El Contrato

Si un chico de ensueño te propone fingir una relacion... ¿Aceptarias? Es una historia diferente, la historia es bastante interesante y con mucho drama. Personalmente es una de mis historias favoritas, espero les guste; novela completamente original,

56Me gustan
87Comentarios
27661Vistas
AA

38. Cp - 35

Capitulo Treinta y Cinco

 

Siento a los pequeños moverse, en toda la noche no han parado; pero de cualquier forma, me eh sentido muy cansada como para molestarme en despertarme. Suspiro, estoy más que alerta pero no pienso en levantarme. A pesar de ser una cama de hospital, este colchón es bastante cómodo aunque muy pequeño en comparación a mi cama.

 

Escucho el ruido de la puerta abrirse, logro distinguir el eco de unos pasos en la habitación; una mano se posa en mi brazo.

 

-Buenos días Kendra…-escucho, la voz suena familiar; levanto mis parpados

-Buenos días doctora Jackman –respondo, frente a mí la doctora sonríe

-Disculpa que te haya despertado –comenta, quita su mano de mi brazo

-No se preocupe, estaba despierta pero quería seguir descansando mis ojos –contesto,  apoyo mis manos en la cama para empujarme hacia arriba y sentarme

-¿Qué tal dormiste? –pregunta atenta

-No puedo quejarme –respondo- Me sentía muy cansada y caí rendida, creo que no me moví en toda la noche –agrego

-¿Cómo te sientes ahorita? –pregunta

-Algo cansada aun, pero bien a diferencia de ayer –contesto

-¿Alguna contracción? ¿Malestar ó dolor que tengas? –pregunta

-Solo me duele un poco la espalda en general, pero será porque eh estado acostada desde la tarde de ayer –comento

-Estas en lo correcto, aunque tendrás que hacerte a la idea que ese dolor de espalda será normal en lo que falta del embarazo; puesto que el peso de tu barriga aumentara –contesta- Bueno, voy a revisarte en general y también a los pequeños –agrega, respondo asintiendo con la cabeza

 

Ella toma nota de mi ritmo cardiaco y otros datos que está registrando una maquina a la cual estoy conectada de alguna manera gracias a un aparato que presiona mi dedo índice en la mano izquierda, me percato que mi madre no está en la habitación; qué raro, no escuche que saliera.

 

Observo bien, tampoco esta su bolso ó su suéter; no hay rastro de ella, aunque el televisor esta prendido. Puede que haya salido a comprar algo para comer, no lo sé; que curioso ¿Por qué no me aviso que saldría?, siento a los gemelos patear.

 

-Esa fue una gran patada –dice la doctora sonriente

-Y fueron los dos –respondo

-Bueno, eh de decirte que ambos se escuchan muy bien; tu ritmo cardiaco esta estable al igual que tu presión y el resto de tus signos vitales –comenta- Y dices que no tienes contracciones, al igual que la maquina no ah registrado ninguna…-dice mirando el aparato a mi derecha- Yo diría que te encuentras estable, pero aun asi seguiras conectada a estos aparatos para monitorearte -sonríe

-Excelente…-digo sonriente- ¿Puedo irme a casa? –agrego

-De ninguna manera –contesta- Evolucionaste bastante bien durante la noche, pero no hay que tentar a la suerte Kendra –agrega- Te quedaras en observación al menos los próximos tres días como te había dicho –concluye

-Okey...-suspiro- Al menos tenía que intentar convencerla –agrego con una sonrisa

-Y bueno…¿ya pensaste en el parto? –comenta

-No…aun no –miento

-Bueno, creo que la mejor opción es programar una cesárea Kendra –comenta- Teniendo en cuenta las pocas complicaciones que has tenido en tu embarazo y esta ultima alerta, lo más conveniente sería ir a la segura con una cesárea para asegurar el bien de los gemelos y el tuyo también –agrega

-Sí, bueno…vera; me da algo de miedo el día del parto así que prefiero no pensar en eso –contesto- Pero definitivamente me da más miedo eh inseguridad entrar a un quirófano que tener un parto normal –agrego- Entonces, por lo consiguiente…quiero un parto normal y tan natural como sea posible –comento

-De cualquier forma tienes que tener una mente abierta a otras opciones Kendra –dice seriamente

-Prometo que lo pensare –respondo con una pequeña sonrisa

-Bueno, está bien –comenta- Te dejo, tengo que ir a atender unas consultas pero estaré al pendiente de tus evaluaciones durante el día –agrega- Vengo más tarde, también creo que no tardan en traer tu desayuno –sonríe

-Está bien, gracias doctora –sonrió

-No hay de que, con permiso –concluye

-Propio –respondo

 

Camina para salir de la habitación, cierra la puerta; me quedo sola, suelto un suspiro. Pongo ambas manos sobre mi vientre, acaricio a mis pequeños. Uso los botones en el barandal de la cama para elevar un poco el respaldo y poder estar sentada correctamente, acomodo los cojines; uno detrás de mi espalda y otro en mi nuca.

 

Okey… ¿Ahora qué?  En la tv esta un programa…aburrido, busco el control remoto con la mirada; esta sobre el sofá. ¿Quién me lo dará si estoy sola? Pienso que debo de pararme de esta cama, puedo arrastrar el pedestal del suero que está conectado a mi intravenosa para caminar; pero…no puedo caminar con el dedal que tengo monitoreando mis signos vitales y tampoco me puedo mover con la especie de banda que esta alrededor de mi vientre que monitorea a mis peques y a mis contracciones que ya no eh tenido.

 

Puedo presionar el botón de emergencia para que venga alguna enfermera y me dé el control, pero creo que sería muy tonto alertar a la gente solo por un control remoto.  Me quitare los aparatos a los que estoy conectada para ponerme de pie, solo será unos segundos.

 

-¡No! –escucho gritar a Louis, va entrando a la habitación

-Me espantaste –digo seria mientras intento quitarme la banda alrededor de mi vientre

-Déjate eso en paz –dice caminando hacia mí -¿Por qué te lo vs a quitar? -deja una bolsa plástica sobre el sofá

-Quiero el control de la tv y no había nadie en la habitación –respondo de lo más normal

-Yo te lo doy –contesta- Déjate ese aparato en paz –agrega, toma el control- Solo fui a comprar algo para desayunar, no pensé que fueras a despertar –comenta

-Gracias…-respondo, me entrega el control

-¿Cómo te sientes? –pregunta cambiando de tema

-Bien –respondo

-Iré a buscar a la doctora Sharon para que te venga a revisar –comenta

-Ya vino –respondo, enfoco la vista en el televisor

-¿Qué te dijo? –pregunta- ¿Cómo te encontró? –agrega

-Que estoy estable, pero de cualquier forma no puedo irme; me tendrá en observación los próximos tres días –contesto, cambio los canales

-¿Los gemelos como están? –pregunta

-Excelente –contesto, sigo anonadada en la televisión- ¿Y mi mamá? –pregunto cambiando de tema

-Se fue cuando yo llegue, iba a la casa a tomar una ducha; no quiso despertarte –contesta

-¿A qué hora fue eso? No me di cuenta –comento, parece que empezara un maratón de “Criminal Minds”

-Yo llegue a las seis de la mañana, te dije que estaría aquí a primera hora –responde, no digo nada

 

Lo escucho suspirar, veo que camina hacia el sofá; toma la bolsa de plástico y saca un contenedor de unicel, su desayuno huele muy bien. Creo que son hot-cakes, se me antojaron; pero no digo nada.

 

-Se que eh cometido errores…-dice de repente- Se que para ti puedo ser la peor persona del mundo –agrega, deja su desayuno a un lado- Pero merezco que al menos reconozcas que te estoy apoyando cuando lo necesitas –comenta, no digo nada; me limito a levantar ambas cejas- No me ignores –suena molesto

-Pues vaya concepto el que tienes de apoyar…-respondo sin pensarlo

-¿A qué te refieres? -pregunta

-A nada Louis…a nada –contesto, tengo la mirada fija en el televisor

-Por favor Kendra…dame la oportunidad de llevarnos bien –comenta

-¿Sabes que Louis? –contesto, lo miro- Te eh dado bastantes oportunidades, pero siempre que las cosas van bien; haces una sola idiotez que derrumba lo poco que logras construir –agrego- Y honestamente…-agacho la mirada- Ya me canse de que me decepciones –suspiro- Pero tengo el consuelo de que este contrato terminara pronto y me quedare con lo mejor de todo –levanto la mirada- Al final tendré a mis hijos que me recordaran día a día lo mucho que llegue a amarte alguna vez, me recordaran que tal vez en el fondo; muy en el fondo…me quisiste honestamente –concluyo, siento un nudo en la garganta

 

Me mira fijamente, no responde; niego con la cabeza, el agacha la mirada y yo me concentro en el televisor. De nuevo eh dejado mis sentimientos al desnudo, eh quedado vulnerable frente a Louis gracias a mis sinceras palabras y el no dijo nada.

 

El ruido de la puerta rompe el silencio, una sonriente enfermera con algunas canas en su cabellera entra a la habitación; camina hacia a mi empujando un carrito de metal con una charola encima.  Louis se pone de pie, lo veo caminar en silencio hacia la puerta; sale de la habitación sin decir una sola palabra.

 

-Para los hombres es difícil ver a sus parejas en una cama de hospital –comenta la enfermera- Mas cuando serán futuras madres, a los hombres les da impotencia pensar que no pueden hacer nada al respecto para ayudar –agrega

-El se estresa fácilmente –contesto, finjo una sonrisa

-Supongo que sí, mas con toda la gente que está afuera del hospital tratando de saber sobre usted –comenta

-Es una locura –comento

 

Ella sonríe, jala una mesa movible; pone sobre ella la charola con mi desayuno. Fruta picada, yogurt natural, una pieza de pan integral y jugo de naranja están frente a mí, sonrió ampliamente; se ve suculento, definitivamente abrió mi apetito.

 

-¿No le gustaría más la luz del sol que la de los fotos? –me pregunta la enfermera- El día esta algo soleado, a lo mejor la luz del sol la anima un poco –dice sonriente

-Siempre es mejor la luz natural del día que la que brinda la electricidad –contesto

-¿Gusta que abra las persianas? –pregunta

-Estaría bien, gracias –respondo

-Por nada –dice sonriente

 

Camina hacia la ventana y jala las persianas hacia las orillas, la habitación se ilumina inmediatamente con la luz que emite el sol, parece que el día estará bastante lindo. La enfermera me desea buen provecho, le agradezco y sale de la habitación.

 

Me dispongo a comer la fruta antes que todo, estoy tranquila en mi soledad disfrutando de mi desayuno y de la linda vista que ofrece el ventanal de mi habitación.  Se puede ver un parque a lo lejos, parece que estoy en un piso bastante alto; veo el techo de otro edificio del hospital.

 

El ruido de la puerta me obliga a voltear a mi derecha, es mi madre sonriente.

 

-Buenos días bella durmiente –dice con una sonrisa

-Hola ma –respondo

-¿Cómo te sientes? –pregunta, cierra la puerta

-Bien, algo cansada aun pero muy bien –contesto, tomo un trozo de fruta con el tenedor; lo llevo a mi boca

-¿Ya vino la doctora? –pregunta caminando hacia mi

-Sí, dice que estoy estable; aunque de cualquier forma me tendrá aquí los próximos tres días en observación –contesto- ¿Por qué no me avisaste que te irías? –le pregunto cambiando de tema

-Porque estabas super dormida y era muy temprano –contesta- Aparte de que Louis insistió que fuera a casa a cambiarme y a tomar una ducha para descansar un poco –posa una mano sobre la mía- ¿Esos hot-cakes sobre el sofá son tuyos? –pregunta

-No, son de Louis –respondo indiferente, bebo de mi jugo

-¿Dónde está el? –dice curiosa

-No tengo idea –respondo levantando los hombros

-¿Cómo no tienes idea hija? –levanta una ceja

-No me dice cada movimiento que va a hacer –contesto levantando un poco la voz- Simplemente dejo su desayuno ahí y salió sin decir una sola palabra –agrego

-Tranquila Kendra –dice en tono de regaño- No te estreses –comenta

-Es que me estresa que te preocupes tanto por el, primero lo odiabas igual que yo y hoy de repente te nació el amor por el –contesto algo exaltada

-Haber, haber…tranquilízate hija –responde- No me ah nacido amor por él, solamente reconozco que se ve genuinamente preocupado por la salud tuya y de los gemelos -agrega

-No seas ingenua mamá, simplemente es un excelente actor; Louis no tienen ninguna emoción genuina –contesto, dejo mi tenedor a un lado del plato

-Sea excelente actor ó no, deja de decir que lo odias Kendra –suena seria- Porque independientemente de que todo esto sea un teatro, no puedes negar que alguna vez lo amaste demasiado –agrega- Hasta donde recuerdo, el día que me dijiste que estabas embarazada y me contaste la verdad de su contrato, todavía tenias la esperanza de que el te amara en el fondo; no hace mucho de eso así que no creo que hayas perdido esa esperanza de que el te quiera realmente –sus palabras son contundentes

-Eso ya no me importa –contesto, trato de sonar tranquila

-Tal vez ahora tu prioridad son tus hijos y no que Louis te ame realmente –comenta- Podrás engañarte a ti misma, pero a mí no me puedes negar que aun lo quieres; aunque sea muy poco –agrega seria

-Sabes que mamá….-digo seria- Acabo de tener una discusión con él, le dije algunas cosas que sentía y se quedo callado como siempre –agrego- Quede vulnerable ante el de nuevo y no hizo nada al respecto, tuvo una oportunidad de decir algo si es que lo sintiera; pero no lo hizo –comento- Así que comprenderás que me siento algo emocional con todas las hormonas, así que te pido por favor que no me hables mas del tema; lo último que necesito en este momento es estresarme más –suspiro, me mira a los ojos

-Odio tener que irme dejándote así –dice en un tono de consuelo

-¿A dónde vas? –le pregunto

-Me llamaron de la agencia, parece que hay un nuevo autor que tiene en sus manos un maravilloso libro que dejaría mucho dinero y prestigio a la editora si lo público –comenta- El dilema radica en que el señor solo aceptara firmar si habla conmigo primero y ya tiene ofertas de otras editoriales…-la interrumpo

-No te preocupes, vete; yo estaré bien –respondo- Me cuidaran bien aquí, tu tranquila –finjo una sonrisa

-Esa sonrisa casi me la creo, el único detalle es que soy tu madre y te conozco bien  –dice mirandome a los ojos- Parece que la excelente actora es otra…-agrega

-Mamá...-digo en tono de advertencia

-Cualquier cosa llámame por favor, no importa la hora que sea hija –dice cambiando de tema

-Espero tener que llamarte para buenas noticias solamente –contesto

-De cualquier forma te llamo cuando llegue a Nueva York –responde- Aunque Jay no ah de tardar, dijo que sus hijas no fueron al colegio para venir a verte temprano –agrega- Ojala y no tuviera que rime para conocer a las pequeñas…-comenta

-¿A qué hora hablaste con Jay? –le pregunto

-Esta mañana, nos comunicamos por textos –contesta

-¿Le diste tu numero a Jay? –digo levantando una ceja

-Sí, ella también me dio el suyo; es muy amable, nos llevamos bien –responde

-Pues no te emociones tanto ni te encariñes con tu nueva amistad porque…-me interrumpe

-Ya se Kendra…ya se –comenta

-Solo te recuerdo que no durara mucho nuestro parentesco con esa familia –digo con cierto nudo en la garganta

-Los gemelos siempre serán hijos de él, te recuerdo eso –responde mi madre con cierta sonrisa triunfal de razón

 

Suspiro, no digo anda mas. Nos despedimos con un abrazo, ella besa mi frente; acaricia mi vientre y sonríe. La veo salir de la habitación, me quedo sola de nuevo con mis pensamientos y la cabeza algo revuelta; mi madre y sus pocas palabras me confunden de cierta manera.

 

Sacudo levemente la cabeza, tengo que olvidarme de la confusión; ya tengo bien fijo mi plan, no puedo cambiar mis ideas solo porque mi madre ó Louis me confundan, yo ya sé lo que quiero de mi vida pase lo que pase.

 

El ruido de la puerta llama mi atención, volteo; es Louis entrando. Camina cabizbajo y en silencio hacia el sofá, toma asiento; pone su desayuno sobre sus piernas y comienza a desayunar. Me dispongo a hacer lo mismo con la comida frente a mí, aunque el silencio se siente bastante incomodo.

 

-Ya venía pero me encontré a tu mamá…-dice de repente- Se despidió de mi, parece que tenía algo de trabajo –agrega aun con la mirada agachada

-Sí, un contrato importante –respondo educadamente

-Me pidió que te cuidara mucho, parece que se fue intranquila –comenta

-Se preocupa demás como todas las madres –contesto, bebo de mi jugo

-Hablando de eso, mi mamá viene en camino –responde- También mis hermanas, ya hable con la doctora y les dará un permiso especial para que entren a verte aunque son menores de edad –agrega- ¿No te molesta que vengan? –pregunta

-Para nada, de hecho me parece excelente –comento, sonrió; pero no lo nota, sigue agachado

-Vale…-contesta

 

Las únicas voces en la habitación son las de los actores en la televisión, sigo comiendo; poco después termino mi desayuno. Lo miro, parece que el también; solo que ahora en vez de mirar sus hot-cakes que han desaparecido, ve atentamente la TV dándome la espalda.

 

Dejo el tenedor sobre mi plato vacio, empujo la mesa movible hacia la derecha para que no me estorbe. Suspiro, volteo a mi izquierda; admiro el panorama que me brinda la amplia ventana de mi habitación.

 

Mi tranquilidad se ve algo perturbada con una enrome patada de uno de los gemelos, no puedo evitar quejarme en voz alta; me encojo un poco y pongo ambas manos sobre mi vientre, cierro los ojos.

 

-¿Estás bien? –escucho la voz de Louis cerca de mi- ¿Regresaron las contracciones? –agrega- ¿Llamo a las enfermeras? –insiste

-No...No…no –logro pronunciar- Solo fue una fuerte patada, me dolió bastante- agrego, abro los ojos

-Me espanto el grito que pegaste –contesta, parece preocupado; está de pie junto a mi

-Estoy bien, solo que están inquietos los gemelos…-comento- Mira…-agrego, tomo su mano; la pongo sobre mi vientre

-Oh por dios…-una sonrisa se marca en su rostro- Hace mucho que no los sentía moverse –agrega, su alegría suena genuina

-Sí, hace mucho…-contesto, el mira mi vientre; pero puedo ver sus ojos, parece algo rojos- ¿Lloraste? –la pregunta sale de mis labios naturalmente, fija la mirada en mi vientre de forma que ya no puedo verle el rostro

-No –responde serio

-Tienes los ojos rojos –comento

-Te dije que no –quita la mano de mi vientre y me da la espalda, camina hacia el sofá

 

No digo nada, guardo mis palabras para mí misma; siento que estuvo llorando, jamás había visto sus ojos así. ¿Sera que por eso se salió tan repentinamente de la habitación?  ¿Sera que mis palabras le afectaron de alguna manera?

Niego levemente con la cabeza, para nada; es imposible que le haya afectado lo que le dije.

 

El ruido de la puerta me saca de mis pensamientos, veo la rubia melena de Lottie entrar a la habitación, detrás de ella camina Felicite sonriente al igual que las gemelas Phoebe y Daisy. Jay es la última en entrar al cuarto, les sonrió; en cuestión de segundos estoy rodeada de rubias chicas sonrientes.

 

-¿Cómo te sientes Kendra? –pregunta Lottie

-Bien, mucho mejor –contesto

-¿Qué fue lo que te paso esta vez? –dice Daisy curiosa

-Es algo complicado…-respondo

-Mamá dice que tu cuerpo quería que ya nacieran los gemelos pero que aun no es tiempo y era peligroso –comenta Felicite

-Así es, es un buen resumen de la explicación completa –digo mirando a Jay, ella tomo asiento junto a Louis

-¿Qué tal pasaste la noche? –pregunta Jay

-Bien, gracias –contesto, sonrió

-¿Puedo acariciar tu vientre? –dice Phoebe sonriente

-Claro –respondo con una sonrisa

 

Antes de poder respirar, ya tengo ocho manos sobre mi vientre; las chicas ponen ambas manos abarcando casi todo el tamaño de mi embarazo.

 

-Hola pequeños…-dice Lottie

-Somos sus tías…-agrega Daisy

 

Antes de que alguien mas pronuncie otra palabra, los gemelos se mueven de un lado al otro sin cesar. Todas gritan levemente, Jay se pone de pie al igual que Louis; emocionadas anuncian las chicas que los pequeños respondieron ante sus voces. Están emocionadas, me causa cierta ternura su cariño hacia los gemelos.

 

Jay se une a la fiesta, pone la palma de su mano en un espacio libre de mi vientre; espera paciente unos segundos y los gemelos se mueven de nuevo, ella sonríe emocionada de igual manera.

 

-Veo que hay reunión familiar…-se escucha la voz de la doctora, entra a la habitación seguida de una enfermera que empuja el aparato del ultrasonido- Lamento interrumpir -agrega

-No hay problema –responde Louis sonando lo más normal posible

-Bueno, creo que no tengo que preguntarte como te sientes Kendra –detiene su paso a centímetros de mi- Con tanto cariño, seguro te has de sentir fantástica –sonríe

-Exacto –respondo con una leve sonrisa

-Y por lo que veo tus hijos también se sienten muy bien –dice sonriendo- ¿Se movieron los bebes chicas? –pregunta

-¡.SI.! –responden todas en coro

-Me temo que tengo que pedirles que quiten sus manos –comenta la doctora- Pero si gustan, pueden quedarse a ver el ultrasonido –sonríe

-Claro –dicen todas emocionadas al igual que Jay

 

Les sonrió, las chicas y Jay caminan hacia mi izquierda para que la doctora tome su lugar a mi lado derecho. Preparan el aparato, desconectan la banda de pulso que tengo alrededor de mi vientre para poder hacer el ultrasonido; levanta mi bata para descubrir mi vientre.

 

Hace la rutina de siempre, comienza a mover la cámara sobre mi vientre; en la pantalla del aparato se ven tonos grises y negros, ahí entre esos tonos se distinguen los gemelos. Sonrió instantáneamente, se ven más grandes; pero aunque no se ven perfectamente bien, para mí se ven hermosos.

 

Volteo a mi izquierda, las chicas parecen emocionadas; todas sostienen su móvil en la mano, parecen que tomaran foto de sus sobrinos y Jay de sus nietos. Veo a Louis, una sonrisa esta dibujada en su rostro; parece ser genuina pero quien sabe.

 

-Bueno, como ya sabíamos…-dice la doctora- Los gemelos están perfectamente bien, el liquido amniótico esta en un perfecto nivel; las placentas se ven excelentes y parece que ellos se siguen creciendo maravillosamente –agrega

-¿Se vio que genero son? –pregunta Jay

-No, como se dieron cuenta; están con sus manos tapándonos la visibilidad –contesta la doctora- Lo que sí sabemos es que no serán idénticos, están en sacos diferentes -quita el aparato de mi vientre

-Yo digo que son niñas, como Phoebe y Daisy –comenta Lottie

-Sería lindo si fueran niños, no hay muchos hombres en la familia –contesta Felicite

-Creo que son la parejita, una linda Kendra y un lindo Louis –comenta Daisy sonriente

-Podemos hacer una apuesta –responde Phoebe

-Mientras estén sanos, lo demás no importa chicas –comenta Jay

-Bueno…pero podemos pensar en nombres –comenta Lottie- ¿Tienes algunos en mente Kendra? –me pregunta

-No, aun no…-respondo

-¿Y tu Louis? –le pregunta Daisy

-No, para nada –contesta el tranquilo

-Bueno, eso es todo de mi parte –interrumpe la doctora- Los dejo, pero solo pueden estar unos minutos mas –agrega- Tienen una autorización especial y por ser menores de edad no deberían de estar aquí –comenta

-No se preocupe doctora –contesta Jay-  Solo nos despedimos de Kendra y nos vamos, gracias por dejarlas entrar; estaban locas –agrega

-No hay problema –dice la doctora- Con permiso, nos vemos más tarde Kendra –agrega

-Gracias doctora, hasta luego –contesto

 

Sale la doctora del cuarto seguida de la enfermera con el aparato, cierran la puerta; me voltean a ver las chicas y una a una se despiden de mi. Eso sí, recordándome que me mandaran un texto con listas de lindos nombres de niño y niña para que tenga opciones.

 

Antes de irse acarician mi vientre, Jay se despide dándome un beso en la frente; dice que me visitara mañana para ver como sigo, le agradezco por su preocupación. Se despiden todas de Louis, el me avisa que las acompañara a la salida; asiento con la cabeza, al cerrarse la puerta me quedo sola.

 

Nombres….no lo había pensado, pero es necesario tener opciones. Medito un poco las cosas, acaricio mi vientre; creo que tengo una idea posible. Ya que mis hijos no tendrán el cariño ni el apellido de su padre, podrían tener sus nombres. Si son niños, pueden ser Louis y William. Si son niñas, pueden llamarse Louisa y Willan. Si son la pareja, Louisa y William sonara perfecto.

 

Sí, creo que es lo correcto. De esa manera, mis hijos podrán tener al menos algo de su padre aparte de su ADN.

 

 

 

 

 

Join MovellasFind out what all the buzz is about. Join now to start sharing your creativity and passion
Loading ...