Revenge: Secuestrada y Torturada

Andrea es una espía que siempre consigue lo que quiere, pero en su ultima misión ni su belleza ni tampoco su astucia le serán suficientes cuando caiga en manos enemigas, la venganza esta servida...

0Me gustan
0Comentarios
127Vistas
AA

3. El maldito Sr. Cob

 

 

El viento otoñal jugaba con las hojas sueltas, mientras el coche avanzaba por un camino serpenteante que se adentraba en la espesura del bosque, en el asiento trasero Andrea había recuperado la serenidad, pero seguía perdida en sus pensamientos, creía que no tenía esperanza de seducir a los tipos, pues, aunque como todo el mundo ambos la desnudaban con la mirada, también se les veía en los ojos que iban a entregarla a su jefe.

(Que piensan hacerme cómo diablos me descubrieron)

Finalmente parecieron llegar a su destino, ella vio aparecer de la nada una gran casa de campo frente a ellos, el vehículo se detuvo lentamente y ambos tipos bajaron muy relajados, ella los vio sacando unos cigarros de los bolsillos y luego conversando tranquilamente como si se tratara de un domingo por la tarde, después de unos minutos que a ella le parecieron eternos, uno de ellos se metió a la casa y el otro regreso a por ella, cuando abrió la puerta ella sintió la brisa fresca en el rostro, luego sintió al tipo tomándole del brazo, ella se negó y empezó a resistirse por unos segundos antes de que el tipo la sacara con brusquedad del coche para luego la cargarla en hombros y llevarla con dirección a la casa.

Ella con las muñecas aun esposadas trataba de memorizar todo lo que sus ojos veían, aunque al recordar que estaba en medio del bosque sentía perdida toda esperanza de fuga, mientras soportaba que el tipo que la llevaba en hombros, aprovechaba para tocarle las piernas.

-¡Suéltame maldito!! ¡Auxilio ayúdenme!!

Ella gritaba sabiendo que todo era en vano, pero lo hacía sobre todo por reflejo, mientras el tipo sonreía y le decía puedes gritar todo lo que quieras pero aquí no hay nadie que pueda oírte...

Cuando se metieron a la casa, ella pudo ver un living con decoración minimalista mientras recorrían muchas habitaciones y pasadizos con el mismo estilo, hasta que finalmente el tipo la llevo hasta una habitación amplia y semivacía, ahí parado en el centro, junto a una columna lisa y con una gran sonrisa, esperaba el otro tipo con más esposas en las manos.

Ella protesto, pero no le hicieron el menor caso, entre ambos la pegaron a la columna y uno de ellos empezó a registrarla exageradamente mientras recorría con sus manos toda su figura.

-¡Suéltenme!

Se aprovecharon varios segundos tacándola con la excusa de registrarla y cuando terminaron tiraron sus cosas al piso y le quitaron las esposas de las muñecas, Andrea sintió un gran alivio pero solo le duro unos instantes ya que volvieron a esposarle las manos, pero esta vez juntas por encima de la cabeza, sujetadas a la parte alta de la columna, también le esposaron los pies a la parte baja.

Cuando terminaron ambos tipos se alejaron unos pasos y se quedaron mirándola lujuriosamente, ella luchaba y se retorcía en vano, tratando de zafarse de las esposas, pero solo conseguía hacerse daño con el metal.

-Suéltenme, que piensan hacerme.

-Son unos malditos... díganle al maldito Cob que se joda.

En ese instante se abrió la puerta y alguien entro a la habitación

-Siempre acudo cuando alguien me llama...

Ella ya lo había visto en las foto y videos que había robado toda esa semana, El maldito Sr. Cob tenía 27 años y era el líder de una mafia llamada los brothers, era temido y odiado de la misma forma por sus enemigos y la policía, ella sabía que había caído en las peores manos posibles, la piel se le erizo cuando el la miro directamente a los ojos.

 

つづく

Join MovellasFind out what all the buzz is about. Join now to start sharing your creativity and passion
Loading ...