Mundo de Sombras

Solo era una niña cuando mi madre murio, y no sabia lo que pasaba mas alla del bosque, solo hasta que me tocaba tomar mi labor; mi tutora : Clara me ha criado y cuidado despues de encontraran a mi tutora muerta extrañamente en el bosque, me vi obligada a salir del pueblo en busca de medicina para los habitantes presos de una extraña enfermedad desconocida; luego me di cuenta que aquellas leyendas que tanto ella me decia eran ciertas y ... por extraño que parezca es que... tengo mi propio guardian.

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1. ~Capitulo 1: Monstruos~

Bueno la verdad mi vida no ha sido tan buena desde que me entere que mi madre me abandono,y mi tutora murio por extrañas circunstancias y ahora vivo sola;huerfana por decirlo asi, aunque no me quejo de la vida que tengo ahora. Es mas vivo feliz a pesar de las circunstancias.

Pero ahora me toca retomar la labor de mi tutora ya que dejo una pequeña mision inconclusa despues de su partida y adivinen a quien le toca recomenzarla......en fin, el pueblo agoniza por una extraña enfermedad que nadie conoce, todos creen que soy un mal augurio para ellos, ya que todo esto empezo con que mi madre me rajera a este pueblo.

Pero tengo a mi mor amigo Niall, el me a ayudado aestos años sola y m apoya en todo lo que necesite, es un gran amigo.

-¡_______! Espera- me grito el de desde la entrada del bosque, me gire para verlo y de repente me vino con un gran abrazo el cual yo se lo correspondi- todavia no puedes irte sin esto- saco una cajita de sus bolsillos y me la entrego, luego saco un sobre un poco viejo y me lo dio, tenia mi nombre en una caligrafia muy bonita y demasiado antigua para mi gusto.

- ¿De quien es esto?- pregunte.

- Los dos son de parte de tu madre- suspire con impaciencia y abri la cajita, la cual llevaba en su interior un hermoso dije hecho en oro y tallado en si, era tan hermoso como una eclipse o un amanecer en primavera o un atardecer en verano.

- Es precioso- dije, era la cosa mas linda que había visto.

- ¿Te ayudo a ponértelo?- me dijo el.

- Si gracias- me abrocho el dije y luego me voltee para verlo y con un guiño de su parte, me di cuenta de que me quedaba perfecto.

- Suerte y ten cuidado- me dijo, su manos me acaricio la mejilla mientras me bajaba la cabeza para darme un beso en la frente y darme un fuerte abrazo.

- Adiós Niall- me despedí de el.

Me fui adentrando poco a poco en el denso bosque, hacia calor y no lleve agua con migo, tenia sed y en el bosque pareciera como si estuviera en un desierto

Estaba cerca de un río, en donde recuerdo específicamente en donde habían encontrado a mi tutora muerta por extrañas razones, me decidí a ir por agua sin perder mas de mi tiempo allí, me desvié un poco del camino pero debía refrescarme un poco y de seguro eso me llevaría a estar expuesta al peligro el cual estuvo mi tutora corriendo el mismo riesgo que ella, pero no me importo. Me remangue los pantalones hasta las rodillas, deje la pequeña canasta que llevaba en el pasto y me remoje un poco mientras tomaba agua, para mi suerte vi que aquellas yerbas especiales que tanto buscaba se encontraban justo al otro lado del río.

Lleve mi canastilla conmigo atravesando medio río para poder recolectar aquellas yerbas, estaban frescas para hacer los analgésicos mas rápido y son mas eficientes. Luego me dedique a descansar sentada recostada en el tronco de un viejo árbol. Para mi poca suerte me quede dormida y al despertar ya era de noche, pero no me desperté por culpa de los grillos ni del frío de la noche si no que unas voces aterradoras invadieron mi mente en el momento en que estaba como entre dormida, me desperté de tope y me golpee contra el viejo tronco, estaba aturdida y un poco desorientada; estaba viendo borroso o era mi imaginación, creo que si ya que empece a escuchar movimiento de las hojas, el crujir de las ramas caídas y risas malévolas al rededor de mi.

- ¿Quien anda ahí? ¿quien es?- dije un poco mareada pero me podría parar y salir corriendo si es que de mi suerte no permitía chocarme contra un árbol.

- ¿Victoria?.... Victoria Lawrence- dijeron varias voces, podría jurar con la vista ya mejorada que no había nadie ni hasta miles de kilometros mas alla de las montañas.

- ¡No! Soy ______ Millers, solo eso- esas voces se rieron y de un movimieno rapido alguien me tomo de los pies haciendo que me dejara colgando de algo o que alguien me cogia por alguna extraña razon me sentia tan valiente como Niall a la hora de cazar la comida.

- ¡Danos tu collar!- dijeron.

- No, es un regalo de mi madre- grite- déjenme ir o les ira mal ya veran.

Ya sabia que los fantasmas me seguirian por alguna razon, nunca fui de personas que creen en fantasias y cosas así pero ahora era mas que obvio. Tal vez es verdad lo que dicen "hay que ver para creer".

- Déjenme o veran- todos los que me cogian de los pies y de los brazos; se rieron cada vez mas fuerte, luego mi collar se levanto de la nada y trataba de soltarse de mi cuello, pero en un vistazo rapido el broche empezo a brilar de manera enceguecedora y junto con el reso del collar se prendio en una luz tan fluorecente como la luz del sol al medio dia. Cai al agua y la canasta se fue rio a bajo desperdiciando mi recolecta de hoy, mi primera recolecta de hoy.

- Oh genial que desperdicio de dia- sali a la otra orilla del rio, donde no me habia dado cuenta de que habia una cabaña alli, si no hasta ahora; las aguas estaban mas turbulentas y caudalosas en el río y ya no podria regresar de nuevo por alli y volver a casa por el camino antes recorrido, vere si por lo menos el dueño me dejara quedarme una noche y luego partir en la madrugada para no volver a encontrarme con esos fantasmas fastidiosos.

Pero al recoger la canastilla que se habia atorado en una rama un poco mas abajo de mi posicion ( lo cual fue un error), de nuevo las hojas se movieron pero con mas vehemencia, el viento ni siquiera soplaba tan fuerte como para provocar ese movimiento en los arboles y en los arbustos.

- Vete de aquí AHORA!- dijo una voz en mi cabeza.

- Mmm... Volvieron fantasmas fastidiosos- mire de nuevo a mi alrededor ya que me habia acostumbrado a la densa oscuridad , a pesar de la poca luz de la luna menguante- Tengo mas de esa luz si es que no tuvieron con eso.

- ¡Vete ahora!- grito de nuevo esa voz- aun era extraño acostumbrarse a la situacion, pero aun mas extraño es estar solo en mitad del bosque escuchar voces y ahora... gruñidos, rayos lo que faltaba ¿tigres quizás?

- ¿¡Hola!?- de la nada aparecio un Lobo enorme, tal vez esto fue lo que le paso a mi tutora su final llego en garras y colmillos de un lobo, que fantastico y yo su seguidora acabaria igual, es triste esto, pero puede correr hacia la cabaña que era demasiado extraña. Pero algo me golpeo la cara haciendome caer al piso como si una pared me lo impidiera; Mire de nuevo a los lados, sombras se movian a mi al rededor acechando me lentamente, era ahora una presa indefenza que solo sabe emitir una luz en los momentos mas criticos. Es de verdad triste.

- ¡Corre ahora!- me dijo la misma voz de hace un rato, me acorde que tenia piernas funcionales que se morian de frio despues de estar en el agua helada de la noche, mire hacia la cabaña detras de mi y me pare y corri con los impulsos que tenia, sentia que me perseguian de una manera tan veloz que me sentia en esas pesadillas en las que corria y era inutil ya que era como si cada vez me alejaba de mi objetivo y me acercaba cada vez mas hacia mi pesadilla, mi perseguidor mi temor en ese momento.

Cuando menos pienso he llegado por fin a la puerta, pero para mi infinita desgracia estaba sellada o cerrada con seguro permanentemente esto esta abandonado.

- No puede ser- masculle para mis adentros, ya se acercaba eso que me perseguia, de repente la puerta se derribo como si alguien le hubiese pegado una patada y la dejara hecha trisas, iba a entrar pero me arrepenti de aver visto semejante cosa tan extraña.

En vez de haber muebles y un piso de madera como me creia que fuese una casa en el bosque normal, habia como un hueco un vacio en toda la casa, un agujero negro de verdad y no habia nada en una casa normal.

- Es eso o morir en el intento de salvarte- me dije, cuando me iba a tirar por mi cuenta un viento frio me golpeo tan fuerte que cai en picada hacia lo que fuera que fueze ese agujero.
 

 

                                                                                                                                         ~•~~~•~
 

 

¿Desperté?, no lo se, un poco confundida de lo que había pasado, me encontraba dentro de una casa, mire por donde se supone que habia caido pero era techo de madera; la verdad es que no entendia nada de lo que me acababa de pasar o algo de lo que recordase de lo sucedido.
 

Sali un poco mareada de ese lugar y vi algo que nunca creí ver."WELCOME TO SALEMHILL"

- No me digas de seguro es uno de mis sueños raros- me dije a mi misma, ahora que Zombis monstuosos seguiran con el mismo jueguito de siempre y yo ¿que? hechada a correr, no señor hoy no..... y luego que una turba de aldeanos enfurecidos contra un monstruo jajajaja claro como si eso pasara de verdad.

De repente algo me levanto en aire, esta vez estaba completamente segura de que no eran fantasmas o algo asi, se enrollaba cada vez en mi cuerpo haciendo como si me asfixiara cada vez mas, y me dejaba sin alientos para poder hacer algo; ¿por que no brillaba mi collar como esa noche? lo deberia de hacer y ¿por que no lo hace?, HOLA QUE NO VEZ QUE ESTOY EN PELIGRO MORTAL!.

Vi poco, pero alcance a ver una enorma serpiente, sicearme cerca de mi cara, trataba de moverme pero eso lo empeoraba mas, luego escuche algo o no se no recuerdo bien esa parte.

- Bien hecho Liam- escuche la voz de un anciano.

- ¡Oye tu alejate de ella ahora!- grito un joven.

Ya no estaba acorralada por esa serpiente, mis salvadores estaban alli afuera, y no podia salir a abrazarles y a agradecerles infnitamente, estaba tan debil, y veia poco y escuchaba lo que tenia que escuchar.

- ¿Que es lo que eres en realidad?- dijo una voz diferente a la de los otros dos que acababan de gritar algo ininteligible. Solo podria ver un rostro un poco borroso pero unos ojos azules que resplandecian en esa espesura y mi borrosa vision.

- ¿¡Que!?- logre medio decir en un susurro, ese chico misterioso que me habia salvado de la serpeinte, me solto de repente y cai contra el frio suelo de piedra.

Solo escuchaba gritos y mi dolor agudo punzante en mi brazo, luego una gelida mano me rozo el rostro y luego me decian algo que ya no escuchaba, estaba tan débil que lo unico que hice fue descanzar.

 

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