La laguna sin fondo

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  • Publicado: 29 ago 2014
  • Actualizado: 29 ago 2014
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Historia corta de esperanza e ilusión, escrita a mis 15 años

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2. El camino del encuentro

 

Capitulo II el camino del encuentro.

 

Mientras caminaba iba ordenando sus pensamientos he ideas, deseaba caminar sin descanso para poder llegar a la villa y ahí poder  buscar a su dragón el cual la trago hasta acá, no sabía si al verlo agradecerle o no, ya que estando o no en su mundo él le había salvado la vida, además no será difícil encontrar un dragón tornasol pensaba ya que ese creía que era su color eso era lo que ella había podido cuando abrió los ojos bajo el agua estando en el interior de la laguna, y con el anillo en su poder pensaba que sería mucho más fácil la búsqueda por lo menos eso creía, aunque pensaba como se le fue a enredar eso en su cabello, pero bueno su cabello era largo y con ondas no era raro que algo no se enredara ahí y más con la cadena que llevaba amarrado a el  pensó, tomo el anillo que llevaba en sus manos y lo puso en su cadena que estaba que llevaba al cuello esta estaba sola sin ningún colgante nunca se le había ocurrido ponerse uno desde que se la habían regalado, era un poco pesado lo miro un rato y luego se lo guardo dentro de la polera, tuvo una reacción muy extraña cuando el anillo toco su pecho, extraña y familiar, se lo toco con su mano presionando el anillo a su pecho y suspiro, te cuidare pensó ya que ese era su pasaje de regreso a casa.

         Qué horas podrán ser, miro el cielo para ver donde estaba el sol y ubicarse un poco en la hora, debían de  ser como las dos de la tarde creía en  unas pocas horas más oscurecería, faltara mucho? Se preguntó, pero eso no lo sabía, cabizbaja siguió el camino era serpenteante y muy colorido a su alrededor habían muchas flores de todos los colores y aromas, Matilda siguió caminando y mirando el bello paisaje de su alrededor quizá lo que debería hacer en estos momentos era disfrutar de esto ya que nunca más lo podría hacer de nuevo, se salió del camino y se recostó en la hierba se sacó las zapatillas mojadas y las dejo a un lado para que el sol las secara un poco, cerró los ojos y respiro profundamente, era extraño se sentía bien con todo esto, se sentía en paz, una paz que no había tenido desde hace mucho, levanto su mano y dejo que esta se moviera al ritmo de la briza comenzó a tararear una canción estaba muy ensimismada en eso cuando oyó una hermosa melodía que se escuchaba cada vez  más cerca, debe ser un poco más adelante que deben estar tocando,  Quizá ya esté cerca de esa villa, que maravilla!  Llegare  mucho antes de lo que yo esperaba, si ese es el caso me quedare un poco más tendida en la hierba sintiendo este cálido sol, estuvo un buen rato sin hacer nada sin pensar en nada cuando pensó que ya sería hora de continuar su marcha, tomo su polerón que estaba en el suelo y sus zapatillas y empezó a caminar descalza apuro un poco el paso para llegar cuanto antes, la tierra era suave al contacto con sus pies camino bastante y no vio ningún rastro o indicio de la villa, lo único que se veía desde el camino era un enorme árbol de manzanas detrás de unos matorrales y unas flores purpuras, se agacho a recoger una y volvió a escuchar esa música, se levantó para mirar a todos lados pero no había nada, no comprendía de donde provenía esa música? así que se detuvo tomo aire, se sacudió un poco los hombros y se dijo así misma

-Relájate, cierra los ojos y concéntrate en qué dirección  proviene esa música

Cerro los ojos y dejo que la melodía invadiera sus oídos, su cuerpo y su alma y así empezó a guiarse con ella, dejo que la música fuera su guía al caminar  y esta la llevo hasta los pies del árbol de manzanas, se podía respirar su aroma en el aire, recordó las manzanas cocidas que preparaba su madre.

Abrió los ojos y ahí en los pies del árbol encontró a un joven tocando una flauta y a sus pies había un pequeño ratoncito bailando al ritmo de la música.

-Dm, -pensó- como en el cuento, el encantador de ratones, pero....

-Hola - Matilda hizo una señal de saludo con la mano también al saludarlo, el joven dejo de tocar la flauta  la miro y sonrió.

-Hola!

  Estuvieron mirándose por un largo rato sin decir ni hacer nada, además Matilda estaba muy confundida por todo lo que le había pasado en las últimas horas y no sabía qué hacer ni mucho menos algo que decir o siquiera preguntar.

-Tu también te diriges hacia la villa karacolambar, dijo por el camino que estas siguiendo?

-Ehh, si voy hacia la villa y tu también al parecer?

-Yo, talvez en general voy donde me dirijan mis pies y resulta que mis pies me están dirigiendo hacia allá así es que si quieres podríamos viajar juntos, vas al carnaval de la villa?

-Carnaval?, hay un carnaval en la villa?

-Sí, el carnaval más importante de todo el año “El carnaval de las mariposas”

-No, no yo solo voy a buscar a alguien allí nada más

-Ah! pero igual vas a ver el carnaval ya que de una u otra forma estarás ahí, y donde te vas a reunir con tu amigo?

-No lo sé dónde estará, solo sé que va estar en la villa y debo encontrarlo lo antes posible y además no es mi amigo, ni siquiera lo conozco -dijo en voz baja.

-Buen, eso  ya es un poco más complicado diría yo y más en esta fecha, ya que la villa estará repleta de gente y si como dices que ni  siquiera lo conoces o haz visto una vez será muy complicado buscar a alguien así no?

-Si lo he visto!, pero solo una vez aunque no lo recuerdo muy bien, además no creo que sea muy difícil buscarlo ya que es fuera de lo común y tengo algo que me ayudara a encontrarlo te lo aseguro, no me será tan difícil tengo mucha fe en ello. –dijo tocándose el pecho. Lo que le parecía más extraño ahora era la forma en que le había contado todo eso a un extraño, pero él tenía algo que había hecho que ella confiara en él.

- Si tú lo dices, será así no? , pero mil perdones después de toda esta charla no me he presentado, se puso de pie he hizo una pequeña reverencia.

-Mi nombre es Mirachs y mi pequeño acompañante es Asiul y somos dos seres errantes que viajamos de un lado al otro, de sur a norte y nos deleitamos con la belleza de los lugares que conocemos, y tu mi bella dama quién eres?

-Eh!  Bueno yo soy Matilda, la hija de mi Madre, y no suelo viajar mucho que digamos así como lo haces tú, es más te diré que este es mi primer viaje fuera de casa y creo que es el más lejos de todos los viajes que pueda hacer, eso creo?

-Quizá puede ser el más lejos o tal vez no y realices muchos más viajes aún más lejos que este, pero te aseguro que este será el más bello de todos eso te lo puedo asegurar, ven toma asiento bajo este hermoso manzano y disfruta de unas ricas manzanas junto a nosotros.

  Matilda asintió con la cabeza y se sentó junto a ellos, no tuvo miedo, ni desconfianza pues sentía que ya lo conocía de alguna parte y se sentía muy tranquila con él, aunque tenía una sensación extraña pero agradable que nunca había sentido antes, tomo una manzana de un montón que había cerca de Mirachs, la tomo entre sus manos y se la acerco a la nariz la manzana tenía un aroma muy rico que se sentía dulce y fresco a la vez. Comieron todos juntos las ricas manzanas de ese árbol y luego de un momento volvieron al camino para seguir su rumbo hacia la villa, era raro para Matilda ya que ella quería decir muchas cosas pero no lo hacía, se moría de ganas por hacerle un infinidades de preguntas  y de que le contaran un poco más de ese mundo y el carnaval, pero no lo hacía y no entendía el por qué ? y solo se limitaba a sentir el aire que soplaba y acariciaba su rostro y a oler el aroma dulzón de las flores era muy agradable poder sentir todo eso junto a él,  se detuvo por un momento y cerró los ojos y respiro muy profundamente todo el aire que pudo.

-Es maravilloso, es como sentirse libre y atada a la vez a estos maravillosos campos de  colores, flores y olores sin igual

  Mirachs que había caminado un poco más adelante se detuvo y dio media vuelta y la miro mientras Matilda daba vueltas con los brazos estirados, mientras Asiul que estaba sobre su hombro le decía –ship, ship, ship- y Mirachs asentía con su cabeza

-Sí, es maravilloso poder sentir la libertad del viento en el rostro, que alimenta los pulmones y el corazón, sabes no es siempre igual aunque lo hallas sentido mil veces siempre es como la primera vez.

-Tú la has sentido muchas veces Mirachs?

-Sí, ya que llevo mucho tiempo viajando de un lugar otro, más del que te puedas imaginar Matilda, además nunca me he quedado en un lugar fijo por más de unos días,  he viajado y conocido mucho durante mi vida.

-Y que harás cuando te canses de viajar y conocer Mirachs?, donde estarás? tienes un hogar al cual llegar a descansar? y estar en paz con los tuyos al terminar de viajar?

-No, por ahora no, pero lo tuve hace mucho y además no creo que me canse de viajar y conocer además, solo así puedo llegar a encontrar lo que deseo o no? ¿Y tu Matilda tienes un hogar?

-Sí, si tengo uno es un lugar maravilloso para mí, hay campos verdes, muchos árboles y flores, y mi casa es de madera con su chimenea siempre encendida y en la cocina siempre hay manzanas cociéndose dejando toda la casa con olor a manzana, y muy cerca de mi casa se encuentra la laguna, en donde yo paso la mayor parte de mi tiempo pensando, escribiendo algo o solo simplemente contemplándolo todo sin mas que hacer, ese es mi hogar o más bien así es mi hogar.

-Debe ser un lugar muy agradable

-Sí, lo es, dime Mirachs ahí en la villa que hay, cómo es?

-Mmm, la villa, bueno es como todas las villas de Greta, hay casas seres que viven en esas casas, pequeños negocios como en toda villa, claro que en estos días como te dije antes la villa Karacolambar debe estar colmada de visitantes por el carnaval ya que este se realiza cada diez años y ahora la villa debe estar lleno de seres como nunca ya que vienen de toda Greta para presenciar este carnaval  ya lo podrás ver tu misma cuando lleguemos a la villa

-Sí, ya lo creo, Mirachs que tipo de seres hay en la villa?

-Los normales Matilda duendes, hadas, brujas, hechiceros, centauros, elfos, gnomos y alguno que otro unicornio o dragón

-Ah!, dragones y unicornios, dijiste? Y como es eso de que uno que otro, acaso hay pocos dragones y unicornios acá

-Sip, de ellos hay pocos dicen que se están extinguiendo muy rápido.

-Que mal por ellos.

  Siguieron caminando hacia Karacolambar, pero esta vez Matilda iba un poco más interesada en los viajes que había hecho Mirachs y le preguntaba sobre ellos, también trataba de conseguir un poco más de información sobre dragones. Mirachs había viajado mucho y conocido bastantes lugares y personas, le conto sobre duendes que reparaban zapatos, de hadas de mil colores de brujas y unicornios que había conocido en sus viajes, era todo un mundo de fantasías que antes solo existía en la imaginación de Matilda, estaba tan absorta en las historias que le estaba relatando Mirachs que se olvidó un poco de su búsqueda personal,  la búsqueda del dragón que la trago hasta Greta, ya estaba anocheciendo cuando miraron hacia el frente y vieron a lo lejos las luces de la villa Karacolambar.

-Mira Matilda! ya nos falta muy poco para llegar a la villa

-Si! Se ven las luces de las casas, que emoción!

Oye Matilda te puedo hacer una pregunta antes de llegar a la villa, que haces tu aca en Greta, ya que tu no eres de acá, tu eres humana?

-No lo sé, si lo supiera seria todo más fácil creo yo, no sé cómo ni porque estoy acá solo sé que algo me trago y no lo pude evitar, aunque gracias a eso estoy viva quizá era el destino creo yo, aunque no sé si sea algo bueno o malo, pero ahora en estos momentos me siento muy feliz de estar acá de haber conocido parte de este lugar, de poder ver cosas que antes solo estaban en mi  imaginación o soñadas nada más, lo único que sé por el momento es que disfrutare el estar aquí y  que debo buscar a la persona que me trago hasta aquí para poder regresar a casa, aunque  me siento muy feliz a pesar de estar lejos de todo lo que conozco y comprendo.

  Al llegar a la villa Karacolambar, esta estaba llena de seres había una multitud enorme recorriendo por  las calles, así que no se podía ver casi nada de la villa en si solo seres transitando por la calle, habían muchos duendes, hadas voladoras con pequeños destellos dorados a su paso unos cuantos centauros con pasos muy firmes unos duendes verdes de los bosques y un par de unicornios caminando a paso muy lento, esta villa era un lugar completamente mágico por donde se le mirara, Matilda estaba completamente maravillada de ver a seres que antes solo podía haber imaginado ahí frente de ella caminando y riéndose era increíble para ella todo esto, estaba tan absorta con todo lo que veía  que no pudo gesticular palabra alguna, solo miraba de un lado para otro, vio a muchos seres mágicos pero no al que más le interesaba  ver a ella un dragón, ni siquiera uno chiquito –pensó-, Mirachs la tomo del brazo y la condujo hacia la derecha de la villa .

-Vamos Matilda!

-A dónde Mirachs?

-A buscar un sitio en donde pasar la noche y descansar, no pretenderás vagar por la villa durante toda la noche sin dormir o sí?

-No, claro que no, pero como, donde yo no tengo dinero suficiente para pagar algo!

Solo tenía  unas cuantas monedas, unas cuantas semilas de girasoles y otras flores y una caja de pastillas de todos los sabores en el bolsillo de su poleron si es que no se habían caído al agua.

 

-No te preocupes por lo de cómo pagar ahí veremos cómo nos las arreglaremos pero por ahora apurémonos para poder encontrar algo, o si no tendremos que dormir en la calle y no es un día muy recomendable para nosotros dormir afuera  en la calle sin protección alguna de un techo mágico ya que  hay seres nocturnos que les gusta mucho la carne humana y por estos lugares como comprenderás que la carne humana es muy escasa así que mientras antes encontremos algo donde pasar la noche mejor.

-Que? Comen humanos aquí de noche, ósea que hay seres que comen a personas como yo que horror, y tú me quieres decir que hoy en cualquier momento puedo ser la cena de alguno de ellos, o quiza tu cena ...o no?

..Matilda de un solo manotazo le quito su mano de su brazo

- jajaj, No seas tontita Matilda se hubiera querido que tu fueras mi cena o  mi alimento tenlo por seguro que ya te hubiese comido hace mucho rato quizá desde el principio cuando nos conocimos allá en el camino, no crees?

-Ship, ship, ship, sip-dijo Asiul moviendo la cabeza

-Ves Matilda, hasta Asiul dice que lo que estás pensando es una tontería, ven no seas tonta y busquemos algo en donde poder pasar lo noche mejor será, ven no tengas miedo.

  Matilda se acercó a él con un poco de desconfianza y caminaron a través de una calle iluminada con un sin fin de faroles de todos los colores ( la calle arcoíris ), era un espectáculo digno de las vegas pensó Matilda, bueno muy pero muy mini vegas, caminaron hasta llegar a una casa de tres pisos de color verde oscuro y verde claro, con unas muy hermosa escalera tallada a mano por lo que se veía, subieron las escaleras que conducían a la entrada, esta estaba adornada con unas enredaderas con pequeñas flores azules, la puerta estaba toda tallada con tréboles, Al golpear la puerta dos veces esta se abrió, pero no había nadie en la entrada Matilda miro y no vio a nadie del otro lado de la puerta, solio sintió un Mmm y una voz muy aguda y miro hacia abajo

-Buenas noches, en que les puedo ayudar?

-Buenas noches, necesitamos un cuarto donde pasar la noche Señor

-Adelante sígame y veré si tengo alguno disponible.

  Matilda no entendía nada  de lo que ocurría hasta que miro hacia abajo y vio al pequeño duende azul oscuro en la puerta, este los condujo hacia la recepción del  lugar que era dos o tres veces más alta que él, dio la vuelta y se sintió como subía escalones de otro lado para poder llegar al libro  de recepción y quedar a la altura de la mayoría de sus huéspedes y para ver si tenía un cuarto vacío, saco los lentes del bolsillo  de su chaqueta se los puso y empezó a revisar las hojas del libro si había una habitación disponible, con el dedo índice recorría completamente la hoja para ver si tenía una vacante en esos momentos.

-Mmm, haber,  si aquí tengo una disponible pero es la del ático Señor y no es muy cómoda, no sé si querrán tomarla? –dijo, sacándose un poco los lentes para míralos a los ojos.

-Bueno ya que es la única que tiene disponible la tomamos, cierto Matilda!

-Eh!, si la tomamos!

-Ship, ship, -dijo- Asiul aplaudiendo de felicidad

-Mm, pero antes de quedársela que tienen para ofréceme por esa habitación?

 Mirachs saco de su bolsillo dos monedas de plata y una de oro y las puso sobre el mostrador

-Y tú jovencita que tienes –dijo- apuntando a Matilda

  Matilda saco todo lo que tenía de su bolsillo y lo puso en el mostrador y se encogió de hombros por lo poco que tenía era dos monedas de muy bajo valor de su mundo, una bolsita de semillas de girasol que iba a plantar ese día y una caja de pastilla de todos los sabores, cuando el duendecillo azul vio lo que Matilda puso en el mostrador, junto las manos y dio un brincos de felicidad.

-Ujujuyy!, hace muchos, muchos años que no veía esto monedas de humanos!, saben yo desde que era muy niño las colecciona como un hobbies y justo ahí tienen una de las que faltaban, pero lo que les ha dado el pago de esta noche de alojamiento es esa pequeña y hermosa caja de sabrosones que han traído para mí, con esto hasta dejare que se lleven sus dos monedas de plata, tomen aquí tienen la llave de su habitación está subiendo las escaleras hasta llegar al tercer piso, es una puerta blanca que tiene un sol y una luna dibujado , tomen tomen!

-Bueno, si usted lo dice muchas gracias Señor.

-Si gracias

-Ship, shiip

  Subieron las escaleras y miraron hacia  atrás y ahí estaba el duende aun en la recepción dándole besos y acariciando la pequeña caja de dulces

-Qué raro, que loco no, nos dio alojamiento por una noche por una moneda de oro una de cinco y por una caja de pastillas

-Sí, es raro que no allá regateado más, y hasta nos devolvió las monedas de plata que le di?  Pero era una caja de pastillas y de todos los sabores y colores   que tenía frente era una oportunidad única  algo asi no se da todos los días aquí en Greta ya que solo los muy buenos traficantes, consiguen y venden esas cosas dulces a un precio muy alto, solo una pastilla de esas ya cuesta más o menos unas 2 monedas de oro ya que están prohibidas aquí, porque en las criaturas y seres  esas pastillas no tienen el mismo resultado que en tu mundo que es de “endulzar la vida” aquí la reacción para los duendes  y otras criaturas es diferente es de felicidad extrema y mucha hiperactividad, sabes su consumo en gran cantidad puede ser mortal para un duende, pero creo que él lo guardara como un tesoro o eso creo.

-Ah! Comprendo ahora porque su excitación él es adicto a los dulces y aquí son muy difíciles de conseguir y yo le di una caja completa.

Subieron las escaleras en silencio para no despertar a los demás alojados, aunque fue un poco difícil subir esos tres pisos para llegar a su habitación ya que la escalera rechinaba bastante al pisarla, cuando llegaron a su habitación y la abrieron se encontraron con un cuarto pequeño con una gran ventana frente de ellos, con dos canas en el suelo que eran redondas con colchas de color verde limón, alrededor del cuarto estaba todo adornado de candelabros con velas con aroma para iluminar el lugar, Mirachs prendió unas cuantas velas para iluminar un poco el cuarto y se sentó en una de las camas dejando a Asiul a su lado para que buscara un lugar en la cama y se acomodara para dormir un poco, mientras Matilda se acercó a la ventana para observar cómo se veía la villa desde allí y vio un pequeño pueblo adornado con muchas luces de colores en todas sus casa y calles era casi como mirar un hermoso árbol de navidad de forma horizontal, abrió un poco la ventana para dejar entrar un poco de aire fresco a la habitación y este tenía un aroma dulzón y delicioso, tomo una bocanada de aire muy grande y miro hacia el cielo y vio algo que jamás había visto antes una luna enorme y una más pequeña de color lila que brillaban a lo lejos con muchas estrellas a sus alrededores

-Guau! que hermoso cielo nocturno tienen acá me encanto es algo diferente pero bello, igual de bello que la luna y las  estrellas que observo siempre, sabes Mirachs a veces creo que las estrellas bailan para mí cuando estoy muy triste sabes? – se sonrojo al decir eso.

-Algunas veces las estrellas suelen hacer eso de vez en cuando y más cuando un corazón sincero esta triste y ellas bailan con mucha pasión para darle felicidad y esperanza a ese corazón

-De verdad? Yo solo pensaba que era mi imaginación.

-Pero no lo es ellas bailan para ti y te hacen feliz

-Mirachs, cuando es el carnaval?

-Mañana, comienza cuando la luna se empieza a esconder

-Ah! –debe ser algún momento especial o cierta hora especifica que se llame así pensó Matilda

  Matilda cerro la ventana, pero dejo las cortinas totalmente abiertas para poder observar las lunas y las estrellas, es una noche hermosa pensó, mientras se sentaba en la otra cama

   Me pregunto si todo esto es real o es solo mi imaginación que me está jugando una mala pasada o tal vez cuando caí a la laguna me ahogo y este lugar si es una especie de limbo y debo encontrar un camino para poder llegar al cielo junto a él, pensó, entonces miro a Mirachs y luego al cielo.

-Tu eres real?

-Depende de que creas tu qué es lo real y que no lo es, que es parte de imaginación o de la realidad, dependiendo de eso puedo ser real o no para ti

  Matilda dejo de mirar al cielo y se dio vuelta de la cama y miro fijamente a Mirachs de pies a cabeza que estaba recostado en la otra cama, era de tez muy blanca, cabello negro y liso y sus ojos, sus ojos eran muy hermosos de un color negro azulado con un brillo muy especial con  una mezcla de paz y libertad, Matilda sonrió

-Pues sí, me pareces real

-Te gustaría comprobarlo si soy real o no? Acércate a mí y veras.

  Mirachs alzo su mano y la puso en frente de Matilda, ella se acercó lentamente y toco suavemente con sus dedos la palma de su mano y sintió su piel cálida entre sus dedos, esbozó una sonrisa y lo miro a los ojos

-Eres real, muy real

-Sí, si lo soy aquí y ahora para ti como lo he sido siempre antes de que tú me conocieras, muy real.

  después de un rato de seguir mirando el cielo estrellado se recostó en la cama y miro hacia donde estaban recostados ya estaban durmiendo así que cerró los ojos y durmió, soñó que volaba por el cielo y que bajaba a un estanque de aguas plateadas donde podía caminar sobre el, iba caminando sobre el agua he iba a recoger una flor del estanque cuando sintió unas campanadas detrás de ella, miro hacia atrás y......despertó con las campanada, abrió los ojos y miro hacia el techo conto las campanadas fueron nueves , para Matilda parecía que había sido hace unos pocos minutos antes que había cerrado los ojos, se dio media vuelta y vio que en la otra cama ya no había nadie se sentó rápidamente en la cama y miro a todos lados no encontró a nadie, se habían marchado antes del amanecer pensó.

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