El hijo del inframundo

La cabra Amaltea crió a Zeus. De niño, mientras jugaba con uno de sus rayos, Zeus rompió -sin querer- uno de los cuernos de la cabra. Para compensar a Amaltea, al cuerno roto le confirió poder para que, a quien lo poseyera, se le concediese todo lo que deseara. El cuerno de la cabra cayó en manos de los humanos y Zeus no puede permitir que ellos tengan ese poder. Zeus necesita ayuda para recuperar el cuerno en la tierra y sus descendientes mas cercanos a los humanos son los semidioses. Así que le pide a los dioses que recluten a todos sus hijos semidioses para buscar el cuerno. Hades el padre de Vince, un semidiós, se siente inseguro de ayudarlo, pero Zeus le promete que se lo compensará con lo que el desee, por eso le pide a su hijo, Vince, que coopere. A Vince no le agrada la idea pero a pesar de eso decide entrar en ese mundo que corre por sus venas. Descubrirá poderes, cosas que antes era incapaz de hacer, peleara, se enamorará, será traicionado y estará mucho mas cerca del inframundo, de una forma en la que nunca había estado antes.

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1. capítulo 1

Vince se alarmó al escuchar los gritos desesperados que provenían de la parte de abajo de la casa. Tuvo que interrumpir su partida de "god of war" para ver que pasaba. Frunció el ceño y se puso de pie, bajo las escaleras mientras murmuraba maldiciones.

-¿Mamá?-. Pregunto con desganó. Pero no recibió respuesta.

Siguió caminando y llego hasta la sala y descubrió que los gritos provenían de una película de terror, la intriga lo inundo y se pregunto por que el televisor estaba encendido.

-Las palomitas saben mejor en el inframundo-.

Vince se giro y casi saltó del susto -¿Que mierda haces aquí Hades?-. Le dijo a su padre, el dios de las tinieblas.

-¿Que? ¿Acaso no puedo visitar a mi hijo favorito?-. Le dijo Hades levantándose del sofá.

Vince puso sus ojos en blanco -No, debes tener una muy buena razón para visitarme, así que dila rápido y vete-.

Hades alzo sus manos en forma de rendición -Esta bien, esta bien, tienes razón hijo mío. Pero la verdad es que...-. Miro a todos lados -¿Tu mamá esta aquí?-.

-¿Importa realmente? Habla rápido, estoy perdiendo mi paciencia-. Después de un minuto de miradas sin decir nada, Vince finalmente habló -¿No me digas que intentas liar con mi madre de nuevo? Mas te vale que no-.

Hades puso los ojos en blanco y se cruzó de brazos -Ya no me fijo en las mortales. Además tu madre me odia-.

-¿Entonces? ¿Que quieres?-.

Hades soltó un largo suspiro -Zeus necesita a los semidioses-.

-¿Para que?-.

-Larga historia. Humanos y dioses-.

-No voy a ayudarte-. Le dijo Vince muy seriamente.

Justo cuando Hades iba a reclamar se escucharon los pequeños pasos de Acacia por la escalera, los dos caminaron hasta quedar enfrente de ella.

-Papiii-. Grito la pequeña Acacia y corrió hasta Hades y el la alzo en sus brazos.

-¿Donde esta mi pequeña....?-. Le pregunto Hades a Acacia.

Vince rodó sus ojos -Acacia-.

-Ya lo sabia-. Le dijo Hades.

-¡Mira lo que me regalo el tío Blake!-. Le dijo la pequeña mientras le mostraba un pequeño oso de peluche.

Hades frunció el ceño -Oh que bien-. Se le notaba cierta duda en el rostro.

-¿Tío blake? Asi le dice tu mamá al nuevo?- le pregunto a Vince con el ceño fruncido.

Vince lo miro por un momento -Al menos lo soporto más que a ti-. Le respondió con indiferencia.

Ahora se escuchaban pasos mas fuertes e imponentes, pero esta vez provenían de la puerta principal. Era la otra hermana de Vince. Liz. la hija de otro padre. Una completa mortal.

-¡Ah que bien! La reunión familiar-. Dijo molesta cuando miró a Hades junto a Vince y Acacia. Y siguió caminando por el pasillo.

-Me llaman cuando lleguen los faunos y las hadas-. Gritó cuando ya se encontraba lejos. Y subió las escaleras con la misma impotencia con la que entró a la casa.

A pesar de que Liz fuera una simple mortal a diferencia de sus hermanos que eran semidioses, lo que la diferenciaba de ellos eran solo unas pequeñas cosas.

Acacia era la mas pequeña, tan solo tenía siete años y los reflejaba muy bien, era vivaz y alegre. Sus ojos eran de un azul brillante, su cabello era de un castaño muy oscuro y su tez era tan blanca hasta parecer pálida. Liz, ella no era hija de Hades. Era la mortal. Liz era la mediana, tenía dieciséis y su edad no coincidía con su personalidad, era seria, sarcástica y amargada. Tenía grandes ojos pardos, su tez era cálida y su cabello era largo y de un castaño claro, casi rubio. Por ultimo estaba Vince, era el mayor de sus hermanas, tenía dieciocho y era un chico misterioso y un poco serio. Era alto, delgado y musculoso, sus ojos eran verdes, su cabello era corto y despeinado y su tez era como la de Acacia, tan blanca que llegaba a parecer pálida.

Hades y Vince ignoraron a Liz -Debes ir al inframundo-. Le dijo Hades a Vince mientras bajaba a Acacia y ella salía corriendo fuera de sus vistas.

-¿Para que? Ya dije que no iba ayudarte-.

Hades mostró una sonrisa torcida -Vas a ir al inframundo con tu hermana y...-.

-¿Quien va a ir al inframundo?-. Interrumpió Liz a Hades mientras abría una bolsa de frituras.

-¡Tu no!-. Le respondió Vince y movio su mano indicándole que se fuera.

Ella frunció el ceño y puso sus manos en la cadera -Si no voy mamá se enterará-.

-Oh perfecto-. Dijo Hades mientras asentía con su cabeza -puedes ir-.

Vince gruño -No dejare que Acacia vaya-.

Hades abrió su boca sorprendido y haciéndose el ofendido -¿Por que no? Es mi hija, en algún momento tiene que enterarse de todo esto-. Se quejó.

-Si, estoy de acuerdo, pero por ahora no. Y si no estas de acuerdo es mejor que te olvides de todo esto-.

Hades esquivo su mirada y se enfado como un niño -Bien-. Dijo entre dientes -Vendré por ustedes mañana... ¿Que le dirás a tu madre?-.

-Nada... Le dejare una nota, no creo que se enfade si solo voy a visitarte-. Dijo y hizo énfasis en visitarte.

Liz soltó una risita y Vince y Hades la miraron serios al mismo tiempo -Lo siento es que todo esto es emocionante, voy a subir y hacer una maleta con todo lo que necesito-. Dijo rápido y salió corriendo por las escaleras.

Vince hizo una mueca de desprecio -¿Acaso sabes lo terrible que será llevarla?-.

Hades se encogió de hombros -¿De que hablas? Será divertido-. Mostró una sonrisa cínica -Ya mas nunca querrá volver.

Vince lo miro con asco -Deberías irte-.

Hades volvió a sonreír -Vendré mañana antes de que tu madre despierte-. Al decir eso chasqueo sus dedos y desapareció dejando tras si una repentina ráfaga de viento.

***********************************************

A la mañana siguiente Vince fue hasta el cuarto de su madre quien aun seguía durmiendo y dejo la nota sobre una pequeña mesa de madera que estaba justo al lado de su cama y salió del cuarto en puntas tratando de no hacer ruido. Al salir corrió y se metió en el cuarto de Liz se acerco hasta su cama en donde se encontraba durmiendo y la sacudió por los hombros para que despertara.

-Liz, despierta-. Le susurro.

Liz emitió un -Uhmm-. Y se sentó en la cama estirando sus brazos mientras bostezaba.

-Muévete, ya debe estar por llegar-.

Ella se volvió a tirar en la cama -¿Que hora es?-. Le pregunto con voz adormilada.

Vince gruño frustrado -Son como las cuatro de la mañana, vamos párate, te ayudare a buscar tus cosas-.

Ella se levanto rápido y lo miro con el ceño fruncido -Sal de mi habitación-. Se levanto y lo empujo hacia la puerta.

Cuando el ya se encontraba afuera ella cerro la puerta de un golpe el se giro y tocó la puerta con fuerza -Tienes diez minutos-.

El bajo las escaleras corriendo y ahí estaba Hades, de nuevo.

Vince suspiro y miro hacia arriba -Ya no soporto tu cara-. Le dijo con cansancio.

-Que lindo, gracias... ¿Ya podemos irnos?-.

-Si, ya, vámonos-. Respondió Liz mientras bajaba de las escaleras. Traía ropa negra, botas de combate y una mochila. Vince no pudo evitar reír -¿Que pasa?-. Pregunto ella.

El sonrió -Nada, vámonos-.

Hades sonrió y asintió -Puedes sostener la mano de tu...-.

-No, que asco-. Interrumpieron los dos al mismo tiempo.

-¡Vamos! Será un segundo-. Insistió Hades.

Los dos gruñeron y se tomaron de la mano Hades chasqueo los dedos y Vince sintió el peso de su hermana en su brazo y instintivamente la levanto. Estaba desmayada.

-¡¿Que paso?! ¡¿Que rayos hiciste?!-. Le pregunto Vince desesperado mientras la levantaba en sus brazos.

-Así molestara menos durante el viaje y además no permitiré que vea la entrada del inframundo-.

Vince suspiro y se toco la sien -Vámonos ya-. Le dijo y Cargó a liz entre sus brazos.

Hades chasqueo de nuevo y aparecieron enfrente de un rió, Vince se tambaleo intentando recuperar el equilibrio y evitando que Liz se cayera, el miro a su alrededor y observo con asombro, aunque ya hubiera estado ahí antes nunca dejaba de sorprenderse. El cielo era oscuro y la niebla era tan densa que no dejaba mirar mas allá, el se acerco al rió con curiosidad y era totalmente negro, tanto que llegaba a recordar el petróleo, se imagino a todo tipo de criaturas muertas dentro del rió y se estremeció apartandose hacia atrás.

-Ahí viene-. Dijo su padre, miro hacia el frente y descubrió que un pequeño bote atravesaba la densa niebla, era negro y tenia tallado alrededor a una mujer escalofriante. Subió la mirada y pudo observar al hombre que trajo el bote. Si es que se le puede llamar así. Era espeluznante, tenia un cuerpo esquelético y su tez era morada, literalmente, ojos enormes y negros, y completamente calvo con una larga barba. Traía puesta una toga desgarrada y estaba descalzo.

-Sube-. Ordenó Hades.

El se acerco al bote y delicadamente puso a Liz sobre uno de los asientos sin dejar de mirar al hombre que observaba fijamente a Liz y seguidamente se subió el.

Cuando Hades ya estaba adentro del bote el hombre comenzó a remar hacía una dirección imposible de divisar gracias a la niebla.

-¿Por que miró a Liz de esa forma?-. Pregunto Vince.

-Puede presentir que es una mortal-.

En todo el viaje Vince tuvo su vista clavada hacia el rió, intentando observar algo, pasaron unos minutos y escucho algo se acerco mas y pudo ver un rostro era el de una mujer y estaba congelada, con sus ojos muy abiertos y las manos a los lados de su cabeza, Vince trago y se alejo un poco.

-¿No me digas que tienes miedo?-. Le pregunto Hades a Vince.

Vince se enderezo y lo miro serio -Cállate, estoy bien-.

Después de unos minutos el bote freno de golpe y el hombre indicó que habían llegado, con una voz ronca y alargada.

Vince volvió a cargar a Liz y se bajo del bote, cuando observo a su alrededor divisó la gran entrada, vigilada por el horrible y gigantesco Cerbero. Un horrible perro de tres cabezas. La entrada parecía una cueva de piedra, debías pasar por un puente amplio para llegar hasta ella. Y pasar al guardián del reino de Hades.

-Vamos-. Le dijo Hades y camino delante de el.

Caminaron y llegaron hasta la gran entrada, Cerbero enseguida soltó un gran rugido al verlos y se bajo de su puesto, se acerco a Vince y puso su enorme nariz sobre Liz, Vince se alarmo y se alejo haciendo que el enorme perro abriera su boca dejando escapar un fuerte sonido y un repugnante olor acompañado de baba.

Enseguida Hades le ordeno que volviera a su puesto con palabras que Vince no comprendió y pudieron pasar. Al entrar era como un túnel largo y oscuro, caminaron por un par de minutos mas y llegaron al centro del inframundo, una enorme fuente en el medio que había dejado de funcionar hace mucho tiempo, una leve neblina los rodeaba, paredes negras y desgastadas con lianas sujetas a lo largo de estas y el piso era de un azul oscuro que parecía lo bastante limpio como para reflejarte en el.

-Déjala en el suelo-. Le ordenó Hades a Vince.

Vince obedeció y dejo a Liz en el suelo y corrió detrás de su padre -¿Cuando despertará?-.

-En un par de minutos, no te preocupes-.

Vince bufó y siguieron caminando. Llegaron a una habitación que parecía una especie de comedor enorme en donde se encontraban un montón de personas que el no pudo reconocer.

-Vince tus hermanos-. Dijo Hades.

Uno de ellos que era increíblemente alto, delgado y tenia el cabello de un rubio opaco le habló -Oye Vince ¿trajiste contigo a tu novia? Puedo oler a una linda humana-. Y sonrió cínicamente.

Vince sintió que se le heló el cuerpo y enseguida habló -Es mi hermana, y no te le puedes acercar-. Le dijo serio.

El muchacho le hizo un puchero -No te pongas así-.

Detrás de el apareció una chica de ojos amarillos, cabello castaño, delgada y un poco mas baja que el otro, se le acerco lentamente a Vince y le acarició el cabello -Me encanta que seas un hermano sobre protector-.

Vince se alejo rápidamente y frunció el ceño -Cálmense chicos, calma-. Dijo Hades moviendo sus brazos.

-Iré por Liz-. Le susurro el a Hades. Salió corriendo de la habitación y encontró a Liz levantándose, corrió hacia ella y la ayudo a levantarse.

-¿Ya llegamos?-.

-Si... Regla uno, te quedas junto a mí, regla dos, no te acerques a nadie y regla tres, quédate callada ¿entendido?-.

Ella frunció el ceño y se cruzo de brazos -Esta bien-. Dijo entre dientes.

Vince la jaló del brazo arrastrandola hacía la habitación en donde se encontraba hace un momento. Al entrar hizo que Liz se sentara en una de las sillas del comedor. Otro chico, un rubio un poco mas alto que Liz se le acerco y acarició su cabello -¿Eres Liz?-. Pregunto el a Ella y asintió tragando saliva.

Hades enrojeció -Ya basta con la chica, estamos en una reunión-.

El chico rubio soltó una carcajada -Relajate viejo, iré a darle un recorrido a Liz-. El corrió hacia ella y la tomo de la mano y antes de que Vince pudiera protestar ya se habían ido.

-Bien, comencemos-. Grito Hades llamando la atención de todos -Zeus necesita nuestra ayuda-.

Todos se quejaron al mismo tiempo y comenzaron a discutir entre ellos. De pronto una chica rubia un tanto voluptuosa se paro de su asiento -¿Por que deberíamos ayudarlo?-.

-Intentamos hacer un trato, se supone que si lo ayudamos obtendremos algo realmente bueno-.

Otro chico se levanto, esta vez era un chico bajito, musculoso y completamente calvo -¿Que ayuda necesita?-.

Hades sonrió -Necesita a su lindo hermanito semidiós-.

Otra chica que tenia el ceño fruncido se levanto, era delgada, bajita y pelirroja -Acepta-. Se encogió de hombros -No perdemos mucho-.

Todos rieron y Vince se cruzo de brazos molesto -Cállense todos-. Hades protestó y todos se callaron -Debemos estar preparados para cualquier traición por parte de Zeus, así que deben estar listos para pelear-.

Dicho eso todos asintieron serios. Pasaron unos cinco minutos y llego Liz junto al rubio, estaba intacta y sonriente. A pesar de eso Vince se enojo y tomo al rubio por su camiseta -¿Que le hiciste?-. Le dijo furioso entre dientes.

Liz se acerco rápidamente -Suéltalo-. Chillo -No me hizo nada-.

-Solo un besito-. Dijo el rubio sonriente haciendo que Liz se sonrojara.

-Maldito-. Espeto Vince y se le lanzo encima.

-¡Ya basta!-. grito Hades y Vince lo soltó -Será mejor que los lleve a casa-.

Hades chasqueo los dedos otra vez para que Liz durmiera -¡Deja de hacer esa mierda!-. Le grito Vince.

Hades lo ignoró y siguió caminando, Vince se agachó y volvió a recoger a Liz.

Llegaron nuevamente al bote y el hombre remó hasta el otro lado del rió se bajaron y Hades chasqueo los dedos nuevamente llevándolos directamente a su casa.

Vince suspiro y dejo a Liz en su habitación, salió y se metió en la suya, se lanzo a la cama y se colocó los audífonos para distraerse.

-¡Vince Black!-. Era el grito de su madre.

Vince se levanto rápido y se quito los audífonos -¿Que quieres Susan?-. Le grito de vuelta.

-¿Que significa esta nota?-. Pregunto entrando en la habitación -Y no me llames así, no soy tu padre, soy tu madre-.

-Relajate Susan-.

-¡Vince!-. Le dijo como advertencia.

-Esta bien lo siento ¿acabas de despertar?-. Le pregunto Vince.

-Si-.

-Pues perfecto, por que nosotros también, si quieres vas a ver a Liz, esta dormida como un bebe. No fuimos a ningún lado... Lo juro-.

Su madre frunció el ceño y bufó -Te salvaste esta vez-. Le dijo y salió de su habitación.

El suspiró y volvió a recostarse.

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