Peligrosa Obsesion

La curiosidad mato al gato...recuerdenlo. Espero les guste, novela completamente original

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14. Capitulo Doce

Capitulo Doce

 

Pocas horas después de vuelo, hemos llegado a nuestro destino; desabrocho mi cinturón de seguridad ya pasada la turbulencia del aterrizaje.  Emelí empieza a moverse en su asiento, Kelly se pone de pie; acomoda la mochila de la pequeña y su bolso en su brazo derecho.

 

Estoy por levantarme de mi asiento cuando me doy cuenta de que las chicas ya no están en el avión, prácticamente avanzo empujando a toda la gente frente a mí para ubicar a esas mujercillas. Logro divisar a Kelly sentada en la sala VIP de salida mientras Emelí parece algo entretenida con una planta de adorno en el lugar. Suelto un suspiro de aliviado, hubiera sido el colmo que se escaparan de mí a estas alturas del viaje.

 

-Disculpa que no te esperáramos –dice Kelly poniéndose de pie- Pero le tengo algo de fobia a los aviones –agrega seria

¿Por qué no lo mencionaste? –pregunto atento

-No preguntaste –responde cortante

-Ven cielo, aquí esta Zayn –le dice a Emelí

-A la playa –grita emocionada la pequeña mientras camina hacia nosotros

-Primero habrá que descansar un poco cariño –le responde Kelly tomando a la pequeña en brazos- Tienes que desayunar, tomar tu siesta y después haremos lo que quieras –agrega maternalmente

-Pero eh desayunado antes de venir…-contesta la pequeña a tono de berrinche

-fue cereal cielo, sabes que debes de desayunar algo más que eso –responde Kelly

-Mamaaa…-la voz de la pequeña suena a desesperación, sus ojos se llenan de lagrimas

-No hagas berrinche hija –comenta Kelly

-Tengo una idea –digo sintiendo la necesidad de intervenir, ambas me observan atentamente- Propongo que vayamos a desayunar a un lugar lindo a orillas de la playa –la mirada de Emelí se ilumina al mismo tiempo que una sonrisa se forma en su rostro- Desayunamos, podemos ir un momento a la playa pero sin nadar; vamos a donde nos hospedaremos para que tomes tu siesta y cuando despiertes podemos hacer lo que gustes –sonrió triunfante ante mi idea

-Si –dice Emelí feliz

-No es buena idea –contradice Kelly- Estoy segura de que Emelí no se conformara con sentarse en la arena –agrega

-Prometo que no nadare hasta después de mi siesta –sonríe la pequeña

-Las promesas se cumple siempre cielo –responde Kelly-¿Segura que podrás cumplir eso que prometes? –parece seria

-Si ma –responde Emelí sin dudar, Kelly responde besando la mejilla de la pequeña

 

Recogemos nuestro equipaje, un  maletero nos ayuda a llevar las cosas en su carrito. Kelly camina junto a mi, me detengo en la renta de autos; solo para recoger las llaves de lo que rente por internet.

 

Tomamos una salida diferente a la ordinaria, nos dirigimos al estacionamiento en busca del vehículo que será nuestro transporte estos pocos días. Una linda Audi A6, será cómoda para Emelí; es bastante amplia en la parte de atrás.

 

Veo a Kelly esperando una mueca de aceptación por lo menos, peo tiene su máscara de poker y no sé si le ah gustado que se me ocurrió rentar esta linda camioneta para nosotros. Quito la alarma, Kelly camina hacia la parte de atrás y acomoda a la pequeña en el asiento trasero para después subirse ella.

 

Yo me encargo de ayudarle al maletero a acomodar nuestro equipaje en la cajuela, le doy algunos euros de propina y me agradece. Tomo mi lugar como piloto, salimos del estacionamiento del aeropuerto; conduzco a nuestro destino.

 

El camino al restaurante es algo incomodo, Kelly no dice ni pio; sin embargo Emelí habla sola asombrándose de la vista que ofrece el pintoresco pueblo de Brighton mientras mira por las ventanas.

 

Detengo la camioneta frente a un lindo lugar a orillas del mar, agradezco que anoche me pusiera a investigar sobre el pueblo y encontré algunos lindos lugares para visitar con las chicas. Tal lugar lo es el “The Regency Restaurant”, es bastante conocido por aquí así que espero y sea bastante increíble como lo criticaban en el internet.

 

Amablemente nos recibe el host del lugar, me encargo de pedirle una mesa para dos adultos y un menor. Nos asignan una mesa junto a las ventanas, justo teniendo vista al mar; bastante precioso a pesar de la temperatura algo baja que se siente.

 

El desayuno transcurre algo incomodo, Kelly sigue actuando como si no estuviera presente; mientras que Emelí trata de incluirme en su plática siempre. Pedimos la cuenta al mesero, mientras yo espero a que me regresen mi tarjeta de crédito; Kelly ya ah salido de restaurante pera ir con Emelí a la playa y que admire un poco la vista.

 

Salgo del lugar, ubico a las chicas con la mirada. Kelly está sentada sobre la arena mientras Emelí corre de un lado al otro persiguiendo palomas, vaya escena tan linda. Saco mi móvil del bolsillo de mi pantalón,  mi corazón me indica que es un momento perfecto para capturar y así lo hago; tomo un par de fotos de la escena que tengo frente a mí.

 

Estar sentado sobre la arena con Kelly a mi lado puede ser una imagen muy romántica, pero no lo fue en absoluto. Lo único que hubo entre nosotros fue total silencio, me limite a observarla atentamente; provocaba felicidad instantánea en mí al ver las enormes sonrisas que le provocaban las ocurrencias de nuestra hija.

 

-Cumplí mi promesa...-grita Emelí acercándose velozmente a nosotros

-Ya tienes sueño –le afirma Kelly poniéndose de pie, la pequeña responde bostezando mientras talla sus ojos con las palmas de sus manos- ¿Nos vamos? –me dice Kelly, toma a Emelí en brazos

-Si, como gusten –respondo, me pongo de pie

 

Emelí rodea el cuello de Kelly con sus brazos, esconde su rostro en el cuello de su madre. Me ofrezco a ayudarle  con su bolso y la mochila de la niña, me responde asintiendo la cabeza. Caminamos hacia la camioneta, me adelanto para abrirle la puerta trasera.

 

-Creo que sería buena idea si va enfrente conmigo –comento con forme se acerca a la camioneta- Así puedes recostar a Emelí para que duerma cómoda de aquí a nuestro hospedaje –agrego

 

No me responde, camina hacia la puerta; se inclina hacia adentro; acomoda a Emelí en el asiento, la pequeña está perdida en el sueño total y profundamente. Kelly cierra la puerta, estira su mano hacia mi; le entrego su bolso y el de la niña.

 

Me agradece con una fingida sonrisa, toma su lugar en el asiento de copiloto. Suspiro, camino un poco por la parte frontal d la camioneta; tomo asiento en mi lugar como conductor designado.

 

El camino es silencioso, pero afortunadamente no es muy largo. Rente una linda casa para estos días, está cerca del “Brighton Pier”; a unos cuantos minutos del “Melbourne Mall” a donde podemos ir al cine ó a comer tal vez. Y lo mejor de todo, es que esta a escasos metros de la playa; tiene una linda piscina (a juzgar por las fotos en línea) y es bastante acogedora.

 

-Más tarde me dices de cuanto es mi parte –menciona Kelly de repente

-¿A qué te refieres? –respondo confundido, la miro; ella está enfocada en la vista que ofrece la ventanilla

-Me refiero a que me digas cuanto tengo que darte por todo esto que estas gastando –responde seria sin verme de reojo si quiera- No quiero que tu lleves todos los gastos, no es necesario –agrega

-Lo hago de corazón, no tienes porque darme un solo centavo –respondo- Yo me invite a este viaje, lo menos que puedo hacer es pagar los gastos –agrego, detengo la camioneta frente a la casa de playa- Aquí nos hospedaremos...-comento, la casa es tan hermosa como en las fotos; ella resopla

-No es necesario que consideraras tantos lujos…-suspira, me mira- No creo que consigas nada tratando de comprarnos a mí y a mi hija –agrega de sopetón, dejándome congelado en mi asiento

 

Pensé en lo mejor para que tuvieran unas buenas vacaciones aunque fuera cortas, no lo hago con la intención de comprarlas. Pero supongo que mi intención se ah malinterpretado, creo que tendré que actuar diferente entonces y dejar de preocuparme por lo material; aunque es a lo que estoy realmente acostumbrado.

 

-Podrías acostumbrarte a cosas como estas si decides estar conmigo –las palabras salen de mi boca sin pasar por el filtro con mi cerebro

 

Kelly me mira fijamente, separa sus labios; parece intentar contestarme, pero se arrepiente. Abre la puerta y baja de la camioneta, dejándome solo con mis pensamientos y la pequeña Emelí dormida atrás.

 

La actitud tan fría de Kelly me tienen idiotizado, definitivamente este viaje no está yendo como pensé que sería…

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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