Easy to Love

—Oh vamos —rodó los ojos —dime que no estas lloriqueando. —quité mis lágrimas de un manotazo. —No —observé esos ojos con pena. ¿Cómo un ser que amas tanto puede hacerte tanto daño? —no volveré a derramar una estúpida lágrima más por ti. No lo mereces. —Rió como si de una broma se tratase. —Mi niña, ¿en realidad piensas que eso me importa? —se acercó con esa sonrisa arrogante que identificaba su rostro —Además... La culpa la tienes tú mocosa. Enamorarte fue tu perdición. Digamos que yo sólo... Me aproveché de la situación -sonrió para después darse la vuelta e irse. Jamás olvidaré lo que me dijo ese día. Tal vez sí, fue mi culpa. Tal vez fue mi error. Pero ese error es el mejor que tomé en mi vida. No me importa si todo acabó. Jamás me arrepentiré de haberme enamorado, por que sí lo hice. Y fue lo mejor que me pudo suceder en esta corta vida.

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2. 1. Él es un playboy.

Esto era fantástico. Era estupendo. Llegaría tarde. Se suponía que ellas estarían aquí a las 4 p.m para así poder ir a la maldita sesión fotográfica. Ya eran las 4:30 y no había señales de vida.

¡Dónde demonios estaban! —caminé hacia la enorme sala de estar. Vacía. Así era como estaba cuando Harry no venía. Apuesto a que se esta revolcando con alguna perra en este momento.

Pero no era algo impredecible. Él era el típico playboy de nuestro instituto.

El timbre sonó. Corrí a abrirlo encontrándome con dos chicas demasiado alegres como para haber llegado tarde.

—Llegan tarde. —solté malhumorada. Algo me decía que este par de estilistas eran inexpertas.

—Lo sentimos señorita Black. —dijeron en unísono. Rodé los ojos malhumorada y las dejé pasar. Tenía exactamente una hora para llegar a la estúpida sesión de fotos que me tienen que hacer.

Al parecer mis padres la organizaron desde Francia, ellos siguen en un "viaje de negocios", como suelen llamarle a sus eternas vacaciones. Los esposos Black saben cómo presumir que son millonarios y dueños de las tres empresas más exitosas de todo Londres.

A mí me daba igual ese par de idiotas. He vivido sin ellos desde siempre, no es algo de lo que no esté acostumbrada.

La tía Anne se encarga de decirme cada vez que puede que "ellos me aman, pero a su manera" ¿qué estúpida manera de amar a alguien esa?

Si los socios de mis padres, que relativamente vienen a ser los padres de Harry, no me hubieran cuidado como si fuera su hija, tal vez sería como alguna tonta depresiva a punto de cortarme hasta la garganta. Pero gracias a ellos no lo soy.

—Yo me encargaré del maquillaje. —habló la morena de aproximadamente 1.60 y hoyuelos de niña.

—Y yo de sus manos y su cabello, que está muy bien cuidado por cierto. —habló la rubia sonriendo. Sonreí irritada. Era demasiado tarde como para ser amable, pero vamos, ni aún que fuera temprano sería amable. Al menos no con mujeres. Todas son iguales; perras y chismosas, tal vez es por eso que sólo tengo amigos hombres.

Acabaron rápido, lo cual me alegró, dejándome el cabello en una cola alta y un maquillaje suave, detestaba usar demasiado, incluso cuando tenía una sesión fotográfica.

Me puse un jersey y unos jeans casuales. En el estudio me darían las prendas que necesite así que no era necesario ir tan arreglada.

***

Cerré la puerta cansada, me retracto penosamente de todas las veces que insulté a las modelos diciendo que su trabajo era sencillo. Ya eran pasadas las doce de la noche y mi casa seguía de la misma forma que la dejé cuando me fui. Vacía. Y su inmenso tamaño no ayudaba a hacerlo pasar desapercibido.

Después de un baño reconfortante le marqué a Harry, llevaba todo el día sin saber de él. Supongo que ya de le dejé mucho tiempo para comportarse como gígolo, ¿no?

—Hola linda. —contestó soñoliento.

—Uh... ¿Fue un día cansado?, ¿cuantas fueron?, ¿cuatro?, ¿cinco? —saqué jugo del congelador y me serví.

—No soy un puto gígolo, Leah. —Reí. —no fue ninguna, pasé todo el día ayudando a Anne con el negocio.

—Vale, lo siento —tomé de mi vaso de jugo —hoy terminé con la estúpida entrevista y la sesión fotográfica. Estoy exhausta.

—Oh no... Dije que hoy no cogí a nadie, ¿cierto? Pensaba hacerte una visita nocturna. —su voz se volvió grave y sensual. Subí las escaleras riendo.

—Styles, quiero que vengas. Pero no para tus pervertidos planes, sabes que detesto estar sola.

—Sin embargo despediste a todos los empleados. —me tiré a la inmensa cama que se encontraba en mi habitación.

—No me gusta la idea de tener miles de empleados por mi casa y no hablar con ninguno. —suspiró.

—Eres increíble —dijo no necesariamente halagándome -pero sabes que así te quiero, pequeña. Voy para hayá. —colgué.

Este chico era el único que conocía todas mis jugadas, el único que había descubierto todas mis facetas pero sin embargo seguía aquí, a mi lado.

Él es y siempre será esa persona a la que le pueden llamar "mejor amigo". El tonto e increíblemente sexy playboy Harry Styles es mi mejor amigo.

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¡Hola!, ¿como están preciosuras?

Espero que les haya gustado el primer capítulo, me gustaría recibir comentarios.

¡Quiero su opinión!, cualquier duda sólo pregunten, ésta historia me parece muy linda, como ya pueden ver, Leah es muy solitaria. Ya iremos descubriendo más sobre ella.

Espero que puedan seguir conmigo cada capítulo.

Besosss <3

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