The Tears Of Freedom

un país muere en la manos de la libertad, sin ley ni orden, solo personas tras la muerte del gran líder, Charles ban Freiheit, el gobierno a caído, la economía sufre la peor recesión de todos los tiempos y la poblacion empezó a sobrevivir por si misma. la historia de Allan Pickens, hijo de andrew pickens, el empresario mas importante de la ciudad, se cruzara con una joven pobre que vive en las calles de ciudad. "somos libres, libres de morir, libres de matar, libres de amar, libres de ser, libres de elegir"

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1. The city of Lockhand

"en 1940 Charles ban Frenheit compro una isla en el caribe y construyo una ciudad en donde las personas más ricas del mundo podrían vivir lejos de la pobreza y la guerra. Construyeron grande mansiones, tenían los edificios y calles más hermosas del mundo, mientras que la segunda guerra mundial seguía viva en Europa y Alemania conquistaba toda Europa"

Es un día normal en Lockhand, mi madres está tomando él te en la sala de estar con sus amigas del Royal Charles Club, mientras que yo limpio el rifle de mi padre en la cocina viendo a la mujer del clima hablando. Cuando entra la ama de llaves.

- buenos días Sr. Allan, ¿le gustaría algo de beber?

- no, ahora por favor cierra la boca, intento ver a la mujer del clima

- por supuesto mi señor, disculpe molestarlo.

Mi madre no paraba de parlotear con sus amigas y el ama de llaves retumbaba la casa con el ruido de la aspiradora, pronto me vi agobiado por el ruido, deje el rifle de mi padre sobre la mesa y salí a los jardines traseros a dar un paseo. Nuestra casa está en la parte más alta de la montaña, por lo que podía ver toda Lockhand, sus bellas calles, repletas de verdes árboles y grandes cerezos, con edificios con la eterna elegancia francesa y colores claros que reflejan la luz. La ciudad brilla por sí sola, pero mi padre me ha dejado encargado de su rifle, no podré ir a dar un paseo hasta dejarlo impecable. Decidí entonces entrar de nuevo en la casa y terminar de limpiar el arma para poder salir a la ciudad a tomar un café en la Plaza filmoor. Una vez termine con el rifle lo deje en el armario de armas de mi padre y tome las llaves de mi Frenet convertible para salir de una vez por todas de esa ruidosa mansión.

Nunca antes había ido a la Plaza Rian Filmoor, no es como la imaginaba, hay gente durmiendo en las calles y los Pinckerton los estar subiendo a camiones para llevarlos a la comisaria, no pensé que la ciudad estuviera así. Anduve poco en ese lugar, seguí caminando por la calle William.C.Kennedy hasta llegar al mi tienda favorita a la que voy cada mañana, El café Marrón, me senté en una mesa hasta que la camarera finalmente se acercó.

 - buenos días Allan, que puedo servirte hoy

- gracias, hoy solo tomare un tinto.

- está bien

- ¿sabes que pasa en la plaza Rian Filmoor?

- la karton Filmoor cerro, hay millones de desempleados

- al menos las empresas de cartón no tendrán que preocuparse más por la competencia.

- claro. Si no fuera por los Pinckerton todos esos vagabundos estarían rondando por toda la ciudad.

- vamos, estamos hablando de los Pinckerton, puedo asegurarte que ellos nunca fallan.

- si lo dice un Pickens.

La mesera se retiró sin decir más, pero era comprensible, ¿quién querría charlar con el hijo del hombre más importante de la ciudad?

me quede hasta las horas de la tarde en aquella cafetería viendo de nuevo a la mujer del clima en su ajustado vestido, pronto decidí tomar mis llaves y dejar la propina sobre la mesa para ir de regreso a casa, solo de detuve un momento a ver de nuevo a la mujer del clima, de repente algo interrumpió mi visión, un informativo de última hora salto enfrente de la chica del clima para dar paso a la mujer del informativo que a diferencia de la clima llevaba un falda corta.

Fue entonces cuando escuche la noticia, Charles Ban Frenheit iba a dar un discurso en la Plaza Filmoor sobre el problema de los vagabundos. Decidí sentarme de nuevo y esperar un par de horas para escuchar a Frenheit.

Finalmente el discurso comenzó, tome mi auto y me estacione a una cuadra de la plaza. camine hasta llegar al lugar donde había cientos de personas esperando la llegada de Frenheit frente al balcón de la Casa Filmoor, el hogar Rian Filmoor, la gente parecía entusiasmada por oír las palabras del fundador de la ciudad, pero había algo raro en el ambiente, los vagabundos seguían observando desde el edificio frente a la Casa Filmoor, nadie parecía percatarse del estado de la plaza, nadie notaba que el único edificio que aún conservaba su tono blanco era la Casa Filmoor, el lugar estaba lleno de basura en el suelo con un olor nauseabundo en el aire y aun asi todos seguían esperando a Frenheit sin preocuparse de nada.

Pasados unos minutos, se abrieron las puertas del balcón y apareció Charles Ban Frenheit, se acercó al micrófono y hablo.

- "gente de Lockhand, nuestra ciudad brilla, hoy más que nunca, pues gracias a la grandeza y lealtad de los Pinckerton, hemos limpiado las calles de los desechables, pronto los embarcaremos armados hacia Europa gracias a la nueva gran idea del señor, ¡Rian Filmoor! Venderemos a esos desechables como soldados!

La Karton Filmoor ha quebrado, es una realidad, pero no permitiremos que un hermano se hunda solo por las tragedias del mercado. Es por esto que hoy creamos The Rian Army, la nueva empresa que se encargara de todos los que buscan acabar con la grandeza ¡de nuestra ciudad!"

Su discurso fue corto, pero la gente quedo maravillada con la idea de Rian, ahora ya tendremos calles libres de vagabundos y los trabajadores trabajaran más duro porque si no lo hacen los venderán como carne de cañón. Esta ciudad se ha anotado otro gran negocio. no hay duda que ahora la Plaza Filmoor tendrá mejor aspecto, pero no creo que a los vagabundos les agrade la idea de que los manden a la guerra a precio de puta, sera mejor hablar con mi padre, los pinckerton tiene mucho trabajo que hacer.

Al llegar a casa fui a sala de estar donde el ama de llaves estaba recogiendo los pocillos de té de mi madre.

- ¿dónde está mi madre? pregunte

- se ha ido al Royal Charles Club

- ¿y mi padre?

- está en la Hacienda la Libertad, ha dicho que tan pronto acabe de limpiar su rifle lo cargue y lo lleve a la hacienda.

¿Mi padre quiere que lleve el rifle a la hacienda?, ¿para qué?, no podía entenderlo, pero no tenía más opción que ir, así que fui al pasillo principal y abrí el estante de armas de mi padre, tome el rifle y un par de cajas de munición y fui a la Hacienda la Libertad.

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