Mundos I: El llamado.

Abigail es la típica adolescente problemática, llega tarde a casa, fuma, bebe, y... roba ¿Por qué? Nadie lo sabe, su madre tiene un buen empleo, es abogada y muy respetada, sin embargo no tiene una buena relación madre-hija. Abigail entra a la escuela, y todos se quedan asombrados con ella, puesto que el año pasado era una nerd antisocial. Abigail en sus 5 meses de vacaciones consiguió toda una vida problemática; su novio James, es el que la incita a robar, le quito su virginidad y no de la mejor manera, en pocas palabras, no la quiere, ¿Y Por qué iba a quererla? tiene 20 años y solo quiere diversión con una adolescente ilusa.

Abigail en la escuela, conoce a Mat, un chico misterioso pero muy atractivo. Debido a un peligroso accidente, Mat se ve obligado a decir la verdad antes de lo planeado.

El mundo verde, lugar de origen de los seres del día; donde reina Cloe, y donde están viviendo los pocos Seres del día existentes; este mundo esta en peligro, ya que Benjamin, el padre de Ab

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1. El primer día.

Capítulo 1-El primer día

Esperaras que sea una chica callada, baja, con unas enormes gafas horribles, sin amigos-o quizás solo uno- que no hace nada más que estudiar y leer. Creerás que soy la típica protagonista que se enamora del chico más atractivo y caliente. Que soy la tímida y acosada estudiante de High School Art. ¿Esa chica? Se fue con el año pasado.

¿Han escuchado ese cliché de “la gente cambia”? SI pues… eso me pasó a mí durante este verano.

Digamos que reemplace mis gafas, por nada, nunca necesité gafas. Reemplace mis feas prendas de vestir, por unos lindos shorts, jeans ajustados, y lindas camisas, camisetas y blusas que consigues en Forever 21. Reemplace los libros por motos, drogas, alcohol y robos.

En High School Art, solo tenía un amigo. Travis Widoun, un nerd. En el verano, conseguí amigos como  Elisabeth y Brianna. Y un grandioso, atractivo y caliente novio tres años mayor que yo, sí, James. Mi compañero de Robos. O más  bien, el organiza los robos.

Bueno, esto no es un juicio ¿Verdad? No tienen que saber esto.

Como iba, James, el genial chico, ya no tan chico, que me enseñó a conducir moto y a fumar, cosa fácil de aprender.

¿Qué más reemplace? Los libros y las largas horas de estudios extras por: fiestas, alcohol, sexo y drogas.

¿Y sabes? Me encanta mi nueva vida.

El año pasado era la nerd de la que todo el mundo se burlaba, de la que Dayana Brackston usaba para que hiciera sus tareas, de la que Cody Ryan miraba con asco al verla por los pasillos. Y la verdad, no los culpo, o al menos no ahora, si yo hubiera visto a alguien así habría hecho lo mismo. Sin embargo, no soy como ellos y jamás lo haré y menos si se trata Travis y de su hermana Abril.

 

Bueno, el pasado pisado.

Hablemos de mi actualidad.

Me encuentro conduciendo mi moto camino a la escuela. Paro por el semáforo que ha cambiado de verde a rojo y miro mi reloj de mano. 7:20 a.m. Perfecto. Voy veinte minutos tarde.

El semáforo cambia y arranco. Voy sin casco y a una sabrosa velocidad. La adrenalina corre por mis venas reemplazando la sangre, esta perfecta ahí. A lo lejos veo como la silueta de mi moderna escuela se forma. Hay varios autos y bicicletas. Aparco mi moto en el lugar para estas y me doy cuenta de que es la única. Sonrío satisfecha y me sacudo el cabello.

Subo por las escaleras de la entrada y empujo la puerta de cristal y dejo que suene un ruido fastidioso. Me dirijo a mi aula correspondiente a la cual me enviaron con Travis y los fastidiosos  Dayana y Cody y sus perros rastreros también van. La visualizo y camino moviendo mis notables caderas.

Estoy masticando chicle con la boca abierta, decido cerrarla. Veo mi reflejo en el pequeño vidrio. Mi maquillaje consiste en delineador negro con sobra de ojos negra. Para resaltar la forma de mis ojos; y un tenue brillo labial.

Golpeo la puerta y siento como la profesora de literatura suspira y dice “tarde”, miro mi reloj y me doy cuenta de que tiene razón, 7:45 a.m.

Abre la puerta y al verme frunce el ceño. No me reconoce. Sonrío falsamente y paso sin esperar su permiso.

-Espera-dice mientras me agarra del brazo deteniéndome- ¿Eres de esta clase?

Me limito a sonreír y soltarme de su agarre.

Ahora soy el centro de atención de toda la clase. Mi otra yo se abría sonrojado o habría salido por la puerta como una cobarde. Pero esta versión de mi sonríe arrogante.

-Te hice una pregunta-Me dice la profesora que alguna vez fue mi favorita.

La mire con una sonrisa y ella me mira de arriba abajo, un poco asqueada como si mi estilo no le agradara.

-Mi nombre es…-Comienzo pero soy interrumpida.

-No creo que sea de aquí-Dice Cody mientras me mira de arriba abajo con una sonrisa-Solo hay dos nuevos en esta clase y ya llegaron, tal vez te has equivocado lindura.

Le sonrió y vuelvo a dirigirme a mi profesora. Pienso hablar pero de nuevo soy interrumpida.

-Bueno, ella no interesa-Dice la envidiosa de Dayana mientras sus amigas me analizan como depredador a su presa- Solo quiero saber dónde está Abigail Pig.

Todos ríen menos Travis, por lo que puedo ver. La profesora mira furiosa a Dayana y a Cody y los calla.

-¿Cuál es tu nombre?-Pregunta de nuevo la profesora.

Le doy la espalda y me siento en el único asiento libre y la miro. Ahora está más enfadada.

-Mi nombre es Abigail Johnson.

Se escuchan gritos de asombro ante mi confesión.

La profesora abre los ojos como platos y mira la lista y luego a mí. Escucho como Dayana le dice a su sequito de arpías lo imposible que es y cómo Cody le da la razón.

-déjate de juegos niña-Me ordena la profesora- Tu nombre.

-Ya lo escucho-Le digo con una ceja alzada. Antes nunca le abría contestado así a ninguna profesora.

Dayana se levanta de su asiento haciendo sonar la silla y escucho como sus tacones se dirigen hacia a mí. Sonrío esperando su reacción. Se posiciona enfrente de mí y me mira de pies a cabeza. Botas militares (Las cuales amo) negras, medias de rejilla negras, shorts negros y una blusa negra que resalta mis curvas y busto. No soy emo, pero me gusta andar de negro cuando ando en mi moto. Lo que hice esta mañana.

-Tú no eres la Pig Johnson-Asegura.

De mi bolsillo saco mi permiso de moto y la pongo en la mesa haciendo que suene. Ella me mira con una ceja arqueada.

-¿Quieres comprobarlo?-Le reto. Ella me mira por unos momentos y toma la tarjeta. Cuando la ve abre mucho los ojos.

-¿Permiso de moto?-Dice incrédula y asombrada- No puede ser…

-Sí-Digo mientras me levanto de mi asiento y se la quito- SI puede ser.

Todos me miran y eso no me incomoda. El timbre del receso suena y todos se quedan sentados, viendo como me enfrento a Dayana. No pienso salir sin que antes ella se rinda ante nuestra guerra de miradas. El silencio inunda la habitación hasta el punto de solo escuchar como el viento golpea las ventanas.

Hasta que la profesora rompe ese silencio.

-Creo que ya pueden irse a sus casas-Dice mientras sale. Había olvidado que el primer día solo nos dan las tres primeras horas.

Me limito a sonreírle a Dayana y salir por la puerta sin mirar atrás. Cuando estoy a punto de salir escucho como me llaman a gritos.

-Esto no es posible-Dayana.

Me doy la vuelta con los ojos en blanco.

-¿Qué?-le pregunto mientras ambas caminamos acercándonos. Esto es de película-¿Qué es lo que no es posible?

-Esto-Dice- lo que tengo enfrente de mí.

Alzo ambas cejas y estoy a punto de responderle si no fuera porque en el parqueadero se escucha unas dos ruidosas motos y un auto con música a todo volumen. Sonrío y me doy la vuelta. Caminando hasta la salida y salgo. A lo lejos veo a Elisabeth, mi mejor amiga en su hermosa moto roja, a mi novio en su moto azul oscura sosteniendo su casco como el engreído que puede llegar a ser y a Travis, su hermano en el hermoso Audi R8 blanco con su novia Luci. Todos al verme sonríen. Me acerco a mi novio.

-Hola-Le saludo seductivamente mientras rodeo su cuello con mis brazos y lo beso. Él me pone las manos en la cintura.

Siento como nuestro beso se termina y lo miro con un puchero, pudo haber sido más largo.

-Creo que eres el centro de atención-Dice con una sonrisa mirando atrás de mí.

Me volteo y me encuentro con una Dayana furiosa y un Cody con el ceño fruncido, mis ojos se detienen en un chico alto como yo con grandes gafas y una camisa de cuadros rojos y azules y un jean desgastado. Mirándome decepcionado. Y lo que más me sorprende, es que no me importa.

Le devuelvo la sonrisa a James y niego divertida.

-Ya sabes el por qué.

Me sonríe y me hace una seña con la cabeza para que nos vayamos. Estoy a punto de llegar a mi moto cuando oigo una voz que extrañe toda la semana.

-¿Yo soy invisible?-Escuche como gritaba Elisabeth, quien había ido a un pueblo cercano a uno de nuestros robos. Me di la vuelta con una sonrisa. Rubia, casi igual vestida a mí pero con una blusa azul oscura y unas botas cortas del mismo tono.

-Sabes que no.

Me acerco a ella con una enorme sonrisa y la abrazo con fuerza. Olvidándome de los idiotas chismosos que están en la entrada de la escuela.

-¿Cómo fue?-Le susurro.

-Buena mercancía- Me responde. Sonrío satisfecha.

-Vámonos-grita Travis- esto no es una película.

-¡Esta noche hay fiesta!-gritan Luci, Travis y James al unísono. Elizabeth y yo reímos a carcajadas mientras yo me subo a mi amada BMW negra.

Se podría decir que mi color favorito es el negro.

Me alineo con mi novio y mi mejor amiga sabiendo lo que viene.

-¡Hey, Johnson!-Grita Cody llamando mi atención. Sé que quería continuar pero no lo dejo.

-¡No tengo tiempo para ti!-Le grito.

James lo mira y luego me mira a mí con una sonrisa.

-¿Listas?-Pregunta James.

-Listas-respondemos Elizabeth y yo.

-¡Los veo allí!-Grita Travis mientras se aleja a toda velocidad.

Gritamos un “De acuerdo”

-1…2…3… ¡Ya!-Grita James y los tres arrancamos comenzando una carrera.

 

Siento como la adrenalina se apodera de mi cuerpo sin poder evitarlo. Acelero dejándolos a ambos atrás. Sé que no tardaran en alcanzarme, pero quiero saborear esto. 

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