Tell Me...

  • por
  • Rating:
  • Publicado: 15 mar 2017
  • Actualizado: 22 mar 2017
  • Estado: In Progress
Bueno
Antes que todo, esta historia es algo asi como un objetivo de año nuevo(2017), para salir de mi zona de confort y lograr un poco mas de confianza jaja
si es bien aceptada entonces la seguire subiendo y eso
luego de años sin subir aca, tratare de subir esta
realmente es corta
asi q espero q les guste y eso

En resumen
Trata de una chica llamada megan, tiene que ir a consultas semanales por su bienestar psicologico o emocional, le entregan un diario y en el transcurso de la historia se cuenta parte de su pasado, pero al mismo tiempo como se desarrolla en la actualidad.

Si hay algun error ortografico les agradeceria que me lo hicieran saber, a veces estoy escribiendo y ni me fijo

Y pues espero que guste y mas nada
Si llegaste hasta aca leyendo, gracias

Por favor no copies o robes la historia, realmente me cuesta crearlo u.u
Mejor compartan
vale

1Me gustan
0Comentarios
113Vistas
AA

2. -1- parte 1

"Querido diario, ¿estas cosas se empiezan así?, realmente no tengo ninguna idea, empiezo como lo he visto que lo hacen en las películas que miraba los fines de semana acostada en mi habitación o en el sofá de la sala en casa de mi madre.

Ya que me dijeron que en estas páginas rayadas debía escribir absolutamente todo, intentare hacerlo, recuerdo cuando tenía 10 y estaba intentando aprender a andar en bicicleta, se supone que tus padres te ayudan a aprender ¿no es así?, bueno yo recuerdo que a mi nadie jamás me ayudo, mis vecinos andaban en bicicleta, yo me ilusione con una y de alguna manera la obtuve, el gran reto era aprender a conducirla, ciertamente no fue muy inteligente de mi parte querer una bicicleta aun estando consciente que no sabía andar una, fueron semanas de caídas y raspones, cuando mi madre me llamaba para comer dejaba la bicicleta y no volvía a intentarlo hasta el día siguiente

Recuerdo que una noche llore como tonta por no tener ningún avance, solo era una niña que mas podía hacer, solo diré que si aprendí a montar en bicicleta, a base de raspones, araños y caídas pero aprendí"

Detuve el movimiento de mi mano, mire la hoja, las líneas llenas de palabras, mire el lápiz que sostenía y mire el diario, ahí en la mesa, sostuve la mirada en ese punto durante un largo rato, creo que había vuelto a perderme sin darme cuenta, en el momento en que estuve consciente que miraba el lápiz de manera ida, me levante de la silla, salí de la habitación, busque un vaso, abrí el grifo, el agua empezó a caer, el sonido del agua golpeteando el aluminio, transmitía calma, voltee y mire alrededor dándome cuenta lo sola que me encontraba, el sonido del agua el único ruido que se escuchaba en el lugar, camine por el pasillo hasta la habitación, el agua seguía cayendo, me senté en el suelo, puse música, subí el volumen, me acosté y mire el techo

El grifo aun abierto, vertía agua sin parar, empezaron a tocar la puerta -Megan- gritaban y golpeteaban la puerta con fuerza -¡Megannn!- di un brinco y me di contra la cama al tratar de levantarme de manera tan rápida, sobándome la cabeza, me di cuenta de que el volumen estaba súper fuerte, apague el aparato, corrí a cerrar el grifo, encendí la luz, abrí la puerta, supongo que tenía algo extraño en mi ropa o en la cara, muy probablemente en mi cara.

Gina, la encargada de donde vivía me quedaba viendo seria, no le sostuve la mirada, miraba a todas partes menos a sus ojos - ¿Y bien? - seguía con la mano en la cabeza por semejante golpe que me había dado, Gina me hacía gestos para que hablara y dijera que estaba sucediendo, mire hacia un lado, realmente no sabía que decirle, ella no sabía de mis momentos extraños, así que era incomodo explicarlo precisamente mas porque jamás había tenido quejas de mi parte o había tenido q venir justo a mi puerta a reprocharme algo, a como lo iba a hacer justo en este momento - emmm... - estaba recostada a la puerta y movía mi pie derecho sobre mi talón de derecha a izquierda, me quedaba viendo los zapatos - yo, Mmm... lo lamento, no quise causar disgustos - Gina me miraba como si no entendiese - ¿De qué hablas?, vine aquí porque me dijeron que me andabas buscando, no me interesa que clase de cosas extrañas estuvieras haciendo con la música a ese volumen, solo trata que eso no ocurra de noche- la quede viendo confundida, dijo que yo la había llamado, no recuerdo haber hecho eso - ¿Me tendrás aquí toda la tarde?- Gina tenía cara de cansancio, no era de extrañarse teniendo en cuenta que tenia gemelas de 10 años que andaban sin parar, esas niñas eran el demonio en algunas ocasiones, y gina lo sabía, creo q para ella salir un momento de su casa cuando sus pequeñas niñas estaban insoportables era un alivio, y así es como me desvió de los temas de relevancia- ¿en qué momento te llame? - hice la pregunta-hace como 15 min me dijeron q habías preguntado por mí, que sucede Megan? - realmente no recordaba haberle dicho a alguien que buscaba a Gina, realmente no recuerdo si de verdad anduve buscando a Gina, no recuerdo que hice cuando llegue a casa - Mmm... realmente no es nada, lamento haberte hecho venir hasta aquí - Gina me miraba sin creer las palabras que de mi boca salían, ella era madre, podía intuir cuando las personas mentía o no, poseía ese súper poder, lo desarrollo cuando se dio cuenta que sus gemelas le mentían demasiado cuando hacían travesuras, esas chiquillas eran unas genios en ocasiones pero todo solo para seguir haciendo travesuras - está bien, me iré- Gina regreso por el pasillo en el que vino, cerré la puerta lentamente, di un fuerte suspiro - realmente no se qué voy a hacer conmigo misma- regrese a mi habitación, ni siquiera me di cuenta en el momento en que me quede dormida.

 

La luz del sol se filtraba por la ventana que había olvidado tapar con la cortina la noche anterior, los rayos del sol me hicieron despertar, demasiada luz se me hacia molesta, frustrada me levante de la cama, caminando de manera torpe hasta el baño, lavándome la cara y cepillando mis dientes, arreglando el desastre q tenía como cabello siempre que me despertaba, realmente debería de idea una manera para que mi cabello no se alborotara tanto, el enredo hacia q se volviera un fastidio peinarlo por las mañanas luego de bañarme, desayunaba de manera automática, siempre la misma rutina.

Olvidaba que tenía que ir donde Irina día de por medio en ocasiones y cada semana al edificio donde se encontraba la persona que me había recomendado llevar un diario.

Ah! El diario! - mire la mesa de la sala desde la cocina, no parecía haber nada, al parecer no llevaba ni 24 horas con el objeto y ya lo había perdido, por estar ensimismada y envuelta en mis pensamientos, no me había dado cuenta que parte de mi desayuno yacía sobre mi camiseta, hasta que sentí en el estomago una sensación extraña - ¡rayos! - había manchado completamente mi camisa, al menos podría dar gracias de que mis pantalones estuvieran a salvo, tener que cambiarlo todo nuevamente seria una perdida más de tiempo, mire el reloj que llevaba en mi muñeca, Irina me daría la regañiza del día, llegaría tarde, cambie mi camiseta, busque mi bolso y mi gorra, el sol no estaba siendo nada piadoso allá afuera, salí corriendo de mi departamento, iba a llegar súper tarde.

Adiós Megan, cuidado donde pisas - la señora que vivía en el piso de abajo siempre se despedía de mi por las mañanas, supongo que ya era una costumbre, no era que habláramos mucho pero ella era bastante agradable - adiós, Mary - iba un poco más despacio para no herirme en el proceso de despedida -adiós Megan- escuche otra voz, Gina junto con las gemelas que se dirigían a la escuela - pórtense bien- les grite a las niñas-cuando hube llegado al lugar al cual Irina siempre me esperaba, tome grandes bocanadas de aire por lo mucho q había corrido, cuando me disponía a descansar - hasta que por fin llegas- levante la mirada y ahí estaba Irina, con esos ojos azules taladrándome hasta el alma, seguro que estaba bastante molesta a mi parecer- lo siento- trate de decir entre medio de mis jadeos de cansancio  - Entra ya - dijo haciendo ademanes con sus manos, mientras daba la vuelta al auto azul marino dirigiéndose a la puerta del conductor, mire al suelo, di un último suspiro y entre al auto; el camino fue silencioso, Irina era amiga de mi madre desde que estaban muy jóvenes, creo que se conocían desde la secundaria, es por eso que Irina tiene tanta paciencia conmigo, normalmente no suelo llegar tarde, pero en ocasiones lo hago, creo que ya está acostumbrada a ello, realmente no se queja mucho de mis llegadas tarde o al menos eso es lo que pienso, no sé si mi madre recibirá quejas de mi falta de disciplina con la hora.

Join MovellasFind out what all the buzz is about. Join now to start sharing your creativity and passion
Loading ...