Voces que renacen

¿Qué hay después de la muerte? Algunas personas creen que al morir entran en un sueño profundo hasta el día que Dios regrese por ellos, otros apostarían que después de morir reencarnan en un animal y también están los necios que aseguran que no hay nada después de la muerte. Pero… ¿Qué pasaría si existiera algo más allá? Si en cuanto tu corazón deja de palpitar y tus pulmones de respirar, tu alma se transforma a una conciencia, a la conciencia de alguien más. Al morir tu alma se separa de tu cuerpo y se dirige a buscar otro, otro que ya se encuentra ocupado, así que ahora toma el papel secundario, ahora te toca ser espectador de otra vida. Te conviertes en “conciencia” de alguien más; Si, esa voz que te decía cuando algo hacías mal, esa voz que te decía frente al espejo lo ridículo que te veías, esa voz que te decía que todo iba a estar bien. No estabas volviéndote loco, escuchabas esa voz porque era alguien viviendo como espectador en tu vida.

1Me gustan
2Comentarios
164Vistas
AA

4. Gabriela

“Te amo” dijo contra sus labios

Gabriela no sabía cómo sentirse, si apenada por haber hecho una escena de celos a su novio o molesta porque otra chica lo había besado.

 

“Por favor Gabbs dime que no le crees a este patán estúpido” resonó una voz en su cabeza  que la sobresalto.

“Cállate” susurro Gabriela con melancolía.

Nicolás la miro con curiosidad “Gabriela, ¿te encuentras bien?” 

Ella sonrió “Obvio” lo tomo del rostro y restregó sus labios contra los de él.

Él la tomo por la cintura y la alejo con suavidad.

“Cariño, creo que ya es tarde. Tu padre ha de estar preocupado” dijo el joven.

“Nico, cuando entenderás que lo que le pase a ese viejo no me importa” hasta Gabriela noto la amargura de sus palabras.

“Lo sé amor, pero es tu padre”

“¿Ya vas a joder con eso, Nicolás?” torció los ojos.

“No cariño, ya mejor vamos, te acompaño a tu casa” le extendió la mano.

“Ir de la mano con el mujeriego, que romántico. Pero obvio, es lo único que puedes conseguir, la mitad de un hombre, ni siquiera eres lo suficientemente buena como para tener a un hombre tu sola” sonó de nuevo esa asquerosa voz.

Casi siempre Gabriela podía soportar esa voz dentro de sus pensamientos, pero ODIABA cuando se ponía de mal humor, aunque la mayoría de las veces lo que decía era cierto. Su voz no siempre estuvo ahí o tal vez si pero estaba dormida, un día despertó, el día que su madre murió. Gabriela tenía miedo de perderla, de quedarse sola en este estúpido e injusto mundo. Sus padres habían asistido a una fiesta y su padre tomo mucho, aun así manejo de regreso a casa, en el camino se estrellaron contra un camión, quedaron sepultados bajo de él. Dicen que a pesar de todo, las ambulancias llegaron pronto, pero el choque fue muy fuerte tanto que su madre murió en camino al hospital. Su papa estuvo mucho tiempo en terapia intensiva pero después de casi un mes mejoro, pero aun así Gabriela siempre lo vio como un asesino, no podía verlo a los ojos sin dejar de pensar que él había matado a su mama. Ese día ella, esa voz. despertó.

 

Llegaron a la puerta de su casa. Ella no quería soltar a Nicolás, sabía que en cuanto se fuera lo perdía, quería sentirlo suyo por lo menos otros 5 minutos más.

Tomo impulso, salto y rodeo la cintura del chico con sus piernas, coloco sus brazos alrededor del cuello de Nicolás y él la sostuvo poniendo sus manos en su trasero, pero con tal respeto como si estuviera cargando a un bebé. Así era Nicolás un maldito mujeriego y al mismo tiempo un caballero adorable –pensó Gabriela- Ella lo beso de nuevo.

Mientras se besaban la puerta se abrió y dejo ver a un hombre alto y de buen ver.

“¿Gabriela?”  Dijo el hombre con incertidumbre.

Gabriela reconoció la voz inmediatamente y además era el único que estaba en su casa, pero la joven no le importaba que su padre la viera besándose con su novio, si es que eso se le podría llamar beso, más bien se estaban comiendo. Mientras que a Gabriela no le importaba a Nicolás sí.

Cuando el chico se dio cuenta que el padre de Gabriela estaba ahí viendo la escena, la soltó haciendo que está dejara de besarlo y callera vacilando al suelo.

“Señor, hola Buenas Noches” dijo nervioso, últimamente siempre que Nicolás veía a su papa se ponía de un tono aún más pálido – observo Gabriela.

El señor miro a Nicolás “Buenas noches muchacho” y después  a su hija “Gabriela, entra ya” advirtió con tono brusco

“No me jodas ahora, estoy con mi novio” reprocho la chica.

“Te estabas comiendo a tu novio” afirmo

“¿Y qué? Ya lárgate”

Su papa se acercó a ella y la tomo del brazo, un agarre demasiado firme y la arrastro hasta dentro de su casa.

Antes de cerrar con fuerza la puerta su padre asomo la cabeza y dijo a Nico:

“Nicolás, vete a tu casa con cuidado”

Y luego BOOM la puerta hiso un estrepitoso ruido.

“Señorita a su habitación” dijo con tono autoritario

“YA LO SE PAPÁ, siempre estoy ahí” grito Gabriela.

“JA JA JA, lo más divertido que te he visto hacer hoy Gabbs, deberías tomar unos de esos cuchillos y enterrarlo en el pecho del viejo” Gabriela aún no se acostumbraba a oír la voz sin tener escalofríos.

Cerró la puerta de su cuarto.

“DEBERIAS CALLARTE ALGUN DIA” pensó

“Te volverías más loca si me callo, ¿con quién hablarías? ¿Con tu novio mujeriego o con el viejo que mato a tu mama?

En ocasiones la voz resultaba ser bastante cruel.

Join MovellasFind out what all the buzz is about. Join now to start sharing your creativity and passion
Loading ...