Peligrosa Obsesion

La curiosidad mato al gato...recuerdenlo. Espero les guste, novela completamente original

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3. Capitulo Uno

Capitulo Uno


Suspiro,  veo los papeles que tengo en mis manos una vez mas de arriba abajo; estoy acostumbrado a trabajar sin parar, pero hoy simplemente no tengo ganas ni ánimos de hacerlo. Pensar que tengo que leer estos informes y el resto del papeleo que está en mi escritorio me da flojera, tomare un breve descanso; dejo las hojas sobre el escritorio junto con las demás que debo revisar.

 

Con un leve impulso de mis pies en el suelo, hago que la cómoda silla giratoria de la media vuelta; frente a mí el enorme cristal de la oficina, la verdad es que a esta altura se obtiene una hermosa vista de Londres. El día esta algo nublado, la cuidad se ve algo melancólica; pero hermosa sin duda alguna.

 

Estoy tranquilo admirando la vista, siento como de a poco el estrés se desvanece. Un constante “beep” me saca de mis pensamientos, giro la silla de nuevo; tomo el teléfono de la oficina.

 

{Llamada}

 

-Dime Sharon…-respondo con poco interés

-Está aquí un joven que desea verlo –comenta

-¿Qué joven? –digo curioso

-Nunca lo había visto antes señor, pero dice que es un buen amigo suyo; aunque no tiene una cita para verlo –responde- Su nombre es Liam Payne…-agrega

-Déjelo pasar –respondo en automático

-Si señor –comenta

-Gracias Sharon…-contesto

-Por nada señor, pero...otra cosa…-responde

-¿Qué cosa? –pregunto

-Mi nombre es Carol…no Sharon –comenta

-Oh, lo siento; me tomara tiempo aprenderme su nombre, una disculpa –digo serio

-No hay problema ¿Algo que se le ofrezca? –pregunta

-Si llego a necesitar algo le llamo –concluyo

-Está bien –concluye

 

{Fin llamada}

 

Cuelgo el teléfono, levanto la mirada; la puerta de cristal se abre; un chico bien parecido, entra. El sonríe al verme, cierra la puerta; me pongo de pie. Esta igual a como se ve en la foto que está en mi buro, si acaso sus facciones solo se ven un poco más maduras; pero su peinado es el miso y viste bastante casual.

 

-Liam…-digo curvando mis labios en una sonrisa          

-Cuando Harry me conto que estabas en Londres no le creí –dice caminando hacia mi- Tenía que verte con mis propios ojos –agrega

-Sí, bueno…llegue ayer –respondo, el se acerca; nos damos un brazo varonil- Toma asiento por favor –comento, arreglo mi saco- ¿Te ofrezco algo de beber? -pregunto

-No gracias, estoy bien –responde el, se queda de pie junto a mi escritorio- ¿Dónde estuviste todos estos años amigo? –pregunta curioso, cruza sus brazos frente a su pecho

-Italia –contesto normal

-Todos nos espantamos con tu repentina ausencia –comenta- Parecía que la tierra te había tragado ó algo así –agrega

-La verdad es que fue algo repentino, pero tome una buena decisión –respondo

-La decisión de seguir los consejos de tu padre y hacer lo que él siempre te rogaba que hicieras –dice levantando una ceja

-De no haberlo hecho tal vez y estaría siempre ebrio de fiesta en fiesta gastándome el dinero de mis padres –tomo asiento en mi silla

-¿Y qué haces ahora? –pregunta, se recarga en el cristal de mi oficina

-Trabajo cuidando los negocios familiares, gano mi propio dinero administrando los bienes de la familia –respondo

-No suena mal…-comenta- Pero… ¿Alguna vez te diviertes? –agrega mirandome fijamente

-Hace tiempo que deje los malos hábitos de andar de fiesta en fiesta –contesto

-Suenas como un hombre casado con cinco hijos ó algo por el estilo –dice riendo

-Nada de eso –digo frunciendo el ceño- Solo que soy responsable, eso es todo; madure -agrego

-Aun eres joven amigo, Somos jóvenes –comenta- Se puede ser responsable y maduro aunque salgas de fiesta, no tienen nada de malo divertirse de vez en vez –agrega

-Ya a todo esto… ¿Por qué viniste a buscarme? –respondo

-Bueno, platique con Harry esta mañana; me dijo que estabas de vuelta en la ciudad, no pensé en preguntarle si tenía una manera de localizarte ó no –contesta- Vine al centro a comprar algunas cosas, tome un atajo y encontré esta calle; recordé que era la empresa de tu padre y supuse que si no estabas aquí; tal vez tu papá podria decirme como contactarte –agrega

-El salió de viaje con mi mamá, yo estoy a cargo de la empresa por ahora –contesto como un profesional- ¿Por qué la urgencia de contactarme? –pregunto curioso

-Esta noche organice una reunión en mi casa para ver un partido de rugby –responde- Irán Niall, Harry, Louis y pocos amigos más; pensé que sería buena idea que estuvieras tu también, sería como nuestro reencuentro y la pasaríamos bien –comenta- Un par de tragos, botana; un buen partido y eso si…cero chicas, noche de amigos solamente –agrega

-La verdad es que tengo mucho trabajo que hacer –contesto- Esta mañana tuve unas cuatro juntas, me presente con los trabajadores, con los inversionistas; con la junta directiva y con medio Londres, me siento algo cansado –agrego- Aparte tengo que leer y firmar cada papel que esta sobre mi escritorio, no sé si me dé tiempo honestamente –comento

-De cualquier forma la reunión es a las nueve en mi casa, te dejo mi tarjeta con todos mis datos –mete la mano en el bolsillo de su pantalón; saca una cartera de cuero color negro- En caso de que termines rápido tus pendientes ó que decidas olvidarte de tanto papeleo y distraerte, llámame ó mándame un texto para darte la dirección –agrega, me entrega una tarjeta blanca que no me molesto en ver siquiera

-Okey, gracias –respondo educadamente

-Bueno, solo venia a eso; así que te dejo –comenta- Aun tengo que pasar al super por algunas botanas para la reunión –agrega

-Vale, suerte –digo poniéndome de pie, dejo sobre el escritorio la tarjeta que me entrego

-Igualmente, cuídate y me dio mucho gusto verte amigo –me da un breve abrazo amistoso

-Lo mismo digo –respondo

 

Me sonríe, se da la media vuelta y camina hacia la puerta; detiene su paso al tomar la manija de acero, da la media vuelta para mirarme.

 

-Y en verdad espero y puedas ir, seria genial estar los cinco juntos de nuevo –suena sincero

-Hare un esfuerzo –respondo amablemente

 

Me contesta asintiendo con la cabeza, jala la puerta de cristal y lo veo salir; la puerta se cierra sola, veo su sombra pasar frente a mi oficina hasta que queda fuera de mi alcance. Tomo asiento de nuevo, suspiro; vaya…interesante visita.

 

Tomo la tarjeta que dejo sobre mi escritorio la doy la vuelta y la leo. “Constructora Payne y Asociados. Arquitecto Liam James Payne…” en la tarjeta también están varios números fijos y un celular, fax y e-mail; al igual que la dirección de las oficinas de la constructora.

 

Vaya…-digo asombrado a mi mismo

 

Quien lo diría, parece que mi amigo ha triunfado en su propia constructora. Me da gusto saber que no soy el único que tomo un buen camino, a diferencia que él no tuvo que alejarse de Londres para lograrlo. Me pregunto que habrá sido de los demás, ayer que me encontré a Harry no le pregunte a que se dedicaba; aunque parecía que le va bien por su vestimenta y su auto. Tampoco me imagino a que se dedicaran Louis y Niall, alguna locura ó algo poco productivo seguramente.

 

Saco mi cartera de mi saco, guardo la tarjeta de Liam; por si acaso alguna vez lo necesito. Sacudo mi cabeza, ya tuve suficiente de un descanso; tengo que empezar a trabajar ó todo esto se juntara con lo que sea que tenga que hacer mañana y entonces si me volveré loco.

 

Tomo un trago mas a mi taza de café, resoplo; ya estoy harto de todo esto; tomo mi bolígrafo y firmo la parte final del documento. Dejo la hoja sobre el montón de papeles que ya eh leído, parece que era el ultimo; eh terminado. Veo la hora en el reloj que llevo en mi muñeca, marca las seis y media; ya que no tengo más por hacer lo mejor será que me vaya a casa.

 

Presiono un botón en el teléfono de la oficina para pedirle a la asistente de mi papá que venga a la oficina, no tarda en entrar.

 

-Dígame señor Malik –dice entrando a la oficina, cierra la puerta; es una mujer de unos treinta y tantos tal vez; pero es amable y lleva años trabajando con mi papá desde

-Ya eh revisado los informes de el área de contabilidad –contesto- Todo bien al parecer, ya eh firmado para autorizar algunas inversiones; por favor encárguese de repartir todo ese papeleo a donde corresponda –agrego

-Si señor –dice asintiendo con la cabeza

-¿Algo más que deba hacer hoy? –pregunto

-Llamar a su papá para informarle como le fue en las juntas de esta mañana –contesta

-Eso lo hare en casa –digo poniéndome de pie- Me retiro, cualquier cosa que necesite ó que haya olvidado; no dude en llamarme a mi móvil por favor –agrego, camino hacia el perchero y tomo mi abrigo

-No se preocupe –dice ella con una sonrisa amable- Aprovecho para recordarle que tiene una cita en el hospital de Kensington –agrega

-¿Cita? –digo confundido, no sabía que estaba enfermo…

-Sí, la empresa hace un donativo importante cada año; su papá se encarga de ir de vez en cuando a ver que se hace con el dinero que el dona –comenta- La cita es mañana, le enseñaran la nueva área de pediatría que se construyo; se encargara de cortar el listón de inauguración –agrega

-¿A qué hora es eso precisamente? –digo terminando de abotonar mi abrigo

-A las diez de la mañana –contesta

-Bueno, primero me daré una vuelta por aquí y luego iré –respondo- Bueno, Sharon; nos vemos mañana –concluyo

-Mi nombre es Carol…-responde

-Oh cierto, disculpe –digo serio- Tratare de aprenderlo –agrego

-Te tenga buena tarde señor Malik –comenta

-Gracias, igualmente –respondo

 

Salgo de la oficina que será temporalmente mía, aunque originalmente le pertenece mi padre. Camino hacia el elevador, empleados de la empresa me miran raro; las puertas metálicas se abren frente a mí, doy unos pasos y presiono el botón del estacionamiento “(E)”.

 

No diré que me sentí raro en mi primer día de trabajo, pero si fue bastante interesante. Es la primera vez que me conocen los empleados, durante el tiempo que viví aquí jamás de los jamases puse un pie en la empresa de mi padre. No tenía interés alguno por los negocios,  hasta el día de hoy conocí este enorme edificio que pertenece a mi familia.

 

Los empleados, inversionistas y los de la junta directiva sabían de mi existencia por supuesto. Parece que mi papá siempre decía que algún día yo estaría en su gran silla ocupando su lugar, parece que sus palabras se hicieron realidad antes de lo que todos pensaban.

 

Estoy a unas cuadras de casa, veo un lindo y pequeño parque; necesito algo de aire fresco, me siento algo abrumado y no me explico por qué. Estaciono la camioneta a orillas de parque, bajo; le pongo la alarma y comienzo a caminar. La temperatura está bastante baja, pero sin importar lo frio del viento; hay niños y niñas que juegan sin cesar en el parque.

 

Guardo mis manos en los bolsillos de mi abrigo, sigo caminando tranquilamente; pocos pasos después decido tomar asiento en una de las bancas de hierro artesanal. Suelto un bostezo, bostezo que sale con algo de vapor de mi boca; parece que en serio hace frio.

 

Tranquilamente veo a los chicos jugar, disfruto de mi momento a solas; una pelota roja bota hacia mí, se detiene en mis pies. Detrás de la pelota corre una niña, sus rizos castaños rebotan con su caminar; su enorme sonrisa se ve desde donde estoy. Sus botas impermeables llaman mi atención, color morado al igual que su abrigo; le toma segundos llegar a donde estoy. Se detiene frente a mí, pareciera imposible pero sonríe aun mas; un hoyuelo se marca en su mejilla derecha. La tez en su piel es bastante clara, sus ojos color avellana me dejan perplejo; que pequeña tan mas perfecta.

 

-Hola –dice en un tono bastante infantil, su voz es increíblemente aguda pero linda

-Hola –respondo, una sonrisa se marca en mi rostro

-¿Mi pelota por favor? –dice ladeando su cabeza, que gesto tan tierno

-Oh, por supuesto –respondo, saco las manos de mis bolsillos y me agacho para tomar la pelota que esta a mis pies- Aquí tienes…-agrego, le entrego la pelota en sus manos

-Gracias –dice educadamente

-Por nada –respondo

-Mamá dice que no puedo hablar con extraños porque hay gente mala –balbucea, parece que son sus primeras palabras tal vez

-Bueno, tu mamá es bastante sabía entonces; deberías de hacerle caso –comento

-Pero no pareces malo –dice mirandome atentamente- Me llamo Emelí M –dice sonriente

-Yo soy Zayn –digo estirando mi mano hacia ella- Un placer señorita –agrego, ella toma mi mano dándome el mas suave apretón

-Ya no somos desconocidos, puedo hablar contigo –comenta pícaramente

-Que lista –digo risueño- Pero no hagas lo mismo con todas las personas –agrego

-¿Sabes que significa la “M” en mi nombre? –dice curiosa de repente

-No, no lo sé –contesto- ¿Qué significa? –pregunto

-Yo tampoco se –dice levantando ambos hombros- Pensé que tu sabrías, pareces listo también –agrega, me hace reír

-Si bueno…lo parezco –digo riendo

-Mamá jamás me ah dicho porque me puso “M” como segundo nombre, bastante raro ¿No crees? –deja caer su pelota al suelo para botarla

-Sus razones tendrá –respondo

-¡Emelí! –dice una mujer algo mayor caminando hacia nosotros- No te vuelvas a ir así de mi –agrega

-Se me fue la pelota –responde la pequeña con una sonrisa

-Bueno, ya nos vamos cielo; es tarde y tu mamá ya está de camino a casa –comenta la señora

-¡Sí! –la pequeña sonríe en automático- Adiós Zayn, gracias por cuidar mi pelota –dice mirandome fijamente, sus ojos son preciosos

-Por nada Emelí, cuídate –respondo amable

-Con permiso –dice la señora hacia a mi

-Propio…-contesto educado

 

Emelí toma  a la señora de la mano, se dan la media vuelta y caminan hacia la calle. La pequeña voltea su rostro hacia mí, me sonríe y le sonrió de vuelta; regresa la mirada hacia enfrente y solo puedo ver sus rizos moviéndose de un lado a otro.

 

Que curiosa pequeña, me hizo sonreír sin motivo alguno aparente. Es bastante amigable, habla mucho y por su estatura no creo que tenga más de cinco años; es bastante linda, me pregunto como será su mamá de hermosa.

 

Veo el reloj en mi muñeca, marca quince a las ocho; empieza a oscurecer, no sería mala idea llamar a Liam para ir a la fiesta. Pero hace frio, pensándolo bien mañana tengo que quedar bien en el hospital y no es buena idea desvelarme ni nada por el estilo; lo mejor será que vaya a casa a descansar.

 

Guardo mis manos en los bolsillos de mi abrigo, la verdad es que empieza a enfriar mas la noche. Me pongo de pie y camino a la camioneta, tengo que llegar a casa y hablar con mi papá; después de eso lo único que hare será dormir.

 

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