My Secret Love

Un amor secreto perfecto...¿Sera igual de maravilloso al revelarse?

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15. Capitulo Catorce

Capitulo Catorce

 

Miro a través de la ventana, el jardín está cubierto por una capa fina de nieve; ah caído la primera nevada, el frio esta considerablemente alto pero la vista es maravillosa.

 

Han pasado casi cinco meses de que Liam fue dado de alta, desde entonces han pasado muchas cosas. Sus amigos le han visitado, al igual que su familia; usualmente Karen solía aparecer para cuidarlo los días que me tocaba mi cita prenatal, para que él no se quedara solo mientras yo iba a mis ultrasonidos.

 

Al darlo de alta termine yendo a su departamento, de alguna manera fue una excelente idea; en mi departamento estaría mi hermana y tal vez Liam se habría sentido algo incomodo. Lleve la mayoría de mis cosas a su casa, trabajaba por medio de correros electrónicos con la editorial; me enviaban manuscritos, los leía y decidía que se publicaba y que no.

 

A pesar de que estaba en la comodidad del hogar, cuidar a Liam y lidiar con mis malestares del embarazo al mismo tiempo; me cansaban demasiado así que decidí desertar. Una mañana mientras Liam dormía, fui a mi oficina para  hablar con mis jefes y a darles las gracias. Me pidieron que siguiera trabajando, ellos aceptarían que trabajara por correo electrónico el tiempo que fuera necesario.

 

Pero no, seguí con mi firme decisión; me dieron una considerable aportación monetaria como finiquito.

 

Días después Liam se percato que no había usado mi portátil en lo absoluto, me interrogo y termine contándole que lo prefería a él y no al trabajo.

 

....

-¿Estás segura de lo que hiciste Amelia? –dice mirandome seriamente

-Por supuesto –respondo asintiendo con la cabeza, tomo asiento en la cama junto a él

-Oh cariño –dice sonriente y con lagrimas en su mirada- Nunca pensé que harías algo así por mi, siempre hablabas de lo importante que era tu trabajo; era tu sueño –agrega

-¿Por qué te cuesta creer lo mucho que te amo? –le respondo, tomo su mano

-Porque sé que me porte como un imbécil  Amelia, por algo me dejaste –contesta serio

-Quedamos que eso lo íbamos a dejar atrás –digo levantando una ceja

-No puedo dejar atrás el hecho de que fui un total idiota y aun así, tu estas aquí; sacrificando todo por mi –responde

-Vale la pena, lo sé –sonrió, me mira casi sorprendido

....

 

Después de esa incomoda platica, la vida siguió normal; el terapeuta visitaba a Liam todos los días, solo para asegurar que sus músculos estuvieran bien y sin secuela alguna. Yo cocinaba el desayuno, la comida y la cena. Disfrutaba la compañía de Liam, mirábamos la TV por las tarde ó por las noches. No mentiré, me acostumbre bastante pronto a no trabajar y a centrar mi vida al 100% en este hombre; compartiendo las 24 horas del día a su lado.

 

....

-¿Te gusta nuestra vida tan hogareña? –dice Liam mientras mira atento el televisor

-Sí, creo que me eh acostumbrado a holgazanear todo el día –respondo concentrada en la revista que sostengo en mis manos, leer sobre la maternidad puede ser muy interesante- Aunque tendré que hacerme a la idea de que esto terminara pronto –agrego, tomo una papa frita del plato a mi lado

-¿Qué va a terminar? –en su voz alcanzo a percibir un tono de miedo

-Lo de la holgazanería –respondo, le miro; parecía asustado, pero después de mis palabras su rostro se relaja evidentemente

-¿Por qué dejaras de holgazanear? –levanta una ceja, toma un puño de papas fritas y las lleva a su boca

-Porque una vez que te recuperes, tengo que buscar trabajo –respondo, levanto los hombros

-De ninguna manera señorita –responde negando con la cabeza

-¿Y por qué no? –digo confundida- Deje el trabajo para cuidarte, una vez que tu estés bien y vayas a regresar a tus giras; yo buscare trabajo en alguna editorial –explico

-Antes de ti estaba bien solo –responde serio- Pero una vez que te conocí, no supe estar sin ti Amelia –agrega- La prueba esta que en cuanto me dejaste, mi vida dio un giro de 360 grados –agrega- Bebía sin parar hasta que llegue al límite y tuve...ese accidente –comenta, suspira

-No te voy a dejar Liam –respondo- Así que estoy segura de que podrás cuidarte -agrego

-Tienes que seguir cuidándome, siempre –contesta- Aparte...hay alguien más a quien deberás de alimentar, cambiar pañales; arrullar, etc –dice sonriente

-Eso no se me olvida –contesto, pongo una mano sobre mi creciente vientre

-Fin de la discusión, no debes de trabajar; para eso estoy yo que soy el hombre de la casa –responde muy varonil

 

Decido ponerle fin a esta conversación respondiéndole con una sonrisa, en su rostro se nota el orgullo que le da haber ganado la batalla.

 

....

 

 

Un par de semanas después el terapeuta le dio de alta, en seguida; al siguiente día quiso salir de su encierro de dos meses. Me dijo que conduciría sin rumbo, pero de alguna manera terminamos frente a una enorme construcción rocosa.

 

....

-¿Qué hacemos aquí? –comento- ¿Visitamos a alguno de tus amigos? –agrego mirando la linda casa frente a nosotros

-Sabes algo...-comenta evadiendo mi pregunta, apaga el motor del auto, - Cuando fui a buscarte a Londres para que me acompañaras al resto de la gira, fue porque quería proponerte matrimonio en nuestro aniversario once –dice agachando la mirada-  Pero pelamos bastante antes de esa noche, así que decidí esperar para evitar que me rechazaras...-suspira- Después las cosas parecían no mejorar en el tour, así que llame a mi madre para decirle que pronto iría a visitarles para que conocieran a alguien especial y para darles una noticia –agrega- Estaba seguro de que en cualquier momento las cosas mejorarían y te propondría matrimonio y aceptarías –levanta la mirada, me observa fijamente- Entonces te fuiste, me dejaste y...-lo interrumpo

-Hey, no hay que revivir eso –contesto, pongo mi mano sobre la suya

-El día del accidente iba a verte, quería rogarte que regresaras conmigo; darte el anillo –comenta, entonces recuerdo lo que me dijo Zayn cuando el estaba en el coma; esto ya lo sabía- Así que había estado pensando en un momento especial, quería organizarlo de una manera maravillosa pero...-toma aire- Aquí estamos frente a esta hermosa casa y...-mete la mano en el bolsillo de su pantalón, me entrega una cajita color rojo; mis lagrimas amenazan con escaparse- Ábrelo si es que aceptas ser mi esposa y pasar el resto de tu vida a mi lado –agrega con un tono suave en su voz

-Oh Liam...-me las ingenio para abrazarlo dentro del auto, enredando mis brazos alrededor de su cuello- Esa respuesta te la di hace mucho sin que me lo preguntaras, por supuesto que quiero pasar el resto de mis días a tu lado –agrego sollozando

....

 

Esa linda casa es ahora nuestro hogar, ni su departamento ni el mío; esta casa de de ambos, aquí crearemos nuevos recuerdos. Aun me parece una locura su manera tan sutil de decir “¿Te gusta la casa que vemos? Porque ya es nuestra, la compre ayer por internet; será nuestro hogar”

 

El sonido del microondas me vuelve a la realidad, sonrió ante mis recuerdos; saco la taza del microondas, el chocolate caliente me parece bastante apetitoso con este helado clima.

 

-¿Qué piensas cielo? –escucho la dulce voz de Liam cerca de mi

-¿Por qué lo dices? –contesto, doy la media vuelta; lo veo en el umbral de la entrada de la cocina

-Llevo unos minutos observándote, no te habías dado cuenta de que estaba aquí –comenta- Aparte de que estas sonriendo demasiado ¿Por qué tan feliz? –agrega, sonríe

-Estaba haciendo un recuento de lo que hemos pasado estos meses, solo eso –respondo, bebo un poco de mi chocolate caliente

-¿Pensar en eso te hace sonreír? –camina hacia mi

-Por supuesto –respondo sonriente, dejo la taza caliente sobre la encimera de la cocina; Liam posa ambas manos sobre mi cadera

-¿Segura que no quieres ir? –pregunta insistente

-Segurísima –respondo con una sonrisa, poso mis manos sobre sus hombros

-Me dan nervios dejarte sola, no quiero irme –comenta, me atrae hacia él; hasta que mi vientre de embarazo se interpone entre nosotros

-Es normal que te sientas así cielo, será la primera vez que en meses nos separamos; pero voy a estar bien –contesto- Vamos...a estar bien, los tres –agrego incluyéndolo a él y a nuestro bebe

-¿Qué tal si te dan los dolores del parto y yo estoy lejos? –dice nervioso

-El médico dijo que me faltaban dos semanas mas como mínimo, no te preocupes en serio –respondo

-¿Me vas a extrañar? –pregunta, suspira

-Por supuesto mi amor –respondo mirándolo fijamente a los ojos, enredo una mano en su cabellera- Pero aun hay muchas cosas que desempacar, así que me mantendré ocupada –agrego, separa sus labios para responderme pero el ruido del timbre lo interrumpe

--Ni se te ocurra cargar cajas, ni desempacar nada; descansa por favor –dice autoritario- Han llegado por mi –agrega con cierta melancolía en su voz

-Tranquilo cariño, solo será parte de la tarde y una noche –contesto le sonrió

-Mañana a primera hora me tendrás aquí amor –dice como promesa

-Vale, me parece perfecto –respondo- ¿Te acompaño a la entrada? –agrego, el asiente con la cabeza

 

Me toma de la mano, caminamos hacia la entrada principal; junto a la gran puerta de caoba esta la maleta de Liam. El abre la puerta, Paul sonríe amigablemente.

 

-Buenas tardes –dice educadamente

-Hola Paul –le responde Liam

-Buenas tardes –contesto, le sonrió

-Pareces lista para dar a luz –comenta- ¿Cuánto te falta? –agrega

-El médico dijo que unas dos semanas aun –respondo

-Estamos ansiosos –comenta Liam con una evidente felicidad

-¿Tu equipaje? –dice Paul cambiando de tema

-Aquí esta –responde Liam entregándole a Paul su maleta

-Los dejo un momento a solas para que se despidan, tenemos que darnos prisa; los demás ya están cerca de la arena–comenta Paul- Hasta luego Amelia, un gusto verte de nuevo; que estés bien –agrega educadamente

-Igualmente Paul, gracias –respondo sonriente

 

El camina hacia la camioneta negra aparcada fuera de la casa, Liam voltea a verme; toma mi rostro entre sus manos.

 

-Te echare de menos –susurra

-Y yo a ti cielo –contesto, cierro los ojos por un momento

-A ti también...-agrega, posa una mano sobre mi vientre; el pequeño ó pequeña Payne se mueve dentro de mi vientre como pez

-Parece que te está diciendo que también te echara de menos –comento, sonrió; lo miro a los ojos

-¿Cualquier cosa me llamaras, verdad? –dice en tono de suplica

-Claro Liam, si se me antoja un pedazo de lechuga te aviso, si veo un gato cruzando el jardín te lo diré, vete tranquilo –contesto con cierto humor

-Lo digo en serio –insiste, frunce el ceño

-Y yo también –respondo, sonrio

-Tendré mi móvil en mi bolsillo todo el tiempo –comenta

-Y yo el mío también –sonrió

-Liam, ya han llegado los demás a la arena –escuchamos la voz distante de Paul

-Tienes que irte cielo, vete tranquilo; disfruta de tu regreso al escenario, te hace falta –sonrió

-Me harás falta tu ahí, pero lo hare lo mejor que pueda –contesta

 

Le sonrió, inclina su rostro; sus labios atrapan los míos, nos envolvemos en un delicioso eh intenso beso.

 

Pierdo de vista la camioneta, entro a casa y cierro la puerta; veo las montañas de cajas en el living, aun nos falta mucho por desempacar, este será un buen momento para acomodar lo que mas pueda.

 

Admitiré que me da algo de tristeza que Liam se haya ido, aunque solo sea por una noche; pero siento raro que no esté conmigo después de pasar meses las 24 horas con él.

 

One Direction tiene una presentación en unos premios londinenses, estarán ahí presentando un premio y cantaran una canción de un nuevo disco del cual las fans están emocionadas por escuchar después de tantos meses sin música nueva.

 

Toda esta semana estuvieron ensayando, yo acompañaba a Liam a los ensayos; eh de admitir que la canción es bastante hermosa, se llama “Where Do Broken Hearts Go”. Habían fans afuera del estudio donde ensayaban, por momentos sentía pánico de que me atacaran; pero esta vez fueron bastante dulces conmigo, se mostraron emocionadas por el embarazo.

 

Se presentaran en la arena “O2” en el centro de Londres, Liam tiene que hace un corto viaje desde aquí hasta Londres; mientras que sus amigos ya estaban allá desde ayer aparentemente. Mi prometido (decidimos casarnos hasta después de que nazca nuestro bebe, tal vez un año después; así que aun no es mi marido) me pidió que lo acompañara; pero realmente esta semana eh estado muy cansada, estoy en la última etapa del embarazo y prefiero estar acostada todo el día; aparte de que se que a Liam le hará bien estar un rato a solas con sus compañeros y disfrutar del escenario y de sus fans; yo lo apoyare a distancia.

 

Miro a mi alrededor, el cuarto del bebe empieza a tomar forma ahora que estoy desempacando todo; sonrió de orgullo y emoción, esto es lindísimo y me provoca una sensación enorme de ansiedad por ver a mi bebe disfrutando de su propio espacio.

 

Acaricio mi vientre, el bebe me responde moviéndose de lado a lado; parece emocionado igual que yo. Me agacho para recoger una de las cajas del suelo, la tomo en brazos y camino hacia el tocador; siento una especie de calambre bajo el vientre. Dejo la caja sobre el tocador, acaricio la parte donde tuve el calambre; es el tercero que siento desde hace un rato, tal vez y no debería de cargar cosas.

 

Termino de desempacar las cajas, salgo del cuarto del bebe; toco el interruptor de la luz, ya está bastante obscuro. Miro el reloj de mi móvil, marca la ocho de la noche; Liam tiene cinco horas que se fue, me llamo hace un rato para avisarme que había llegado ¿Me pregunto cómo se sentirá?

 

Desbloqueo el móvil, estoy por llamarle cuando siento otro calambre bajo mi vientre; esta vez dura más tiempo, siento todo mi vientre tensarse. El calambre, sigue; pongo una mano sobre mi vientre, esta duro como una roca.

 

La sensación del calambre va disminuyendo, mi vientre se relaja; quedo adolorida después de eso.  Guardo el móvil en mi bolso del pantalón, bajo con cuidado por las escaleras; tengo que cocinar algo, Rose vendrá a cenar y a quedarse conmigo a dormir, después de todo ella también esta sola ya que Harry está en la arena “O2”.

 

Otra que tampoco quiso ir a la premiación, parece que no se acostumbra a la atención que recibe su novio; es bastante insegura pensando que todo el mundo hablara mal de ella, se traumatiza mirando lo que la gente dice en las famosas paginas sociales. Ni se diga lo nerviosa que se pone cuando sale con Harry, le piden fotos y ella se paraliza; Harry cuenta que es muy chistoso verla sonrojarse.

 

Van muy enserio ellos dos, Rose vive en mi departamento; pero Harry se la pasa todo el día ahí, duerme ahí ó viceversa; ella se la pasa en casa de él y duerme ahí.  Tienen una relación linda, me alegra verlos felices a los dos.

 

Estiro mi brazo para abrir la puerta de la alacena, necesito un paquete de pasta para cocinar; pero otro calambre se hace presente de nuevo.

 

Recargo mis manos sobre la encimera de la cocina, aprieto la mandíbula ante el dolor que siento en el vientre.

 

-Carajo...-digo en voz alta

 

Una  vez que se me pasa el calambre, de nuevo me siento adolorida; no, esto no es por cargar las cajas.

 

Saco mi móvil del bolsillo de mi pantalón mientras camino hacia las escaleras, subo a paso lento los escalones.

 

<Llamada>

 

-¿Qué onda? –responde Rose- ¿Necesitas que compre algo para la cena? –agrega- Ya llevo botanas, palomitas y un montón de frituras –comenta- También llevo unas cervezas, pero esas son para mi; a ti te compre una Coca-Cola de dieta –suelta unas carcajadas

-¿Dónde vienes? –respondo ignorando todo lo que me ah dicho

-Estoy como a una media hora de distancia, voy manejando con prudencia –comenta en tono divertido

-Okey...no entres en pánico –comento- Pero creo que tengo contracciones –agrego, llego al segundo piso milagrosamente a salvo, pero muy cansada

-Mierda –contesta- Ahí nos vemos, prepara tu bolso para el hospital; no tardo –agrega

-Vale, con cuidado por favor –concluyo, me cuelga sin responder

 

>fin llamada>
 

Guardo el móvil en mi bolsillo de nuevo, camino hacia mi habitación; busco en el armario una maleta, no tengo nada listo para el hospital, no se supone que tendría un parto hasta dentro de un par de semanas.

 

Me pongo un abrigo algo abultado, es bastante calientito y allá afuera el clima esta helado. Estoy por tomar unas prendas y siento ese dolor de nuevo, esta vez mas fuerte; recargo mi espalada a la pared detrás mío, me deslizo hasta sentarme en el suelo.

 

Aprieto los labios para evitar gritar, pongo ambas manos sobre mi vientre que esta duro; parece una bola de acero. El calambre empieza a disminuir, poco a poco hasta desaparecer.

 

-Oh bebe...espera, por favor –susurro mientras acaricio mi vientre- No puedes nacer ahora que tu padre está lejos, aguanta cariño –agrego

 

Respiro hondo un par de veces, me relajo; con mucha dificultad y extremadamente despacio, me pongo de pie. Me acerco a mí parte del closet, veo de reojo lo que tengo. Tomo un pantalón deportivo color ciruela, tomo una blusa blanca, dejo las prendas caer al suelo. Tomo una sudadera cualquiera, la dejo caer sobre el montón de prendas en el suelo. Doy un par de pasos para escoger mi ropa intima, tomo lo primero que encuentro; hago un repaso mental pensando en lo que necesito.

 

Estoy por agacharme para acomodar mis prendas en la maleta cuando el timbre del portón me interrumpe, es Rose; hubiera dejado abierta la puerta, diablos...

 

Decido bajar a abrirle primero, porque si me agacho a acomodar mi maleta quien sabe cuánto tiempo me tarde en incorporarme. Con cuidado bajo las escaleras, camino hacia la cocina; en el mando de seguridad, tecleo el numero para que se abra la reja principal.

 

Cuando Liam se fue cerré la reja eléctrica y el puse alarma; para sentirme segura en lo que llegaba mi hermana.  Camino tranquilamente a las escaleras, pongo ambas manos en mi espalda baja; tengo un horrible dolor de columna después de esos calambres.

 

El ruido de la puerta de caoba me avisa que mi hermana ah entrado, en automático me siento mas tranquila.

 

-DEBERIAS DE ESTAR ACOSTADA –escucho la aguda voz de Rose

-Ya se me han pasado los calambres –respondo, doy un par de pasos para subir las escaleras

-¿Estas de broma? –parece confundida, en segundos esta junto a mi; su respiración esta agitada

-No es broma...-la miro- Hace un rato que no tengo un dolor –agrego

-Carajo...entre en pánico y casi me estrello con un árbol -suspira- ¿Seria falsa alarma? –agrega, coloca una mano sobre mi hombro

-A lo mejor y...-un calambre me interrumpe

 

Aprieto los labios, cierro los ojos y me percato de que estoy haciendo una mueca de dolor evidente. Mi hermana pone sus manos sobre mis caderas, me ayuda asentarme en un escalón; trato de respirar tranquilamente, pero este dolor ha durado demasiado.

 

-Falsa alarma un asalto en la farmacia –la escucho decir mientras sigo apretando mis parpados- Nos vamos al hospital, ahora mismo –agrega, asiento con la cabeza; abro los ojos

-Solo tráeme mi cartera, mi bolso negro esta sobre la cama; por favor termina de empacar la ropa que deje en el piso de mi armario y empaca algo de ropa para el bebe –logro balbucear, el calambre empieza a disminuir

-No hay tiempo para eso Amelia –me responde, toma mi brazo

-Pero necesito mi cartera, la ropa para el bebe y la mío y...-me interrumpe

-Y nada, primero al hospital; ya que sepamos que te vas a quedar, entonces  vengo por tus cosas –contesta, mea ayuda a ponerme de pie

 

No le discuto, la verdad es que no me siento muy valiente para seguirle discutiendo.

 

El camino al hospital es horrible, tengo unas seis ó más contracciones; por más que trate de resistir, en el último par de dolores termine gritando. Mi hermana trato de conducir lo más rápido que pudo, yo se lo rogaba. Eh llamado a Liam en el camino, pero no me respondió el móvil; seguro estará ocupado.

 

Rose estaciona el auto en un lugar de emergencias, entramos al hospital a paso lento; siento que conforme camino, algo se abre dentro mío. Mi hermana habla con la enfermera, yo no quiero ni abrir la boca.

 

Todo sucede muy pronto, de repente me encuentro en un cuarto del hospital; aun no me han puesto intravenosa, no la necesito. Ya visto una bata rosa, mi hermana desapareció un momento; parece que está llenando papeles de mi ingreso, así podrán llamar a la doctora Greene quien me ah atendido durante mi embarazo.

 

Otra contracción ah pasado, siento como todo me da vueltas; incluso me siento algo cansada.

 

-La doctora viene en camino –dice Rose entrando a la habitación

-Genial...-murmuro

-¿Has avisado a Liam? –me pregunta, toma asiento en la orilla de la cama

-No me contesta –respondo, miro el móvil en mi mano

-Préstame tu móvil...-comenta, le obedezco

 

La veo teclear en mi celular, lo coloca bajo su oreja; sonríe.

 

>Llamada<

 

-Hola ricitos...-dice muy dulce- Te llamo del móvil de Amelia ¿Podrías comunicarme con Liam? –agrega- Vale, gracias; te amo –comenta- PORQUE COÑOS NO RESPONDES TU MOVIL –dice histérica, hasta yo me espanto- Pues no me importa que hayas estado presentando un premio y que te estés preparando para cantar, Amelia entro en labor de parto –agrega- ¡No estoy de broma! –grita, hace una mueca; estira el brazo entregándome el móvil

-Alo –respondo

-¿ES CIERTO? –grita Liam del otro lado

-Si cariño, parece que llego el momento y la doctora se equivoco –comento, coloco mi mano libre sobre mi vientre

-CARAJOS –grita- CHICOS ES HROA, VA A NACER –dice emocionado, escucho algo de bullicio pro parte de sus amigos- ¿Ya estás en el hospital? –dice entre el ruido que se escucha detrás de el

-Si, por supuesto –respondo

-¿Cómo te sientes? –pregunta, estoy por responderle cuando otra contracción se hace presente; aprieto los labios y le entrego el móvil a Rose

-Soy Rose, tiene una contracción; no puede seguir hablando...-comenta al teléfono- Vale, no me aparto de ella; okey, chao –agrega, cuelga

 

>fin llamada<

 

-Dejara la presentación, no sé cómo le hará pero dijo que llegaría en cualquier momento –dice Rose levantando los hombros

 

Asiento con la cabeza, aprieto la sabana de mi cama con la mano; diablos, estos dolores empeoran cada vez mas.

 

Muevo mi brazo, tengo una intravenosa ahora; me duele un poco el brazo por la aguja que tengo clavada en la vena, pero es tolerable. Rose esta perdidamente dormida en el sofá, por los pequeños huecos entre las cortinas puedo percibir que es de madrugada; los primeros rayos del sol empiezan a filtrarse dentro de la habitación.

 

*Horas después...

 

Abro los ojos perezosamente, veo a mi alrededor; la familia de Liam está aquí, sus amigos también. A mi derecha, Liam sentado en una silla junto a la cama; tiene las manos en broma de rezo. Los veo mover los labios pero me es difícil escuchar, estoy por tratar de decir algo pero un horrible dolor se apodera de mi. No puedo evitar retorcerme, suelto un sonoro grito.

 

No soy médico, pero algo no está bien. Llevo horas aquí, ya anocheció; no hay avances y cada momento me siento mas débil, no estoy muy consciente de lo que está pasando a mi alrededor ni de lo que esta saliendo mal.

 

-No creo resistir –digo en un susurro en un susurro

-No digas eso, la doctora dijo que estas bien –escucho la mentira en su voz de Liam

-Si algo sucede...-tengo un nudo en la garganta- Elige al bebe, por favor -agrego

-Aquí estoy cielo, se fuerte...-dice con sus ojos cristalinos, aprieta mi mano; trato de sonreír, le quiero responder pero no puedo, me siento débil- ¡Doctora por favor! –grita de repente

 

Veo a la doctora Greene entrar vestida completamente de azul.

 

-Ya tengo todo listo, vámonos –responde ella algo agitada

 

Siento la cama moverse, enfermeros empujan la cama por los pasillos del hospital; observo lo que pasa a mi alrededor, pero no  estoy cien por ciento consiente. Me ponen una especie de mascarilla que cubre mi nariz y boca, respiro tranquilamente; me quitan la mascarilla.

 

Miro a mi alrededor, no veo a Liam; un miedo terrible se apodera de mi, hasta que lo veo entrar por las puertas plateadas. Se pone de pie junto a mí, toma mi mano.

 

-Vas a estar bien cariño, lo prometo –me dice con una sonrisa, aunque en su voz es perceptible un tono de preocupación

-Liam...-susurro, obligo a mis ojos a mantenerse abiertos- Prométeme algo –agrego

-Cuando salgas del quirófano te hare la promesa que quieras –dice pasando sus dedos en mi cabellera

-Pase lo que pase, cuidaras del bebe –digo tranquila ignorando sus palabras

-Y de ti también, lo hare –percibo un nudo en su garganta

-Por favor, dime que lo cuidaras y le hablaras de su madre que no fue muy fuerte para traerlo al mundo –comento, veo unas lagrimas resbalar por sus mejillas

 

Esta por decir algo pero un agudo grito llama su atención, suelta y mano y desaparece de mi vista; mientras yo trato de mantener mis ojos abiertos.

 

Parpadeo, Liam está a mi lado con un bulto en sus brazos que está envuelto en una sabana azul.

 

-Aquí esta mami...-le habla al bulto mientras sus lagrimas no dejan de mojar su rostro- Es un niño Amelia –me dice Liam, acerca al bebe a mi rostro

 

Lo veo, su carita rosada y con algo de sangre y cosa blanca en ella; pero aun así es hermoso. Beso su frente, quiero decir algo pero no puedo ni separar mis labios.

 

-Los signos han disminuido peligrosamente –escucho a lo lejos, seguido de un “Bip, Bip, bip” que parece una alarma

 

Miro al bebe, sonrió;  miro a Liam, lo veo mover la boca, parece gritar pero no lo escucho. Una enfermera lo aleja, quiero mantener mis ojos abiertos pero no puedo. Mi cansancio es más fuerte que yo, dejo caer mis parpados.

 

Paz y tranquilidad, se termino mi dolor.

 

 

 

 

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