Siempre juntos

Llegaste por primera vez a mi vida princesa y yo me enamore en un bar vacío. Mi corazón latía rápido por ti porque tú eres hermosa, la forma en que me mirabas era como una gran tormenta y yo me sentía una casa de naipes y con solo una de tus miradas podías derrumbarme. Siempre mantenías tus hermosos ojos en mí, tú me persuadías con esos ojos azules. Prometiste que nada ni nadie nos separaría princesa, pero no lo cumpliste, te fuiste sin pensar que mi vida dependía de ti…

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15. No lo voy a permitir

-¿Elizabeth Tomlinson está usando vestido?- pregunto en cuanto me vio, claro que eso era muy extraño, mi atuendo diario consistía en jeans, botas o zapatillas deportivas y cabello suelto -toda una empresaria-

-si soy la nueva directora lo seré completamente-

-eso me gusta-

Media hora después Harry aparco en el estacionamiento.

Christine, la chica de recepción me saludo amablemente y con una enorme sonrisa.

-Hipócrita- dije mientras entrabamos al elevador -nunca me respondía el saludo y me ponía caras cuando llegaba-

-pues ve acostumbrándote porque eso sucederá con todos ahora- dijo Harry

Llegamos al cuarto piso donde se encontraba la oficina de Louis que ahora sería mía.

Sandra estaba sentada frente a su ordenador, en cuanto me vio se levantó y me saludo yo solo la ignore.

Entre a la oficina junto con Harry, me senté en la silla que era de Louis.

-esto no es para mí Harry, pienso que arruinare todo el trabajo de Lou-

-si piensas que no eres capaz así será, además de darle gusto a todos los que están haya afuera que nunca han confiado en ti ¿eso quieres?- negué con la cabeza -entonces a trabajar-

Liam llego unos minutos después, conversamos un momento y después se puso a explicarme cómo funcionaban las cosas, por supuesto no terminaríamos en un día, esto tardaría por lo menos un par de meses o más. Recorrimos cada uno de los departamentos para conocer un poco sobre su funcionamiento.

 

 

Las siguientes semanas fueron exactamente igual, al final de la sexta semana ya no aguantaba, no tenía mucho tiempo para dormir o comer a mis horas, sentí que si continuaba con esto moriría, me sentía sin fuerzas, sin ánimos de nada y había algo que me molestaba más que nada, Niall pasaba demasiado tiempo junto a Sandra, ellos reían y hablaban cada vez que podían, se suponía que él me amaba ¿por qué rayos estaba tan feliz a lado de ella? Yo no lo amaba pero tampoco quería que estuviera con nadie más, él me pertenecía.

 

Eran aproximadamente las siete de la noche, todos los empleados ya se habían ido, últimamente yo era la que más tarde salía, mi pequeño y estúpido cerebro tardaba en comprender ciertas cosas por lo tanto tardaba más tiempo en la oficina. Liam ya se había ido, al igual que Harry,  le dije que no era necesario que se quedaran conmigo, ellos también tenían una vida y no era justo que por mi culpa se arruinara, algún día tendría que sobrevivir sin ellos y mientras más rápido ocurriera mejor.

Por fin había terminado, deje caer mi cabeza hacía el respaldo de la silla, mis hombros se sentían pesados lo único que quería era tomar una ducha de agua caliente y meterme a dormir, apague el ordenador, tome mi bolso y salí de la oficina, llegue al elevador y justo cuando iba a presionar el botón que me llevara a la planta baja, escuche un sonido al final del pasillo, se suponía que ya todos se habían ido y los guardias de seguridad inspeccionaban el edificio pasada las nueve de la noche, me adentre al pasillo.

-¿hola?- dije con voz temblorosa, pero nadie respondió, los ruidos seguían escuchándose -¿quien anda ahí?- trate de sonar valiente pero no funciono -¿Niall?- cerré mi mano en el cerrojo de la oficina de Niall pero justo en el momento que empuje para abrir, ese alguien empujo la puerta hacia afuera lanzándome al piso, mi cabeza se golpeó con la pared y no pude ver quien era.

-¡rayos! ¿Que hice?- hablo -¿estás bien?- rápidamente se puso de rodillas a lado de mí. -¡Mierda!- dijo al escuchar el ruido de algo romperse, se levantó y era mi celular, aplastado.

-¿Niall?- por fin pude decir cuando lo vi.

-¡Elizabeth! ¿Qué haces aquí tan tarde?- me ayudo a ponerme de pie

-Terminaba algunos documentos ¿y tú?- trate de actuar normal, lo mejor que pude

-Obviamente trabajando- dijo serio

-ah...- momento de silencio -yo... dije tu nombre y no contestaste-

-perdón, tenía puestos los audífonos... perdón por lo de tu celular-

-no te preocupes- camine en dirección al elevador y sentí sus pasos detrás de mi ¡rayos! ¿Enserio él tenía que subir también? Esto era realmente incomodo, presione el botón de planta baja y las puertas se abrieron inmediatamente.

-¿te molesta si subo?- dijo él, claramente se notaba incomodidad en su voz

-claro que no- subimos los dos y las puertas se cerraron, estuvimos en silencio, pasamos el quinto, y cuarto piso pero al llegar al tercero algo paso, el elevador paro bruscamente haciendo que ambos nos tambaleáramos un poco, primero no dijimos nada, tenía la esperanza que en un segundo se arreglara pero no paso.

-Niall ¿qué pasa?- dije con voz angustiada, estar encerrada en lugares pequeños por demasiado tiempo me aterraba, se suponía que ese miedo lo había superado desde años atrás gracias a las maravillosas terapias médicas y era por eso que podía entrar a los elevadores libremente y así no subir una doscientas escaleras todos los días, el problema era que desde ese tiempo no había experimentado situaciones en las que me quedaba encerrada por mucho tiempo.

-No lo sé- dijo el, presionando el botón correspondiente -parece que se atoro- 

Cuando dijo eso sentí una corriente de miedo atravesar todo mi cuerpo, intente mantenerme calmada pero no sabía cuánto duraría, él siguió presionando los botones pero nada ocurría

-¿vamos a salir verdad?- dije tratando de sonar normal pero al parecer no funciono.

-¿estás bien?- pregunto acercándose a mí, negué con la cabeza.

-Tengo miedo-

-tranquila no va a pasar nada- dijo suavemente

-haz que habrán esa puerta ya- mi voz sonó extremadamente angustiada -llama a alguien-

-No puedo, mi celular se descargó y el tuyo lo aplastaste hace unos minutos-

-Niall... yo... yo...- no podía siquiera hablar y mis manos comenzaron a temblar.

-oye tranquila- cerro sus manos alrededor de las mías -estas muy fría, ¿qué pasa?-

-yo... le tengo miedo... a los lugares cerrados-

-¿qué? ¿Eres claustrofóbica?-

-se supone que no llegue a eso por que tome terapias pero estando aquí creo que no funcionan- mi respiración comenzaba a acelerarse demasiado y estaba temblando aún más que al principio

-no va a pasar nada, todo está bien-

-Niall... tengo miedo- apreté sus manos -y no puedo respirar- a cada minuto que pasaba me sentía más angustiada.

-Elizabeth mírame- hice lo que dijo -estoy aquí y no voy a dejar que nada te pase, confía en mi-

Moví mi cabeza en una negación -no puedo, enserio-

Se paró y comenzó a pedir ayuda, pero al parecer no había nadie.

-¿acaso no hay guardias aquí?- pregunto con voz desesperada.

-se supone que pasan a revisar alrededor de las nueve- mi voz sonaba entrecortada, debido a la falta de aire.

-¡demonios Elizabeth te vas a morir aquí adentro! ¿Qué hago?-

Sentía como mi corazón estaba exageradamente acelerado, creí que en algún momento saldría de mi pecho.

-Niall... ya no puedo más- mi cuerpo comenzó a sentirse demasiado relajado y mi visión se tornó borrosa.

-¡hey no! No te puedes desmayar, aguanta por favor- volvió a tomar mis manos y me obligo a mirarlo a los ojos. -Elizabeth por favor resiste-

-es que... ya no...-

-vamos Elizabeth, aquí adentro no pasa nada, el oxígeno es como el de todos los lugares, por favor quédate conmigo- su voz sonaba demasiada angustiada.

De entre todo eso pude reír con dificultad -¿estas preocupado por mí?- dije lentamente -eso quiere... decir que todavía... me quieres-

-ya te dije que yo no te quiero...- se quedó en silencio un momento -te amo- dijo finalmente

-me alegra... saber eso por... si muero-

-no digas tonterías, no vas a morir- me abrazo fuertemente -porque jamás permitiré eso, no perderé al amor de mi vida-

-Yo no t...tte quiero Niall-

-Gracias por repetírmelo, pero te prometo que en cuanto salgamos de aquí y puedas respirar te voy a besar de manera que no me puedas olvidar nunca-

-N...o te... voy a... dde...jar-

-ya verás que si- me di un beso en la frente -mira voy a salir por ahí- dijo señalando la ventila -y voy a ir por ayuda-

-no m...me dejes-

-regresare lo más rápido que pueda- se levantó y tardo algunos minutos en quitar la rejilla pero por fin lo logro, yo ya casi podía ver la luz del túnel, estaba segura que en cualquier momento mis pulmones no resistirían más, por fin Niall pudo salir, volteo a mirarme una vez más -por favor cálmate- lo escuche alejarse, estando ahí sola todos esos malestares se intensificaron, mi visión se volvió borrosa y un segundo después ya no supe nada.

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