Akatsuki Life's

  • por
  • Rating:
  • Publicado: 5 dic 2014
  • Actualizado: 11 dic 2014
  • Estado: In Progress
Los personajes son la mayoría de Masashi Kisimoto y TV Tokio Esta historia la comencé hace mucho, y la encontré abandonada y casi sin escribir en un rincón de mi IPhone, así que me decidí a publicarla Una gran escritora y amiga a la que sigo, que os recomiendo que sigáis, me dio la idea de escribir aquí enseñándome sus fantásticas historias Básicamente esta trata de una especie de "culebrón" ninja y a la vez un poco comedia (dentro de lo que se puede) El resto ya lo veréis leyendo Espero que os guste :D

1Me gustan
0Comentarios
337Vistas
AA

3. Capítulo 3

Bueno, para empezar gracias a las personas que estén leyendo mi historia. Os agradezco que aguantéis mis chorradas XD y que leáis, ayudándome a esforzarme cada vez más.

Este capítulo es posible que os resulte un poco distinto y eso pero bueno, ojalá os guste como el resto de capítulos :D

Agradecería comentarios y críticas sobre mi historia para ayudarme, ya que no soy una profesional y quiero mejorar para conseguir que mis historias os gusten a todos y se intenten adaptar un poco a todo

Gracias :D

Por cierto, los muñequitos de la portada los hago yo en Face Q, espero que os gusten.

CAPÍTULO 3

Esa noche hacía frío. Me acurruqué lo máximo que pude bajo la roñosa manta que me habían proporcionado los Akatsuki. Me temblaban las manos y los dedos estaban volviéndose morados. De vez en cuando escuchaba los murmullos de algunos de mis "nuevos compañeros". Oía los insultos recíprocos de Deidara e Hidan, escuchaba los besos de Konan y Pain, Kakuzu y Kisame roncaban a base de bien y al resto no se les escuchaba para nada. Era bastante molesto tener que dormir con tantos ruidos y de vez en cuando hacía un "Ssssshhhhh" que lograba callarlos durante unos segundos. Echaba de menos a mi familia, a mi gente, a mi aldea... Rompí a llorar en silencio. Así pasé las horas y cuando paré de llorar, el silencio ya reinaba en la casa hacía un rato. Me sentía sola y mal, así que salí a dar un paseo por el jardín de Konan. Ciertamente era un jardín muy bien cuidado, que me recordó a mi yaya (o abuela, como queráis llamarla) Margarita que cuida muy bien las flores y le gustan mucho. Mi flor favorita es la violeta, así que me puse a buscarla y finalmente la encontré, en un rinconcito del jardín. Me senté en el suelo y aspiré el aroma de las flores, sin darme cuenta de que alguien había aparecido como de la nada detrás de mí. Me sorprendió una mano en mi hombro. Era Zetsu, el chico planta. Se sentó a mi lado y durante un rato hubo un silencio incómodo, en el que él tan solo me miraba y ni siquiera sonreía. Por primera vez me fijé más en él. Tenía los ojos de color ámbar, y ambos ojos tenían formas distintas. El cabello, corto y similar a hojas, era de aspecto suave y sedoso y su boca, aunque de dientes puntiagudos, resultaba hermosa.

-¿Crees que no me he dado cuenta?

Parpadeé sorprendida. ¿A qué venía eso?

-No te hagas la tonta. Sé cual es tu estrategia. Puede ser que con Deidara te funcione, pero conmigo no te va a servir.

-¿A qué te refieres?

-Estás intentando seducirnos a todos para poder marchar y contarles a los de tu aldea donde estamos, ¿verdad? Salta a la vista. Pero yo no soy tan flojo como Deidara. Yo no cederé ante tus encantos de mujer.

-Creo que te estás confundiendo. Yo no intento nada de eso, de verdad.

-Como todas, echas veneno por la boca. Pero a mí no me vas a hechizar, bruja. Y que sepas que si se te ocurre avisar a alguien de donde estamos o largar algo que no toca, mataré a tu familia. Y empezaré por tu querida hermanita... -dijo mientras me enseñaba una foto de ella, mi hermana pequeña.

Y ahí empecé a comprender un poco más a los de mi aldea, a mis senseis, que decían que "los Akatsuki son crueles y si pueden te harán daño".

-No creo que debas ser tan cruel, Zetsu -una voz conocida sonó detrás de nosotros.

Era Konan. Zetsu gruñó y desapareció entre los árboles. Konan ocupó el hueco libre y me dio una palmada amistosa en la espalda.

-Ánimo. Te recuperarás y podrás volver a tu casa. No te preocupes por lo que diga Zetsu. A veces es un poco paranoico.

-Pero tiene razones para pensar así de mí. No estoy dando una buena impresión.

-Pues yo creo que estás equivocada. Mira, para que confíen más en ti, mañana podrías venirte a practicar con nosotros y de paso vamos al balneario juntas.

-De acuerdo.

-Y ahora vete a dormir. Deja el sofá, que es muy incómodo y vete a la cama vacía de Hidan.

-Gracias.

-No hay que darlas.

A la mañana siguiente, nos despertamos todos muy temprano y salimos al bosque equipados con armas y bastante comida. Yo iba la última, siguiéndolos con dificultad, ya que ellos eran muy rápidos y yo, para mi desgracia, muy lenta. Llegamos a la media hora a un claro donde se dispusieron en círculo y sacó cada uno su arma. Me impresionó bastante la pelea que vino después. Un ninja cualquiera habría muerto a los dos minutos en esa batalla, pero ellos aguantaron y algunos salieron sin heridas. Volaban las bombas, las cuchillas, los kunais y los jutsus y genjutsus abundaban. Y entonces me di cuenta de que sólo se necesitaba un Akatsuki cualquiera para acabar con toda una villa. Me di cuenta de todo su poder y de lo peligrosos que eran. Empezaba a comprender a mis padres cuando me advertían de que no saliera, a mis senseis cuando intentaban fingir no tener miedo... Un kunai se desvió y se dirigió a mí, sacándome de mis pensamientos. Me agaché y lo esquivé, clavándose el kunai en el árbol que había tras de mí.

-Buenos reflejos.

-¡Casi la matas!

-¡Por los pelos!

-Podrías haberla matado y así nos la quitabas de encima.

-¡Pedazo animal! ¡Pobrecita!

A raíz del lanzamiento casi mortal del kunai, se creó una batalla campal entre los pocos que aún me querían ahí (Deidara y Konan) contra el resto. Nunca había visto a Konan tan enfadada. Incluso pegó a su novio (que recuerdo: es el líder del grupo) y les plantó cara al resto. Deidara se limitó a defenderme ante Sasori, cosa que me pareció otra excusa de las suyas para pelear con él. Aunque me pareció muy bonito por su parte. La batalla duró poco. Konan me cogió del brazo y me llevó con ella al balneario. Detrás de nosotras iban los chicos, algunos un poco decepcionados por la postura de mi nueva amiga. Por supuesto, una vez en el balneario nos acabamos de separar del todo chicas y chicos, cada uno a su parte. Aunque algunos tuvieron problemas (a Deidara lo confundieron con una chica y estuvo con nosotras cambiándose en el vestuario). Pero por el resto no hubieron "casi" inconvenientes...

Join MovellasFind out what all the buzz is about. Join now to start sharing your creativity and passion
Loading ...