El Contrato

Si un chico de ensueño te propone fingir una relacion... ¿Aceptarias? Es una historia diferente, la historia es bastante interesante y con mucho drama. Personalmente es una de mis historias favoritas, espero les guste; novela completamente original,

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26. Cp - 23

Capitulo Veintitrés

 

La salida del hotel en Australia fue un verdadero caos, se juntaron mas fans que el dia que llegamos. De igual manera nos esperaban cientos de personas para despedirse, afortunadamente la seguridad del aeropuerto fue muy eficiente a la hora de escoltarnos a nuestra puerta de abordaje.

 

El vuelo estuvo tranquilo, tuve que sentarme al lado de Louis como siempre; para mi mala suerte hoy amaneció de mal humor como ya estaba acostumbrada, con sus groserías de siempre y su sequedad. Afortunadamente estaba tan cansada que me quede totalmente perdida en el sueño a los pocos minutos de vuelo, Louis me despertó al llegar a Canadá.

 

Medio adormilada camine junto a Louis, desperté completamente al escuchar los alaridos de las fans; esto es nada comparado con Australia, parece que miles de personas están dentro del aeropuerto y otras que no pudieron entrar esperan afuera.

 

Me aferro de la mano de Louis al caminar entre la multitud, sanos y salvos llegamos a las camionetas. De camino al hotel comienzo a sentirme algo mareada, ignoro mi malestar. En el hotel nos espera la misma locura, Louis y yo caminamos tomados de la mano hasta la entrada como de costumbre; esperamos en la recepción hasta que nos asignan las habitaciones.

 

Nos toco en el piso doce, una suite de cama King-size con baño y jacuzzi; dos terrazas, cocina completa, comedor y living. Entro a la habitación, Louis se encarga de recibir las maletas y yo camino directamente al baño; me quedo abrazada al escusado, no eh comido nada en lo absoluto y parece que mi estomago dijera lo contrario.

 

Intento levantarme pero me es difícil, la cabeza me da vueltas; me quedo sentada, cierro los ojos y recargo la cabeza en la pared de azulejo. Dejo pasar unos segundos, abro los ojos y tengo un mareo peor aun; dejo mis parpados caer de nuevo, parece que aparte del mareo empieza a dolerme la cabeza y me incomodan mis oídos.

 

Me siento terrible, no sé que me sucede; suelto un gemido de incomodidad al mismo tiempo que muerdo mi labio inferior.

 

-¿Qué te sucede? –escucho la voz de Louis, tan serio como suele ser

-No puedo levantarme –respondo sin abrir mis ojos

-¿Por qué? –contesta

-Me siento mal –es lo único que puedo contestar

-¿Pero que tienes? –lo escucho más cerca de mi

-Estoy mareada, me duele la cabeza y me molestan los oídos –respondo

-A lo mejor estás cansada, necesitas recostarte –comenta, siento su mano sobre mi hombro; el está a mi lado izquierdo- Y no has comido nada, eso podría explicar tu dolor de cabeza –agrega

-Si, tal vez sea eso…-murmuro, realmente me siento mal

-Tienes que levantarte, vamos a que te recuestes –acaricia mi cabeza

 

Asiento con la cabeza, abro los ojos en intento de levantarme pero parece que veo estrellitas por doquier; las ganas de vomitar regresan, cierro los ojos inmediatamente y niego con la cabeza.

 

-¿No qué? –pregunta Louis, posa su mano sobre mi frente

-No puedo levantarme –respondo

-Tienes que intentarlo Kendra, no te vas a recostar aquí; mucho menos vas a comer frente al escusado –comenta

-Me quedare aquí hasta que se me pase el malestar, comeré más tarde –recargo mi cabeza en la pared

-Nada de eso…-suspira, parece desesperado- Te ayudo…-agrega, toma mis manos y las maneja a su antojo; las acomoda sobre sus hombros- Intenta levantarte sin abrir los ojos…- no puedo ver pero sé que tengo su rostro muy cerca al mío, suspiro y le obedezco- Si pudiste –dice casi en tono triunfante, siento sus manos sobre mi cintura; me mueve un poco acomodándome de lado, ahora una de sus manos está en el inicio de mis muslos y la otra en mi espalda; logra cargarme

-No ¿Qué haces? –digo casi espantada

-Te llevo a la cama –contesta, siento su aliento cerca de mi rostro- Encoge las piernas, vamos a pasar por la puerta –agrega- No pesas nada, eres demasiado ligera para estar embarazada –no distingo el tono de su voz, aunque parece enojado- Y de gemelos, deberías de alimentarte mejor –concluye

 

No digo nada, segundos después siento que desciendo un poco; mis piernas estas sobre la cama, suelto el cuello de Louis. A ciegas me acomodo en la cama, busco una almohada y la pongo debajo de mi cabeza.

 

-¿Qué te sientas así es parte del embarazo? –lo escucho nervioso ó algo parecido

-No sé –contesto a medias, siento que si abro mi boca voy a vomitar

-Te pediré algo de comer –lo escucho un poco lejos

 

Contesto asintiendo con la cabeza, aunque no se si Louis siga en la habitación. Estoy en cama, me siento muy mal. Rozo mis pies, uno con el otro para quitarme mis flats; tal vez me duerma, ojala y sea cansancio lo que me tiene así. Dejo el aire de mis pulmones escapar por mi boca, después inhalo hondo por la nariz.

 

Continuo con esos ejercicios de respiración, el dolor de cabeza empieza a disminuir; el mareo ya casi no lo siento. Siento que estoy relajada, tal vez me quede dormida. Sigo respirando tranquilamente, siento una mano sobre mi cintura y me espanto; abro los ojos de golpe y el mareo regresa, cierro los ojos de nuevo.

 

-¿Te sientes mejor? –pregunta Louis, se acomoda a mi lado; mantiene su mano en mi cintura

-Creo que no –suelto un suspiro

-Baje por tu comida, te traje una ensalada cesar; me dijeron que era lo más rápido de preparar –comenta

-Gracias –contesto

-Siéntate para que comas –comenta- Dame la mano, te ayudo –agrega

-No me quiero mover –respondo murmurando

-Anda, vamos –toma mi mano

-No puedo…-digo en tono de queja

-Supongo que tendré que darte de comer en la boca entonces –habla dulcemente- Haber, abre la boca…-agrega

 

Una sonrisa tenue se marca en mi rostro, siento algo húmedo en mis labios; los despego y abro un poco la boca obedeciéndolo. El sabor de la lechuga no es malo, mastico un poco; lo paso.

 

-¿Otro poco? –dice Louis suavemente, niego con la cabeza como respuesta- Tienes que comer, tal vez es lo que te hace falta Kendra –suena a regaño

-Un bote –digo al sentir mi estomago revolverse- Por favor un bote –agrego en tono de desesperación

 

Abro los ojos de golpe, suelto la mano de Louis para tapar mi boca; volteo a mi izquierda, está el bote de basura. Me agacho y destapo mi boca, vomito lo poco que acababa de comer y un poco mas; me siento mal, muy mal. Podría caerme directo al bote por lo mareada que me siento, cierro de nuevo mis ojos y recargo mi cabeza en la cabecera de la cama.

 

-¿Te sientes bien? -pregunta

-No…-respondo en un murmuro

-Perdón, no entendí lo que me decías –escucho a Louis algo apenado

-No hay problema –suspiro

-Creo que sería buena idea hablarle al doctor del hotel que suba a revisarte –lo escucho decir

-No…-contesto

-No estás bien Kendra, necesitas que te revisen; esto no creo que sea normal del embarazo –suena serio

-En mi bolso esta mi móvil –contesto- Ahí tengo el numero de la doctora Jackman, llámala por favor -agrego

-Olvidas la diferencia de horario con Londres –la cama se mueve, seguramente se levanto para buscar mi bolso

-Me dijo que cualquier cosa podría llamarla, que no importaba la hora…-murmuro

-Te doy tu móvil para que escribas la contraseña –lo escucho decir

-Es veinticuatro doce ochenta y nueve –respondo, cierro mas fuerte los ojos al darme cuenta que no eh cambiado mi contraseña y sigue siendo la fecha de nacimiento de Louis

-Ya están sonando los tonos –comenta el

-Okey –digo asintiendo con la cabeza

-Doctora Jackman…-lo escucho decir- Habla Louis Tomlinson, el novio de Kendra Stone –agrega, guarda silencio unos segundos- Hablo de parte de ella, no se siente bien –comenta- Tiene mucho mareo desde hace un buen rato, dijo que le dolía la cabeza y le molestaban un poco los oídos; pensé que sería por qué no había comido, pero le di un trozo de lechuga y vomito –lo escucho explicar la situación- Si, en Canadá –comenta- Hoy, venimos de Australia –agrega- Londres…-concluye- Hay medico en el hotel –comenta- Ok, sí; no hay problema –lo escucho decir atento- Si perfecto, yo le llamo –agrega- Es el móvil de Kendra –comenta- Estoy con ella, solo que tuve que ser yo quien le llamara por qué no está nada bien –agrega- Sentada en la cama, ojos cerrados pero sin estar dormida –comenta- Claro, gracias por atender la llamada; la mantendré al tanto -concluye

-¿Terminaste? –logro pronunciar

-Sí, ya –contesta- ¿Cómo te sientes? –pregunta

-Igual…-respondo- ¿Qué te dijo? –pregunto

-Que probablemente sea un subidón de presión lo que tienes por el cambio de altura, dijo que ella ya te había hablado de que eso podría pasar por estar viajando –contesta

-Menciono algo así –digo medio adormilada

-Dijo que debo de llevarte al médico –comenta- Es importante que te tomen la presión y revisen a los gemelos –agrega- Así que llamare a Paul que tenga lista una camioneta para nosotros, le pediré que arregle todo para llegar a un hospital que este cerca –agrega

-Va a ser un caos…-comento- Mejor habla al médico de hotel, que suba a revisarme –agrego

-Le dije a la doctora del médico de aquí, pero dijo que él no tendrá los aparatos para revisar a los gemelos y en caso de que tengas alta la presión hay que recetarte algo intravenoso que no le haga daño a los pequeños –contesta- Así que tranquila, trata de aguantar un poco mas; estoy llamando a Paul –agrega

 

Me limito a responder asintiendo con la cabeza, me siento mal; no recuerdo haberme sentido así de terrible alguna vez en mi vida. Por instinto, llevo una mano a mi vientre; acaricio mi abdomen sobre la tela de mi blusa, los gemelos no se mueven pero sé que están ahí.

 

-¿Se movieron? –escucho la voz de Louis

-¿Mande? –contesto

-Los gemelos ¿Se movieron? –pregunta

-No –contesto, niego levemente con la cabeza

-Bueno –responde- Paul ya tiene lista la camioneta para nosotros, nos llevaran a emergencias del hospital más cercano –agrega- Te llevo cargando ó ¿Podrás caminar sin problema? –pregunta

-Creo que puedo –contesto

-Vale, abre los ojos y dame la mano; te ayudo a ponerte de pie –comenta

 

Suspiro, primero me acomodo a orilla de la cama gracias a mi instinto; me siento, pongo mis pies en el suelo y recuerdo que estoy descalza. Le pido a Louis que por favor me pase mis flats, siento que me pone los zapatos el mismo y le agradezco. Me toma de la mano, abro los ojos y me pongo de pie; todo me da vueltas.

 

Louis esta frente a mí, escondo mi rostro en su pecho; cierro los ojos de nuevo, rodea mi cintura con sus manos.

 

-¿Te sientes mal? –me susurra al oído, respondo asintiendo con la cabeza- Te llevo en mis brazos –agrega

-Es demasiado drama –contesto- No quiero llamar la atención –agrego- Mejor me espero a que se me pasen los malestares –digo susurrando

-Nada de eso –responde- Te llevo cargando, desde ahora ignorare tu opinión; hare caso a lo que me dijo la doctora, es mi responsabilidad cuidarte a ti y a mis hijos –agrega

 

No logro contestarle, siento que me lleva en sus brazos; pierdo la noción del tiempo.  Me sujeto fuertemente de su cuello, escucho la campanita del elevador; ese sonido tenue que avisa la llegada a algún piso.

 

-Ya está todo listo ¿Te ayudo con ella? –escucho la voz de Paul

-No, yo puedo –contesta Louis- Encárgate de que tengamos el paso libre –agrega

 

Me siento medio adormilada, alcanzo a escuchar miles de gritos en voces chillonas; luz de sol me da directo a los ojos, escondo mi rostro en el pecho de Louis aferrándome más fuerte a él; por el movimiento en sus piernas me doy cuenta de que está subiendo a la camioneta.

 

-Creo que puedes soltarme –susurro- Me acomodare en mi lugar a tu lado –agrego

-Pero hay que bajarte en el hospital –contesta- Mejor quédate como estas, será mas fácil cargarte estando ya en mis brazos –agrega

 

No discuto, siento que todo me da vueltas y me va un poco peor con el movimiento de la camioneta. EL camino se me hace eterno, escucho el ruido de la puerta y la voz de Paul; parece que habla con algún camillero o no sé realmente. Louis se mueve, me pide que me sujete fuerte y le hago caso; estoy amarrada a su cuello.

 

-Te pondré sobre una camilla –me dice Louis- Te llevaran directo a la sala de emergencia –agrega

 

Asiento con la cabeza, siento la suavidad de una colchoneta debajo de mi espalda. La camilla se mueve rápido, peor que la camioneta. Escucho voces desconocidas, algo de escándalo y un altavoz que menciona diferentes nombres; supongo que de pacientes.

 

-¿Qué tenemos aquí? –se escucha una voz varonil bastante cerca con algo de hueco, parece que estamos en un lugar cerrado

-No se ah sentido bien –reconozco a Louis- Lleva más o menos una hora con dolor de cabeza, mareo y algo de vomito –agrega

-Hare unas preguntas de rutina antes del diagnostico-comenta- ¿Cuánto tiempo de embarazo? –pregunta

-Catorce semanas –respondo en un murmuro

-¿Hace cuanto estas en Canadá? –pregunta

-Llegamos hoy hace un rato –responde Louis

-¿Te sentiste mal desde que llegaste? –pregunta

-Sentí un mareo saliendo del aeropuerto pero no le di gran importancia –respondo, abro los ojos; el mareo sigue de igual manera, los entrecierro; logro ver que el consultorio es algo amplio, un hombre bien parecido de bata blanca está sentado frente a un computador, Louis esta a mi lado

-¿De dónde vienes? –pregunta

-Australia –contesto

-¿Y vives en…?-pregunta

-Londres -respondo

-¿Kendra te llamas verdad? –pregunta el hombre, asiento con la cabeza; lo veo ponerse de pie, camina hacia mi- Bueno Kendra, extiende tu brazo; voy a tomar tu presión –agrega, le obedezco

 

Siento el aparato que presiona mi brazo, poco a poco apachurra un poco mas; inhalo y exhalo profundamente, quisiera tranquilizarme pero me es imposible.

 

-Tu presión es de 185/90, es alta –comenta viendo su aparato- Por eso es que te sientes así –agrega- Por favor descubre tu vientre- me dice, le obedezco

 

Pone un aparato en forma de cono sobre mi vientre, se siente algo frio.

 

-Se escuchan dos corazones –comenta curioso

-Son gemelos –contestamos Louis y yo al uniso

-Eso explica todo –dice el doctor algo risueño- Bueno, ambos corazones laten a buen ritmo; tienen 140 pulsaciones así que están perfectos –agrega- Puedes cubrirte Kendra –concluye

-Ya que sabemos que la presión es la culpable de su malestar  ¿Cuál es la solución? –pregunta Louis

-Principalmente, estabilizar su presión –responde el médico, camina de regreso a su asiento- Obvia y lógicamente, el cambio de altura ah sido el causante de su presión alta y como una mujer próxima ser madre, deberías de moderar la frecuencia con la que viajas –comenta

-¿No puede viajar? –dice Louis curioso

-El problema con las embarazadas es que es muy riesgoso, un subidón de presión podría causar un desprendimiento de placenta y eso provocaría el deceso de los gemelos –contesta, trago saliva en seco- O podría causarle preclamsia que es probable a partir del sexto mes de embarazo; eso podría causar serios problemas en Kendra ó los gemelos ó tal vez ambos, quiero pensar que el médico que lleva el control de tu embarazo ya te explico eso –agrega

-Si –respondo

-Entonces no hay necesidad de que explique de nuevo –comenta

-¿Por el momento que va a tomar para estabilizar su presión? –pregunta Louis

-Le aplicare un medicamento intravenoso que no afecta a los gemelos –contesta el médico- Pero creo que es conveniente que Kendra pase aquí al noche, solo para monitorearla y esperar a que se estabilice por completo –agrega, Louis voltea a verme y me sonríe tenuemente; yo siento que voy a pasar una terrible noche, desde la muerte de mi papá me dan miedo los hospitales

 

A pesar de mi miedo no puedo negarme ni protestar, es por mi bien y el de mis gemelos. Louis se desaparece un rato de mi vista, parece que el está arreglando todo lo de mi hospitalización mientras que a mí me atienden algunas enfermeras; me ayudan a deshacerme de lo que llevo puesto, guardan todo en una bolsa plástica transparente.

 

Cambian mis prendas por una bata color azul, siento algo de frio; mi ropa intima es lo único que llevo debajo de la bata. Me acomodo de nuevo en la camilla, me llevan de paseo por pasillos del hospital y el elevador. Siento algunas miradas sobre mi pero en este momento realmente no me importa nada más que el mareo que empieza a desaparecer, creo que si hubiera venido desde el momento que me sentí mal; ahorita estaría increíble.

 

Entro a una habitación bastante amplia, las enfermeras me ayudan a cambiar de lugar; de la camilla me acomodan en la cama del cuarto. Otra de las enfermeras se despide y sale, me quedo a solas con una señora un poco joven; tal vez unos treinta y tantos.

 

-Bueno Kendra ¿Cómo te sientes? –pregunta la enfermera

-El mareo es menos que hace un rato –contesto

-¿Y el dolor de cabeza? –pregunta amablemente

-Persiste, pero un poco leve –respondo

-No tardara en pasarse –comenta- Ahorita te traerán de comer, quiero recordarte que es importante que no te estreses por favor; trata de relajarte, es necesario que estés tranquila para que tu presión se mantenga estable –agrega

-Tratare –respondo con una tenue sonrisa

-De cualquier forma te estaremos monitoreando y con el medicamento que te administramos tu presión se regulo, tal vez los síntomas son los que demoraran un poco en desaparecer por completo –comenta- Te dejo Kendra, pasare el reporte de tus signos vitales; mi nombre es Sara, lo que sea que se te ofrezca no dudes en pedirlo –sonríe

-Gracias –trato de sonreír

 

Me quedo sola en la habitación, aprovecho para mirar a mi alrededor. Parece un cuarto de hotel de buena categoría, una pantalla de plasma cuelga del techo justo frente a mi cama; a mi lado derecho hay una puerta color madera, me parece que es el sanitario. A mi izquierda hay un enorme ventanal de lo ancho del cuarto, gracias a unas persianas es que tengo privacidad; junto al ventanal hay un sofá para una persona, es color negro y de piel, se ve bastante cómodo.

 

-¿Estás bien aquí? –escucho la voz de Louis

-Cómoda realmente –contesto, el camina hacia la cama; se ve algo desalineado, creo que está preocupado y algo nervioso

-¿Cómo te sientes? –pregunta, toma asiento a mi derecha en la orilla de la cama

-Mejor –respondo

-Me diste un buen susto –comenta- Ahora que te veo con el suero, conectada al monitor y acostada ahí…-suspira- Siento que debo de estar más al pendiente de cómo te sientes y estar consciente de tu estado, no te presionare tanto; prometo controlar mi carácter, perdóname si hoy estuve de mal humor –agrega

-No tengo que perdonarte –respondo- Estoy acostumbrada a tu forma de ser –agrego

 

El ruido de la puerta interrumpe nuestra plática, el doctor entra caminando muy sonriente.

 

-¿Cómo está la paciente? –pregunta cordialmente

-Mejor –respondo, Louis se pone de pie

-Ya veo –comenta el médico- Tienes mejor semblante –agrega

-¿Sigue siendo necesario que pase aquí la noche? –pregunta Louis

-Me temo que si –responde- Quiero monitorearla, estabilizar su presión y estar aquí le servirá para olvidarse del estrés un poco; es importante que se mantenga tranquila para que no tenga el mismo problema que hace un rato –comenta- Y quisiera sugerirles algo…-agrega

-¿Qué cosa? –contesta Louis curioso

-¿Cuánto tiempo estarán aquí? –pregunta

-Hoy, mañana y tomaremos un vuelo en la madrugada al día siguiente –contesta Louis

-Bueno, mi sugerencia es que si Kendra no tiene que volar necesariamente; sería mejor que se quedara aquí un par de días mas, al menos cuatro o cinco –comenta el médico- Y no solo aquí, sugiero que dure al menos mas de tres días en el mismo lugar antes de tomar algún vuelo para evitar un problema de presión como hoy –agrega

-¿No puede mandarle algún medicamento para que pueda viajar sin problema alguno? –pregunta Louis

-Me temo que eso le toca al médico que está llevando su embarazo, por el momento solo fue algo momentáneo que se soluciono sin problema; pero como les dije hace un rato, la presión alta puede ser muy peligrosa en una mujer embarazada; ya ustedes saben las consecuencias –contesta

-Supongo que tendremos que reorganizar la agenda entonces –dice Louis mirandome

-Sería lo mejor que podrían hacer, por el bien de esos pequeños que están esperando –dice amablemente el médico- Yo paso a retirarme, la enfermeras ya tienen indicaciones de que hacer y quiero que sepan que tenemos una política de privacidad en al clínica; pueden estar seguros de que no se le dará información sobre el estado de Kendra o de su embarazo a nadie –agrega

-Gracias –digo yo con una leve sonrisa

-Eso sería todo por el momento, mas tarde vendré a ver como sigues; mientras tanto ponte cómoda –concluye el médico antes de marcharse- Con su permiso –agrega

 

El doctor se da la media vuelta y sale de la habitación, se escucha la puerta cerrarse.

 

-Bueno…tendré que hablar con Simon de nuevo –dice Louis con un suspiro

-¿De Nuevo? –contesto confundida

-Hace un rato me llamo para saber que había pasado –contesta, comienza a caminar- Parece que nosotros veníamos de camino al hospital y ya habían mil rumores de que habías perdido al “bebe” –comenta, se asoma entre las persianas- Las redes sociales están vueltas locas con mil y un tonterías, las fotos de nosotros saliendo del hotel están por todos los medios –agrega

-Supongo que todo es drama porque me cargaste –comento

-Parece que creen que te desmayaste y fue un golpe fuerte y no sé qué tanta tontería me dijo Simon –comenta- Ya hay diferentes medios de comunicación afuera del hospital; lo peor es que te toco en el segundo piso, espero no me hayan visto –dice alejándose de las persianas

-Espero mi mamá no se haya enterado de alguna estupidez que estén diciendo por ahí –digo algo preocupada

-Tranquila –comenta, toma asiento en el sofá

-Bueno ¿Y para que hablaras de nuevo con Simon? –le pregunto

-Me dijo que llamaría mas tarde para decirme cómo vamos a manejar a los medios,  si tengo que declarar algo; mandar algún comunicado ó no lo sé –contesta- Esperare a que me llame para comentarle lo que nos dijo el doctor, haber si podemos reorganizar la agenda ó que se puede hacer para seguir las instrucciones del doctor sin que afecte las fechas de los conciertos –agrega

-Ojala que no se vaya a enojar…-comento

 

Louis va a responder algo pero se limita a guardar silencio, el ruido de la puerta nos interrumpe de nuevo. Una enfermera entra cargando una charola, amablemente nos da las buenas tardes; ambos contestamos a su gesto.

 

-Te traigo de comer Kendra –dice la enfermera, pone la charola sobre une mesa movible; la acomoda frente a mi

-Gracias -respondo con una tenue sonrisa

-¿Es menú vegetariano como lo pedí en su documentación? –pregunta Louis

-Si, así es –contesta la enfermera muy sonriente- ¿Cómo te sientes? –pregunta mirandome

-Mucho mejor, gracias –respondo

-Te vez muy bien –sonríe- Bueno, te dejo comer; tienes que terminarlo todo sin excepción –agrega

-Lo hare –sonrió

-Perfecto –dice risueña- Los dejo, con permiso –concluye, se da la media vuelta y sale de la habitación

 

Destapo la charola, todo se ve bastante rico para ser comida de hospital. Un plato lleno de diferentes lechugas, tomate; jícama y pimiento morrón amarillo. En otro pequeño plato tengo verdura al vapor en una porción pequeña, una gelatina de limón en otro recipiente y un vaso de jugo de uva; parece que no esta tan mal el menú.

 

Tomo un pequeño trozo de zanahoria con mi tenedor, lo introduzco a mi boca y parece ser que podre comer en paz sin gritar que necesito un bote. Louis encuentra el control remoto del televisor, toma asiento en el sofá y muy cómodamente se pone a ver un programa de boxeo.

 

El está muy entretenido, ambos estamos en silencio; lo único que se escucha en la habitación es la voz del narrador de deportes que da los detalles de la pelea.

 

-Adelante…-dice Louis en voz alta después de que se escucharon golpecitos en la puerta

 

Volteo a mi derecha, puedo divisar un rostro familiar; mis labios forman una curva como sonrisa.

 

-Hola Kendra –dice Paul sonriente- ¿Cómo te sientes? –pregunta

-Mucho mejor, gracias –contesto, tomo un trago de mi jugo

-Se nota –comenta- Cuando llegamos te veías aun mas pálida que ahorita, pero tienes un buen semblante –agrega

-Supongo que podría verme peor –digo risueña

-¿A qué entraste? –pregunta Louis de repente

- Ya tienes que irte –contesta Paul

-El concierto empieza a las nueve, apenas son las seis y algo; están en el sound-check y yo no necesito practicar, me voy directo al concierto  –contesta Louis, regresa la mirada al televisor

-Pero sigue el Meet & Greet, El estadio esta a media hora de aquí, con el trafico haremos un poco más de tiempo y creo que no tengo que mencionar que los medios están vueltos locos; todos rumoran que se cancela el concierto de hoy ó que tu no estarás presente, será una locura cuando te vean –comenta Paul

-Kendra no puede que darse sola –contesta Louis

-Voy a dejarte al estadio y me regreso con ella –sugiere Paul

-Mejor me voy solo al estadio –contesta Louis- Acompáñame a la camioneta y te regresas –agrega

-No puedo dejarte ir solo –responde Paul

-Pero…-Louis intenta decir algo y lo interrumpo

-Puedo quedarme sola –respondo- Estoy bien, aquí tengo enfermeras todo el tiempo y un botoncito rojo para llamarlas si las necesito –agrego- Vete tranquilo, estaré bien aquí –concluyo

-¿Y si necesitas algo ó te pones mal de nuevo? –pregunta- Alguien tiene que quedarse contigo –agrega

-Ya te dije, si necesito algo presiono el botón y le hablo a las enfermeras –contesto- No me pondré mal de nuevo, estoy medicada –agrego

-Puedo estar llamando para pedir informes –dice Louis pensativo

-Si esto te deja más tranquilo, puedes hacerlo –comenta Paul

-No los corro pero ya váyanse, en serio que no van a llegar a tiempo –tomo un trago de mi jugo

-Vete adelantando, ahorita te alcanzo –dice Louis mirando a Paul

-Okey –contesta- Nos vemos Kendra, que te mejores; cuida a esos pequeños –agrega

-Gracias –respondo- Lo hare –sonrió

-Te espero afuera –dice Paul, se da la media vuelta y sale de la habitación

-¿Segura que te quedas sola? –dice Louis poniéndose de pie

-Si –contesto asintiendo con la cabeza

-Estaré llamando para que me digan como estas –camina hacia mi- Se me olvido decirte que me entregaron la ropa que traías puesta –agrega- ¿Terminaste de comer? -pregunta

-Solo me falta la gelatina –contesto

-Pues termina todo –comenta- Aquí te dejo el control –deja el remoto sobre la cama- Me voy, nos vemos mañana supongo –agrega, asiento con la cabeza

 

Me sonríe levemente, rodea la cama y camina por el pasillo para salir de la habitación; el ruido de la puerta me indica que estoy sola. Suelto un suspiro, me siento rara; medio adormilada y un poco estresada. El simple hecho de pensar que todo allá afuera es un caos, me pone de nervios.

 

Aunque supongo que para Simon y Louis todo lo que está pasando es perfecto, llamar la atención es lo que quieren y parece ser que es lo que están recibiendo. Tal vez por eso es que Louis esta tan amable conmigo, está contento por la publicidad que está recibiendo; mientras que yo sentía que me estaba muriendo.

 

Pero no pienso arriesgarme a sentirme así de nuevo, seguiré los consejos del médico. Sin importar lo que diga Louis, Simon ó los planes que haya; dejare de viajar al ritmo de ellos, tomare mis días de descanso y reposo aunque tenga que alcanzarlos días después. No pienso arriesgar a mis hijos, por la presión alta podría perderlos y eso no va a pasar.

 

Empujo levemente la mesa de la comida, termine mi gelatina y me siento a reventar. Tomo el control remoto, le cambio a “Discovery Home & Health” esta un programa de pasteles. Lo veo entretenida, de repente siento como su burbujas se reventaran dentro de mi vientre; son los gemelos que se movieron.

 

Eso provoca una sonrisa automática en mi rostro, pongo una mano sobre mi vientre y me acaricio sobre la tela de la bata; los gemelos se mueven de nuevo, parece que están de buen humor ó algo, no lo sé. Dejo mi mano sobre mi ombligo, sigo atenta al televisor pero siento mis ojos cerrarse poco a poco contra mi voluntad.

 

Me encuentro perdida en un sueño, estoy caminando en un jardín; en el jardín de la casa que solía ser mi hogar cuando era pequeña.  Siento un tirón en mis manos, volteo hacia abajo y dos niños me sonríen; uno de ellos tiene su cabellera castaña y ojos verdes, el otro pequeño es rubio y su mirada es azulada; ambos son realmente hermosos.

 

Jalan mis manos conforme empiezan a caminar hacia enfrente en dirección al columpio que cuelga del árbol, recuerdo que mi papá lo construyo para mí cuando apenas cumplía seis años. Desde aquel entonces todas las tardes, después de terminar mis tareas; salíamos en familia al jardín, mientras mi papá me empujaba en el columpio mi mamá nos observaba desde su silla en la terraza.

 

Ahora yo empujo a uno de los pequeños en el columpio, mientras el otro está corriendo detrás de una pelota. No entiendo que hago ahí, hace años que esa casa esta abandonada; desde la muerte de mi papá.

 

De repente, en mi sueño; Louis sale de la casa, camina lentamente al jardín. Toma la pelota que cae a sus pies, sonríe y la lanza al pequeño que feliz corre para alcanzarla. Tengo una sensación de calidez en mi pecho, Louis me mira fijamente a los ojos; me sonríe.

 

Despierto, despacio abro un poco mis ojos; a pesar de que es de noche veo la habitación donde estoy y me siento rara, por un momento no me explico donde estoy; después recuerdo que mi cama no es tan cómoda por que estoy en el hospital. Suspiro, suelto un bostezo; doy la media vuelta en la cama.

 

A pesar de la oscuridad de la habitación, me doy cuenta de que el sofá está ocupado; me esfuerzo para ver mejor. Louis está dormido, completamente chueco y mal acomodado pero está profundamente dormido; puedo escucharlo respirar tranquilamente.

 

No sé si es realidad ó estoy alucinando su presencia, estoy demasiado adormilada para darme cuenta. Bostezo de nuevo, siento mis ojos cerrarse poco a poco; parece que no tendré problemas para dormir esta noche, espero mañana ya estar fuera del hospital.

 

Aunque sé que será un caos, tendré que prepararme mentalmente para la locura que nos espera mañana al salir del hospital.

 

 

 

 

 

 

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