero creer algo, para no estar flotando en el limbo de mis pensamientos.

Llegamos al hospital y llevaron a mi primo a no sé dónde, pero fue a un lugar, del cual no quería saber nada ahorita.

Me duele mi cabeza, es el estrés o en realidad ¿este dolor no existe?

—¿Te sientes bien? —Me pregunto Wish, estaba harta de su estúpida preocupación y cara de niño bueno.

—Tranquilo, tal vez y solo es una mentira mía.

—Norma...

—¿Cómo sabes mi nombre?, yo nunca te lo dije.

—Entre a tu cuarto, ¿recuerdas?, ¿Por qué me miras como enemigo?... —Me miro con dolor. —siento que solo estas esperando a que cometa un error para echarme la culpa y que tú te sientas menos culpable, solo he querido ayudarte, no creo que eso sea malo.

Tal vez era cierto, hasta ahora no tenía ni una razón para desconfiar de él, si, se había metido a mi casa 2 veces sin permiso, pero siempre fue para ayudar.

—Les hablare a mis padres, les tengo que contar lo que ha pasado, aunque no sé qué versión debo contar.

—Solo omite el final. —Tenia la cabeza baja, ¿culpa?, ¿dolor?, ¿indignación?, ¿ego?

—Como sea. —Me acerque a una esquina y me senté en el piso, tome el celular y marque, sentía la mirada de Wish, pero la ignore.

—¿Bueno?

—¿Mamá?

—Norma, ¿Dónde estás?, ya es tarde y no le he dicho nada a tu padre, porque según él al igual que los invitados creen que estas arriba.

—Estoy en el hospital. —Mantenía la mirada fija a un punto, pero me sentía pesada, la mirada de Wish en mí, me estaba afectando, tal vez emocionalmente, solo quería no verlo en estos momentos.

—¿¡Qué, te paso algo!? Vamos para allá.

—Madre, asaltaron a Jano, y le enterraron un cuchillo o eso parece, pero los doctores dicen que todo está bien, Wish, el hijo de los vecinos está conmigo, me acompaño a buscarlo y gracias a él, lo encontré, así que todo está bien, te daré la dirección para que vengan.

Empecé a dar las indicaciones, en verdad quería que llegaran pronto, no quería estar sola, o por lo menos quería estar con personas a las que conocía bastante, para estar segura de que si volvía a tener otra "alucinación" me dijeran si era eso, o Wish era el que me mentía... pero tardarían en llegar mínimo 1 hora y eso si no había tráfico, todo era más fácil con una sirena de ambulancia.

—Está bien, me quedo más tranquila después de todo lo que me has dicho, trataremos de llegar lo más pronto posible. —Colgó.

Solo quería estar lejos de él, así que me quede aquí sentada, pero él se acercó.

—¿Qué te dijeron? —Pregunto ansioso.

—¿Por qué quieres saber?

—Porque mis padres estaban ahí y les prometí que no saldría de la casa.

—Pues creo que deberías de cumplir tus promesas.

—Eres muy grosera, sin mí, ahorita Jano estaría en esa casa aún.

Odio que este día, parezca que siempre tiene razón, bueno, aunque también era el primer día que estaba con él, a lo mejor su chica ideal siempre se equivocaba, o está loca... trato de encontrar una idea creíble para lo que me paso hoy, pero siendo sincera, desde el deseo, sé que todo puede pasar. Y a veces saber que todo existe, te hace dudar de lo que existe para los demás.

—Ya despertó. —Había salido un doctor, el cual se acercó a nosotros y dijo que mi primo ya había despertado, que bien, ya todo se podría aclarar, pero antes de entrar, tenía que estar preparada para cualquiera de las 2 respuestas, ¿quería que fuese real aquella criatura que había dicho claramente que devoraría mi ser?, o ¿Qué fuese real que todo era un sueño y estar más cerca de la locura?

—¿Puedo pasar? —Pregunte.

—Si, el joven esta fuera de cualquier peligro, hasta anda coqueteando con las enfermeras. —Dijo muy amable y penoso el doctor que había atendido a mi primo Jano, y no me sorprendía lo de las enfermeras, siempre ha sido un ojo alegre, ahorita le daría un jalón de oreja.

Me apresure a ir hacia la puerta de la habitación donde se encontraba mi primo.

—¿Quieres que te acompañe? —Wish me miraba con intriga... obvio no quería.

—Si, por favor. —¿¡Qué me está pasando!? Pienso algo y digo otra cosa... supongo que aún me sentía segura con él.

Caminamos juntos hasta el final del pasillo que es donde se encontraba la habitación de Jano, ¡genial!, una muerta de miedo después de haber pasado por algo traumante y a su primo herido le dan la habitación del final del pasillo, a lado de la bodega de no sé qué, pero de seguro son cosas terroríficas.

Seguimos caminando, yo a veces paraba por miedo a lo que podría encontrar, era a mi primo, pero lo que me diría seria ¿Qué?, un ruido atrás de nosotros se escuchó, me asuste, pero era la puerta del quirófano, tome aire y me incorpore rápidamente, ¡esperen! ¿Qué estoy agarrando?

Oh no, le estaba agarrando la mano a Wish, pero ni me di cuenta. A de haber sido por el miedo, él no me miraba, solo miraba a los lados, su expresión no denotaba nada raro, como si el agarrarse de las manos fuese normal, solo teníamos las manos juntas, no me di cuenta cuando la tome, pero sé que fui yo porque se notaba que la apretaba yo.

Seguimos caminando, si, agarrados de la mano, me daba tranquilidad, sentir que no estaba sola, y les juro que ese pasillo era eterno.

Por fin, llegamos a la puerta... me detuve frente a Wish.

—¿Te importa si entro sola?

—No, es tu primo, yo estaré... —volteo a los lados como si buscara algo, pero solo se sentó en el piso, frente a la puerta. —aquí, por si necesitas algo.

—Gracias. —Aun seguía enojada, aunque él tenía que estarlo después de como lo había tratado, pero parecía que él no guardaba rencor, ahora que recuerdo, cada vez que hemos tenido un mal encuentro, él siempre me ayuda a pesar de todo, pero no lo conocía lo suficiente como para saber si era verdadero, solo le di una sonrisa y fue todo lo que salió de mí.

Efectivamente Jano coqueto, estaba despierto... Jajaja hice un verso sin esfuerzo, que genial soy.

—Hola feo durmiente. —Lo mire con una pequeña sonrisa, con la cual le decía que todo estaría bien.

—Hola, ¿Cómo estás?

—Muy bien, pero creo que esa pregunta te la tengo que hacer yo a ti.

—Estoy bien.

La enfermera salió, dejándonos solos, note que volteo a ver a mi primo y después a mí, supongo que esperaba una última galantería de él, y al no tenerla me echo la culpa.

Bueno era hora, no podía seguir aplazando todo esto por miedo a la respuesta.

—Jano. —Pase saliva, estaba nerviosa.

—¿Si?

—¿Qué paso hoy?, ¿Qué recuerdas? —Un silencio inundo el lugar, podía escuchar mi corazón latir 1 multiplicado por infinito, él solo miraba hacia sus manos, su forma de actuar, ¿podría decirme algo?, porque si no hubiese pasado nada, no estaría así.

—No, recuerdo nada. —Me miro con el ceño fruncido. —¿Quién eres tú?

—¿De qué hablas?, soy tu prima. —Me estaba asustando, los ojos se le pusieron en blanco y me miraba, con odio, o algo que no podía definir, ¿era otra alucinación?, no podía moverme e iba a gritar, pero...

—Jajaja, era broma tranquila. —Pero resulto ser una broma de mi primo.

—Que gracioso. —Le pegue en el hombro. —¡ves cómo me muero de la risa!

—Ay, estoy convaleciente.

—Convaleciente mis calzones.

—Pues no sé cómo los dejes... —Carcajada tras carcajada salía de su boca.

—Cállate, no estas convaleciente, si lo estuvieses no harías ese tipo de bromas.

—Tranquila, en realidad no recuerdo nada de lo que paso en esa casa.

—¿Recuerdas como llegaste?

—Algo.

—Cuéntame ese algo.

—Bueno, me encontré con un indigente o eso parecía por su ropa, me pidió ayuda para trasladar a su esposa a un hospital, decía que tenía mucha fiebre y lo acompañe hasta esa casa, caminamos hasta uno de los cuartos, él iba atrás de mí y después solo sentí el cuchillo y eso fue todo.

—¿Y su cara?

—No recuerdo, tenía mucha barba y mucha mugre... creo que no podre identificarlo.

—Así nadie puede asegurar tu bienestar... ¡tienes que hacer un esfuerzo!

—No puedo, no entiendes... basta con que ya no vuelva a ayudar a otro indigente, y ya.

Lo estaba presionando era obvio que se enojara conmigo, al final de cuentas a mí no era a la que habían atravesado con un cuchillo, al menos no en la realidad... aunque lo mío no fue un cuchillo, daba igual, no existía.

—Tienes razón, disculpa.

—¿Todo está bien?

—Sí. —No le dije nada de lo que creía que había pasado, ya cada quien tenía su versión, además tal vez él tenía razón y deberíamos empezar a guardarnos cosas. —te dejo descansar.

Salí de la habitación, y no recordaba que una personita se había puesto en el piso, así que no me fije y me tropecé, caí encima de él.

—¿Estas bien? —Me pregunto y yo me levante de inmediato.

—Sí. —Me sentía mal, no quería que él siempre fuese el bueno y yo la mala, yo nunca había sido así, creo que lo mejor era... —Wish.

—¿Si?

—¿Te puedo pedir un favor?

—Claro.

—Ya no te me acerques, después de esta noche, olvida que somos vecinos y no me... —Tome aire. —vuelvas a hablar. —Camine, quería salir de ese pasillo y no quería ver su cara, porque sé que me sentiría mal.

—No puedo.

¿Qué diablos quería decir con eso?

Join MovellasFind out what all the buzz is about. Join now to start sharing your creativity and passion
Loading ...