El Contrato

Si un chico de ensueño te propone fingir una relacion... ¿Aceptarias? Es una historia diferente, la historia es bastante interesante y con mucho drama. Personalmente es una de mis historias favoritas, espero les guste; novela completamente original,

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Capitulo Veintiséis

Estoy tranquilamente dormida, no sueño algo en especifico; pero siento que estoy descansando. Después del vuelo si me sentí algo cansada, la ducha me dejo algo noqueada para ser honesta.

 

Siento un repentino movimiento involuntario en mi brazo, perezosamente abro mis parpados poco a poco; me doy cuenta de que estoy dormida sobre las cobijas. Estoy sola en la cama, por la poca luz que logra filtrarse en las ventanas; es obvio que ya amaneció. ¿Me quede dormida desde ayer?

 

-Kendra…-dice Louis a mi lado- Despierta –insiste

-¿Mande? –digo bosteando, es quien ah estado moviendo mi brazo

-Tu mamá ya llego por ti –comenta, me doy la media vuelta para poder verlo

-¿Mi mamá? –digo levantando una ceja

-Recuerda que iban a su clase de maternidad a las doce –responde, cruza ambos brazos sobre su pecho

-Dormiré otro rato, ahorita me levanto; que me espere un poco – bostezo

-Angie lleva mas de una hora en el living conmigo, esperando a ver si despertabas-comenta- Me decidí por venir a despertarte por que ya son las once y cuarto –contesta- Se les hará tarde para su curso –agrega

-Hubieras empezado por la hora –me levanto lo más rápido que puedo

-¿Te sientes mal ó algo? –pregunta

-No, estoy bien –digo bostezando- ¿Por qué? –camino hacia el baño

-Por que ayer que llegue del concierto ya estabas dormida y probablemente si no te hubiera despertado, hoy no te levantas –comenta

-Solo me siento con algo de cansancio, pero es normal por el viaje –contesto- Avísale a mi mamá que tomare una ducha rápida y no tardo en salir –entro al baño, cierro la puerta

-Bueno…-contesta desde el otro lado de la puerta

 

Tomo la ducha más rápida de mi vida, con algo de prisa salgo del baño. Camino a mi maleta, tengo que decidirme rápido por lo que usare hoy. Tomo uno de mis leggins color negro, me aprieta un poco; mejor dejo el borde en mi cadera, debajo de mi vientre.

 

Escojo una blus blanca completamente lisa, me queda un poco floja así que es perfecta; de entre mis zapatos me decido por unas flats sencillas color negro. Aquí el clima siempre es frio, busco mi chamarra de piel que combina con mis leggins.

 

Saco mi perfume favorito, roció algo sobre mi ropa. Sacudo mi cabellera con la toalla, solo para quitarme el exceso de agua; no puedo secarlo ni peinarlo, eso me demoraría aun mas. Tomo mi bolso de mano, salgo del cuarto; mi mamá está muy feliz riendo, parece que ella y Louis no se llevan nada mal.

 

-Estoy lista –digo interrumpiendo sus risas

-Oh cielo –responde mi mamá aun riendo- Es milagro que hayas salido de ahí –comenta

-Bueno, ya podemos irnos –digo caminando hacia la puerta

-Y si tenemos que apurarnos, tendré que manejar con precaución para llegar a tiempo –dice mi mamá poniéndose de pie

-Pero con precaución Angie por favor –contesta Louis- Tendrás en tus manos a mis tres amores –se levanta

-Soy buena conductora, no te preocupes –responde mi madre sonriente

-Bueno, nos vemos más tarde entonces; no las detengo mas –dice el con su sonrisa fingida caminando hacia mi

-Bye –contesto abriendo la puerta

-Cuídate mi cielo, que tengas un buen día –da un paso mas hacia mi

 

Y antes de que le responda, toma mi rostro entre sus manos; se inclina para besarme, me toda totalmente desprevenida. Rompe el beso, me mira fijamente a los ojos; no sé que signifique su mirada. Suelta mi rostro para acariciar mi vientre, su toque me causa escalofríos; no sé que le sucede.

 

-No quiero arruinar su despedida pero ya tenemos que irnos –dice mi madre con un pie ya en el pasillo- Nos vemos mas tarde Louis, prometo que la regresare sana y salva contigo –agrega

-Es solo que la extrañare –dice mirandome a los ojos- Estuvimos separado un par de días, ayer volvimos a vernos y ahora tiene que alejarse de nuevo algunas horas –comenta

-Estoy segura de que sobrevivirás –respondo- Nos vemos al rato –concluyo

 

Le finjo una sonrisa, me doy la media vuelta y soy la primera en caminar por el pasillo; escucho el ruido de los tacones de mi mamá sonar detrás de mí. Tomamos el elevador, busco en mi bolso mis gafas oscuras y me las pongo; no me maquille y acabo de despertarme, no tuve ni tiempo de mirarme en el espejo. Seguramente me veo terrible, de camino al curso puedo ayudarme un poco con el maquillaje que llevo siempre en mi bolso.

 

Bajamos del elevador y caminamos por el lobby, con forme nos acercamos a la puerta; los fotógrafos empiezan a disparar sus flashes, se escuchan los gritos de las fans que esperan fuera. Los porteros del hotel nos facilitan la salida, les agradezco. Afortunadamente mi mamá dejo su auto estacionado en la entrada, quita los seguros de las puertas y tomo mi lugar en el asiento de copiloto.

 

Ella sube al auto, los fotógrafos rodean el auto; elementos de seguridad del hotel despejan la calle para que podamos avanzar.

 

-Yo sigo sin entender como locuras así son normales para ustedes –comenta mi mamá

-Mas que normal, es algo que forma parte de nuestro estilo de vida –respondo, bostezo

-Eres una floja –dice en un tono risueño

-En estos últimos días no quiero hacer nada más que dormir –contesto

-Si me dijo Louis que estabas dormida desde ayer que el llego, parece que ni siquiera sentiste cuando él se recostó a tu lado –me dice

-Parece que tu y Louis se llevan muy bien –volteo a verla- ¿Cómo es que puedes fingir que te cae tan bien si sabes la verdad? –le pregunto

-Bueno hija…-la interrumpo

-Se que cualquiera puede fingir que le cae bien alguien, pero lo que no entiendo es cómo en especial tu lo tratas tan de maravilla y te ríes y toda la cosa; sabiendo que él me ha hecho sufrir con sus desprecios –contesto

-Kendra, lo que pasa es…-la interrumpo de nuevo

-Para empezar, cuando te contacto para que lo acompañaras al aeropuerto por mi; le hubieras dicho que no, tan fácil y sencillo como eso –digo un poco exaltada- ¿Qué no te da coraje ver lo sínico que es al mentirte en la cara diciendo que me extraño y fingiendo que me ama cuando tu sabes que nada de lo que sale de su boca es cierto? –agrego

-Haber Kendra –su voz suena algo grave- ¿Ya me vas a dejar hablar? –dice levantando una ceja, asiento con la cabeza- Bueno, es que pensé que no te ibas a callar; solo haces una pregunta tras otra y no me dejas responder –agrega, se detiene en una señal de alto- No me negué cuando me dijo que lo acompañara por ti al aeropuerto, porque fue muy amable  -comenta- Me dijo que pensaba que sería bueno si iba por ti al aeropuerto, que ya había pasado un buen tiempo desde la última vez que nos vimos; que seguramente te pondrías feliz al verme cuando bajaras del avión –agrega- Y textualmente dijo “Hace días que no veo a Kendra, me gustaría verla sonreír cuando llegue a Nueva York y estoy seguro de que usted podría lograr esa sonrisa” –dice mirandome fijamente a los ojos- Esas palabras me convencieron, sonaba sincero –concluye

-Sí, bueno…-digo pensativa- Louis es excelente diciendo mentiras, cualquier cosa que salga de sus labios suena convincente –agrego

-Desayune con él antes de llegar al aeropuerto –responde mi mamá- Paso por mí a casa, de ahí pasamos a un restaurant cerca; por más que me negué, el insistió –comenta- Platicamos mucho, pude conocerlo un poco; no sé si es buen mentiroso ó no, pero a mi juzgar; sonaba honesto –agrega

-¿Qué tanto te dijo? –le pregunto curiosa

-De todo un poco… –pone en marcha el auto con la señal de siga- Me conto que soñó con los gemelos, que él estaba en el escenario interpretando una canción y de repente dos pequeñas le jalaba el pantalón; que agachaba la mirada y eran sus hijas interrumpiendo el concierto –agrega- Dijo que casi todos los días soñaba con los gemelos, que un día eran dos niños; al otro eran niñas ó la parejita –comenta- Con una sonrisa en su rostro dijo que estaba emocionado, que desde el momento en que sintió moverse a los gemelos; no deja de imaginarse cómo será el día que los cargue por primera vez –me dedica una mirada rápida

 

No contesto, enfoco mi mirada en la ventanilla junto a mí.

 

-¿Qué? ¿No se te ocurre nada más en contra de Louis? –dice mi mamá de repente- ¿Por qué guardaste silencio? –agrega

-Por que parece que Louis ya te lavo muy bien el cerebro –contesto- Solo te pido que no olvides que sin importar lo que él diga, sincero ó no; lo nuestro es mentira, un contrato con fecha de termino –agrego- El día que este trabajo termine, el desaparece de mi vida y yo de la suya; así de fácil, rápido y sin importar lo que sea que te haya dicho –concluyo seria

-Vale…-dice asintiendo con la cabeza- Entiendo que quieras pensar eso, es lo mejor para ti –comenta- Todavía lo quieres, es lógico –dice en afirmación

-Mamá….-respondo en tono de protesta

-Solo digo que a mí no me puedes mentir, podrás negártelo a ti misma; decir en voz alta que lo odias, pero bien sabes que no es cierto –comenta- Sin importar el contrato, las mentiras y lo mal que te trataba como me contaste alguna vez; lo quieres y mucho –agrega

-Por favor evítate ese tipo de comentarios –respondo- No te imaginas lo que siento cuando me besa, el pensar que es mentira me duele -agrego

-¿Por qué no hablas bien con él? –dice curiosa- Tal vez y se arreglan, a lo mejor y ya no tienes por qué alejarte de Londres -comenta

-OH no, no pienso exponerme a que me mande al diablo y me lastime mas -respondo- Yo sé lo que voy a hacer, tengo en mi mente un plan de lo que será mi vida dentro de unos meses; lo quiero fuera de mi vida y de la de mis hijos –agrego- Me costo mucho aceptar la idea de que jamás podre ser verdaderamente feliz a su lado, así que por favor; no quiero escuchar que dices de nuevo algo así –comento- Lo quise mucho, llegue a amarlo; pero por el momento estoy a su lado contando los días para que esto acabe –concluyo

 

No me dice nada mas, el ambiente en el auto es silencio. Un par de cuadras después, entramos a un edificio; mi mamá se estaciona, tomo mi bolso y bajamos del auto. Aun en silencio caminamos hacia el elevador en el estacionamiento, ella presiona el número cinco; la caja metálica comienza a moverse.

 

De repente tengo un horrible hueco en el pecho, esa nada agradable charla con mi mamá removió muchos sentimientos en mí. Sentimientos que según yo, ya había olvidado. Suspiro, tengo que relajarme; aunque sienta mil cosas por Louis, lo nuestro no deja de ser un contrato. ¿Cómo el podría sentir algo por mi si todo empezó basado en mentiras? ¿Cómo es que aun lo quiero si me enamore de palabras que me decía sin sentirlas?

 

Sacudo levemente mi cabeza, no entiendo por que estoy pensando en cosas que ya eh analizado antes y aun así nunca llegue a una conclusión.

 

Se abren las puertas del elevador, mi mamá comienza a caminar y sigo su paso. Ella se detiene frente a una puerta ancha de cristal, la empuja suavemente y se abre. El lugar es como una enorme habitación con todo para bebes, cunas, biberones, juguetes; entre otras mil cosas.

 

-Hola…-escucho a mi mamá decir, volteo a verla

-Hola Angelique –dice una señora no muy mayor, quien sabe de dónde salió; aunque tal vez no la vi cuando llegamos- Estaba por llamarte para confirmar la cita –agrega

-Sí, disculpa que hayamos llegado tarde –responde mi mamá- Nos topamos con algo de tráfico y dificultades para avanzar en el auto al salir del hotel –agrega

-No te preocupes, lo importante es que están aquí –me mira- Y tu eres Kendra –sonríe- Es un verdadero gusto y placer conocerte –dice estirando su mano hacia a mi

-Gracias –digo apretando su mano

-Mi nombre es Megan, estoy para servirte –comenta

-¿Tu darás la clase? –le pregunto, suelto su mano

-Así es –contesta- ¿Tu esposo no te acompaña? –pregunta

-Novio…-corrijo el “esposo”- Y no, no pudo venir –agrego

-Tenía un compromiso más tarde –dice mi mamá

-Oh bueno, que lastima –comenta Megan- Creo que vi algo de una entrevista y show en vivo esta tarde –agrega- Tal vez podremos ver al papá en la tele mientras tu aprendes maternidad -sonríe

-Si…-digo fingiendo una sonrisa

-Y antes que nada ¿Cuánto tiempo tienes de gestación? –me pregunta

-Quince semanas –respondo

-Y tu vientre está muy crecido –dice mirandome

-Son gemelos –comenta mi mamá emocionada

-Oh wow…-dice sonriente- Muchas felicidades –agrega

-Gracias –contesto con una sonrisa

-¿Ya sabes el sexo? –pregunta

-No, aun no –respondo

-¿Y quieren saberlo ó prefieren que sea sorpresa? –dice curiosa

-Aun no nos ponemos de acuerdo –contesto

-Bueno…-junta sus manos frente a su pecho- Dejemos el interrogatorio para más tarde –agrega- ¿les parece si empezamos con el curso? –sonríe

 

Me quito las gafas oscuras y las guardo en mi bolso, dejamos nuestro bolso sobre un pequeño mueble, caminamos al centro de la habitación siguiendo los pasos de Megan. Es una señora amable, algo curiosa; tal vez bastante preguntona, pero es agradable. Me quito mi chamarra para estar más a gusto, aquí esta prendida la calefacción y siento algo de bochorno.

 

La verdad es que la clase es totalmente diferente a lo que pensé que sería, tuve que practicar con dos muñecos que simularon ser mis gemelos recién nacidos. Megan me enseño técnicas para cargarlos al mismo tiempo, como tendré que hacerle a la hora de la comida; ambos tendrán el mismo horario para comer probablemente. Tendré que turnarles el biberón y el pecho, creo que puede que las cosas no sean tan sencillas como pensé que serian.

 

Cambiar el pañal no es tan difícil, pero si la ropa; sentía que podría romper a los muñequitos cuando los movía, no me imagino el miedo que sentiré cuando cambie a mis hijos. Lo del baño también es algo complicado, sin olvidar que los muñecos no se movían y los gemelos probablemente lloren y si tengan movilidad; creo que me voy a volver loca si les da miedo el agua y no les gusta la hora del baño.

 

Mas que prepararme para ser mamá, esta clase me sirvió para tener miedo y pensar que voy a hacer cuando viva sola con mis hijos; ellos estarán increíblemente pequeños, aunque tal vez ya tendré practica para ese entonces. Tengo que estar cociente que no será fácil, pero creo que mi mamá me tendrá que ayudar.

 

Por supuesto que también me enseño cosas que debo hacer en el momento del parto, me enseño a controlar mi respiración para ese momento. Me dio algunos folletos de los diferentes partos que hay, en agua, el normal ó cesárea; los leeré con atención, creo que realmente no había pensado en las diferentes posibilidades.

 

En mi bolso tengo mil folletos para ser mamá, sobre el biberón; los mitos de darles pecho, la forma correcta de cargarlos entre otras cosas más. Digamos que tengo tarea que estudiar, al menos no me aburriré estos días mientras este sola en el hotel.

 

Nos despedimos de Megan, la clase se me pasó volando. Me pondo mi chamarra de nuevo, estiro mi blusa hacia abajo; durante toda la clase se me subía dejando mi vientre al descubierto. Definitivamente comprare ropa, tal vez algunas piezas que se amolden a mi cuerpo pero no precisamente de maternidad.

 

-Ma…-digo saliendo del elevador- ¿Ahora que vamos a hacer? –agrego

-Ayer habíamos quedado en que íbamos a ir de compras –contesta

-Cierto…-respondo- ¿Qué te parece si vamos a comer algo primero? –comento

-De veras, se me olvido que no desayunaste –contesta- Y ya son casi las tres –dice mirando el reloj en su muñeca

-¿Apoco la clase se extendió demás? –digo levantando al ceja

-Sí, casi una hora más –responde- ¿A dónde se te antoja ir a comer? –pregunta

-Pues no se –contesto- A donde sea, pero ya vámonos porque en serio muero de hambre –agrego

-Bueno, vamos subiendo al auto y en el camino vemos que se te antoja –responde, asiento con la cabeza

 

Nos decidimos por ir a un lugar muy pequeño en Central Park, está cerca de aquí; tal vez no será el más lujoso, pero la comida es bastante rica. Bajamos del auto, mi mamá le entrega las llaves al de valet parking; el host abre la puerta del restaurante para nosotras, le agradezco.

 

Un amable mesero nos lleva a la que será nuestra mesa, le pido que este un poco lejos de la ventana; así podremos tener algo de privacidad. Tomamos asiento, nos entrega los menús y se retira.

 

-Creo que ya me dio sueño –digo bostezando, dejo mi bolso en el perchero debajo de la mesa

-De verdad que nunca pensé que tú te harías tan floja –contesta mi mamá

-Yo nunca pensé que mi vida cambiaria así de pronto –respondo, tomo el menú en mis manos

-Por cierto, no te maquillaste hoy ¿Verdad? –pregunta

-No –contesto- ¿Me veo muy mal? –levanto la mirada para verla

-De hecho todo lo contrario –responde- Te vez muy bien, tu rostro luce increíble; mejor que con un kilo de maquillaje –agrega

-Supongo que eso del “brillo del embarazo” no es un mito –rio

 

Seguimos con nuestra amena conversación, nos desviamos del tema para platicar sobre el trabajo de mi mamá. El mesero se acerca a la mesa, interrumpe nuestra platica para tomar nuestra orden; mi mamá pide espagueti a la boloñesa y medallones de pollo marinados en salsa de champiñones, de tomar una copa de vino tinto. Yo por mi parte, elijo una crema de zanahoria, verdura al vapor con mantequilla y de una vez pido mi postre; pastel de tres chocolates y de tomar agua embotellada.

 

La comida es bastante buena, conversamos mientras disfrutamos de nuestra compañía; por un momento me olvido de Louis, recuerdo viejos tiempos con mi mamá y eso me hace sentir muy bien. No es por provocarles antojo, pero mi pastel es tan delicioso; que pedí dos rebanadas para llevar, creo que esto del chocolate está siendo mi debilidad.

 

Pedimos la cuenta, antes de que mi mamá me gane; saco mi tarjeta de crédito y se la entrego al mesero. El regresa con el ticket y mi tarjeta, la guardo de nuevo en mi cartera. Nos ponemos de pie y caminamos para salir del lugar, esperamos un momento de pie junto al stand del Valet Parking. La gente que pasa frente a nosotros se me observan, trato de aparentar que no me doy cuenta de sus miradas.

 

Afortunadamente no tarda de regresar el valet parking con el auto, le agradecemos; tomo mi lugar en el asiento de copiloto. A medida que el auto avanza me siento mas y mas adormilada, el movimiento me está arrullando.

 

-Aquí será nuestra primera parada –dice mi mamá, detiene el auto

 

Volteo a mi derecha, parece que ya estamos en el boulevard de las grandes tiendas; se estaciono justo frente a una llamada “Et’ Bella Mama”.

 

-Creo que estaba pensando, comprare algo de ropa para mí –respondo- Pero no precisamente de maternidad -volteo a verla- Lo mejor sería comprar ropa normal pero de talla grande –agrego

-Vas a ser mamá, necesitas ropa de maternidad para estar cómoda –contesta- Hace unos días caminaba por aquí, vi algunas prendas que me gustaron; son modernas –agrega- Vamos a entrar, si no te gusta nada; vamos a donde quieras ¿Vale? –sonríe, contesto levantando los hombros

 

Dejo la bolsa de mis pasteles a un lado, acomodo mi bolso en el hombro y bajo del auto. Afortunadamente no hay mucha gente en la tienda, podre ver las prendas  tranquilamente. Una señorita se acerca amablemente a nosotras para ofrecernos su ayuda, le agradezco.

 

-Si gustas, hay nuevos diseños que llegaron el día de hoy –comenta- En su mayoría son “Gucci”, todos los diseños están preciosos –agrega- ¿Te gustaría darles un vistazo? –pregunta

-Si claro, gracias –contesto con una leve sonrisa

 

Parece que todo aquí es de diferentes marcas, toda la línea de maternidad de diferentes diseñadores. Admitiré que las cosas son bastante lindas, no parecen exclusivamente para embarazadas; ese detalle me gusta. Hay varios vestidos elegantes y casuales, creo que elegiré algunos.

 

Admitiré que me encantan los diseños que me enseña la señorita, todo es muy hipster; me gusta este estilo. Escojo algunas prendas para probármelas, decido solo ponerme algunas cosas. Todo me queda a la perfección, gracias a que todos los pantalones y leggins que escogí tienen elástico en la parte del vientre.

 

Salgo del probador, le pido a la señorita algunos modelos de vestidos casuales. Me agrada todo, son bastante cómodos; algo frescos. También me encuentro con algunos abrigos y chamarras, escojo uno negro y otro café. Llaman mi atención dos blazers, me decido por uno negro y otro rojo; bastante sencillos pero muy a mi gusto.

 

Hay algunas faldas de corte desigual como se están usando ahorita, algunas son de diseño completamente liso y otras tienen algún estampado en la tela; elijo de todo un poco, algunas de colores neutros completamente lisas y otras con estampados. Veo unos leggins de piel, justo como me gustan. Comprare uno negro, uno rojo tipo vino y uno azul marino; no tengo que probármelos, la parte superior es de elástico así que me quedaran bien aunque mi embarazo siga evolucionando.

 

-Creo que eso sería todo –digo mirando alrededor de la tienda, hay algunas mujeres embarazadas merodeando; de repente llego gente

-Eso dices ya que casi te llevas una prenda de cada modelo en la tienda –dice mi mamá caminando hacia la caja conmigo

-Tal vez me emocione un poco en las compras –respondo

-Y eso que solo ibas a comprar cosas esenciales y muy poco –dice en tono risueño

-Oh bueno…-suspiro- Primero molestabas con que necesitaba ropa de mi talla, ahora molestas por que compre algunas cuantas cosas demás –agrego

-Ya no te alteres –sonríe- Todo lo que compraste es muy lindo –agrega, nos detenemos frente a la caja de cobro

-Buenas tardes –dice la cejara sonriente- ¿Algo más que les haga falta? –pregunta sonriente

-Buenas tardes –respondemos mi madre y yo al uniso

-No, esto sería todo –respondo

 

Ella sonríe, comienza a cobrar las cosas; alguien más de la caja va guardando todo en bolsas de la tienda. Solo veo prendas y prendas, las bolsas se van acumulando; tal vez y si me excedí un poco, voy sacando mi cartera de mi bolso y un billete que encontré; son cinco euros.

 

-Su total es de cuatro mil setecientos cincuenta y tres dólares –dice la cajera mirando la pantalla de su computadora- ¿Su pago será en efectivo ó tarjeta? –pregunta

-Tarjeta –contesto, extiendo mi mano hacia ella entregándole mi tarjeta

-En un momento le hago su cargo –sonríe

-Gracias –respondo

-¿Podrías firmarme aquí? Por favor –me entrega un bolígrafo y el ticket

-Claro –firmo, me entrega mi ticket y la copia del recibo de pago

-Gracias por tu compra –dice sonriente- ¿Quieres que te ayuden con las bolsas? –pregunta

-No gracias –contesto- Nosotras podemos –agrego, veo a mi mamá que esta colgándose bolsas en las manos como puede

-Bueno, vuelve cuando quieras –sonríe

-Gracias –contesto

-Y felicidades por tus gemelos Kendra –agrega, su sonrisa parece algo tímida

-Gracias –digo son una leve sonrisa

 

Tomo las bolsas que dejo mi mamá sobre el mostrador, le agradezco a la chica que me atendió; le entrego el billete que saque hace un rato y me agradece. Salimos de la tienda, caminamos directamente a la cajuela; guardamos todo, parece que por poco y se llena el maletero.

 

-Eso fue raro –dice mi mamá de repente

-¿Qué cosa? –doy un paso hacia atrás

-La cajera –contesta- Primero te trato muy amable, fingiendo que no te conocía y ya al final cedió a la presión felicitándote por los bebes; dejando en claro que ve programas de chismes –cierra la cajuela

-Si bueno, suele pasar que fingen no conocerte y después dejan salir a su fan que traen dentro –comento

-Me imagino que ya tenía pensado decirte eso, solo que no sabía cómo decirte –voltea a verme- ¿Te parece bien si vamos a otras tiendas? –pregunta

-Creo que ya es suficiente con lo que acabamos de guardar en tu auto –respondo

-Pero solo compraste cosas para ti –responde- Deberíamos de ir a comprar algo para los bebes, al menos ver lo que hay –sonríe

-La verdad es que quisiera esperar un poco para comprarle a mis hijos –contesto

- Ó ¿Quieres comprarles cuando te pueda acompañar Louis? –comenta

-Mamá…-digo en tono de advertencia- Tu comentario está muy fuera de lugar -levanto una ceja

-Solo pregunte –contesta- Al menos vamos a comprar una sola cosa para cada quien, yo quiero regalarles su primer conjunto –sonríe- Acompáñame para que elijas algo que te guste –agrega

-La verdad es que preferiría que fuera sorpresa, que les compres lo que a ti te guste –contesto- y ya llegaste tarde con esa idea, alguien más te gano en regalarles su primera prenda –sonrió

-¿Louis? –dice curiosa

-No –respondo seria- Fue Zayn, otro chico de la banda –agrego- Son dos mamelucos super lindos que compro en Australia, me encantaron –sonrió, veo algo destellar a mi derecha; discretamente volteo, hay un fotógrafo escondido al otro lado de la calle

-¿Te llevas bien con ese chico? –pregunta

-Creo que mejor nos vamos –contesto- Parece que ya hay algunas moscas en la sopa –agrego

-¿Quién? –pregunta mirando en todas direcciones, parece que ve al fotógrafo- ¿Cómo es que te encontró? –agrega

-Mejor sube al auto –camino hacia mi asiento del copiloto

 

No tardamos  en alejarnos del lugar, en el camino suena el móvil de mi mamá; por lo que escucho, parece que hay complicaciones en su oficina.

 

-¿Cómo le vamos a hacer para bajar las compras? –dice colgando su móvil

-Yo creo que le decimos al portero que mande un bell boy a sacar las cosas de la cajuela y que las manden a la habitación –respondo

-Sí, me parece lógico –contesta- Así no te retienes en la entrada, evitas el caos de las fans –agrega

-Me bajo yo primero, le digo al portero y listo –comento

-Y bueno…yo me espero a que bajen las cosas, después me voy –me mira de reojo- Parece que imprimieron mal unas portadas y las confundieron ó algo así, lo malo es que hoy salen las primeras copias promocionales del libro y….-la interrumpo

-Entiendo, no tienes por qué darme la información completa –contesto- Ve a trabajar, nos vemos mañana –agrego

 

Voltea a verme rápidamente, me sonríe; regresa la mirada al camino. Minutos después nos acercamos al hotel, se detiene frente a la entrada; los fotógrafos y fans se percatan de mi llegada. Comienzan a abalanzarse alrededor del auto, suspiro.

 

Le doy un abrazo a mi mamá, tomo al bolsa de mis pasteles y acomodo mi bolso en mi hombro. El de seguridad del hotel abre la puerta para mi, le agradezco y bajo del auto. El camina frente a mí, con la mirada agachada camino; el guardia difícilmente logra abrir un camino entre fotógrafos y fans.

 

Todo mundo dice cosas,  es difícil distinguir lo que dicen. Estoy muy cerca de la puerta del hotel, siento que toman mi mano y me jalan algo fuerte; tengo que detener mi paso en seco. Volteo para ver quién me está sujetando, es una chica que grita histéricamente no se que mientras tiene mi mano firmemente agarrada.

 

Me limito a sonreírle, finjo que no estoy espantada; aunque la verdad si estoy nerviosa ante su acción. Las personas empiezan a juntarse a mi alrededor por haberme quedado detenida, siento que puedo tener un colapso nervioso. El de seguridad se percata, bruscamente abre paso entre la gente; le pide a la chica que me suelte por favor.

 

El se coloca a mi lado, de forma que me puede cubrir mejor; cuando entro al hotel es un alivio, siento mi corazón agitado.

 

-¿Está bien señorita? –pregunta amablemente el de seguridad

-Si si, gracias –respondo

-¿No la lastimaron? –insiste

-No para nada –contesto- Estoy excelente, algo asustada pero bien –agrego

-Bueno ¿Algo que se le ofrezca? –pregunta

-Solo que manden a un bell boy por algunas bolsas que están en la cajuela del auto y las suba a mi habitación –respondo

-Enseguida –dice asintiendo con la cabeza

-Gracias -respondo

 

Le sonrió,  me doy la media vuelta y camino en dirección al elevador; espero un par de segundos frente a la puerta metálica hasta que se abre. Presiono el botón de mi piso, algunas personas más suben; nos damos un cordial saludo. Siento sus miradas sobre mí, la verdad es que me siento algo estresada.

 

Bajo del elevador, camino un poco y doy algunos golpes a la puerta de la habitación.

 

-Perdón –dice Louis abriendo la puerta- No te di una llave de la suite, me acorde hasta que estaba en la entrevista –agrega

-No hay problema –digo entrando a la habitación

-Lo bueno es que llegaste cuando aún estaba aquí, rezaba porque llegaras antes de que me fuera –cierra la puerta

-Si no abría tenido que pedir una copia en recepción –contesto, entro a la cocina

-Eso sí -responde- ¿Ya comiste? –pregunta

-Con mi mamá –tomo un envase de jugo del refri, guardo la bolsa de los pasteles- ¿Y tú? –agrego

-Sí, hace un rato –contesta

-Bueno… –salgo de la cocina- Iré a ponerme algo más cómodo –agrego

-¿Qué te paso? –dice mirandome fijamente

-¿De qué? –respondo, no detengo mi paso

-En la mano –me toma del brazo para detenerme- Tienes un morete ¿Qué te paso? –me da la media vuelta

-Oh...-agacho la mirada hacia mi mano- Una chica me detuvo en la entrada, no me quería soltar –respondo- Supongo que será de eso, aunque no me fije del morete –agrego

-¿Y no había nadie de seguridad o qué carajo? –suena enojado

-Sí, pero la chica me tomo de la mano; no pude jalarme –levanto la mirada

-La próxima vez que salgas, no iras sola; le pediré a Paul o alguien de seguridad que vaya contigo –suelta mi brazo- ¿Entendiste? –dice levantando una ceja

 

Estoy por contestarle pero el sonido de su móvil me interrumpe, suspira; saca el móvil de su bolsillo y contesta. Yo sigo mi camino a la habitación, dejo el bolso sobre la mesita de noche junto a mi lado de la cama. Me quito los zapatos, escucho el timbre de la suite; seguramente son mis compras, Louis esta fuera y puede recibirlas.

 

Camino a mi maleta, saco una pijama limpia. Me quito los pantalones, es como un alivio no sentirme apretada; me pongo el de pijama. Me quito la chamarra, me quito la blusa.

 

-Te trajer…-Louis entra a la habitación- Hay perdón…-detiene su paso- No pensé encontrarte así –comenta, deja su mirada fija en mi

-¿Qué sucede? –respondo sin tocar el tema de que estoy sin blusa, tomo al de mi pijama en manos

-Trajeron algunas bolsas que son tuyas –contesta, aun así sigue viéndome

-Sí, gracias –respondo, termino de ponerme la pijama

-Y bueno, ya me voy al concierto –comenta- Por lo visto hoy tampoco iras conmigo –agrega

-Estoy cansada –respondo seria

-Bueno, recuéstate –contesta- Descansa, ya me voy –agrega- Ojala y mañana ya puedas acompañarme –concluye

-Que te vaya bien –digo sin emoción alguna

 

Asiente con la cabeza, sale de la habitación.  Camino directamente a la cama, la verdad es que me siento a morir; me acomodo debajo de las cobijas. Suelto un terrible bostezo, tal vez tome una siesta.

 

Aunque no estoy segura de poder descansar, mi mamá esta tarde toco un tema delicado en cuanto a Louis. Removió muchas cosas en mi, tal vez a ella no se lo puedo admitir y quiero negármelo a mí misma; pero es obvio y lógico que aun siento mucho por él. Sin importar cuanto lo intente, sin importar su bipolaridad; él era, es y tal vez seguirá siendo el amor de mi vida.

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