El Contrato

Si un chico de ensueño te propone fingir una relacion... ¿Aceptarias? Es una historia diferente, la historia es bastante interesante y con mucho drama. Personalmente es una de mis historias favoritas, espero les guste; novela completamente original,

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Capitulo Treinta

 

Creo que todo marcha bien, después de que le mande  a Louis las fotos del ultrasonido me contesto con un poco expresivo “Gracias”. Sobre mi departamento, mi abogado James y yo llegamos a un acuerdo sobre el precio en que lo venderé. El se encargara de promocionarlo, me avisara cuando tenga algún posible comprador.

 

También le di algunas características que quisiera en mi nueva casa en Nueva York, el prometió que se encargara de buscarme propiedades que sean exactamente como quiero. Parece que tiene un conocido que es dueño de una inmobiliaria, lo va a contactar y después me mandara opciones de propiedades. Eso me evitara todo el trabajo de ir a visitar casa por casa, será mas fácil escoger solo una que me guste más de todas las opciones que me den.

 

Por supuesto que a James y a Jasón no les eh dicho con que propósito comprare la casa, parece que ambos creen que es para mi mamá. No pienso desmentirlos, dejare que se queden con esa idea; ya tiempo después se enteraran de toda la verdad, pero por el momento no.

 

No eh hablado con Louis en lo absoluto, tampoco lo extraño; pero se me hace raro que no me haya molestado. Con quien si eh tenido mucho contacto es con Jay, hemos estado mandándonos mensajes; me ah dado algunos remedios caseros para que se muevan mas los gemelos porque no los eh sentido en estos días.

 

Pero lamentablemente no han funcionado, desde que llegue a Londres mis pequeñines dejaron de darme lata. Me asusta un poco que no me estén pateando ó que no estén moviéndose de un lado al otro dentro de mi vientre, pero dice Jay que suele suceder que estén tranquilos. Empecé a espantarme, pero también recordé que en el ultrasonido la doctora dijo que estaba todo bien, así que quiero pensar que solo están cansados y tienen flojera de moverse.

 

Hoy no me siento ni la mitad de bien, no dormí muy bien anoche; me levante corriendo varias veces al baño, parece que eh perdido el control sobre mi vejiga. Cuando por fin pensé que podría dormir más de veinte minutos, sonó mi alarma.

 

Afortunadamente ayer me ayudo Jasón a preparar mi equipaje, así que solo me dedique a arreglarme y con eso fue suficiente. Me asegure de no olvidar nada, de que todo estuviera listo y deje el departamento. Un vuelo privado me esperaba en el aeropuerto, todo un jet para mi sola.

 

Pero no pude dormir, durante todo el vuelo tuve unas terribles nauseas; vomite unas diez veces. Hoy definitivamente no es mi día, eh de contarles que tengo una terrible sensación de comezón en el busto; pero creo que es normal por el embarazo, no lo sé pero si estoy segura de que es bastante incomodo.

 

Unas horas después, por fin eh aterrizado. Les agradezco a los pilotos y a la aeromoza que viajo también conmigo, la chica me pide amablemente una foto. Aunque no me siento de lo mejor, accedo; finjo la mejor sonrisa ante la cámara de la chica y me agradece.

 

Bajo las escaleras, una camioneta negra está esperando; veo un rostro amigable y familiar, sonrió automáticamente.

 

-Kendra –dice Paul sonriente- ¿Cómo estuvo el vuelo? –pregunta amable

-El vuelo estuvo excelente –respondo- La que esta terrible soy yo –agrego

-¿Te sientes mal? –pregunta algo preocupado

-Nada grave…-contesto- Solo unas terribles nauseas, pero es algo como lo que debo de lidiar –suspiro

-Pobre de ti –comenta- Pero si de alguna manera te hace sentir mejor, déjame decirte que te vez hermosa; el embarazo te ah sentado muy bien –sonríe

-Mil gracias, que lindo Paul –contesto

-Y esos gemelos parece que crecen muy favorablemente –dice mirando mi vientre

-Oh si, han aumentando unos cuantos centímetros desde la última vez que nos vimos –respondo

-Es notorio –comenta- ¿Ya sabes que serán? –dice curioso

-No se dejaron ver en el ultrasonido –contesto

-Bueno, a lo mejor querrán sorprenderte –sonríe- Y cambiando de tema…-agrega- Louis quiso venir a recogerte pero les salió una entrevista así que lo veras en el hotel –dice amablemente

-Okey –contesto con poco interés

-Si quieres ve subiendo a la camioneta, me encargare de que suban tus maletas y podremos irnos –concluye, respondo asintiendo con la cabeza

 

Minutos después toma Paul su lugar en el asiento del copiloto, la camioneta avanza; afortunadamente tenemos el camino libre al salir del aeropuerto, cero fotógrafos. Se me hace raro, pero es excelente. De camino hacia el hotel admiro el paisaje pro la ventanilla, eh tenido la oportunidad de venir varias veces a Paris.

 

Muchas de mis sesiones de fotos ó pasarelas han sido aquí, conozco bien la ciudad y me encanta. Seria increíble vivir aquí, pero creo que es el tipo de ciudad perfecta para vacacionar solamente. Aunque sin duda alguna Paris es el lugar perfecto para enamorarse, para comprar y también para descansar. Pero creo que en este viaje mi prioridad será tratar de descansar y tal vez comprar, podría aprovechar para salir a recorrer algunas tiendas de maternidad y de bebes.

 

Paul me avisa que estamos cerca del hotel, aunque no me hubiera dicho me habría dado cuenta; desde calles atrás empecé a ver chicas caminar en la misma dirección que nosotros avanzamos, es lindo verlas con sus letreros tan detallados que hacen.

 

Es algo complicado avanzar entre la multitud de chicas que están fuera del hotel, algunos elementos de seguridad se encargan de abrirle paso a la camioneta. Paul es el primero en bajar, camina hacia mi puerta y la abre; enseguida las chicas empiezan a gritar histéricamente, parece que me han visto.

 

Curvo mis labios hacia arriba dibujando una sonrisa, tomo la mano de Paul para ayudarme a bajar. El camina detrás mío, mientras que dos elementos de seguridad del hotel caminan frente a mi abriendo paso hacia la puerta principal del hotel.

 

Una ráfaga de viento me pega de frente, siento mi blusa pegarse a mi cuerpo; parece que las fans y los fotógrafos notan lo crecido que esta mi vientre. Las chicas de repente gritan mil cosas en francés que no logro descifrar, los fotógrafos me dan la bienvenida a la ciudad; mientras que otros gritan preguntas sobre los bebes con un horrible acento en su ingles.

 

Paso frente a los flashes sonriendo, no contesto nada en lo absoluto a sus preguntas. A unos pasos de llegar a la puerta del hotel, me detengo; doy la media vuelta.

 

-Nous vous remercious pour le bon accueil –digo en voz suficientemente alta, levanto mi mano derecha agitándola en el aire mientras pongo la otra mano en mi vientre (les agradecemos por la linda bienvenida)

 

Las fans gritan aun más alto, flashes ciegan un poco mi vista; sigo sonriendo, doy la media vuelta de nuevo y doy unos cuantos pasos para finalmente entrar al hotel.

 

-Merci –digo a los policías que me acompañaron a la entrada, ellos sonríen y caminan de regreso a la puerta

-No sabía que sabias Francés –comenta Paul curioso

-Las modelos tenemos que tener algo de buen cerebro aparte de bonito físico –digo algo risueña -La verdad es que solo se muy poco, lo elemental –respondo- Aunque pocas veces lo eh practicado –agrego

-Pues suena bonito el acento que usas –comenta

-Gracias –digo sonriente

-Por nada –contesta- Te entrego la llave de tu habitación, es la numero “8012” en el piso ocho por supuesto –comenta- Si quieres subir de una vez, adelante –agrega- Mientras tanto yo me encargo de tu equipaje –concluye

-La verdad es que si te tomare la palabra, subiré para empezar a descansar; muero de sueño –respondo- Gracias por todo Paul -concluyo

-Nada que agradecer, lo hago con gusto –sonríe

 

Sonrió, camino hacia el elevador y espero unos segundos hasta que se abre la puerta metálica frente a mí. Subo al elevador, presiono el botón número ocho; afortunadamente estaré sola en mi viaje hacia arriba, aunque no se qué tan bueno sea estar sola en un elevador.

 

Un suave “Ding” me avisa que eh llegado a mi destino, doy unos pasos para salir del elevador. Comienzo a caminar por el pasillo, bostezo involuntariamente. Parece que estoy más cansada de lo que quiero reconocer, el numero “8012” brilla a mi derecha; es una placa de color dorado que resalta sobre una puerta blanca.

 

Pongo la tarjeta que me entrego Paul dentro de la rendija sobre una manija de metal, un foco verde se prende en la parte superior indicándome que puedo entrar. Jalo la manija hacia abajo, empujo suavemente la puerta y entro a la habitación.

 

-¿Hola? –digo en voz algo alta

 

Me quedo de pie junto a la puerta esperando una respuesta, pero lo único que escucho es mi respirar; parece que estoy sola, será que Louis no ah llegado aun. Cierro la puerta, doy un par de pasos hacia adentro; la habitación es realmente encantadora.

 

La decoración es tipo colonial, bastante elegante. En el living hay una enorme televisión de plasma, puedo ver un pequeño comedor de caoba; la puerta de la cocina está abierta, parece que tiene todo lo necesario. Siento tentación por caminar hacia el ventanal, correr la puerta y salir hacia el balcón; pero creo que lo primero que debo hacer es correr al baño porque desde hace un rato tengo la sensación de orinar.

 

Camino hacia mi derecha, la puerta de la habitación está abierta; una enrome cama King-size me está esperando, las almohadas parecen muy cómodas al igual que el edredón se ve muy suave y calientito. Creo que no tendré problemas para dormir, ni siquiera la diferencia de horario podría impedir mi descanso.

 

Dejo mi bolso sobre la cama, me quito el saco que estaba usando; la verdad es que no hace tanto frio como esperaba; aparte de que la calefacción de la habitación esta algo alta. Aunque aquí sola puedo descansar y estar cómoda, la verdad es que mi saco me apretaba un poco a pesar de que lo traía desabrochado.

 

Lavo mis manos, suspiro de alivio; honestamente ya no aguantaba, no sé cómo pude controlar tanto tiempo mi vejiga. Veo mi rostro en el espejo, me veo algo cansada; aun no tengo ojeras marcadas pero es evidente que no estoy al 100. Es indispensable que coma algo también, pediré un menú bastante completo para saciar mi hambre. Después tomare un baño con agua muy caliente, me pondré la pijama tan calientita que empaque y dormiré el resto del día; es todo lo que necesito el día de hoy.

 

El sonido del timbre hace eco en la suite, salgo del baño y camino hacia la puerta.

 

-Nos acabamos de despedir y ya vengo a molestarte –dice Paul con una sonrisa

-No es molestia, adelante; pasa –me hago a un lado y abro un poco más la puerta

-Gracias, solo vengo a dejarte tus maletas –dice jalando un carrito con mis cuatro maletas- ¿Dónde las dejo? –pregunta

-Aquí está bien, yo más tarde las jalare a la habitación –respondo

-Mejor de una vez las dejo ahí, así te evito la fatiga de que hagas algo pesado –comenta amablemente

-Bueno, gracias -respondo

 

El sonríe, lo veo caminar hacia la habitación; camino detrás suyo.

 

-¿Y los chicos no han regresado de su entrevista? –le pregunto

-Sí, desde hace un rato –contesta- ¿Por qué? –pregunta, deja una de las maletas en el suelo

-Nada mas, curiosidad –sonrió, tomo asiento en la orilla de la cama- Louis no está –agrego

-Qué raro, que yo sepa no salió del hotel –comenta- A lo mejor y salió aquí a la alberca, el gimnasio ó algo así –agrega

-A lo mejor y si –digo levantando los hombros- Mientras aprovechare mi soledad para dormir un rato –digo bostezando

-Si te vez algo cansada –responde- Tus maletas ya están aquí listas, yo no te molesto mas –sonríe

-Vale, gracias –me pongo de pie- Te acompaño a la puerta –agrego

-No te molestes, conozco el camino –concluye

 

Le respondo con una sonrisa, lo veo salir de la habitación junto con el carrito que lleva empujando; escucho el ruido de la puerta, se abre para luego cerrarse. Bostezo, tengo que acomodar mis maletas; de solo pensar en eso ya me dio más flojera de la que tenia.

 

Camino hacia el closet, abro las puertas; las maletas de Louis están todas desordenadas ahí dentro, definitivamente no hay lugar para mi equipaje. Me agacho para tomar la manija de mi maleta, la arrastro por el suelo. Eh decidido que las dejare acostadas en el piso, de cualquier forma solo este dos días más aquí.

 

Me enderezo, siento que mi vientre me pesa un poco; es curioso, es como si los gemelos se hubieran puesto duros como piedra.

 

-¿Qué están haciendo ahí dentro traviesos? –digo refiriéndome a los gemelos- ¿Por qué no me contestan con una suave patadita cada uno? –agrego

 

Subo mi blusa para descubrir mi vientre, pongo ambas manos sobre el balón de fut que tengo en donde antes estaba mi bien formado abdomen.  Muevo las palmas de mis manos sobre mi vientre, espero y mis peques sientan el cariño que quiero trasmitirles con mis caricias.

 

-¿Están enojados con mamá acaso? –pregunto- Deben de saber que los quiero con todo mi corazón, que todo lo que haga lo hare pensando en su bien; incluyendo la comida vegetariana, eso es algo que tendrán que heredar de mi –agrego- No les digo que no quiero que se parezcan a su padre, pero ese habito de comer carne todos los días a todas horas es un mal habito; es algo que nunca me gusto de él, un defecto…-digo pensativa- Pero a pesar de su horrible defecto lo acepte, a pesar de sus mil defectos sobresaltaron sus cien cualidades –siento un nudo en la garganta

 

No digo nada mas, trago saliva y sigo acariciando mi vientre. Últimamente disfruto mucho de acariciar mi vientre, me da mucha tranquilidad y me hace sentir feliz. Aun me sorprende pensar que hay dos personitas creciendo dentro de mí, no termino de acostumbrarme a la idea de que a unos centímetros de las palmas de mis manos; están dos personas que sostendré en mis brazos dentro de algunos meses.

Escalofríos recorren mi piel ante el pensamiento, mis pequeños no tienen nada en lo absoluto; a excepción de los lindos pañaleros que me regalo Zayn en Australia. De ahí en fuera no les eh comprado nada que vayan a necesitar, aunque aún faltan cinco meses para su nacimiento.

 

Creo que tal vez debería de considerar los consejos de Jay, no es mala idea empezar a comprarles de poco a poco; sería horrible si a la mera hora cuando nazcan me faltan cosas. Analizando las cosas más a fondo, tal vez cinco meses están bien para empezar a comprar de todo.

 

Debería de empezar a hacer una lista de lo que tengo que comprar, aunque no se qué cosas necesite un bebe realmente. Lo ideal será que visite alguna tienda de maternidad ó algún sitio de internet que me diga lo que es indispensable para mis gemelos, se que usan biberones, ropa, pañales y cosas por el estilo; pero mi mente llega hasta ahí.

 

Seguramente necesitan mucho más que solo esas tres cosas, tengo que ponerme las pilas en ese tema.  Tengo que empezar a enfocarme en lo que van a ocupar mis pequeños, tal vez mañana será un buen día para ejecutar esta idea que ronda mi mente.

 

Estoy sumergida en mis pensamientos mientras acaricio mi vientre, de repente siento que no estoy sola; me doy la media vuelta sin dejar de acariciar a mis gemelos. Esta Louis frente a mí, tiene una enorme sonrisa en su rostro y sostiene una bolsa negra en su mano; la deja caer.

 

-No sabes el gusto que me da verte –dice con mucha efusividad, me sorprende su “felicidad” por verme acercándose a mi

 

Antes de que le responda, el se inca frente a mi; posa sus manos sobre mi vientre, siento lo frio de su tacto y mi piel se pone de gallina. Yo quito mis manos, estoy por decirle que sus manos están heladas pero los gemelos interrumpen. En cuanto Louis movió sus manos sobre mi vientre los gemelos le respondieron,  se mueven de un lado al otro.

 

-Tiene días que no se movían…-digo algo confundida

-Parece que extrañaban las caricias de su papá –levanta la mirada hacia a mi- Siento cosquillas en el estomago cuando patean mis manos, me parece raro que reconozcan quien los está acariciando –dice sonriente, agacha la mirada de nuevo y se enfoca a mirar mi vientre mientras lo acaricia

-Creo que a partir de los cuatro meses reconocen la voz de su mamá...-comento- Tal vez y también reconocen a su papá –digo aun sorprendida

-Sera que reconocen a quien los quiere –me responde, no le contesto- ¿Ya comiste? –pregunta

-No, desayune en Londres solamente –contesto

-Vale, excelente –responde- No eh comido igual, estaba esperando que llegaras –agrega- Vamos a cenar a un restaurante cerca de aquí, podemos ir caminando –comenta

-Gracias por la invitación, pero la verdad preferiría tomar una ducha; pedir algo de servicio al cuarto y dormirme –contesto

-Estoy seguro de que la pasaremos bien –levanta la mirada hacia mi

-Se que no tienes ni porque preguntarme si voy ó  no, estoy consciente de que debo de hacer lo que me pidas –respondo- Pero en serio que me siento algo cansada -agrego

-No te digo que vayamos como si fuera parte del contrato –contesta- Te pido que salgamos a cenar sin compromiso de trabajo, que ambos vayamos por gusto –agrega- Cuando llegaste no me encontraste en la habitación porque fui a la lavandería, les pedí que no se tardaran con tu sorpresa; de paso aproveche para usar un teléfono del hotel y llamar al restaurante para confirmar la hora de la reservación que hice ayer –se pone de pie

-¿Qué sorpresa? –pregunto enseguida

-Ayer Salí en la noche y aproveche para comprar…-es interrumpido por el ruido del timbre- Debe ser la lavandería, ahorita regreso –agrega sonriéndome

 

No digo nada, lo veo salir de la habitación. Bajo mi blusa para cubrir mi vientre, los gemelos patean una vez más; sonrió ante eso. Me siento confundida con la actitud de Louis, no entiendo que está pasando.

 

-Aquí esta –entra a la habitación sosteniendo un forro de lavandería- Espero te guste, también espero haberle atinado a la talla –agrega

 

No respondo, simplemente tomo lo que me entrega. Dejo el forro sobre la cama, bajo el cierre para abrirlo; siento una instantánea sonrisa marcarse en mi rostro. Es un precioso vestido color esmeralda, es de tirantes gruesos; totalmente liso. El largo es aproximadamente por debajo de las rodillas.

 

-Lo compre talla chica, me dijeron en la tienda que lo de abajo es flojo y no te lastimara el vientre; así que tampoco creo que te quede muy pegado –comenta Louis

-Gracias, esta hermoso -respondo

-También te compre esto –se acerca- Supuse que no querrías usar tacones, así que espero te gusten esos; los puedes usar hoy y también con algo casual –dice entregándome la bolsa que dejo caer hace un rato

-Gracias –contesto, saco una caja de la bolsa- Le atinaste a mi talla…-digo al ver el numero de los zapatos

-Recordé que alguna vez te acompañe de compras, escogiste unos tacones morados y los pediste en talla cuatro –me responde, no digo nada

 

Abro la caja, los zapatos son unas lindas flats color negro opaco; en la parte superior tienen el logo de Channel , el logo es una pieza de metal en color dorado que resalta bastante.

 

-¿A qué hora es la reservación? –pregunto

-En dos horas –responde con una sonrisa

-Tomare una ducha y me arreglo –comento, dejo los zapatos sobre la cama

-Sí, si adelante –contesta- Toma el tiempo que quieras, de cualquier forma yo solo tengo que cambiarme; acababa de ducharme –agrega

-Vale –comento sin mostrar emoción alguna

 

Doy la media vuelta, camino hacia el baño; tomo la manija, la jalo hacia abajo y abro la puerta.

 

-Kendra…-menciona Louis

-¿Mande? –respondo sin voltear

-Gracias por no rechazar la cita –comenta

-No hay de que –digo tranquila mientras mi corazón esta acelerado

 

Doy un par de pasos, cierro la puerta del baño; suspiro. No sé qué carajos sucede con Louis, me siento terriblemente confundida ante su extraña actitud. Mas que confundida me da miedo que se porte tan lindo, no será que esté planeando algo raro. Es como si hubiera dejado a un Louis grosero, bipolar, mandón y terrible en Nueva York para ahora encontrarme con un Louis lindo, amable y detallista.

 

Es la primera vez que me hace un detalle como el del vestido y los zapatos, el jamás me había regalado algo; ni siquiera cuando yo pensaba que si éramos pareja. Tal vez será que piensa tratarme bien en lo que queda de tiempo del contrato, ojala y sea así; en ese caso los próximos meses podrían ser muy fáciles de sobrellevar. Ojala y su buena actitud no tenga alguna mala intención.

 

Salgo del baño, una bata del hotel cubre mi cuerpo; al igual que una toalla esta enrollada en mi cabeza. Camino hacia una de mis maletas, me arrodillo en el suelo; abro la maleta, tomo un conjunto de ropa intima. Me cambio, mis pantis me aprietan un poco; creo que es momento perfecto para pensar en serio lo de comprar cosas maternas. El sostén me lastima  un poco, creo que será porque eh tenido los senos sensibles todo el día; pero no puedo quejarme, son consecuencias del embarazo.

 

Tomo el vestido, la verdad es que si me encanta; esta hermoso, el color es perfecto y ni se diga el diseño. A lo mejor es liso y sencillo, pero las cosas sencillas son lo mejor la mayoría de las veces. Me quito la bata de baño, la dejo sobre la cama. Me pongo el vestido, parece que me queda bien; afortunadamente no tiene cierres ni nada.

 

Saco los zapatos de la caja, me los pongo. Camino hacia el baño, el vestido esta ceñido en la parte de mi busto; acentúa bien que me eh desarrollado en el embarazo. El resto del vestido es flojo, lo que provoca que mi embarazo se disimule muy poco; de frente no se nota mucho, pero si me pongo de lado es demasiado evidente. Parece que tuviera más de cuatro meses, lo que es bastante lógico ya que son gemelos.

 

Me quito la toalla de la cabeza, eh decidió peinar mi cabellera; con la secadora del hotel quito el exceso de humedad en mi cabello. Salgo del baño, de una de mis maletas saco mi bolso de maquillaje y lo que usare para terminar de arreglarme.

 

Pongo algo de color liquido en mi rostro, cepillo mis cejas; rímel en mis pestañas hasta que se ven demasiado negras. Esparzo algo de polvo traslucido para quitar el brillo, un poco de labial color nude en mis labios y estoy lista. Ahora mi cabellera, decido usar la alisadora para hacerme unas ondas en la parte baja de mi cabellera.

 

Es el look que queda perfecto con este tipo de vestidos, las ondas de mi cabello cubren mis hombros; parece que mi cabello creció unos centímetros, no lo había notado. Roció algo de perfume sobre mi cabellera, en mi cuello y sobre el vestido; creo que estoy lista.

 

Me veo en el espejo, me encanta como me veo; desde hace un buen rato no me arreglaba así. No es por ser modesta, pero creo que nunca me había visto tan bien; puede que el embarazo en serio si haya agregado algo de “vida” a mi rostro.

 

Sonrió al espejo, apago la luz del baño y camino a la habitación.  Pongo algo de crema hidratante en mis piernas, el vestido deja al descubierto de mis rodillas para abajo; también pongo esparzo un poco sobre mis brazos. Me pongo el saco que traía hace un rato, combina perfecto; aunque me siento algo incomoda con él, esta será la última vez que lo use.

 

Tomo de mi bolso mi móvil, veo que tengo un mensaje nuevo; es mi linda madre.

 

Contacto: Angelique Izzo

Mensaje: Hola mi reina hermosa, solo quiero saber cómo estas; espero te haya ido bien en el vuelo. Te adoro, espero verte pronto hija; saludos a mis pequeñines

 

Sonrió ante su mensaje, le contesto…

 

Contacto: Angelique Izzo

Respuesta: Hola ma, el vuelo estuvo bien. La verdad es que me siento algo incomoda el día de hoy, un poco cansada pero estoy bien; iré a cenar con Louis. Por supuesto que les daré tus saludos, también espero veste pronto; hay que ponernos de acuerdo para coincidir en el mismo país.

 

Guardo mi móvil en el bolsillo de mi saco, probablemente no me conteste ahorita por la diferencia de horario; me mando el mensaje hace tres horas, a lo mejor y ya está dormida. Salgo de la habitación, doy un par de pasos hacia el living.

 

-Estoy lista –digo para llamar la atención de Louis, el está mirando el ventanal; tiene las cortinas abiertas y la puerta de cristal cerrada, estará admirando la vista- Creo que se nos hará tarde…-agrego, el se da la media vuelta

-De hecho…-se queda en silencio mirandome de arriba abajo- Valdrá la pena llegar tarde te vez espectacular –agrega con una sonrisa

-Gracias –digo sin mostrar emoción alguna- Igual tu, te vez muy bien –agrego, el viste unos skinny jeans de mezclilla oscura; una playera blanca, un saco negro y sus Toms blancos dándole el toque cómodo y casual a su look

-Parece que tengo buen gusto-dice fijando su mirada con la mía, no digo nada; me limito a sonreír tenuemente- Bueno, vámonos antes de que sea más tarde –se da la media vuelta y cierra las cortinas- De cualquier forma el lugar está cerca ¿Te parece buena idea si vamos caminando? –pregunta caminando hacia la puerta

-Como quieras –respondo

 

No dice nada mas, abre la puerta de la suite; me deja salir primero, le agradezco y salgo de la suite. Caminamos en silencio por el pasillo, nos detenemos frente al elevador; se abren las puertas ante nosotros. Segundos después llegamos al lobby del hotel, Louis me avisa que Paul junto con otros tres miembros de seguridad nos acompañaran a la cena.

 

Salimos por una puerta trasera del hotel para evitar toda la revolución de fanáticas y reporteros que están en la entrada principal, a una buena distancia frente a nosotros camina Paul junto con Daniel; detrás nuestro y un poco alejados están Jhon y Sammuel.

 

Gente que camina por la misma calle nos voltea a ver, parece que si llamamos un poco la atención; Louis me toma de la mano. A pesar de que algo noche, el clima no se siente tan frio; si está fresco, pero es un frio tolerable. Cruzamos la calle cuando la señal del semáforo esta en alto, unos pasos después Louis me indica que hemos llegado a nuestro destino.

 

Es un pequeño restaurante algo elegante, las decoraciones son en su mayoría de madera. El host nos informa que la mesa reservada esta en el segundo piso, para nuestra comodidad seremos los únicos en ese piso. Los de seguridad toman una mesa para ellos cuatro, Louis les dice que ordenen lo que quieran.

 

En el centro hay una mesa con un lindo mantel, una rosa blanca en un pequeño florero de adorno; caminamos hacia ella. Louis recorre la silla para que tome asiento, el agradezco. Segundos después se acerca un mesero a nosotros, toma nuestra orden; Louis pide una pasta a la “Fetuchinni”, un corte de carne en término medio y una copa de vino rojo. Yo ordeno una crema de espinacas, como plato fuerte tortas de acelga con queso bañadas en salsa de Jamaica; de tomar una botella de agua mineral.

 

-¿Qué tal tus acelgas? –pregunta Louis rompiendo el hielo, estamos comiendo el plato fuerte y ninguno había hablado

-Ricas, la salsa de fresa les da un toque agridulce –contesto- ¿Quieres probar? –le digo educadamente

-Oh no…se ve rico pero sabes que las verduras no son mi fuerte –responde

-Pero nunca esta demás comer algo de verduras –comento

-Lo sé, tal vez otro día me atreveré a comer lo mismo que tu; pero hoy no, esta deliciosa mi carne –comenta

-Yo no recuerdo el sabor de la carne, por lo mismo no me dan ganas de comerla de nuevo –respondo- Tu mamá es vegetariana también ¿Cierto? -pregunto

-No, para nada –contesta- Todo lo contrario, ella me enseño a comer tan bien ¿Por qué lo dices? –agrega

-Porque el día que me acompaño al doctor, fuimos a desayunar y ordeno una ensalada solamente –contesto

-Seguramente porque quiso quedar bien contigo –comenta- Por cierto… ¿Qué tal les fue ese día?-pregunta

-La verdad es que fue agradable su compañía, me sirvió para tranquilizarme un poco y se me olvidaron los nervios; aparte de que estuvimos platicando mucho –respondo- Gracias por pedirle que me acompañara, fue algo inteligente de tu parte –agrego

-Si yo no pude estar a tu lado, lo primero que se me corrió fue llamar a mi dulce madre –contesta- ¿De qué hablaron? –dice curioso

-De los gemelos –respondo- Ella y tus hermanas están emocionadas por el embarazo y quisieran ser parte del resto del tiempo que me queda de gestación –comento- Quieren acompañarnos a ir de compras y todo eso, por supuesto que le dije a tu mamá que cuando regrese a Londres la contactare para ponernos de acuerdo y poder ir de compras –concluyo

-Suena bien –comenta- Me da gusto que te hayas llevado bien con mi mamá, aunque creo es la primera vez que conviven tanto tiempo y sin mi -agrega

-Sí, estas en lo correcto –respondo, un bostezo involuntario se me escapa

-Veo que estas cansada –comenta con una sonrisa tierna

-Sí, la verdad es que me siento algo agotada –contesto, tomo un poco de mi agua mineral

-Pediré la cuenta para irnos al hotel y puedas descansar –dice levantando su mano

-Okey -contesto

 

El mesero se acerca, mientras el trae la cuenta Louis saca su billetera; toma su tarjeta de crédito y la pone sobre la mesa, mientras tanto yo bebo la última gota de mi agua mineral. Minutos después estamos listos para irnos, nos ponemos de pie; le agradecemos al mesero y al host del lugar.

 

Los comensales del restaurant nos miran con cierta atención, nosotros seguimos nuestro camino hacia la puerta principal. Paul y Daniel salen antes que nosotros, parece que rápido se corrió la voz de que estábamos cenando en el lugar. Hay mucha gente fuera del restaurant, fotógrafos y fans están mezclados entre la multitud; los destellos de flashes se manifiestan en cuanto Louis y yo no cruzamos la puerta.

 

Jhon y Sammuel caminan detrás de nosotros a una distancia corta para evitar que la gente se nos acerque, Louis me toma de la mano; se acerca un poco más a mí, inclina su rostro a la altura de mi oído.

 

-¿Quieres que tomemos un taxi? -susurra

-El hotel no esta tan lejos –respondo- Aparte de que el clima esta lindo y este fue tu plan original, caminar –agrego

-Pero te veo nerviosa –comenta

-Lo estoy –contesto- Pero al mismo tiempo estoy tranquila -agrego

-Vale, solo no te alteres; sabes que estamos bien cuidados y nada te pasara a ti o a los gemelos -contesta

 

Me limito a sonreírle en respuesta, seguimos caminando entre la multitud de gente a nuestro alrededor; los flashes destellan cerca de nosotros, las fans gritan a todo pulmón llamando la atención. Siento que podría quedar aplastada entre toda la gente, mi corazón se acelera un poco; aprieto un poco más la mano de Louis.

 

El agacha la mirada hacia nuestras manos entrelazadas, sonríe para el mismo; levanta el rostro fijando la mirada hacia enfrente. Pasos después por fin llegamos al hotel, entramos de nuevo por la puerta trasera; suelto la mano de Louis y suspiro una vez que estamos en el elevador.

 

El elevador se detiene un piso abajo del nuestro, bajan los chicos de seguridad; les agradecemos. Yo camino por el pasillo bostezando, la verdad es que me siento algo agotada; aparte de mi cansancio del vuelo, la diferencia de horario y el estrés de las fans me dejaron medio noqueada.

 

Entramos a la suite, yo camino directo hacia la habitación; entro al baño, lavo mi rostro para quitarme el maquillaje. Lavo mis dientes, me veo en el espejo; afortunadamente mi rostro no refleja mi cansancio.

 

-¿Te gusto la velada? –pregunta Louis entrando a la habitación

-La verdad es que si, la cena estuvo deliciosa –respondo, cierro la puerta del baño- Gracias por lo que planeaste -agrego

-Gracias a ti por aceptar ser mi acompañante esta noche –dice con una sonrisa – Bueno, te dejo a solas para que te pongas cómoda -agrega

-Vale, gracias –respondo

 

Me sonríe, se da la media vuelta y camina hacia la puerta.

 

-Louis…-digo impulsivamente, voltea a verme

-¿Dime? -responde

-Sabes…estaba pensando en salir a pasear por ahí, bueno; en concreto pensaba en visitar algunas tiendas de maternidad y cosas así –comento- A lo mejo no comprar pero al menos ir a ver que necesito para cuando nazcan los gemelos, no sé si haya algún problema…-me interrumpe

-No hay problema alguno –dice sonriente- De hecho es algo perfecto, mañana tenemos el día libre así que podemos ir a recorrer todas las tiendas de Paris –agrega

-¿Vas a ir conmigo? –digo levantando una ceja

-Por supuesto –contesta- Las fans tienen que vernos juntos, Simon ya me había pedido que planeara algo que hacer en público contigo mañana; parece que a ti se te ocurrió algo increíble –agrega- Los medios se volverán locos con fotos nuestras visitando tiendas de maternidad –concluye

-Si bueno…eso será mañana –me doy la media vuelta- Ahora si me disculpas…-pretendo buscar en mi maleta- Me pondré mi pijama –agrego sin emoción alguna

 

El no responde, escucho el ruido de la puerta que me indica que estoy sola en mi habitación. Dejo caer el vestido al suelo, me quito los zapatos; los arrojo a un lado de la habitación. La velada estuvo increíble, por primera vez sentí que entre Louis y yo no habría problema alguno.

 

Todo iba tan bien, la verdad es que pensé que genuinamente le había dado gusto verme. Pero estaba tan equivocada, parece que s eme olvida su estúpida bipolaridad.

 

Cuando dijo que podríamos recorrer todo Paris sin problema alguno, la verdad es que pensé que en realidad le interesaba ir conmigo por los gemelos; pero su ultima contestación me recordó que lo único que a él le importa es quedar bien ante las fans y los medios de comunicación.

 

No tengo que darle importancia a lo que él diga ó haga, en verdad que cada que el actúa lindo para mi es dar un paso hacia atrás; siento que con un simple acto de ternura se me olvida lo que es realmente nuestra relación. Mañana mismo hablare con mi abogado, me urge que se agilice lo de mi casa en Nueva York. En cuanto compre mi casa, ya no habrá vuelta atrás.

 

 

 

 

 

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