Bring me up

¿Qué hacer si todo llega en el momento que no debe llegar? ¿Qué hacer si lo que tanto anhelas llega pero luego se va? ¿Qué hacer si lo que fantaseas se vuelve real pero de una manera torcida? ¿Qué hacer si todo eso pasa y no tienes como enfrentarlo?

1Me gustan
0Comentarios
116Vistas
AA

2. love at first sight?

 

Cap 2

 

Al día siguiente, como de costumbre Ana se dirigió a mi cuarto y comenzó la lucha diaria de mi baño. Me llevaba al baño, me sentaba en la silla y me lavaba las piernas y pies, luego me dejaba sola para poder ducharme completamente bien.

Después de eso, me iba a buscar y me hacía los respectivos masajes en las piernas para luego poder colocarme las medias veladas que ayudaban a la circulación inferior.

Luego de eso, tomaba el ascensor que me dirigía de inmediato al comedor, donde Rosa me servía me desayuno

 

Esa era la rutina diaria. Y ya estaba aburrida de ella pero pues ni modo. Al terminar me senté en la parte más alejada de la casa, el jardín que quedaba en la parte trasera. Yo estaba tumbada en una silla reclinable enfrente de la piscina, mis ojos cerrados imaginando el momento exacto de cuando vi a Zayn por primera vez jamás supuse conocer a una persona tan líricamente bella, sus rasgos eran sencillamente despampanantes y sus ojos color miel podían iluminar mi rostro y ver tras ellos. Lastimosamente no sabía que ocultaba y su mirada translucida no permitía dejar de pensar en él, no me permitía abandonar por completo su manera de caminar y mucho menos su manera extraña de arrastrar silaba por silaba mi nombre. Por lo visto era peligroso y también algo obstinado eso era lo único que yo esperaba, su compasión por mí no existía y era totalmente nula. A lo largo de mi vida todas las personas que me hablaban eran estrictamente para preguntarme que me había pasado, cual era mi historia…pero nadie se había acercado a mí para entablar una conversación sin ojos de misericordia.

 

Un ruido que venía desde los arbustos me sacó de mis pensamientos. Entreabrí mis ojos y una silueta delgada y desgarbada trepaba por la barrera que dividía mi casa de las otras.

Traté de no asustarme y de verme pasiva, pero se me hacía casi imposible. Abrí mis ojos por completo y lo que presencié era más que inesperado, nada más y nada menos que Zayn.

-¿Qué haces? –pregunté extrañada

-hmmm, entrar –contestó como si fuera obvio

-¿Qué no puedes entrar como una persona normal?... Es decir, por la puerta –enarqué una ceja

Negó con la cabeza. Su mano se sumergió en su chaqueta de cuero, la misma del día anterior. Sacando de ella un paquete de cigarros, del cual tomó uno, lo puso en medio de sus labios y luego encendió.

-¡No puedes fumar aquí! –Grité

-Soltó una carcajada- Esta bien, cariño. Dime la razón

-Pues…porque yo lo digo –espeté

-Lo siento, no suficiente como para hacerme botar a mi pequeño –Dijo refiriéndose al cigarrillo color blanco que ahora colgaba de su mano.

Sentí como la rabia se apoderaba de mí ¡Y me encantaba! hace mucho tiempo que nadie no me hacía caso, siempre me tomaban en serio, todos siempre estaban dispuestos a servirme por mi discapacidad y ahora simplemente él había llegado para hacerme cambiar de parecer. No mentiré es molesto, estar acostumbrada a obtener siempre algo y que llegue un chico desubicado a cambiar mi manera de comportarme.

-¿te puedo ayudar en algo? –Expresé tratando de no verme furiosa

Una sonrisa se asomó en su pulcro rostro, me quedé extasiada de tanta belleza, y sin exagerar era el hombre más apuesto que habían visto mis ojos.

El cigarro que minutos antes había estado en su boca, lo tiró al recién podado césped, dándole unos pequeños pisotones.

-¿Cuál es tu nombre? –me preguntó acercándose cada vez mas

-Charlotte Campbell –respondí

-¿Qué te pasó? ¿Por qué estás así? –Curioseó

-¿a qué te refieres? –Disimulé

-tu discapacidad -Señaló 

-Oh…sí. Un choque contra un camión –confesé  algo afligida por el recuerdo.

-Que mal, Un día un camión atropelló a mi gato, fue horrible…Realmente amaba a ese animalito –Manifestó adolorido

Mi mirada estaba perdida, no sabía a donde echar un vistazo y como tratar de disimular el dolor que aquel recuerdo me causaba, la culpa y la ira me absorbía.

Los ojos del moreno estaban clavados en mí, no sabía porque pero sí que era incómodo, fue como el día de la entrevista…Parecía que perdía el sentido y era realmente molesto. Como quisiera tratar de hacerlo regresar a la realidad de un golpe, pero eso sería muy grotesco y descortés.

Unos cuantos pasos detrás de mí me sacaron de mi impulsivo sueño. Fue la primera vez que estuve tan feliz de que alguien interrumpiera mis momentos de reflexión, aunque no sabía quién era, supuse que sería Ana.

 

-Zayn, Un placer volverlo a ver –Ana le dio la mano como saludo pero él lo omitió-

-igualmente, señora Sara. –contestó

-Es Ana –Lo corregí estallando en risa

-Eso –Sonrió tontamente

 

Ana me miraba con suspicacia y espero que no fuera porque mi nerviosismo se notaba.

¿A qué se debía mi preocupación? Lo diré brevemente: Parecía una completa loca, mi cabello estaba más rebelde de lo natural, como atuendo llevaba unos viejos jeans algo desgastados que me quedaban demasiado holgados y habían perdido su color, junto con una blusa morada bastante ancha. Y de calzado, unas sandalias de playa verde menta. Resumiéndolo, me veía realmente simplona y ridícula, lo cual me preocupaba por una razón que desconocía…Jamás en mi vida me había impacientado por lo que usaba pero en estos momentos quería volver al polvo del que había sido creada, gracioso pero cierto. La vergüenza me consumía y no podía hacer nada para sacarme la idea de que me veía terriblemente mal.

-Charlotte… ¿te pasa algo? –Inquirió Ana, por lo visto preocupada

-No. ¿Me puedes ayudar a sentarme en mi silla, por favor? –pregunté mientras trataba de no apenarme por lo que llevaba puesto.

-Zayn,  es hora de ponerte a prueba, cárgala con sumo cuidado y colócala en su silla. –Dijo la pelirroja, Ana.

- Está bien –contestó el moreno

-¡NO! –contradije

Ana negó con la cabeza y le hizo un movimiento de manos al chico para que prosiguiera, sus pasos lentamente perezosos se fueron acercando a mí, mi cabeza se movía lentamente negando. ESTO ES SEGURAMENTE LO MAS VERGONZOSO QUE ME HA SUCEDIDO EN MI VIDA.

-Es raro ¿Sabes? –Comentó Zayn

Con un gesto de duda le hice saber que no entendía lo que trataba de decirme.

-Me refiero a que, tienes dinero y vistes como indigente. No tiene lógica. –Me sonrío a medio lado y quedé indiscutiblemente hipnotizada.

-Solté una carcajada y me le quedé viendo incrédula- Comodidad –Reduje

-Claro que si –añadió torpemente.

 

 

 

Join MovellasFind out what all the buzz is about. Join now to start sharing your creativity and passion
Loading ...