El Contrato

Si un chico de ensueño te propone fingir una relacion... ¿Aceptarias? Es una historia diferente, la historia es bastante interesante y con mucho drama. Personalmente es una de mis historias favoritas, espero les guste; novela completamente original,

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48. Epilogo

Epilogo

 

Siento una pequeña presión sobre mis labios, abro los ojos; el rostro de Louis esta frente a mi; me sonríe.

 

-Ya llegaste –digo con una sonrisa, bostezo

-No duro mucho la junta –contesta

-¿De qué trato? –le pregunto, me muevo un poco en la cama para hacerle espacio

-Solo para avisarnos que tenemos tres meses libres antes de empezar con lo del siguiente disco –responde, se acuesta junto a mí

-¿Así que tendrás tres meses para poder quedarnos abrazados todo el día en la cama? –digo sonriente

-Si es que los gemelos lo permiten –posa un brazo sobre mi cadera, me jala para pegarme más a el

-Yo creo que lo permitirán –respondo sonriente- Me permitieron tomar una siesta ahorita –agrego

 

Louis sonríe, acerca su rostro al mío; juntamos nuestros labios en un glorioso beso. Un beso que poco a poco empieza a aumentar en cuanto intensidad, poco a poco nuestros cuerpos están más pegados; mi mente se pone en blanco, no puedo pensar en anda más que en estar con él.

 

Pero unos familiares gritos me hacen reaccionar de mi ilusión, Louisa está llorando en su habitación. Nos separamos, Louis me sonríe; resoplo.

 

-Iré a verla –contesto, intento levantarme

-No, tu recuéstate un rato mas –me jala del brazo- Yo iré a verla, no la vi por la mañana que me fui –sonríe

-Bueno –sonrió- Mientras preparare el desayuno –respondo

-Vale cielo –besa mis labios suavemente, se levanta y sale de la habitación; suspiro

 

Me pongo de pie, siento un leve mareo al levantarme de la cama; parpadeo un par de veces y respiro tranquilamente tratando de recomponerme. Finalmente ah pasado el mareo, me pongo mis flats; salgo del cuarto. Camino a la habitación de los gemelos, espió un poco; William sigue dormido en su cuna; Louis mueve su cuerpo de un lado al otro suavemente con Louisa en sus brazos, trata de dormirla de nuevo; sonrió ante la imagen.

 

Cruzo por el living, recojo un par de juguetes del suelo y los pongo sobre el sofá; camino hacia la cocina. Abro el refri, tomo algunos ingredientes para preparar un buen omelette de aten para Louis, se que le encanta. Suspiro, me siento tan feliz; que no se si sea un sueño.

 

Como podrán darse cuenta, acepte a intentar una relación “normal” con Louis; cero contratos de por medio, estaríamos juntos por nuestra voluntad. Parece que ese día la “junta” de mi madre era que iba a verse con él, según me contaron; Louis le llamo ese mismo día en la mañana para decirle que estaba en nueva york. Mi madre, después de darle un enrome sermón y una gran regañada; acepto verlo en su camioneta que estaba estacionada cerca del aeropuerto aun.

 

Después de nuestra platica y reconciliación, pasamos el día en casa con mi mamá y los gemelos; al día siguiente volamos de regreso a Londres. Disfrutamos un par de semanas juntos, buscamos una casa a las afueras de la ciudad; una bastante linda de un solo piso y con una enorme jardín para los gemelos. Nos mudamos una semana antes de que los chicos empezaran con la promoción de su nuevo disco, disfrutamos muy poco de nuestra nueva casa; en cuanto empezaron los chicos a viajar; los gemelos y yo viajamos con ellos.

 

El pediatra dijo que no había problema, siempre  y cuando esperamos un par de días extras para cambiar bruscamente de país; así que fue como mi embarazo.  Afortunadamente los viajes salieron bien para los pequeños, disfrutaron de  lugares cálidos y también fríos; y les fue bastante bien, su madre y su padre se volvieron locos comprándoles de todo en cada lugar que visitaban.

 

Al igual que sus “tíos” los chicos están vueltos lunáticos con los gemelos, los consintieron demasiado; al igual que los del staff de la banda. Ni se diga sus hermanas de Louis y su abuela Jay, estos gemelos son demasiado queridos. Mi madre incluso está pensando en mudarse para acá, cree poder manejar la editorial desde aquí; ojala y lo haga.

 

En resumen, han pasado alrededor de siete meses desde que Louis fue a buscarme a Nueva York; en general todo ah sido maravilloso. Louis es perfecto como padre y como pareja también lo es, totalmente magnifico.

 

La gira ya ah terminado, hace dos días llegamos de México; donde los chicos dieron su ultimo concierto. Y el día de hoy es especial, así que espero y todo salga a la maravilla como lo planeo.

 

Terminamos de desayunar hace un rato, Louis se ofreció a lavar los trastes; yo mientras tanto yo cuido a los gemelos quienes juegan en el living. William ah empezado a dar sus primeros pasos, mientras que Louis gatea sin parar.

 

-¿Qué piensas cielo? –dice Louis tomando asiento junto a mí en el sofá

-Que en un mes y medio cumplirán un año –digo sonriente y con algo de melancolía

-Haremos una gran fiesta, estaba pensando en contratar alguien que nos ayude a planear la fiesta ¿Te parece? –dice sonríete, posa su brazo sobre mis hombros

-Sí, es buena idea –respondo- Pero me refiero a que el tiempo ah volado…-agrego con melancolía

--Ni que lo menciones –responde- Me arrepiento de haber pasado tanto tiempo haciéndote infeliz –agacha la mirada

-Hey...-tomo su barbilla con mi mano levantando su rostro- Pero todo eso es pasado, lo eh dejado atrás –digo reconfortándolo- Debes de hacer lo mismo –agrego con una sonrisa

-No sé como lo haces tu amor para olvidar –fija su mirada con la mía- Porque yo honestamente no me puedo perdonar lo mucho que sufriste por mi culpa –agrega sincero

-Lo eh olvidado porque toda esta  tristeza ah quedado opacada por lo inmensamente feliz que me haces todos y cada uno de los días que paso a tu lado –sonrió- Te amo Louis, con eso me basta para olvidar el contrato –agrego, pego mi frente a la suya

-Te amo más cariño, créeme cuando lo digo –responde, besa suavemente mis labios- Y cada día me esforzare para que sea el más feliz de tu vida –agrega, sonríe

-Bueno…-me separo de el- Creo que hoy me toca a mi hacer de este día, uno de los más felices de nuestras vidas –agrego sonriente y algo nerviosa

-¿Ah sí? –dice curioso, asiento con la cabeza- Haber…¿Por qué? –agrega

-Porque...-alargo la última palabra- Te diré que los gemelos van a ser hermanos mayores –sonrió

-¿Qué? –dice confundido- Espera…¿estás? –agrega curioso

-Tengo cuatro semanas –sonrió esperando su reacción

-Oh mi dio –dice sonriente, se pone de pie- ¡Esto es maravilloso! –alza su voz ante su emoción, se inclina hacia mi; me abraza y me carga levantándome del sofá- Vamos a ser padres de nuevo –dice emocionado

-Lo sé –digo al borde de las lagrimas de felicidad

-Necesitaremos una casa más grande para que todos corran por todos lados felices –dice emocionado

-Creo que estamos bien en esta –respondo tranquila

-Oh cariño...-me deja ponerme de pie- Te amo, te amo tanto que en verdad…no puedo describirlo con palabras –agrega- Me haces el hombre más feliz del mundo –pega su frente a la mía

-Yo soy la más feliz a tu lado, te amo –contesto, me sonríe

 

Pega sus labios a los míos, no perdemos en un perfecto beso; dejamos que nuestro acto explique lo que sentimos sin usar palabras. Realmente no podía estar más feliz, tengo la vida perfecta; unos hijos maravillosos, seré madre de nuevo y lo mejor de todo…tengo al hombre más perfecto del mundo a mi lado.

 

Tal vez sufrir mucho al principio de nuestra relación, pero sin duda alguna pase por todo eso por una simple razón; tenía que pasar por unos grandes obstáculos para llegar a la meta y disfrutar de mi dulce victoria. Jamás me arrepentiré de haber firmado “El Contrato”

 

El FIN

 



 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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