Peligrosa Obsesion

La curiosidad mato al gato...recuerdenlo. Espero les guste, novela completamente original

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8. Capitulo Seis

Capitulo Seis

 

Oh wow…no se por donde comenzar. Las últimas semanas han sido más que perfectas, han demasiados sucesos que quiero contarles así que lo correcto es que empiece por el principio de todo.

 

Toda mi felicidad empezó el día después de aquella noche en que lleve a Kelly a su casa, al otro día quise pasar por ella temprano como lo pensé toda la noche; pero recibí una llamada de la oficina, unos papeles importantes necesitaban mi firma para confirmar una inversión.

 

A pesar de que mi plan por desayunar con Kelly fue fallido, en la noche fui a esperarla; para mi buena suerte no le habían entregado su motocicleta aun así que de nuevo me ofrecí a llevarla y esta vez acepto con menos peros.

 

Después de esa noche se hizo habito pasar a recogerla al hospital, en el camino siempre platicábamos amenamente de todo un poco; era bastante cómodo estar con su compañía. Eventualmente le entregaron su motocicleta, ya no necesitaba que la llevara a su casa; pero la invite a cenar y siempre aceptaba.

 

Siempre íbamos a lugares de comida rápida, a cafeterías de 24 horas; después de un buen rato la llevaba de regreso al hospital, subía a su moto y la veía alejarse. En pocas palabras, se nos hizo costumbre pasar un rato juntos cada noche; nada romántico, todo muy alegre y en plan de amigos. Ella me hablaba de su día, yo le platicaba de mi estrés en la oficina; etc.

 

Después de varios encuentros nocturnos tranquilos, me atreví a invitarla a un bar; sorpresivamente ella acepto. La lleve a un pub muy tranquilo y cerca del hospital,  bebimos algunos tragos leves; bailamos un rato, la pasamos increíble.

 

En resumen, les puedo decir que desde hace ocho semanas eh visto a Kelly cada noche sin duda alguna. Todo había ido en plan de amigos, no negare que empezó a atraerme de otra manera; pero actuaba tranquilamente, pensaba que era yo el que malinterpretaba las cosas pero ayer cambiaron las cosas.

 

Regresamos al hospital después de haber cenado hamburguesas, cruzábamos unas últimas palabras para despedirnos. Me dijo buenas noches, le respondí con la misma frase y sonreí. Me estire hacia ella para darle un abrazo como lo había echo en los últimos días, ella respondió al abrazo como de costumbre.

 

La diferencia fue que al separarnos, nuestras miradas se cruzaron; fueron unos segundos algo intensos, le sonreí. De repente sentí sus suaves labios sobre los míos, quisiera decir que me sorprendí y que me quede congelado; pero la verdad es que inmediatamente le respondí el beso.

 

Nos separamos para tomar aire, la mire a los ojos; me sonrió, susurro “Buenas noches”. Le respondí con una sonrisa de idiota evidenciando mi felicidad, la vi bajar del auto; camino a su motocicleta, se puso el caso y arranco. No le vi ni el polvo, me dejo estúpido con su acción.

 

Que ella haya tenido la iniciativa de haberme besado es increíble, así estaré seguro de lo que voy a hacer de ahora en adelante. Creo que puedo planear algunas citas románticas, puedo empezar a ser detallista y sabré que no tendrá problemas con mis galanterías.

 

Ahora mismo me dirijo a su casa, le llevo un ramo de rosas. Me siento algo ansioso, a pesar del beso de anoche; no sé cómo va a reaccionar al verme.

 

Estaciono la camioneta, es la primera vez que vengo a su casa; siempre la veía de noche. Mientras camino por el paso de cemento, me percato que tiene muchas flores; su jardín está bastante arreglado. Me detengo frente a la puerta, es de caoba; la primera vez que llego hasta aquí, nunca me había bajado del auto.

 

Nerviosamente toco el timbre, mientras espero una respuesta; veo que mis tennis blancos tienen una mancha café, seguramente derrame algo de café y no lo note. Rayos, no fue buena idea venir vestido tan casual.

 

-Buenos días –dice una señora de unos treinta al abrir la puerta, me toma por sorpresa; ella usa un mandil y sostiene un trapo en su mano derecha

-Buenos días –logro pronunciar

-¿En qué puedo ayudarle? –pregunta amablemente

-Vengo a ver a Kelly –contesto, me siento nervioso esperando la respuesta

-Oh que desfortuna –responde la señora- La doctora Jackman salió hace un rato, si hubiese llegado una hora antes; probablemente la hubiera encontrado –agrega con una sonrisa

-Oh caramba… ¿No sabe si tardara en regresar? –le pregunto

-No lo sé –responde

-¿Fue a la escuela? –insisto

-La verdad es que no tengo idea joven –contesta- Pero si gusta puede dejarle algún recado y yo con gusto se lo daré –agrega, sonríe

-Solo venia a dejarle estas flores para desearle un buen día –contesto, le entrego el ramo de rosas

-Que buen detalle, quédese tranquilo que yo le daré su recado y su presente –responde- Estoy segura de que sonreía con esto –agrega- ¿Quién es usted? –pregunta

-Dígale que se las trajo su admirador nada secreto, que la veo en la noche –contesto tratando de sonar misterioso

-Bueno, yo le diré –contesta amablemente la señora

-Gracias, con permiso –concluyo

-Por nada, que tenga buen día –dice educadamente

-Igualmente –contesto, me doy la media vuelta

 

Carambas, que suerte la mía; si hubiese llegado antes tal vez podría haber empezado mi día con un beso de ella. No sabré su opinión sobre mi presente hasta que la vea por la noche, supongo que me comerán las ansias. De tener su móvil podrá llamarle ó mandarle un mensaje, pero nuestros encuentros siempre son tan amenos que nunca me acuerdo de pedirle su número.

 

Me estaciono, aun es temprano para llegar a la oficina; aparte hace mucho que no vengo al parque, desde que mis encuentros con Kelly se hicieron frecuentes deje de venir en las tardes. Ya no tenía necesidad de distraerme, así que simplemente deje de frecuentar este lindo lugar.

 

Camino tranquilamente por las jardineras, el día esta algo nublado; Londres se ve increíblemente dramático con el cielo algo naranjoso, posiblemente va a llover temprano. Escucho mi nombre a lo lejos, volteo en diferentes direcciones hasta encontrar un rostro increíblemente familiar.

 

Veo los rizos alborotados de Emeli moverse con el viento, ella sonríe desde lo más alto de una resbaladilla. Sonrió, levanto mi mano en el aire y la agito para saludarla. Ella intenta imitar el gesto soltándose del barandal, en cuestión de segundos la escucho gritar.

 

Corro en su dirección, es como por instinto y por impulso que reacciono tan rápido, no sé cómo es que se cayó tan horriblemente; la resbaladilla era la más alta pero espero no sea algo grave. La veo tirada sobre las pequeñas piedras, cayó sobre su brazo izquierdo; le veo una mancha roja en su abrigo azul. Alguien más se acerca pero no le prestó atención, Tomo a Emelí en mis brazos; su brazo esta sangrando, siento nervios.

 

-Emelí –dice preocupada una chica rubia- ¿Por qué no reacciona? –me pregunta exaltada

-No lo sé…-contesto asustado

-Está sangrando mucho, oh mi dios –empieza a elevar su voz

-Tranquilízate, la niña tiene que ir a un hospital –agrego

-Sí pero no tengo auto y tengo que llamar a su madre y oh por dios…-entra en pánico la mujer

-Yo la llevo, el hospital de Bradford esta cerca –contesto, me pongo de pie cargando a la pequeña- Puedes llamar a su mamá una vez que lleguemos al hospital ó en el camino –agrego, camino lo más rápido que puedo

-Gracias –dice la chica con algo de pánico- Iré a la banca por las cosas de la niña y lo alcanzo en su auto –agrega

 

Le respondo asintiendo con la cabeza, quisiera correr, volar para llegar mas rápido a la camioneta; pero tampoco quiero mover mucho a la pequeña, sigue con sus ojos cerrados. En cuanto cayó al suelo dejo de gritar, la mancha de sangre en su abrigo se está extendiendo; pero ella no parece quejarse en lo absoluto, mantiene sus ojos cerrados…dios, espero y este bien.

 

En cuestión de segundos tengo a la rubia de pie junto a mi, le aviso que la camioneta esta abierta; abre la puerta trasera, deja su bolso, una mochila de un perrito y una pelota morada sobre el asiento. Sube ella a la camioneta, con sumo cuidado le entrego a Emelí en sus brazos. La muchacha esta espantada, sus ojos se llenan de lágrimas al ver la sangre en el brazo de la pequeña.

 

Cierro la puerta, tomo mi lugar de piloto; enciendo el motor y piso el acelerador. A pesar de que hay tráfico manejo lo más pronto posible, por el retrovisor puedo ver a la chica llorar al mismo tiempo que le habla a Emelí; pero la pequeña no contesta.

 

Estaciono frente la entrada a urgencias del hospital, bajo de la camioneta; inmediatamente abro la puerta trasera, le digo a la chica que me entregue a la niña para meterla al hospital. La rubia no deja de llorar, me entrega a Emelí; corro a la sala de emergencias.

 

Como autentico lunático en escena de película le grito a las enfermeras que necesito ayuda, se acerca corriendo una de ellas.

 

-¿Qué le paso? –pregunta refiriéndose a la pequeña

-Cayo de una resbaladla –respondo

-¿Cuánto lleva inconsciente? –pregunta, abre su parpado de Emelí y pone una luz directa sobre su ojo.

-Unos veinticinco ó treinta minutos –contesto

-Recueste a su hija por favor –me dice un camillero

-No es mi hija…-contesto confundida

-Bueno, recueste a la niña y pase a enfermería para dejar los datos de la pequeña por favor –dice el chico revisando a Emelí junto con la enfermera

-La verdad es que no la conozco, vi el accidente y la traje –contesto

-Señor…es importante que algún familiar venga –dice el joven mirandome serio- Pero por lo tanto la niña no puede estar sola y tendrá que esperar aquí por informes –agrega

-Supongo que…-guardo silencio al escuchar los gritos de la rubia

-Por favor que reaccione –detiene su paso junto a la camilla

-¿Es usted familiar de la niña? –le pregunta la enfermera, el camillero se aleja por el pasillo a toda prisa con Emelí

-Soy su niñera pero déjenme entrar con ella –dice con abundantes lagrimas en sus ojos

-Ni usted ni nadie puede entrar a esa área señorita –responde la enfermera posando ambas manos en los hombros de la chica- Tendrá que esperar a que un medico atienda a la pequeña y de indicaciones –agrega

-Pero no la puedo dejar sola, por favor –dice la muchacha

-Necesito que usted se tranquilice, vaya a la estación de enfermería a dejar los datos de la niña; avísele a la madre de la pequeña y espere por información –dice seriamente la enfermera

 

La rubia asiente con la cabeza, la enfermera le indica con quien debe de ir. Yo recuerdo mi camioneta mal estacionada y sin cerrar, salgo del hospital algo calmado. Veo unos policías preguntando si alguien es dueño de la jeep que estorba la entrada de ambulancias, vergonzosamente  acelero mi paso para decir que es mía.

 

El guardia me pide que la quite, le informo que la deje estorbando porque tenía una emergencia. Al cerrar la puerta de atrás me doy cuenta de que la pelota y la mochila de perrito están en el asiento, tomo mi lugar de piloto y estaciono la camioneta en un lugar cerca. Estiro mi brazo hacia atrás para tomar las cosas de la pequeña, bajo de la camioneta; le pongo alarma.

 

Camino frente a las puertas de cristal de la entrada, me percato que tengo algo de sangre en mi camisa y en mis tennis; de verdad que fue un mal día para decidir vestirme así. Entro a la sala de emergencias, veo a la rubia llorar desconsoladamente mientras está sentada en sala de espera. Supongo que se ah de sentir muy desesperada, pobre mujer…es la niñera, tal vez pierda su trabajo después de esto.

 

-Aquí estan las cosas que dejaste –digo estirando mi mano hacia ella

-Oh...gracias –contesta, recibe la mochila y la pelota; limpia sus lagrimas

-¿Han avisado algo? –pregunto

-No aun no…pero su mamá de Emelí viene en camino, estaba cerca -contesta

-Bueno, al menos no te quedaras sola –comento

-Disculpa por no haberte dado las gracias –responde- La verdad es que no se qué pensar ahora mismo –dice la chica

-No hay problema ni nada que agradecer, en verdad espero que no sea algo grave –contesto, siento mi móvil vibrar en mi bolsillo; lo tomo, es una llamada de mi papá- Disculpa…-digo educadamente

-Si claro, adelante –dice ella

 

Doy un par de pasos para alejarme de ella, respondo el móvil.

 

{Llamada}

 

-¿Que sucede? –contesto

-Buenos días hijo –responde mi papá

-Buenos días….-comento- ¿Ya llegaron a Belice? –le pregunto

-No…lamentablemente hubo un cambio de planes –responde el

-¿Qué paso? –pregunto curioso

-Tu hermana cacho un bicho ayer, estuvo mal del estomago y tiene gripa; los médicos dicen que tuvo una baja de defensas -responde

-Oh qué caramba –contesto- ¿Se quedaran en Los Angeles unos días más? –agrego

-No, tomaremos un vuelo de regreso a casa –responde- Aterrizaremos en Londres por la tarde –agrega

-Oh….que bien –trato de sonar feliz, aunque no lo estoy realmente

-Así es, tu madre quería que te avisara para que estés en casa y cenemos en familia –comenta

-Okey, ahí estaré –respondo

-Vale hijo, te dejo y nos vemos más tarde; cuídate –concluye

-Que tengan un buen vuelo, bye –concluyo y cuelgo

 

{Fin de la llamada}

 

Guardo mi móvil en el bolsillo, carambas; mis padres regresan a Londres junto con mi hermana, no sé qué tan conveniente ó que tanto su presencia afectara mi “relación” con Kelly. Ahora no podre estar tanto tiempo fuera por las noches, a pesar de que soy mayor estoy seguro de que mis padres estarán monitoreando en donde estoy y que estoy haciendo.

 

Camino de regreso a la rubia, quiero saber si ya hay informes de Emelí; si no los hay de cualquier forma debo de irme. Necesito regresar a casa a tomar una ducha y cambiar mi ropa, tengo que ir a la oficina y después tengo que it a ver a Kelly al Kensington; tal vez pueda regresar en la noche a preguntar por Emelí.

 

-¿Ya sabes algo? –le pregunto a la chica, cruzo mis brazos frente a mi pecho

-No, aun no –ya dejo de llorar aunque sus ojos están hinchados

-Yo no quería irme sin saber cómo estaba la pequeña pero tengo algunos asuntos que atender –digo mirando el reloj en mi muñeca

-Tal vez quieras esperar unos minutos –comenta- La mamá de Kelly ya llego, iba a pedir autorización para entrar a ver al médico que atiende a la niña –agrega

-La verdad es que...-me interrumpe

-Mira ahí va –señalada hacia el pasillo- Seguramente la dejaron entrar a la sala, también es medico la señora; no sé cómo no pensé en llevarla al hospital donde ella trabaja –agrega

 

Quedo estupefacto…reconozco esa cabellera alborotada, esas ondas castañas aunque sea por la espalda; siento mi palpitar disminuir un tanto. La veo caminar rápidamente por el pasillo usando su bata blanca, empuja las puertas de la sala de emergencias y la pierdo de vista.

 

-Como es que…-aclaro mi garganta- ¿Cómo dices que se llama la señora? –pregunto con miedo por la respuesta

-Kelly -contesta la rubia

-¿Se apellida Jackman y trabaja en el Kensington? –insisto, esperando que sea otra Kelly doctora diferente

-Si, así es –responde, siento mi corazón detenerse- ¿La conoce? –pregunta curiosa

-No…para nada -contesto- Bueno, un día vi su nombre en el hospital y tengo buena memoria y lo supuse –miento, no sé de dónde saque semejante idiotez

-Oh, ya veo…-dice la chica

-Disculpe, me tengo que ir –contesto- Con permiso, espero y la niña este bien –agrego

-Oh claro, gracias por habernos traído; creo que la mama de Emelí le habría agradecido -comenta

 

Le respondo con una fingida sonrisa, salgo del hospital; camino a la camioneta, subo al asiento de piloto y cierro la puerta. Pongo la llave en el engrane, me quedo inmóvil. ¿Qué carajos?

 

Kelly tiene una hija…llevamos dos meses viéndonos, hablando, riendo; conviviendo y no me lo había dicho ¿Qué pasa?

 

Prendo el motor, salgo del hospital y comienzo a manejar sin rumbo fijo. La verdad es que no sé porque esto me afecto a tal nivel, no entiendo. No sé si es el hecho de que Kelly tenga una hija y no me haya contado ó que esa hija sea Emelí  y yo nunca lo haya sospechado las tantas veces que vi a la rizada en el parque, ahora que lo analizo se parece demasiado a ella.

 

El tono de su cabello, las lindas y finas facciones de su rostro; su nariz, esos pequeños labios rojizos. Aunque tiene el pelo más rizado que Kelly, también los ojos un poco más claros y ese hoyuelo es la mejilla de Emelí no lo tiene Kelly. Seguramente son rasgos de su padre, aprieto mi mano en el volante; siento cierto coraje al prensar en eso.

 

¿Quién será su padre? ¿Vivirá con Kelly? ¿Ella le habrá sido infiel conmigo ayer que me beso? A lo mejor y será que por el me evito la primera vez que nos vimos, la primera vez que hablamos en el estacionamiento del restaurante.

 

Siento mi sangre hervir de coraje, aunque puede que también ella no esté con él; que tal vez hayan salido mal las cosas con su pareja. A lo mejor por eso se atrevió a besarme, no sé ni que pensar; hay demasiadas cosas que pasan por mi cabeza, son infinitas las variables de la situación.

 

El vibrar de mi móvil me saca de mis pensamientos, me estaciono; suspiro. Reviso mi celular, es un mensaje de Liam.

 

Contacto: Liam

Mensaje: Hey amigo, estaba pensando en pasar a saludarte a tu oficina más tarde ¿Estarás ahí?

 

Escribo…

 

Contacto: Liam

Respuesta: No se si iré a la oficina el día de hoy, estoy teniendo un pésimo día. Estoy cerca de tu trabajo ¿Tendrás tiempo de platicar un rato?

 

Espero un par de minutos por su respuesta, me contesta que estaba por salir; pero que no tiene prisa y me puede recibir en su despacho. Manejo un par de minutos hasta llegar al bufete de abogados donde trabaja mi amigo, mientras camino entre los abogados todos me miran raro; tal vez no da buena impresión mi mancha de sangre.

 

Camino hasta topar con la puerta de “Vicepresidente, Liam James Payne” golpeo la puerta un par de veces; jalo la manija al escuchar una respuesta de mi amigo.

 

-Zaaaa….dice Liam mirandome confundido- ¿A quién mataste  ó golpeaste? –pregunta espantado

-A nadie –respondo- Pero estoy metido en un problema –agrego, tomo asiento en el sofá de su despacho

-Ya lo creo –cruza sus brazos- Estas todo ensangrentado –agrega, parece preocupado

-Para que te olvides de la sangre te diré que las manchas son porque una niña se cayó de una resbaladilla y la cargue, la lleve al hospital y bueno… -suspiro- Ella estaba sangrando de su brazo, lo que explica el dramático color roja en mi vestimenta –agrego

-Te juro que mi mente ya estaba creando mil escenarios locos –responde aliviado

-Yo creo que tu cabeza no es capaz de imaginar lo que te voy a contar –contesto

-¿Qué cosa? –pregunta curioso

-¿Recuerdas a Kelly de la preparatoria? –respondo

-Kelly…Kelly Dawson ¿Una rubia medio chaparrita? –contesta dudoso

-No –respondo- Kelly Jackman, una castaña como de mi estatura –respondo

-¿Una delgada, con piel muy blanca y cabello ondulado? –pregunta, respondo asintiendo con la cabeza- ¿Qué no fue con ella con la que estuviste la noche antes de que te tragara la tierra? –agrega, asiento con la cabeza- Oh…ni cómo olvidar a esa chica, la podre parecía perdida y desorientada las semanas siguientes; pobre…le rompiste el corazón –ríe

-Tiene una hija –respondo

-¿De verdad? –dice sonriente

-Lo juro –contesto

-Oh…-medita unos segundos- La verdad no entiendo porque estamos hablando de ella –agrega pensativo

-Te hablo de ella porque de verdad no aguanto este secretito mío unos minutos mas –contesto

-Amigo, me asustas –comenta

-Te asustaras mas al saber que a los pocos días que llegue a Londres, me encontré con ella –respondo- Me trato como si no me conociera, eso me dejo algo… confundido –agrego- Y lo espeluznante de esto es que de alguna manera me traumo que me ignorara y comencé a acosarla de alguna manera, todas las noches esperaba a verla salir del hospital; una vez que la veía alejarse salía del estacionamiento y me iba a mi casa, se me hizo obsesión seguirla cada día –comento

-Y ya se dio cuenta y estas demandado por acoso y vienes a que tu amigo abogado te saque del lio...-comenta

-No, para nada –respondo- No se ah dado cuenta de que la seguí durante mucho tiempo –agrego- Para no hacerte el cuento largo, me atreví a hablarle al principio actuaba muy fría y distante, pero gracias a un día lluvioso las cosas entre nosotros se arreglaron de alguna manera –comento- Llevamos ocho semanas viéndonos todas las noches, nada romántico ni comprometedor; solo cenamos en algún lugar, platicamos y cada quien a su casa y nos vemos la noche siguiente –concluyo

-Oh…todo suena bien ¿Cuál es el problema entonces? –dice curioso

-Que ayer por la noche al despedirnos ella me beso, actué respondiéndole su afecto por supuesto –contesto

-Y luego...-dice con una sonrisa picara

-Y luego nada de lo que te imaginas –respondo- Pero hoy en la mañana fui a dejarle un ramo de rosas a su casa, ya no estaba pero se las deje a la señora que me abrió la puerta para que se las entregara –agrego

-Bien hecho, quedaras como un caballero –comenta

-Después decidí pasar un rato al parque y paso lo de la pequeña de la resbaladilla…-respondo- Y para llegar al grano, resulta que Emelí es hija de Kelly –agrego serio

-¿Emelí? –dice confundido

-Sí, la niña que lleve al hospital –contesto

-¿Llevan dos meses saliendo y no te había contado sobre su maternidad? –dice confundido

-Nunca la había mencionado, en lo absoluto -respondo

-¿Y qué te dijo cuando se dio cuenta que llevaste a su hija al hospital? –pregunta, toma asiento en la codera del sofá

-No se dio cuenta –contesto- Supongo que la niñera le dijo que alguien le dio el aventón al hospital, pero no sabe mi nombre la muchacha –agrego- Kelly no me vio, yo fui el que la vio de espaldas cuando iba entrando a la sala de emergencias –comento

-Ya me diste toda la historia –responde- Ahora sacando las conclusiones…esto de la hija sorpresa de Kelly te afecta porque…? –agrega

-Porque Kelly de un momento a otro empezó a interesarme como algo mas, especialmente después de anoche que me dio la señal que estaba esperando para empezar con mis galanterías –contesto

-Bueno, entiendo que eso de que te haya ocultado algo importante de su vida afecte un poco tus “sentimientos” –responde- Pero si de verdad Kelly te interesa, pues el que tenga una hija no debe de ser un impedimento para que intentes tener una relación formal y seria con ella –agrega

-Por supuesto que es un impedimento –contesto, me pongo de pie- Yo nunca me eh visualizado como un padre, mucho menos ocuparía el lugar de algún otro desobligado que abandono a su hija -agrego

-¿Kelly te ah hablado alguna vez de el papá de la niña? –pregunta

-Liam…-lo miro seriamente

-Oh cierto, si jamás te hablo de la niña lógicamente no tendría porque mencionar a su padre –comenta

-Exacto –respondo

-Pero si de alguna manera estuvo saliendo contigo y se atrevió a besarte es porque tal vez tu también le interesas –contesta- Si no te conto sobre su hija es porque tal vez no sabía cómo mencionarlo –agrega

-Pues fue un grave error no haberme dicho, ahora no estoy seguro de querer seguir en contacto con ella –comento, camino hacia el ventanal de la oficina

-Y si te hubiera contado sobre su hija ¿Cómo hubieras reaccionado? –pregunta

-No intentes usar tu psicología conmigo…-respondo

-Es una pregunta que debes de hacerte Zayn –comenta- Ponte a pensar que tal vez no quiso decirte por miedo a que efectivamente racionarás de esta manera y te alejaras de ella, tal vez y le interesabas como algo mas desde el principio y por eso actuaba tan distante como cuentas –agrega- Tal vez después se armo de valor para darse una oportunidad a ella misma de salir con alguien, puede que el padre de su hija la haya dejado muy lastimada ó algo por el estilo y tenía miedo de enamorarse de nuevo; que se yo…-concluye

-Puedes que tengas un poco de razón –susurro

-Obvio –suena triunfante

-Tampoco eres un Albert Einstein –contesto

-No…no lo soy –responde- Pero si fuera tu, iría de regreso al hospital donde está la pequeña; preguntaría pos su salud y casualmente me enteraría de quien es su mamá de la niña –agrega- Y entonces podría a empezar a preguntar cosas y ver que resulta después…-comenta

-No sé qué tan buena idea sea ir a interrogar a Kelly -contesto

-No vas a ir a interrogarla, puedes demostrarle tu apoyo y tendrás muchos puntos el día de hoy –comenta- Aparte de que le llevaste un ramo de rosas, le salvaste la vida a su hija de alguna forma –agrega- Seguramente al verte te amara y te dará las gracias mil veces –concluye

-¿Qué tal si llego y ahí está el papá de la niña consolando a Kelly ó algo así? –me doy la media vuelta para verlo

-¿Qué tal si dejas de pensar en suposiciones y te largas al hospital antes de que den de alta a la niña para que hables con Kelly? -contesta

-Creo que tienes razón…-digo pensativo

-Ya lárgate de aquí, pero me avisas cualquier cosa que suceda –contesta, sonríe tenuemente

-Sí, yo te mantengo al tanto –respondo- Pero no le digas a nadie sobre esto, absolutamente nadie sabe sobre mi obsesión por Kelly –agrego

-Tu tranquilo, yo no diré una sola palabra –comenta

-Ten listo el bar de tu casa en caso de que me mande a freír espárragos –concluyo

-Cuenta con ello –dice risueño

 

Salgo de su oficina, camino algo acelerado para salir del bufete de abogados. Me hizo bastante bien hablar de esto, creo que las ideas de Liam ordenaron las mías de alguna manera. Ahora voy de regreso al hospital, yo fingiré que no se nada y esperare que Kelly me cuente cual es  la situación.

 

Aunque honestamente…no sé si valga la pena ser el padrastro de Emelí solo por estar con Kelly, supongo que es algo bastante serio que tengo que pensar; un niño es demasiada responsabilidad y más si es ajeno, supongo que es algo que debo meditar de camino al hospital.

 

 

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