Unique

Un romance inesperado y repentino, que terminara de igual manera. Claro...a menos que el amor mismo, logre unirlos de nuevo.

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5. Capitulo Cuatro

Capitulo Cuatro

 

Firmo algunas cuantas hojas, eh terminado por el día de hoy. Eh tenido algo así como un día algo caótico, gracias a que el señor Moore está de vacaciones; esta empresa es un infierno de trabajo.

 

Afortunadamente ya no tendré que estresarme en cuanto a lo de la boda, esta mañana hable con Steve y me dijo que su hija podía tener lo que quisiera; que le había dicho que yo autorizaría ó negaría sus peticiones solo para que ella se pusiera algo de límites.

 

Así que ahora me enfocare solamente a mi trabajo, cuando me llame Grace ó la organizadora con algo referente a la boda; les diré que lo pensare y después les diré que si a lo que sea que me pidan.

 

Grace me llamo hace un rato para agradecerme que haya convencido a su padre que dijera que si, me invito a una cena en su casa; quiere que conozca más a su prometido, ya que seré su padrino de bodas. Tuve que declinar la invitación con el pretexto de que “tengo planes”.

 

Aunque la verdad, mi único plan es llegar a casa y dormir como un bebe y olvidarme de todo lo relacionado con el trabajo por el fin de semana.

 

Dejo los papeles a un lado, apago el computador y me pongo de pie. Tomo mi saco del perchero, apago las luces de mi oficina y salgo del lugar.

 

Tranquilamente camino hasta llegar al elevador,  comparto unos segundos de mi día con algunos colegas del lugar. Nos despedimos, una vez en el lobby cada quien toda caminos diferentes. Encuentro mi auto en el estacionamiento, subo en el y salgo del edificio.

 

El camino a casa es aburrido, lento y tedioso; hay algo de trafico a pesar de que ya es noche. Me detengo en un restaurante de comida china, ordeno algo para llevar; no eh comido en todo el día; definitivamente  necesito alimentarme antes de desmayarme ó algo extremista por el estilo.

 

Como algo de camino a casa, afortunadamente el tráfico sigue igual de pesado y tengo oportunidad de alimentarme y manejar al mismo tiempo.

 

Abro la puerta de mi departamento con algo de flojera, camino directo a mi habitación sin encender una sola luz. Al llegar a mi cuarto, me despojo de mis prendas; apago la luz y me dejo caer sobre la cama, cierro los ojos; tato de poner mi mente en blanco para conciliar rápidamente el sueño.

 

Empiezo a sentir mis parpados pesados, me pierdo en la suavidad de mi almohada; se adormecen mis sentidos. A lo lejos creo escuchar un sonido familiar, presto más atención; es el sonido de mi móvil.

 

Con mucha pereza y pocas ganas, me pongo de pie; busco el móvil dentro de los bolsillos de mi pantalón. En la pantalla aparece un número desconocido, tomo asiento en la orilla de la cama; deslizo mi dedo sobre la pantalla del celular para contestar.

 

{llamada}

 

-¿Alo? –digo algo confundido, bostezo

-No me digas que eres un aburrido y ya estabas dormido siendo Viernes por la noche –contesta una voz muy familiar del otro lado

-Hmm…-es lo único que puedo pronunciar

-Soy Unique, por cierto –comenta- Que mala educación que no sepas quien te está llamando –agrega- ¿no registraste mi numero? -pregunta

-No podría saber que eras tú quien me llamaba si no me diste tu teléfono esta mañana –contesto

-Oh…eso tiene sentido –comenta en su peculiar tono de voz- ¿Qué estás haciendo? –pregunta

-Estaba acostado –respondo- ¿Y tú? –agrego

-Estoy sentada en las escaleras afuera de mi casa –responde- Estoy aburrida, no tengo sueño; pensé en ti –agrega tranquilamente

-¿Por qué pensaste en mi? –pregunto curioso

-Ya te dije que estoy aburrida –responde- Pensé que tal vez estarías en una fiesta y podrías invitarme a unirme a ella –agrega

-La única fiesta que tengo es en mi colchón –respondo sin pensarlo, ella no responde- No…espera, eso sonó bastante mal; no lo dije en ese sentido –tartamudeo- Me refiero a que hay fiesta en mi colchón porque estoy dispuesto dormir –balbuceo sin encontrarle sentido a mis palabras

-Oh tranquilo, entiendo –responde- Sabes, te dejo; descansa –comenta

-No, espera…-es lo único que puedo decir

-Creo que iré a dormir, mañana será un nuevo día –contesta

-Dijiste que no tenias sueño –comento tratando de alargar la llamada

-No lo tengo, pero puedo intentar dormir –responde

-Yo puedo hablar contigo el tiempo que quieras hasta que te de sueño –digo sin realmente pensar en mis palabras

-¿Te gusta el color de mi cabello? –pregunta de repente

-Me gustas tú -respondo, una vez mas no medito mis palabras- No, espera; eso sonó mal – agrego

-Parece que fue mala idea interrumpir tu sueño –dice Alessia riendo

-No perdón, me refiero a que me gustas tú con ese color de cabello; te sienta bien, es original a otra chica tal vez no se le vería bien. A eso me refiero –digo tratando de arreglar el problema

-Buenas noches Harry, que descanses –responde ella

 

{fin llamada}

 

Estoy por decirle algo mas pero lo único que se escucha del otro lado son los tonos avisándome que la llamada ah terminado.

 

Remarco el numero, directo a buzón; rayos. Le devuelvo la llamada varias veces, pero manda a buzón; carajo. Ahora no podre arreglar lo que dije, soy un tarado de lo peor. Dejo mi móvil sobre la cama, me pongo de pie y enciendo la luz; salgo de mi habitación.

 

Camino a ciegas directo a la cocina, enciendo la luz; abro el refri, milagrosamente me encuentro con una lata de cerveza, la ultima.

 

Carajo, no sé ni porque le dije “Me gustas tú” a Unique. Realmente será que ya estaba medio dormido, simplemente no lo entiendo porque realmente no me gusta. Si es una físicamente llamativa, aunque en cuanto a su actitud es algo…rara; aunque en el buen sentido. Rara en el sentido a que es diferente, me intriga su manera de ser para ser honesto; pero jamás podría gustarme, digo…es hija de mi jefe para empezar.

 

Dejo la lata vacía de cerveza en el bote de basura, apago la luz y regreso a mi habitación. Me tiro sobre la cama, me quedo mirando al techo; ahora definitivamente no tengo nada de sueño. Lo único que tengo en mi mente es a Alessia, quisiera llamarle para verificar que todo está bien entre nosotros; pero parece que apago su teléfono ó que se yo.

 

Escucho el timbre de mi puerta, miro directamente al reloj de mi habitación; marca la una de la mañana en punto, carajo ¿Cuánto tiempo llevo mirando el techo?

 

El timbre insiste de nuevo un par de veces, seguramente será alguno de mis amigos; estará de borracho imprudente viniéndome a buscar.

 

Camino por el living, enciendo las luces; abro la puerta. Me quedo congelado en mi lugar, las palabras no salen de mi boca.

 

-Espero no molestarte de nuevo –dice Alessia sonriente, usa lo mismo que traía puesto esta mañana- Vaya vestimenta la tuya…-agacha su mirada fijándola en mis bóxers

-Oh lo siento - utilizo mis manos para intentar cubrirme- No esperaba visitas…-agrego, siento el calor subir a mis mejillas

-¿Puedo pasar? –pregunta despreocupadamente

-Oh si, claro –me hago a un lado dejándola entrar

-Bonito departamento –camina hacia el living

-Gracias –respondo, cierro la puerta; camino al living y tomo un cojín del sofá para cubrir mis bóxers- ¿Cómo supiste donde vivía? –pregunto curioso

-Use el GPS  de mi móvil para rastrear el tuyo, es algo de ubicación de contactos ó alguna aplicación así –responde, toma asiento en el sofá- Bastante impresionante la tecnología de hoy en día ¿No crees? -agrega

-Si…bastante –por algún motivo, me siento increíblemente nervioso

-Soy una persona muy curiosa –dice de repente, se pone de pie- Me dejaste intrigada –agrega, deja su bolso sobre el sofá

-¿Intrigada? ¿Sobre qué? –pregunto confundido

-¿Por qué dijiste que te gusto? –dice caminando hacia mi- ¿Eso es cierto? –agrega mirandome fijamente

-¿Por eso viniste? –es lo único que sale de mis labios

-Digamos que tal vez –responde levantando los hombros, detiene su paso a escasos centímetros de mi- ¿Es cierto? –insiste

-Alessia, creo que…-me interrumpe

-Eres bastante guapo ahora que te veo de cerca –menciona fijando su mirada con la mía- Sabes, hay algo más que quisiera saber…-agrega

-¿Qué cosa? –contesto nervioso

-¿Todavía está en pie la fiesta en tu colchón? –dice levantando una ceja mientras muerde su labio inferior

 

Estoy por responderle pero me es imposible, pone sus pies en puntas y toma mi rostro en sus manos; pega sus labios a los míos impidiéndome el habla. Mi mente me dice que la detenga, que dé un paso hacia atrás y le pida que se vaya de mi casa; esto es inapropiado.

 

Pero mi instinto es una voz totalmente diferente.

 

 

 

 

 

 

 

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