El Contrato

Si un chico de ensueño te propone fingir una relacion... ¿Aceptarias? Es una historia diferente, la historia es bastante interesante y con mucho drama. Personalmente es una de mis historias favoritas, espero les guste; novela completamente original,

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40. Capitulo Treinta y Siete

Capitulo Treinta y Siete

 

 

 

-Listo Kendra, esto era lo ultimo –dice James poniéndose de pie- En alrededor de cuatro ó cinco días hábiles estará llegando tu nueva camioneta a Nueva York –agrega

-Excelente, para ese entonces yo estaré ahí para recibirla –sonrió

-Bueno, supongo que este es el adiós clienta y querida amiga mía –dice sonriente

-No seas melancólico, sabes que a pesar de la distancia te pediré que sigas a cargo de mis asuntos; todo seguirá igual, solo que cambiare mi residencia –contesto

-Lo sé, lo sé…pero no me hago a la idea de que dejaras Londres –sonríe- Pero en fin, que tengas un excelente viaje y nos veremos allá para conocer a tus lindos gemelos –agrega

-Gracias James, nos veremos entonces –sonrió

 

Me pongo de pie con algo de esfuerzo, nos damos un amistoso abrazo de despedida; lo acompaño a la puerta. Vaya, hace unos días le pedí su ayuda a mi abogado para vender mi auto a la agencia y que lo tomaran a cuenta para comprarme una mini-van por la comodidad de mis hijos; tuve que pagar una suma considerable de euros por una diferencia en el costo, pero valió la pena.

 

Hoy vino para que le firmara unos documentos finales, de la agencia enviaran la camioneta a Nueva York; llegara justo a la entrada de mi nueva casa que al parecer ya quedo lista desde hace un par de días. Mi mamá ya se mudo para allá esta semana; dice que todo está hermoso, me emociona pensar que dentro de poco mi vida será increíblemente diferente.

 

Despacio camino hacia las escaleras, minutos eternos después por fin llego al segundo piso; cierro la puerta de mi habitación y suspiro, esas escaleras últimamente son como correr un maratón para mí.

 

La verdad es que mi vientre es increíblemente enorme, mis gemelos se han convertido en un peso bastante considerable para mi columna y mis piernas; lo que provoca que mis actividades cotidianas se hagan más pesadas de lo normal.

 

Eh de contarles que ya llevo siete semanas fuera del hospital, hace días fui a mi consulta de los ocho meses. Todo marcha perfectamente, mis gemelos están increíblemente formados de pies a cabeza; aunque sigo sin saber que sexo serán y muero de ansiedad.

 

Si tienen curiosidad de saber sobre Zayn, les contare que sigue visitándome; viene cada vez que puede, pero todos los dais hablamos por teléfono y nos mandamos textos. Tenemos una amistad increíble, de hecho ayer vino a visitarme junto con su novia Jacky; es una chica super linda y relajada, no es del ámbito de la farándula. Así que por lo mismo no está acostumbrada a los fotógrafos ni nada de eso, pero ya ira entrando en confianza la pobre.

 

Parece que llevan un poco más de dos meses juntos, solo que habían mantenido su relación en un perfil reservado hasta que eventualmente se enteraron los medios. La verdad es que me alegra que Zayn tenga una relación, es un chico más que perfecto y maravilloso; espero que su relación con Jacky funcione muy bien ó esa chica se las verá conmigo.

 

Pero a pesar de su novia, Zayn dijo que cumpliría su promesa de estar siempre al pendiente mío y de mis hijos. De hecho hemos hablado de que él sea el padrino de mis hijos, creo que sería algo muy lindo eh importante.

 

En cuanto a Louis y yo...bueno, todo está en el mismo plano. Vivimos bajo el mismo techo pero cada quien tiene su vida independiente de la del otro. El se encierra en su cuarto, yo me quedo en el mío. Por supuesto que no vivimos en una mansión y por lo mismo nos vemos en la cocina, cuando uno sale de la habitación y el otro sube las escaleras ó por lo que sea, pero nos ignoramos mutuamente.

 

La verdad es que fingir que el otro no existe ah sido lo más sano, no me siento tan estresada y parece que por fin ah dejado de importarme la vida de Louis y lo que pudo haber sido de nosotros. En cuanto al falso compromiso, use el anillo el día que me dieron de alta en el hospital; el día que fui a consulta y el resto de los días ah estado guardado en su cajita dentro del cajón de la mesita de noche junto a mi cama.

 

Pongo algo de cinta en la caja que eh llenado de mi ropa, resoplo; llevo casi dos semanas empacando y no puedo terminar. Bueno, lo estoy haciendo sola; por supuesto que no le voy a pedir ayuda a Louis ni a nadie. Dentro de cuatro semanas estaré cumpliendo los nueve meses, lo que quiere decir que en cualquier momento puedo dar a luz.

 

Hable con mi ginecóloga en mi última cita, le comente que mi parto seria en Nueva York por motivos personales; ella me aconsejo viajar antes de las treinta y dos semanas de embarazo para llegar allá sin problema alguno y consultar al médico que atendería mi parto para que llevara el control de mi embarazo las últimas semanas.

 

También me recomendó evitar el estrés en esta última etapa del embarazo, ya que es posible que un momento de alteración pudiera romper mi fuente y adelantar el parto. Honestamente me parece increíble y muy irreal que en cuestión de semanas conoceré a mis hijos, aun recuerdo que cuando me entere no estaba segura de nada y hoy ya tome muchas decisiones importantes gracias a ellos y por ellos.

 

Mi mamá tomo un vuelo esta mañana, llegara por la noche aquí y se quedara en un hotel; puesto que insistió en que no debería de viajar sola a Nueva York así que mañana por la tarde tomare un vuelo a Nueva York con ella y toda mi mudanza, bueno…mi guardarropa y todas mis cosas personales. Ya está reservado el jet privado que me llevara junto con todas mis cajas, eh dejado una maleta pequeña lista con la ropa y cosas personales que usare mañana antes de irme y será todo; llegando la tarde me despediré de Londres con la esperanza de olvidar…muchas cosas.

 

Siento un leve dolor en el estomago, los gemelos ya son considerablemente grandes aunque pequeños porque no tienen mucho espacio en mi vientre; pero de cualquier forma aprietan todo dentro de mí, últimamente no se cansan de jugar con mi estomago.

 

Me quito mis pantalones de la pijama, la verdad es que tengo algo de calor aparte de que el elástico de la prenda me está molestando un poco desde la mañana; mi vientre esta considerablemente duro desde muy temprano. Abro la puerta, me fijo que Louis no esté cerca; no quiero que me vea en pantaletas y con una blusa que ya me queda bastante pequeña.

 

Cruzo el pasillo para llegar al baño, es como un alivio; estos pequeños de verdad no se cansan de jugar con mis órganos internos. Estoy por levantarme pero siento un calambre en mi espalda baja, dios…suspiro; despacio me pongo de pie. Camino hacia el lavabo para enjuagar mis manos, me veo en el espejo; a pesar de que eh subido varios kilos, lo único que ah cambiado en mi cuerpo es mi vientre. Mis piernas siguen igual, mis brazos también; mis rostro no cambio, incluso aun tengo mi cintura. Si acaso mi cadera se ve algo más ancha, pero la doctora me explico que es algo normal; que el cuerpo se adapta.

 

Salgo del baño, cierro la puerta; estoy por entrar a mi habitación y veo la puerta abierta, creo que yo la deje así. Entro a mi cuarto, lo primero que veo es a Louis de espaldas; está mirando mis cajas.

 

Oh si…está el detalle de que a pesar de que me voy mañana, no eh hablado con él. Admitiré que me da miedo su reacción, aunque no hay nada que pueda hacer al respecto; mi decisión está tomada y aunque el contrato no ah terminado, la verdad es que ya me tiene sin cuidado lo que haga. Bueno…parece que tendré que decirle ya, será ahora ó nunca.

 

-¿Todo esto qué es? –dice al notar mi presencia, conserva su posición

-Son cajas de cartón….-la respuesta sale de mis labios sin ser procesada por mi cerebro

-Gracias por la explicación de diccionario –da la media vuelta- Me refiero a que tienen esas cajas ¿Para qué son? –agrega- ¿Qué estás haciendo Kendra? –dice serio

-Fui al baño –contesto con tal de evitar la respuesta que debo pronunciar

-¿Dónde está tu ropa? –parece molesto- Llevo varios minutos aquí y pude revisar tu closet, no hay nada; los cajones de tu tocador están vacios –agrega- ¿Qué carajos estas planeando? –su pecho sube y baja aceleradamente esperando mi respuesta

-¿Por qué estabas esculcando mis cosas? –respondo, finjo estar ofendida mientras pienso en cómo darle la noticia

-Deja de responderme con preguntas –dice enojado

-No tienes porque haber entrado a mi habitación en primer lugar –contesto

-¡Maldita sea! –pega con su puño a una de las cajas- Deja de hacerte la estúpida –el volumen de su voz se eleva- Contéstame de una buena vez que estás haciendo ó te juro que sacare todas estas cajas a la basura y no me importa –sus mejillas se tornan rojas de coraje

-Estaba empacando, pero ya termine –digo tratando de ocultar mis nervios

-¿Para qué? –pregunta molesto

-Me voy a Nueva York mañana –contesto fingiendo tranquilidad

-Oh…disculpa –sonríe sarcásticamente- ¿Cuándo me pediste permiso? –agrega levantando una ceja

-No tendría por qué haberte pedido permiso –respondo- Yo soy responsable de mis propios actos y  puedo tomar decisiones por mi misma –agrego sonando lo más segura que puedo

-Eso jamás Kendra –contesta mirandome fijamente a los ojos- No te vas a ir de Londres, ni mañana ni jamás –agrega- ¿Oíste? –su voz es intimidante

-Lo siento, pero…-trago saliva- No me importa tu opinión –agrego- Llevo mucho tiempo pensando que lo nuestro podía funcionar eventualmente pero no ah sucedido y ya estoy cansada –suspiro- Mañana me iré de aquí, espero que los kilómetros de distancia me ayuden a olvidarte –concluyo sinceramente, los gemelos se mueven

-Tienes que estar aquí, te faltan tres meses y medio del contrato aun –responde serio- No hay forma de que te vayas –agrega

-No me importa el contrato en lo mas mínimo, tu y Simon pueden decir las mentiras que quieran de mi y hacer lo que quieran con mi carrera de modelo –contesto- Ya no me importa Louis, no me importa nada más que mis hijos que están por nacer –agrego- Y lo mejor para ellos es estar alejados de tantas mentiras y tu frialdad así que mañana mismo te prometo que no me veras de nuevo en tu vida –concluyo muy decidida, doy la media vuelta; me toma del brazo

-No…-dice serio

-Suéltame –le digo sin voltear a verlo

-No vas a ningún lado –comenta, aprieta mi brazo

-Me estas lastimando Louis, suéltame –digo con lagrimas amenazando con escapar

-Te dije que no –jala mi brazo para darme la media vuelta- Te quedas aquí –me mira fijamente a los ojos

-Louis…-susurro- Me estás haciendo daño –agrego, dejo caer mis parpados; se escapan mis lagrimas

-No me importa Kendra –contesta- ¡Mírame! –grita, obedezco- No vas a poner un pie afuera de este departamento, así tenga que cambiar las cerraduras y ponerle mil candados no saldrás de aquí –su mirada me da miedo, su tono de voz es contundente- Eres mía Kendra, totalmente mía y eso nunca va a cambiar - poso mi mano libre sobre mi vientre, siento un repentino dolor

-Suéltame, por favor –digo evitando retorcerme del dolor

-Te dije que no –grita- Ahora mismo vas conmigo, te voy a encerrar en mi cuarto y no saldrás de ahí –su respiración esta horriblemente acelerada

-Louis por favor –digo sin ocultar mi desesperación

-Cállate, no te quiero escuchar –dice jalando mi brazo obligándome a caminar- Te quedaras conmigo, te vigilare y tendrás que acostumbrarte a estar conmigo –agrega mientras salimos de mi cuarto

-¡Louis! –le grito al sentir algo extraño, me detengo en seco y voltea a verme

-¡No me grites! –dice furioso

-Creo que rompí al fuente –lo miro espantada

-¿Qué? –dice mirandome fijamente a los ojos, su semblante cambia en automático

-Es en serio…-agacho la mirada hacia el suelo, hay un charco inmenso de liquido bajo mis pies- Oh dios…aun no es tiempo –digo asustada, el suelta mi brazo

-No pasa nada…tranquila –tartamudea- Espera aquí, iré a por mis llaves y lo necesario; vamos al hospital y todo estará bien –dice tratando de reconfortarme, su voz y su actitud han cambiado drásticamente

 

Me limito a contestar asintiendo con la cabeza, tengo medio; no lo niego, aun no es tiempo. Esta vez no son simples contracciones que se adelantaron, se rompió mi fuente.

 

Suspiro, mis lágrimas salen involuntariamente; siento una contracción, se que lo es por la vez anterior que las había sentido. Pero esta es muy fuerte, se tensa mi vientre y no pudo evitar soltar un pequeño grito de dolor. Tomo asiento en el sofá más cerca, poso ambas manos sobre mi vientre, aprieto mis dientes y cierro los ojos; duele demasiado.

 

Escucho a Louis salir de la habitación, se pone de pie frente a mi; no dice nada. Me da la mano para ayudarme a ponerme de pie.

 

-Necesito entrar a mi cuarto –digo con evidente dolor en mi voz

-No hay tiempo –contesta, está asustado

-Pero necesito unos pantalones, zapatos; chamarra y mi bolso y…-guardo silencio, una contracción me deja sin aliento

-Al carajo –suena serio

 

Antes de que pase la contracción, Louis me rodea con sus brazos y me carga. No entiendo cómo es posible, pero lo hace. En cuestión de minutos estamos en el elevador, yo tengo ambas manos sobre mi vientre; acaricio a mis gemelos, no puedo explicarles el miedo que siento en este momento.

 

Louis abre la puerta del copiloto de su auto, despacio y con cuidado me acomoda en el asiento; logro susurrar que me ayude a reclinar el asiento hacia atrás, lo hace. Se quita su chamarra, la pone sobre mis piernas; cierra la puerta. Lo pierdo de vista unos segundos, toma su lugar como piloto; enciende el motor y estamos en marcha.

 

Para salir del estacionamiento empieza a silbar el claxon desesperadamente, el vigilante abre la reja del garaje; lamentablemente el ruido de la bocina llama la atención de los fotógrafos que día y noche están esperando afuera del edificio.

 

Cierro los ojos, a través de mis parpados puedo darme cuenta de los flashes de las cámaras; los periodistas dicen mil cosas que no se logran distinguir bien. Louis acelera, tengo otra contracción y muerdo mi labio inferior; trato de respirar tranquilamente, lagrimas brotan de mis ojos por el dolor.

 

Escucho a Louis hablando, volteo a verlo; por lo que dice parece que llamo a la doctora ó al hospital. Lo observo atentamente, está preocupado ó al menos eso aparenta. Siento una contracción mas, son calambres terribles; Louis toma mi mano, entrelaza sus dedos con los míos.

 

-Ya casi llegamos, aguanta…-dice mirandome de reojo, curva una tenue sonrisa con sus labios

 

Le respondo asintiendo levemente con la cabeza, la verdad es que no quiero ni puedo hablar; jamás había sentido tanto dolor en mi vida. Otra contracción…aprieto su mano de Louis. Para mi mala suerte el día de hoy hay trafico ó más bien, a mí se me está haciendo eterno el viaje.

 

-Bajare a avisar que ya hemos llegando –dice estacionando el auto cerca de la entrada de emergencias- La doctora dijo que nos estarían esperando, no tardo -agrega

 

Me limito a asentir con la cabeza, el baja del auto; lo veo correr para entrar al hospital.

 

-Por favor esperen pequeños…-digo acariciando mi vientre- Ya quiero conocerlos, pero aun no es tiempo –agrego- Hagan el esfuerzo de esperar, solo unas semanas mas –ellos se mueven, no sé si tomar su respuesta como un si ó un rotundo y definitivo no

 

Veo a Louis corriendo hacia el auto, detrás de el vienen dos enfermeros empujando una camilla; al igual que una enfermera los acompaña. Abro la puerta del carro, Louis está nervioso; me toma en sus brazos para ayudarme a bajar, me carga para que no toque el piso descalza.

 

Le ayudan los enfermeros a acomodarme en la camilla, Louis tapa mis piernas con su chamarra; el detalle que ando a medio vestir es un poco irrelevante en el momento.

 

La camilla se pone en movimiento, en cuestión de segundos estamos dentro de la sala de emergencias; en el área de urgencias de ginecología que viviste hace unas semanas.

 

-¿Signos vitales?  -escucho la voz de la doctora Jackman a lo lejos, viene caminando hacia mi

-En eso estamos doctora –responde la enfermera

-Los quiero ahorita –contesta ella rotundamente- ¿Qué paso Kendra? –me pregunta

-Parece que rompí la fuente –comento

-¿Contracciones? –pregunta, toca mi vientre

-Sí, algunas –contesto

-¿Fuertes? –insiste, asiento con la cabeza- ¿Qué tan seguidas? -pregunta

-No lo sé…-digo dudosa

-En casa las primeras fueron muy seguidas –escucho a Louis contestar- Pero solo tuvo unas cuatro de camino acá, hicimos alrededor de sesenta minutos por el trafico –agrega sin pausa- Supongo que tuvieron una diferencia de quince minutos cada una –suena convencido

-¿Signos? –pregunta la doctora a la enfermera

-Estables, ella y los bebes suenan bien –responde la chica mientras revisa las maquinas a las que me ah conectado

-Checare tu cerviz, quiero ver si has dilatado –dice la doctora poniéndose frente a mis pies- Si mientras te reviso te da una contracción avísame para detener el examen ¿Ok? –agrega, asiento con la cabeza

 

Acomoda mis piernas de tal forma que flexiono mis rodillas, se pone sus guantes; siento algo extraño y un muy incomodo dolor, aprieto la sabana de la camilla con mi mano y cierro los ojos.

 

-Estas de unos tres ó cuatro centímetros –comenta- Es algo bastante rápido…-agrega

-¿Y eso es malo? –pregunta Louis

-No es malo en sí –responde ella- Pero es avance considerable, lo que significa que los gemelos y el cuerpo de Kendra están trabajando bien y juntos para acelerar el proceso –agrega

-Todavía me falta para llegar al termino doctora –comento

-Lo sé Kendra, pero tu cuerpo definitivamente ya no aguanta más y los gemelos están cooperando para que todo termine antes –dice mirandome- Te hare un ultrasonido para ver cuánto liquido le queda a los gemelos y en qué posición están, dependiendo de las circunstancias tal vez y podamos hacer una cesárea de emergencia para no arriesgar la vida de nadie –comenta

-No quiero cesárea –contesto- Si mis hijos tienen que nacer hoy será naturalmente –agrego

-Ya habíamos hablado de eso –dice la doctora

-Y yo dije que quería un parto natural –respondo

 

Antes de que alguien más diga algo, siento otra contracción; literalmente me retuerzo en la camilla de dolor, la maquina a la que me han conectado emite unos sonidos como de alerta avisando lo que estoy sintiendo.

 

-Te llevaremos a piso, organizare todo para tu comodidad –comenta la doctora- Pero antes que nada debes de relajarte Kendra, no podrás tener un parto natural si estas así de alterada y nerviosa –agrega- ¿Puedo confiar que te dejare sola unos minutos y vas a relajarte un poco? –pregunta

-Sí, lo hare –suspiro, aparento tranquilidad aunque por dentro quiero gritar

-Excelente –sonríe ella- Me llevare a tu pareja para arreglar algo de papeleo importante y necesario –dice refiriéndose a Louis- Los enfermeros te llevaran a piso y se encargaran de cuidarte hasta que el padre de tus hijos regrese contigo –comenta- Una vez estando en la habitación veremos que sigue ¿Okey? –pregunta tranquilamente, asiento con la cabeza

- Bueno, vamos de una vez para no retrasar más esto –le dice a Louis, el asiente con la cabeza

 

Antes de salir de la habitación, el se detiene junto a mi; me mira a los ojos, agacha su rostro hacia el mío. Lo veo apretar sus labios, no hace ni dice nada; se incorpora y camina detrás de la doctora.

 

Me quedo rodeada de enfermeros, la mujer trata de hacerme plática para distraerme un poco; me recuerda que debo de guardar la calma, asiento con la cabeza y finjo una sonrisa.

 

Aunque la verdad es que me siento al borde de un colapso, todo se salió de control; ahora mi mente empieza a funcionar y no sé que pasara con mis planes. Admito que Louis se está portando como un caballero, pero lo conozco tan bien que estoy segura de que en el momento en que nos quedemos solos; me tratara indiferentemente.

 

Tengo que hablar con mi mamá, debo de avisarle que estoy en el hospital y que al parecer en cualquier momento daré a luz. También quiero hablar con Zayn, el es alguien importante para mí y sin duda alguna quiero que esté presente en el nacimiento de mis hijos si es que sucederá aquí en Londres.

 

Respiro hondo, oh rayos…estas contracciones sí que duelen; pero no logran distraerme de mis pensamientos a futuro. Tengo que hablar con la doctora, necesito saber cuánto tiempo mis hijos tendrán que estar en Londres antes de poder llevármelos a Nueva York donde residirán permanentemente.

 

Me paseo por un pasillo del hospital después de haber salido del elevador, los enfermeros empujan suavemente la camilla mientras que al parecer nos dirigimos a la que será mi habitación. Es un cuarto mucho mas grande en comparación con el que estuve internada hace unas semanas, tiene un sofá de piel para tres personas pegado a la pared y otro de una sola junto a la cama donde me ayudan a acostarme.

 

Parece habitación de hotel, bastante cómoda y algo lujosa. La enfermera coloca un brazalete alrededor de mi muñeca derecha, en el están todos mis datos personales; lo que indica que Louis ah terminado con el papeleo que estaba haciendo.

 

La enfermera me explica que por el momento me dejaran descansar, no estaré conectada a ningún aparato ni tendré un tipo especifico de monitoreo; al parecer en este punto del embarazo solo queda esperar. Finjo una sonrisa, la enfermera se quedara conmigo mientras llega alguien a hacerme compañía.

 

Se ofrece a ayudarme a ponerme de pie para cambiarme, me pongo una bata que tiene abertura en el vientre y en la espalda; ya la eh usado anteriormente. Ella me recomienda caminar un poco a pesar de mis dolores, parece que el estar en movimiento ayuda a acelerar el paso de las contracciones y la dilatación. Sigo su consejo, camino en la habitación de un lado al otro dando pasos pequeños; pero le pido que por favor cierre las cortinas, no quiero ver hacia afuera, me hace sentir que me observan.

 

-Parece que alguien se ah relajado –escucho al voz de la doctora, doy la media vuelta para verla; ni siquiera note cuando se abrió la puerta

-¿Cómo estás? –dice Louis pasando frente a la doctora para llegar conmigo

-Bien…-susurro, tengo ambas manos en mi cadera

-Nos dimos prisa porque el futuro padre está ansioso y asustado –comenta la doctora- No aguantaría un minuto más sin saber cómo estabas –agrega, sonríe

-No deberías de estar caminando –me dice Louis, se queda de pie junto a mí

-No, está bien de hecho –comenta la enfermera- Yo se lo recomendé –agrega

-Está bien que camine un poco para ayudar a que el cuello uterino abra más rápido si es que Kendra insiste en un parto natural –comenta la doctora

 

Me da una lista más de recomendaciones, pero de todo lo que me dijo; lo más relevante es que podría sostener a mis hijos en mis brazos esta noche.

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