Peligrosa Obsesion

La curiosidad mato al gato...recuerdenlo. Espero les guste, novela completamente original

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7. Capitulo Cinco

Capitulo Cinco

 

 

Han pasado exactamente dos semanas en que espió a Kelly pero no me acerco a ella, hoy eh decidido que le hablare de nuevo; mi vida últimamente se ah vuelto muy rutinaria, así que hoy hare algo diferente al acercarme a hablarle de nuevo a Kelly.

 

Todos los días al despertar camino directamente a la ducha, busco entre mis maletas algún traje y un abrigo que combine. Salgo de mi habitación, me dirijo a la cocina donde me espera un termo lleno de café recién hecho que amablemente prepara la señora Jones para mí.

 

Salgo rumbo a la oficina, el mismo trafico me retrasa todos los días. Llego a la empresa, subo al elevador que me lleva a mi destino; saludo a los trabajadores que toman su puesto puntualmente. Entro a la oficina de mi padre, me quito el abrigo para colgarlo en el perchero detrás de mí; dejo mi termo de café sobre el escritorio y tomo asiento.

 

Minutos después entra la asistente con los detalles de mi agenda para el resto del día, me da informes sobre las estadísticas de la empresa y me entrega algo de papeleo que tengo que revisar. Inversiones que tengo que autorizar, etcétera.

 

Salgo de la oficina alrededor de las cinco de la tarde, manejo sin rumbo a cualquier restaurante; llamo un poco la atención con el bello deportivo rojo que conduzco, el bello auto deportivo de mi hermana. Llegando al lugar ordeno algo para comer, aprovecho mi tiempo a solas para mandarme textos con mi padre hablando de negocios. Después manejo hacia el parque, tomo asiento en la banca de siempre; me encuentro con la linda Emelí. Tenemos una pequeña conversación sin sentido, también hemos jugado un poco a la pelota; pero siempre se aleja gracias a los gritos de su nana, es una chica bastante curiosa y muy linda.

 

Alrededor de las siete y tantas, manejo hacia el hospital Kensington; así espero en el estacionamiento hasta que veo a Kelly salir. Su horario varea, hay veces en que sale puntual a las nueve de la noche; otros días sale pasadas las diez, ayer salió a eso de la media noche así que supongo tuvo alguna emergencia que atender.

 

Después de mi “espionaje” de siempre, me dirijo a casa y subo directamente a mi habitación para descansar.

 

Así que como podrán darse cuenta, mis días se han vuelto aburridos. Por lo tanto, decidí que hoy haría un par de cosas diferentes. Salí de un restaurante mexicano hace un rato, el reloj en mi muñeca marca las seis y cuarenta minutos; por lo normal estaría manejando hacia el parque, pero hoy cambie mi rutina.

 

Estoy caminando por el centro comercial cargando algunas prendas que comprare, hoy me nació la idea de cambiar un poco mi vestimenta tan formal de los trajes por algo mas…casual pero no muy informal. Elijo algunos conjuntos completos que visten los maniquís en la tienda, compro tres conjuntos de pies a cabeza; me topo con un perchero de diferentes chamarras de piel, una sonrisa se marca en mi rostro automáticamente.

 

Esas prendas me recuerdan a Kelly, siempre usando su chamarra de piel al subirse a su motocicleta. Pido cuatro chamarras de diferentes colores y modelos en mi talla, le pido a la chica que agregue eso a mi cuenta también.  Sigo caminando por la tienda, escojo algunas caminas y suéteres que puedo usar con  pantalones de mezclilla.

 

Veo unos tennis “Supra” que no se ven tan informales, escojo el mismo modelo en diferentes colores; veo el reloj en mi muñeca, marca quince minutos pasando las ocho. Ya tengo que detener las compras, se me hará tarde para llegar al Kensington.

 

Me siento algo nervioso, creo que todo el día eh pensado en mil frases que puedo decirle a Kelly tratando de arreglar las cosas entre nosotros para tal vez lograr establecer una amistad y así por fin me olvidare un poco de mi obsesión por ella.

 

El cielo truena, parece que una tormenta horrible se acerca. Entro al estacionamiento del hospital un muy buen rato después, me encontré con demasiado tráfico. Manejo por el estacionamiento buscando la moto de Kelly como siempre, así miro fijamente su “vehículo” y me doy cuenta de cuando sale; aunque por lo regular siempre esta estacionada en el mismo lugar.

 

Pero por más que recorro el estacionamiento, simplemente no veo la motocicleta roja. Detengo el auto donde estaciono siempre, mi reloj marca las nueve y treinta minutos ¿Sera que ya se fue? ¿Llegue tarde y ella salió temprano? ¿Justo H-O-Y que iba a hablarle?

 

No…esto tiene que ser mala suerte, resoplo; apago el motor del auto. A lo mejor y sigue trabajando, solo que estacionaria su moto en algún otro lado; no sé, pero no me iré hasta estar seguro de que ya eh perdido mi oportunidad de hablarle hoy.

 

Bajo del auto, le pongo alarma; el cielo truena de nuevo, se ilumina con un resplandor color gris producto de un rayo. Puesto que no tengo su número para llamarle, la única forma de saber si ya se ah ido es preguntando por ella en el hospital. Camino hacia la puerta por donde sale Kelly usualmente, guardo mis manos en los bolsillos de mi abrigo; el clima ah enfriado considerablemente.

 

Entro al hospital, una alta mujer con una melena castaña llama mi atención; camina rápidamente para salir del edificio mientras se quita la bata blanca para guardarla en el bolso que cuelga en su hombro. Se despide de algunas personas mientras camina, pasa a mi lado sin notar mi presencia; sale del hospital.

 

Camino enseguida detrás de ella, cruzo las puertas de cristal.

 

-¡Kelly! –me atrevo a gritar con todas mis fuerzas

 

Detiene su paso a mitad del estacionamiento, gira muy poco en su propio eje; mira en varias direcciones hasta que su mirada se topa con la mía. Le sonrió levemente, ella me responde ignorando mi gesto; gira de nuevo retoma su camino original. Acelero mi paso, la tomo del brazo.

 

-Hey…-digo algo agitado

-Por favor…suelta mi brazo –dice con la mirada fija en el suelo

-¿Por qué me ignoraste? –respondo

-Gritaste y te voltee a ver, no te ignore del todo –contesta

-Pudiste haberme sonreído al menos –comento

-Suelta mi brazo –responde

-Lo hare si prometes que no saldrás corriendo –contesto

-¿Por qué habría de alejarme de ti? –levanta la mirada

-No lo sé…-respondo- Por el mismo motivo por el cual diste por terminado nuestro desayuno el otro día –agrego

-Suéltame –contesta seria- De cualquier manera es preferible que sepas que no quiero hablar contigo a que me tengas aquí a la fuerza –agrega, sus preciosos ojos me dejan embobado; suspiro, suelto su brazo- Gracias –comenta

-Por nada –contesto- Puedes salir corriendo si gustas –agrega

-La verdad es que tuve un día pésimo –comenta- Mi moto se descompuso esta mañana y tuve que venirme en taxi, llegue tarde a un llamado de emergencia –suspira- Has escogido el peor día para venir a hablarme –concluye

-Oh…lo siento –respondo, admiro su rostro centímetro por centímetro; en verdad que es bella

-¿Dirás algo mas ó piensas que me quedare frente a ti mientras estas callado? –arquea una ceja- Porque honestamente no  voy a perder mi tiempo, me siento muy cansada y quiero ir a descansar a casa –agrega

-Yo quería hablar del otro día y arreglar las cosas –contesto

-Mira Zayn…-suspira, agacha la mirada; la levanta enseguida- Creo que no hay nada que arreglar, lo que paso ya paso y no hay porque tener presente aquello ni hay porque darle importancia –agrega- Todo paso cuando éramos unos tontos adolescentes- hace una pequeña pausa- Ahora somos unos adultos, no hay porque seguir mencionando aquel tema; por lo tanto no tenemos nada que arreglar –sonríe, aunque parece estar fingiendo el gesto en su rostro

-Yo creo que si deberíamos de hablar para quedar en buenos términos –contesto, el cielo truena una vez más- ¿En qué te vas a ir? –le pregunto

-Tomare un taxi –responde- ¿Por qué? –agrega algo confundida

-Parece que va a llover, deja que yo te lleve y aprovechamos para platicar; mi auto esta cerca –sonrió

-No es una buena idea…-contesta ella negando con la cabeza

-¿Por qué no? –insisto- Te daré un aventón, no tiene nada de malo –agrego

-Gracias por ofrecerte, pero no –contesta muy convencida

 

Estoy por insistir, peor una gota cae justamente en la punta de mi nariz; volteo hacia arriba. Muchas gotas mas vienen en camino, antes de que respire de nuevo; estoy completamente empapado. Estoy por mirar a Kelly, pero ya no está frente mi. La busco con la mirada, está corriendo hacia el sito de taxis del hospital.

 

Corro detrás de ella, no perderé esta oportunidad de seguir charlando. Decido mojarme, corro detrás de ella a pesar de la lluvia; esta por subir a un taxi pero el auto avanza antes de que ella se acerque lo suficiente, no hay mas autos en el sitio.

 

-Hay mierda…-la escucho maldecir

-Cuidado tu lenguaje…-respondo, pongo de pie frente a ella- Parece que tu taxi se fue sin ti...-digo irónicamente

-¿Tú crees? –responde molesta, su cabello está completamente empapado y se ah estirado llegando por debajo de sus hombros

-Creo que no encontraras un taxi con esta lluvia –respondo- Mi propuesta de llevarte sigue en pie agrego –la lluvia arrecia

-Ya te dije que no Zayn –responde seria, un trueno mas alumbra el cielo

-Insisto –contesto- Te llevo a donde quieras, es mas…prometo no hablar en todo el camino ¿Qué dices? –agrego, estiro mi mano hacia ella

 

Me mira fijamente a los ojos, muerde su labios inferior; parpadea.

 

-Solo si cumples eso de no hablar –contesta

-Mi auto esta por allá, sígueme –respondo sonriente

 

Tomo su mano, corremos bajo la lluvia; a pesar de lo mojados, no suelto su mano para seguir guiándola al auto. Abro la puerta del copiloto para Kelly, sube al auto; corro al lado del piloto y subo tan rápido como puedo. Enciendo el auto, prendo la calefacción.

 

-Tengo ropa seca que puedes usar...-comento

-Oh..no gracias –contesta, su boca tiembla-  No queremos que tu novia se enoje porque me prestaste su ropa limpia –agrega, toma una liga de su mano para amarrar su cabellera en una coleta

-La ropa es mía –respondo risueño, estiro mi brazo hacia atrás y busco entre las bolsas de mis compras

-Oh…me quedara grande en ese caso –responde

-De cualquier forma solo es para que se te quite el frio –contesto amable, le entrego una chamarra de las que compre

-Gracias…-sonríe, acepta la chamarra

-No es nada –respondo- ¿A dónde vamos? –le pregunto, avanzo

-Rumbo a Bradford –contesta ella, se pone la chamarra

-Vale…-comento asintiendo con la cabeza

 

Fijo la atención en el camino, avanzamos un par de cuadras; la verdad no sé qué decir.

 

-Se que prometiste no hablar…-dice ella rompiendo el silencio- Pero es bastante incomodo –agrega- Preferiría que estuvieras hablando sin parar –comenta

-Lo siento…-contesto, la veo de reojo y sonrió

-Es bastante lindo tu auto –responde

-Es de mi hermana –contesto

-Creo que es amable de su parte prestártelo, pero puede que se moleste al ver sus asientos mojados –comenta risueña

-No te preocupes, está de viaje así que no se enterara de que use su auto y de que se mojo –contesto, sonrió

-Que bien –comenta ella, la escucho bostezar

-Veo que la medicina es un trabajo cansado –respondo

-Lo es, bastante –contesta

-¿Vale la pena? –le pregunto

-Por supuesto –responde- Salvarle la vida alguien es una cosa increíblemente gratificante, mis días son pesados; puedo estar muy estresada pero siempre me siento maravillosa al ayudarle a alguien a seguir con su vida –suena feliz

-¿Cómo terminaste trabajando en el Kensington? –le pregunto

-Me designaron ahí para mis practicas –responde- Mientras tanto llegaron otros médicos de diferentes universidades de Londres, Reino Unido, Irlanda y de varias partes de Europa –agrega- Eran varios cientos, de entre todos; solo uno se quedaría en el hospital fijamente –comenta- Y de todos esos cientos de médicos que ya tenían tiempo practicando en campo siendo profesionales de años, el doctor Geof Eyre  me escogió a mí que aun no termino de estudiar –detengo el auto en una señal de alto, volteo a verla- Dijo que veía una gran futuro en mi, que sabía que no lo defraudaría y bueno; lo demás es historia –sonríe

-Wow…entonces eres un cerebrito de la medicina, igual que en el colegio –comento risueño

-No era un cerebrito en el colegio…-dice riendo

-Claro que sí, siempre eras la única en aprobar los exámenes de matemáticas –contesto

-Bueno, de cualquier manera la medicina es diferente al colegio –comenta

-Nunca pensé que fueras a ser doctora –respondo

-Yo menos, pero en un momento complicado en mi vida lo decidí simplemente –dice levantando los hombros

-¿Cuánto te falta para acabar de estudiar? –le pregunto

-Cinco años de carrera y diez de la especialidad –contesta, suspira

-Oh wow… ¿Cómo le haces para estudiar si siempre estás en el hospital? –le pregunto

-Voy a la facultad a las doce, entro al hospital regularmente a las tres; en los pocos ratos libres estudio mis libros y apuntes –contesta

-¿Y cuando te dedicas a tu vida privada? –le pregunto, arranco el auto

-Cuando estoy en casa –responde, ríe

-¿Nunca sales de fiesta? –digo sorprendido

-Hace años no salgo de fiesta –contesta

-¿Tu novio no se molesta de que nunca tienes tiempo? –digo de repente, tenía que aprovechar para preguntarle

-Ya es suficiente de hablar de mi –comenta, no suena molesta- Dime… ¿Cómo es tu trabajo en las oficinas? –pregunta curiosa

-Es algo no muy estresante…-contesto- Pero siempre hay algo que hacer –agrego

-¿Cómo que cosa? –pregunta

-Como revisar números, estadísticas; posibles inversiones, planes de nuevo negocios –respondo

-¿Te gusta tu trabajo? –parece interesada

-Si…-contesto

-No suenas muy convencido –comenta

-Es que es algo monótono de repente –respondo

-Y tú que eras tan radical y espontaneo…-contesta- Tu trabajo es todo lo contrario a ti –agrega

-La verdad es que eh cambiado un poco a como era antes –respondo

-¿En qué aspecto? -comenta

-En el aspecto de que antes era un inmaduro total al que solo le importaba divertirse sin pensar en las consecuencias ni en mi futuro –contesto- Ahora solo pienso en mi futuro, me enfoco en mi trabajo y creo que eh dejado de divertirme…-una risa escapa de mis labios

-Ya somos dos aburridos entonces –contesta ella risueña

 

La veo de reojo, le sonrió; su risa es lindísima. Seguimos conversando de temas cero importantes, de más cosas comunes y tribales con poca relevancia. Reímos sin sentido algo por cualquier comentario, aprovecho para mirarla con detalle de vez en vez; no cabe duda de que en serio es preciosa.

 

-Aquí es…-dice señalando una casa de ladrillos, muy rustica y clásica de Londres

-Vale –respondo, me orillo para estacionarme frente a la casa; justo por aquí es donde la vi el primer día que regrese de Italia, ahora entiendo

-¿Cuánto te debo de la gasolina? –dice de repente

-Oh vamos, no es necesario –contesto

-Al menos deja te doy lo del taxi aunque sea –comenta

-No Kelly, no seas ridícula –comento risueño

-Bueno…-suspira- Gracias por el aventón –comenta

-No fue nada, yo vivo cerca de aquí –respondo, sonrió- Oye…pensaba que ya que ninguno ah salido a divertirse últimamente...-hago una pausa- ¿Por qué no vamos a algún bar? –agrego

-Gracias, pero…no bebo –responde educadamente

-En todo caso podemos ir solo a bailar, si quieres –sonrió- Ó podemos ir al cine, a cenar; hay muchas opciones –agrego- ¿Qué dices? -insisto

-Lo pensare –finge una sonrisa- Bueno, tengo que bajarme; ya es bastante noche –contesta, la veo querer quitarse la chamarra

-No, déjatela luego me la das –contesto- El clima está fresco, te hará falta -agrego

-Vale, luego puedes pasar por ella al hospital –comenta

-Sera un pretexto para verte de nuevo –digo sonriente

-Buenas noches Zayn –contesta ella- De nuevo gracias por traerme –agrega

-Gracias a ti por hacerme compañía –contesto, le sonrió

 

Me contesta con una sonrisa, abre la puerta y baja del auto. La veo caminar sobre el cemento para atravesar un jardín frontal, se detiene frente a la puerta; busca algo en su bolso. Me espero a verla entrar a su casa, voltea  a verme; agita su mano en el aire despidiéndose, cierra la puerta.

 

Wow…en serio que valió la pena correr bajo la rubia, aunque probablemente mañana tendré un horrible resfriado. Pero creo que estoy en buenos términos con Kelly, hablamos bastante bien y parece que aquella noche de locos adolescentes ah quedado en el pasado; lo que es genial.

 

Ahora que se mas sobre ella, puedo decir que su novio es un afortunado; aunque no respondió esa duda mía. Quiero verla mañana, tal vez y podría venir a su casa temprano para ofrecerme a llevarla a su trabajo; probablemente su motocicleta seguirá descompuesta y si me ofrezco de chofer quedaría como un caballero.

 

Si, tal vez hasta podríamos ir a desayunar ó algo; tengo que verla sin duda alguna, después de esta increíble noche puede que entre nosotros se logre una preciosa amistad y me olvide de esa obsesión de acosarla cada noche.

 

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