Inoportuna Maravilla

Katherine no tenía una vida que vivir. Su madre lo hacía por ella.
Mateo sin tener nada lo tenía todo. El amor por la vida.
Ella creía estar preparada para todo, pero no para el amor.
Él llegó a su vida en el momento menos oportuno y sin permiso entró a su corazón.
Un tropiezo unió sus caminos. ¿A dónde los conducirá el destino?

0Me gustan
0Comentarios
67Vistas

2. Capítulo 2

—¡Oh! Discúlpame —dijo él

Ella solo lo observó y nada le contestó.

—Lo siento... de verdad —se disculpó nuevamente.

Katherine continuó su camino. Luego sintió esa extraña sensación de que la mirada de ese chico estaba clavada en ella mientras entraba al colegio. Pensó que no lo volvería a ver, pero para su sorpresa se encontró con él nuevamente en la entrada del colegio al otro día y no por casualidad. Él tenía uno de sus libros el cual había perdido el día anterior. Fue al colegio a entregárselo.

—Eh... creo que ayer dejaste caer tu libro. Te lo vine a entregar —dijo con timidez.

—Te lo agradezco mucho.

—Pensé que estarías preocupada.

Katherine ni siquiera había notado que no tenía el libro. Si lo perdía no iba a ser tan importante.

—Me llamo Mateo —agregó.

—Yo soy Katherine.

Después de ese día Mateo comenzó a pasar constantemente frente al colegio. Mateo tuvo el valor de volverle hablar una vez que la alcanzó en la entrada. Lo continuó haciendo algunos días más, después la invitó a salir. El día en el que quedó de verse con él no asistió a clases.

—En las mañanas voy a la escuela. Claro, hoy no fui. En las tardes voy al trabajo —dijo él.

—¿Trabajas? —preguntó.

—Si, trabajo en una tienda de películas.

Mateo le comentó a Katherine que solo vivía con su padre y que su madre había muerto hace mucho. Katherine buscó la manera de pasar más tiempo con su nuevo amigo, claro, tratando de ser precavida de no faltar mucho al colegio. Pese a eso notaron su ausencia en algunas clases. La directora se lo hizo saber a su madre, formándose así un gran problema. Ella no le mintió, le dijo que tenía un amigo. Su madre le prohibió volverlo a ver, tal y como lo hizo con Valerie.

Si te vuelves a escapar del colegio, vas a tener graves problemas conmigo Katherine —amenazó su madre.

Después de esto Katherine se dio cuenta de que ser sincera con su mamá no servía de nada. Su madre se había convertido en su yugo. Tenía un profundo deseo de dejar esa prisión que era su hogar. Quería aprender por sí misma que era vivir realmente.

—¡Hey Katherine! Tenemos tiempo sin charlar. ¿Te pasa algo? —dijo Mateo, después de unas dos semanas sin verse.

Cómo podía ella explicarle a Mateo que no tenía permitido hablar con él. Que debían dejar de ser amigos. Ella pensó que ser su amiga no tenía nada de malo. Así que hizo caso omiso a la prohibición de su madre.

—No. Es solo que no me ha quedado tiempo libre. Tengo mucha tarea del colegio. Podemos vernos en la salida —respondió ella.

Join MovellasFind out what all the buzz is about. Join now to start sharing your creativity and passion
Loading ...