El Contrato

Si un chico de ensueño te propone fingir una relacion... ¿Aceptarias? Es una historia diferente, la historia es bastante interesante y con mucho drama. Personalmente es una de mis historias favoritas, espero les guste; novela completamente original,

56Me gustan
87Comentarios
27799Vistas
AA

10. Capitulo Ocho

Capitulo Ocho

 

 

Desperté gracias a que me dio comezón en un brazo, abrí los ojos y al parecer un mosquito; ó más bien…varios mosquitos se habían alimentado con mi sangre. Compraría un ungüento para los piquetes más tarde, bostece…había dormido bien realmente, aunque me dolía la espalda aun; haría una cita en el spa para un buen masaje.

 

Me estire, mire a mi derecha y Louis no estaba en la cama; seguramente estaba en el living o algo. Mire el reloj de la habitación que estaba justamente colgado en la pared frente a la cama, marcaba las doce de la mañana con nueve minutos. Con toda la flojera del mundo salí de la cama, camine al baño y cerré la puerta con seguro; solo en caso de que Louis fuera a entrar.

 

La ducha fue relajante, aunque aun necesitaría ese masaje. Salí del baño con la bata del hotel puesta, busque en mi maleta lo que me pondría. Si me iba a dar un masaje, lo mejor sería usar algo fácil de poner y quitar; usaría uno de los vestidos que compre ayer, el strapples de color durazno totalmente liso y largo con unas sandalias blancas sin tacón. Regrese a baño y peine mi cabellera en una coleta alta, me aplique solamente muy poco polvo en el rostro para no tener brillo. Estaba lista, mas tarde cuando tenga que salir; usare gafas oscuras y escogeré el bolso que usare.

 

Abrí la puerta de la habitación, Louis no estaba en el living; tampoco se veía estar por la cocina ni la terraza. Lo que si se veía y llamo mucho mi atención, era lo que parecía ser un bufete sobre la mesa del comedor. Camine con una sonrisa en el rostro y un hueco en el estomago hacia el comedor, había una linda variedad de comida sobre la mesa; fruta, jugo que parecía fresco, ensalada, leche, cereal, café, hot-cakes y diferentes tipos de jaleas.

 

 Olía delicioso, se veía delicioso y seguramente sabia mejor de lo que parecía; tome asiento y un papel blanco, más bien una servilleta  con letras negras fue lo que resalto más que nada frente a mí.

 

“Los chicos desayunaron conmigo y sobro algo de comida, puedes desayunar de estas sobras. Si ya están frías las cosas, sabrás usar el horno de microondas para calentar lo que necesites. Ayer te sentías mal y en caso de que hoy te pase lo mismo, lo mejor será que no salgas para no tener que estarte cuidando; tienes tu día libre”

 

Genial…me dejaron las sobras, no importa. Tendré mi día libre para hacer lo que quiera, tal vez decida flojear todo el día para así estar bien descansada mañana que viajo a Londres y son muchas horas de vuelo. Disfrute mucho mi desayuno, comí de todo un poco; incluyendo los hot-cakes con los diferentes tipos de jaleas.

 

Terminaba de desayunar cuando tocaron el timbre de la habitación, me levante de mi asiento y camine hacia la puerta. Era la mucama, al parecer era la hora de la limpieza. La deje entrar, comenzó por acomodar todo lo que había sobrado de comida en un carrito de room service. Mientras la mucama empezaba con su trabajo, yo regrese al cuarto; me senté en la orilla de la cama y tome el teléfono de la habitación junto con el directorio del hotel. Marque el 082, el número del Spa; por suerte tenían libre estas horas. Hice una cita para las 2 de la tarde con el servicio completo, colgué el teléfono y  camine al baño para lavarme los dientes.

 

Puse un poco de pasta dental en el cepillo, metí el cepillo a mi boca; en el momento en que sentí la textura de la pasta de dientes, sentí asco. Todo el desayuno se revolvió en mi estomago amenazando con salir, deje el cepillo sobre el lavabo, corrí a la taza lo más rápido que pude, me puse de rodillas en el suelo y vomite.

 

Recupere el ritmo normal de mi respiración y mi corazón empezó a latir a su ritmo, mi estomago se normalizo; jale la cadena del baño  y cerré la tapa. Regrese al lavabo, me mire en el espejo y me veía pálida; suspire. Intente lavarme la boca de nuevo, intento fallido; me tarde mas en poner el cepillo en mi boca que en lo que ya estaba vomitando de nuevo.

 

Opte por solo usar el enjuague bucal, mucho…MUCHO enjuague bucal; con suerte más tarde pueda lavar mis dientes. Salí del baño, tome mi bolso blanco y guarde mi móvil junto con mi cartera y mis gafas oscuras; genial…no tengo llave de la habitación, tendré que pedir una en la recepción.

 

Salí de la habitación, la mucama estaba aun limpiando; apenas iba empezando por la cocina y el comedor. Espere el elevador unos segundos, el camino al primer piso se me hizo algo eterno; lo único que pasaba por mi cabeza era que tenía que comprar la bendita prueba. No sería tan difícil, Louis estará haciendo su trabajo hoy; seguramente llegara noche, saliendo del Spa puedo buscar una farmacia cerca para ir de compras y aprovechar que Louis no esté para salir de dudas.

 

Suspire mientras daba mis datos en el lobby del Spa, me dieron la llave de un locker; ahí guarde todas mis pertenencias. Gracias a que era masaje, solo debía de usar una bata de baño y sandalias, cero ropa. Una de las asistentes del lugar me llevo a la que sería mi sala privada, ahí me darían mi masaje, mi manicure, pedicure y las miles de mascarillas exfoliantes y relajadoras para mi cutis. Hoy sería un día para consentirme, digo…me lo merezco con todo el estrés que manejo y encima esto del…esto de la duda y tener que comprar una prueba.

 

Pero no…estas horas de Spa son para relajarme, olvidarme de TODO. Del trabajo, de Louis, de la prueba, de TODO. Pondría mi mente en blanco, disfrutaría de que hoy me consentiría.

 

Primero le dieron atención a mis pies dos chicas, me decidí por un pedicure natural; mis uñas con un brillo transparente. Después fueron mis manos, igual las dejaron naturalmente lindas; lo siguiente en recibir atención fue mi rostro con una mascarilla exfoliante, después una limpiadora, relajante y otras cuatro mascarillas mas con nombres exóticos que son típicas de Brasil, realmente me estaban tratando de lo mejor; me ofrecieron agua con extracto de pepino pero al olerla…no, cero agua para mí.

 

Al final mi masaje, me quite la bata y la me acomode sobre la cama de masajes; acomodando mi rostro en el orificio. Dios…lo mejor del mundo, no recordaba cuando fue la última vez que me tome un tiempo para mí misma. Caray, tendré que retomar este tipo de horas en mi rutina diaria.

 

Después me di la vuelta para quedar boca arriba, así masajearían mi hombros ,mis brazos y mis piernas del lado faltante. Podría decirse que era un servicio completo, estaba totalmente relajada; mi mente totalmente en blanco.

 

Lentamente me incorpore en la cama, me senté y la masajista me paso mi bata.

 

-Gracias –dije tomando mi bata

-Por nada –dijo mientras acomodaba sus aceites- ¿Cuánto tienes? –pregunto

-Disculpe… ¿Cuánto tengo de que? –dije confundida mientras metía mis brazos en la bata

-Oh lo quieres mantener en secreto –dijo dándome su mano para ayudarme a bajar de la cama- A los demás podrás ocultárselo, pero no a una profesional querida

-Creo que no estoy siguiendo la plática –dije mientras amarraba el lazo de la bata

-Estas embarazada cariño -comento, no pude evitar abrir los ojos en sorpresa- Llevo años como masajista, y  mas como mujer; se cuando una mujer tiene caderas de embarazo, el cuerpo es totalmente diferente desde las primeras etapas ¿Cuánto tienes? –pregunto amablemente

-No…yo…no se –tartamudee poniéndome las sandalias de baño

-Pues felicidades nena –sonrió- No te preocupes, no le diré a nadie ni venderé exclusivas a la prensa –comento

-¿Gracias? –dije confundida

 

Salí de la sala privada, regrese a donde estaban los lockers ya que habían unas regaderas; entre unos minutos al vapor y después tome una ducha. Termine de cambiarme, pague por los servicios; salí del Spa y camine por el pasillo hasta el elevador. Baje al lobby, tenía que ir a la farmacia; preguntaría por una cerca a una de las recepcionistas.

 

Salí del elevador, al parecer habían fotógrafos en la entrada; seguramente esperando a que regresaran los chicos. Camine al lobby, rumbo a la recepción y un flash se disparo reflejándose por los cristales de la entrada, ok…ya había sido vista, no sería tan fácil ir a la farmacia.

 

-Buenas tardes señorita –dijo amablemente la recepcionista- ¿En qué le puedo ayudar?

-Buenas tardes, venia por una copia de la llave de mi habitación por favor –sonreí

-Por supuesto ¿Cuál es su habitación? –pregunto tecleando en su computadora

-La 1008 –conteste

-Su nombre completo por favor –dijo amablemente

-Kendra Stone Izzo –conteste

-¿A nombre de quien está la habitación? –pregunto sonriente

-Louis Tomlinson –conteste

-Un segundo por favor –dijo sonriente

-Gracias –conteste amablemente

 

Hizo un par de cosas, mientras los flashes seguían filtrándose por los grandes ventanales.

 

-Aquí esta su llave señorita Kendra –dijo sonriente

-Gracias –tome la llave

-Es un placer ¿Algo más en que pudiera ayudarle? –pregunto muy servicialmente

-Si… ¿Alguna farmacia que este cerca? –pregunte  

-Exactamente a dos cuadras hay una bastante grande –contesto sonriendo- Saliendo del hotel a la derecha, cruza dos calles y ahí se ve en una esquina; es inconfundible, puede ir a pie o ¿Desea que le pida un taxi señorita? –pregunto amablemente

-No muchas gracias –conteste

-Bueno ¿Algo más en que pueda ayudarle? –concluyo

-Seria todo, muchas gracias –conteste

-Un placer, lo que se le ofrezca estamos para servirle –dijo amablemente

 

Sonreí, me di la media vuelta y guarde la llave de la habitación en mi bolso. Pensé en salir para ir a la farmacia, pero todos los fotógrafos afuera me hicieron dudar; en especial porque no dejaban de tomar miles de fotos.

 

Sentí mi estomago rugir literalmente, vi la hora en uno de los grandes relojes en el lobby; marcaban las cinco en punto. Había estado tres horas en el Spa, desayune (almorcé) como a la una y algo…parecía lógico que tuviera hambre. Tome el elevador de nuevo y presione el 2 para el restaurante terraza, esta vez no viaje sola; dos chicas subieron conmigo.

 

-Disculpa…-dijo la chica rubia

-¿Si? –conteste

-Eres Kendra Stone ¿Cierto? –pregunto

-Si –sonreí

-Vez te dije Luisa –le dijo a la castaña

-¿Nos podemos tomar una foto rapidísimo? –contesto la que al parecer era Luisa

-Si claro –conteste, me acomode en medio de las dos y una de ellas levanto el brazo con su móvil para tomar la foto

-Muchísimas gracias –dijo la rubia sonriente

-Por nada –conteste

 

Se detuvo el elevador y baje en mi piso, camine a la entrada del restaurante; el host me ofreció una mesa a un lado de la barda para tener una linda vista, acepte. Cruzamos todo el restaurante hasta llegar al final, a la barda; tome asiento y en mis manos el menú del lugar.

 

Ordene un agua mineral, una ensalada cesar y una crema de zanahoria. Mientras regresaba el mesero con mi orden, admiraba la vista. Realmente era un lugar muy bonito, el mar totalmente azul; la arena casi blanca y el cielo totalmente limpio. Seria genial regresar de vacaciones, sola…tal vez cuando termine el contrato este será mi lugar de escape para relajarme unos meses.

 

Termine de comer, después de que pedí un postre; un pastel de chocolate que wow…no quiero pensar en las calorías que acabo de comer, realmente fue mucho chocolate; lo suficiente como para un año. Disfrutaba de mi último trozo de pastel en la boca cuando recordé las compras que tenía que hacer ¿Debería o no de ir por la prueba?

 

Pedí la cuenta, el mesero llego con mi ticket; le entregue mi tarjeta de crédito. Espere unos minutos y regreso con mi baucher, firme y me levante de la mesa; salí del restaurante y tome el elevador. Llegue al lobby, saque mis gafas oscuras de mi bolso y me las puse; camine hacia la entrada del hotel.

 

Los fotógrafos no tardaron en disparar sus flashes, los de seguridad del hotel me abrieron paso para poder dar algunos pasos fuera de la puerta; di los primeros pasos a la derecha. De camino a la farmacia lo único que veía eran los flashes alrededor mío al mismo tiempo que los fotógrafos me decían una que otra cosa, pero como siempre; solo llevaba mi poker face, ni contestaba nada ni sonreía ni nada. Simplemente seguía caminando, la gente que llegaba a pasar a mi lado me miraba; cruce las dos cuadras y vi la gran farmacia en la esquina, tal y como me había dicho la recepcionista.

 

Al llegar a la farmacia, el guardia de seguridad de la entrada no dejo pasar a ni un solo fotógrafo; al menos podría comprar con “privacidad”. Al entrar a la farmacia la gente que estaba dentro me miraba, me sentía observada; no es que me sorprenda; a estas alturas de mi vida es algo normal que la gente se me quede viendo, no me afecta. Pero hoy en especial quisiera ser ignorada, por una sencilla razón…no quiero que se arme un chisme de lo que voy a comprar.

 

Comencé a recorrer los pasillos de la farmacia, realmente era grande. Primero lo primero, la pomada para los piquetes de mosquito y un repelente también. Estaba leyendo los contenidos del repelente y sus instrucciones de uso junto con las advertencias, tengo la costumbre de que leo todo lo que viene en las etiquetas de lo que compro. Cuando termine de leer la etiqueta del repelente y la pomada para los piquetes, camine hacia la caja; llamo mi atención una pasta de dientes.

 

Tal vez podría intentar usar una pasta diferente, un sabor diferente; podría ser el sabor el que me dio asco. Busque entre las pasta una diferente, encontré una de yerbabuena; tal vez funcionara.

 

-Hola…-dijo una adolescente acercándose a mí junto con otra chica y dos muchachos

-Hola –sonreí

-¿Eres Kendra Stone, verdad? –dijo uno de los chicos

-Si soy yo –conteste amablemente

-Genial –contesto el otro chico

-¿Podríamos tomarnos unas fotos contigo? –comento la otra muchacha

-Si claro –conteste

 

Me tome una foto con cada uno, después una con las dos chicas, otra con los dos chicos y una con todos; realmente si fueron varias, pero no me cuesta nada.

 

-Muchas gracias –dijeron los cuatro al mismo tiempo

-No fue nada –conteste

-Eres mucho más guapa en persona –comento un chico

-Gracias –conteste con una sonrisa

 

Me aleje de ese pasillo, camine hacia el mostrador de la farmacia; ahí estaban las pruebas de embarazo. Trague saliva, respire hondo; me sentía como si fuera a hacer algo malo…no lo sé.

 

-Buenas tardes –dije a la farmaceuta

-Buenas tarde ¿En qué puedo ayudarle? –pregunto en un ingles algo distorsionado, su acento portugués estaba muy marcado

-Quisiera…-dude, medite lo que iba a pedir; me sentía observada por todo mundo, los fotógrafos afuera que seguían tomando fotos a través de los cristales, los chicos con los que me había tomado fotos y todos en la farmacia- cien gramos de esas gomitas de gusano y cien de las bolitas de chocolate blanco por favor –dije al ver los dulces a granel

-Claro que si –dijo amablemente la farmaceuta

 

Esperaba mis dulces, que realmente se me antojaron cuando los vi; me distraje de todos mis pensamientos. Pero también estaban las pruebas de embarazo en el mostrador, habían diferentes marcas y tipos y no se; eran demasiadas, me sentía muy abrumada en ese momento. Sé que tengo que comprar la prueba, pero también se que no quiero que me vean comprándola y en este momento hay muchos testigos (por así decirlo) no sería muy inteligente de mi parte pedir la prueba de embarazo y arriesgarme a que todo mundo se entere de que pienso que estoy embarazada; puede salir negativa y mientras tanto ya se habrá armado un escalándolo.

 

-Aquí tiene –dijo al señorita poniendo ambas bolsas de dulces sobre el mostrador- ¿Algo más en que pudiera ayudarle?

-No…es todo –dude un segundo

-Acompáñeme a la caja por favor –dijo amablemente la farmaceuta

 

Le entregue mi pasta de dientes junto con el repelente de mosquitos y la pomada para los piquetes, camine a la caja y después de pagar; camine a la puerta. El camino de regreso al hotel fue básicamente el mismo, rodeada por los flashes mientras intentaba ignorarlos; a excepción que esta vez iba caminando y comiendo de mis bolitas de chocolate. Estaba por llegar al hotel cuando a mi derecha me distrajo lo que parecía ser una entrada a la playa así que opte por ir a la playa a ver la puesta de sol, camine hasta que se termino el pavimento y baje unas escaleras, me quite mis sandalias y mis dedos tocaron la arena; tome mis sandalias en mi mano y camine un poco mas acercándome a la orilla del mar.

 

Los fotógrafos con toda libertad me siguieron, tome asiento en la arena; los fotógrafos mantuvieron una distancia prudente mientras seguían tomando fotos. Me termine mis chocolates y el sol apenas iba a la mitad de su camino, comenzaba a comerme las gomitas de gusano cuando sonó mi móvil; era un mensaje de Sammuel.

 

“Hola Kendra, solo quería avisarte que tu vuelo ya está reservado; es el “1206” sale a las doce del día con una escala en primera clase, el boleto esta a tu nombre solo tienes que recogerlo en ventanilla. Tienes dos sesiones de fotos más en tu agenda para la semana, un evento en el centro de Londres contra el uso de piel de animales, la próxima junta en Nueva York para la línea de ropa es en dos semanas y será por un fin de semana. Te ofrecieron visitar la casa hogar de niños huérfanos por un día, quisiera saber tu opinión sobre eso. Es todo, que tengas un buen viaje mañana; cualquier cosa que necesites ó duda que tengas avísame, que tengas buen día.”

 

Conteste;

 

“Hola Sammuel, gracias; me parece bien lo de la agenda de la semana, lo del viaje a Nueva York está bien y acerca del hospital de niños, por supuesto que sí; asegúrate de preguntar si hace falta algo en la casa hogar con lo que pudiera contribuir para ayudar y cuando llegue a Londres platicamos sobre los detalles. Gracias, que tengas buen día”

 

Respondió;

 

“Perfecto, me hare cargo de confirmar tu visita para el sábado 12 y preguntar si se necesita algo, tal vez conseguir patrocinadores; yo me encargo y cuando llegues platicamos de lo necesario”

 

Guarde mi móvil, el sol estaba llegando a su ocaso; era una vista preciosa realmente. Aunque si acaso los fotógrafos lo arruinaban un poco, pero el viento soplando en mi rostro y la arena bajo mis pies al mismo tiempo que el romper de las olas era una melodía para mis oídos hacían un momento perfecto, precioso.

 

Me quede un par de minutos más en la playa, hasta que sentí los mosquitos volar a mi alrededor; aparte de que al parecer ya era hora de cenar de acuerdo con mi estomago. Me puse mis sandalias y Salí de la playa, camine al hotel y los de seguridad al ver que me acercaba me ayudaron a quitarme a los fotógrafos de encima y poder entrar bien al hotel; cruce el lobby para subir al elevador.

 

Suspire estando en el elevador, había sido una tarde relajante y al mismo tiempo estresante. Relajante por mis horas en el Spa y esos valiosos minutos en la playa con la preciosa vista de la puesta de sol, pero estresante con los fotógrafos y la prueba de embarazo que no compre; realmente mi cabeza esta como un circo de ideas en este momento.

 

Llegue a la habitación, use la llave que me dieron en recepción y entre. Olía riquísimo, a limpio con un aroma a lavanda. Camine al cuarto, pediría servicio al cuarto para cenar; tenía que acomodar el poco desastre que tenia de equipaje y hacer que mis compras entraran en mi maleta. Aparte de que ya no quería salir, a pesar de que no use tacones y relativamente camine poco, me duelen los pies.

 

Estaba por llamar a room service para pedir mi cena cuando sonó mi móvil, lo saque de mi bolso y era Louis; suspire

 

{Llamada}

 

#Alo –conteste-

L: Vamos a salir a cenar–dijo en tono de orden- Vamos a ir caminando; el restaurante esta cerca. La presentación acaba a las nueve, llegare al hotel como a eso de las diez; así que arréglate formal

#Okey –respondí y colgó-

 

{Fin Llamada}

 

 Por el ruido me di cuenta de que estaba en backstage, seguramente a mitad del concierto. Mire el reloj de la habitación, eran las ocho y media. Yo ya tenía hambre…tal vez comí a eso de las cinco, Salí del restaurante como a las seis, camine a la farmacia, comí dulces y Salí de la playa como a las ocho…ok eh comido creo toda la tarde.

 

Suspire, aun falta un poco para que llegue Louis; podría acomodar mi equipaje para matar el tiempo. Pero tengo flojera, puedo dormirme de aquí a eso de las nueve y media para tomar una ducha y después arreglarme para cuando llegue Louis esta lista Ó…podría aprovechar que tengo la habitación para mi sola y usar el jacuzzi del baño, algo de privacidad para tomar un baño con burbujas.

 

Me decidí por la segunda opción, use algunas sales y esencias para la tina; el agua estaba tibia y con la espuma cubriendo mi cuerpo completamente. Disfrutaba de mi baño burbujeante con la cabeza recargada hacia atrás en el límite de la tina, con los ojos cerrados; estaba segura de que mis dedos ya estaban arrugaditos por estar tanto tiempo en el agua.

 

-Si cuando te dé el día libre me vas a recibir así, lo hare más seguido –escuche la voz de Louis, abrí los ojos y lo vi recargado en el marco de la puerta- Adivinaste que pensaba tomar un baño burbujeante –comento quitándose su camisa- La reservación es a las diez y media pero tal vez podremos llegar un poco tarde –dijo quitándose sus tenis

-No te preocupes –estire mi mano y tome la toalla que había dejado a un lado de la tina- Yo ya termine, el baño es todo tuyo –dije levantándome de la tina, intentando que no me viera desnuda; rápidamente me envolví con la toalla

-No tienes por qué irte –comento desabrochando su cinturón- La tina es lo suficientemente grande para los dos –sonrió

-No realmente –dije saliendo de la tina

-Entonces usaremos la ducha –desabrocho sus pantalones- Te ayudo a enjuagarte el jabón que tienes aun –comento tomándome del brazo cuando me cruce a su lado

-Puedo usar el otro baño –dije zafándome de su agarre- Gracias –dije saliendo del baño

 

En ese momento agradecí que tenía el jabón de la tina y mi brazo estaba resbaladizo, me facilito la hazaña de zafarme de su agarre. Salí de la habitación, camine al otro baño de la suite; este solo tenía una taza de baño y una regadera bastante amplia. Abrí el grifo y deje el agua correr, me metí debajo del chorro de agua; enjuague perfectamente mi cuerpo. Aun tenía jabón y algo de sales de baño, aunque el aroma a lavanda se quedo algo marcado en mi piel; pero eso estaba bien, me agradaba el olor. Lave perfectamente bien mi cabellera, totalmente limpia Salí de la ducha; tome una bata de baño para cubrir mi cuerpo y una toalla para amarrar mi cabello.

 

Regrese al cuarto, Louis aun seguía en la ducha; rápido me puse mi ropa intima y escogí lo que usaría para ir a cenar. Decidí usar el otro vestido que compre, color azul rey con tirantes gruesos que me llegaba un poco arriba de la rodilla; tenía una cintilla de un tono más oscuro que marcaba mi cintura. Busque mis flats negras, me dolían un poco los pies y no usaría tacones; guarde mi cartera y mi móvil en mi bolso negro Chanel. Busque la bolsita de plástico donde venia lo que compre en la farmacia, me puse repelente en los brazos y las piernas; algo de pomada para los piquetes que ya tenía y así se me quitara la comezón. Tome la pasta de dientes que había comprado, intentaría lavar mi boca y no vomitar en el intento; también me maquillaría, pero Louis seguía en el baño aunque ya no se escuchaba el ruido de la regadera.

 

-¿Ya terminaste? –dije dando unos golpecitos a la puerta del baño

-Ya –contesto

-¿Puedo pasar? –pregunte

-Si –contesto

 

Abrí la puerta…

 

-Cúbrete Louis –dije con los ojos cerrados

-No quiero –contesto

-Dijiste que si podía entrar –comente

-Pues si puedes entrar, no veo por qué no –comento burlón- No será la primera vez que me vez desnudo

-Vamos a llegar tarde a la reservación, ya cámbiate –dije recargándome en el marco de la puerta

-Me cambio si abres los ojos –lo escuche decir

-Louis…-dije exasperada

-Kendra…-sonaba burlón- Abre los ojos, admira a tu novio

-Tú lo dijiste, no es la primera vez que te veré desnudo –abrí los ojos- Pero tampoco es diferente a ninguna de las anteriores, no hay nada que admirar –dije caminando hacia el lavabo, pretendiendo que su desnudes pasaba desapercibida

 

No dijo nada más, creo que salió enojado del baño porque azoto la puerta. Tal vez intenta provocarme o algo así, pero por más que quisiera caer en sus juegos; no lo hare, no se puede repetir lo de Ibiza. Mucho menos ahorita, no con la duda que tengo.

 

Suspire, tome mi bolsita de maquillaje y me aplique solamente polvo en el rostro; un poco de lipstick color natural y color para mis pestañas. Tome mi cepillo de dientes, abrí la pasta que compre y suspire esperando no vomitar esta vez; aunque no podía arriesgarme a vomitar y que Louis escuchara.

 

Decidí mejor intentar el lavado de dientes al regresar del restaurante, usaría el otro baño para mi “experimento”; mientras tanto solo hice gárgaras con un poco de enjuague bucal.

 

Salí del baño, Louis no estaba en el cuarto; tome mi bolso que había dejado sobre la cama. Salí del cuarto y lo vi sentando en el living viendo la tv.

 

-Ya –comente dando unos cuantos pasos hacia el

 

No contesto, apago la tv y se levanto del sofá. Sin dirigirme la palabra, camino a la puerta de la suite; seguí sus pasos. Abrió la puerta y salió el primero, no le importo que la puerta se me cerro antes de que pudiera salir; si estaba enojado, tal vez esta vez su mal humor lo provoque yo. Pero es preferible que este enojado, a que hubiéramos acabado haciendo algo de lo que tal vez mas tarde no saldrá nada bueno.

 

Los minutos en el elevador fueron en silencio, podía sentir la tención en el ambiente. Un ligero timbrazo nos indico que habíamos llegado al lobby, Louis me tomo de la mano; desquitaba su enojo con mi mano, claramente me apretó la mano más de lo que se consideraría normal.

 

Fingió su sonrisa, yo suspire y logre fingir que no pasa nada. En cuanto salimos del elevador, los flashes empezaron a ser disparados; Paul nos esperaba en el lobby. Camino frente a nosotros para abrirnos camino entre los fotógrafos al salir del hotel, después nosotros nos adelantamos un poco y el caminaba a nuestras espaldas asegurándose de que los fotógrafos tuvieran una distancia considerable con nosotros y nos permitieran caminar.

 

Llegamos al restaurante una cuadra de distancia del hotel y del lado de la playa, el host nos recibió; Paul entro detrás de nosotros. Nos llevaron a nuestra mesa, Louis había reservado en la terraza; Paul tomo asiento en una mesa a un lado. La vista era lindísima, la noche estaba llena de estrellas y el brillo de la luna se reflejaba en el mar.

 

El mesero llego con nuestra orden, yo como siempre mi ensalada y mi soda mineral; mientras Louis como siempre su corte de carne y su sopa.

 

-¿Ya sabes que harás la próxima semana? –pregunto mientras cortaba su carne

-Bueno, tengo tres sesiones de fotos, un evento en el centro de Londres y una visita a un orfanato –conteste tomando un trago a mi soda

-¿La semana que yo regreso a Londres? –pregunto

-Creo que aun nada –conteste

-Pues el Viernes 18 vamos a ir a comer con mi mama –comento con la mirada fija en su platillo

-Está bien –conteste

-Por cierto…recuerda organizar tu agenda por que en dos semanas empieza el Tour, sabes cómo tienen que ser las cosas –me choca su tono de obligación

-Ya se –conteste- Te aviso que estaré yendo a Nueva York una vez al mes

-¿Cómo dices? –dijo mirándome y levantando una ceja, no muy feliz

-O tal vez dos veces al mes, no lo sé; todo depende de cómo avance el proyecto –comente tomando un trozo de lechuga en mi tenedor

-Bueno…me avisas con anticipación, tal vez podre acompañarte; mientras tu trabajas yo visito a mis suegros –trague saliva en seco

-No creo que sea necesario –dije agachando la mirada

-Tú te metes con mi familia, no veo por qué yo no puedo ir a hacer vínculos con la tuya –sentí su mirada sobre mi

-Louis, no es…-Paul interrumpió

-Lo siento por molestar –comento acercándose- Pero no es el lugar para alzar la voz, hay fotógrafos en la playa; no hay dejado de tomar fotos nocturnas y me parece que también hay uno filmando –comento en voz baja

 

Suspire, Louis sonrió triunfante. Yo tendría que fingí una sonrisa por el resto de la cena, y el mostrarse cariñoso y tierno como siempre; como si fuéramos una pareja verdadera.

 

Al termino de la cena nos levantamos de nuestra mesa, caminábamos hacia la salida cuando nos detuvo una señora para tomarnos una foto con su hijos; aceptamos y fingimos nuestra sonrisa para la foto. Salimos del restaurante tomados de la mano y de nuevo se paso de fuerza, pero esta vez fue aun más fuerte que anteriormente; aun así tenia que sonreír. Los fotógrafos seguían ahí esperándonos; Paul hizo su trabajo como siempre. Aunque se corrió la voz de que cenábamos en ese restaurante y algunas fans nos detuvieron en el camino para fotos.

 

Al llegar al hotel fue como un alivio, mi mano la sentía acalambrada; al subir al elevador Paul subió después de nosotros, Louis soltó mi mano. Me dolía mi muñeca y mis dedos, tenía mi mano roja; Louis se había pasado. Creo que me quedaron sus dedos marcados, voltee a verlo fulminándolo con la mirada; sentía mi mano adormecida. Ni siquiera noto que lo mire de mala manera, bajamos del elevador y le dijimos buenas noches a Paul.

 

Caminamos por el pasillo hasta llegar a nuestra habitación, yo abría y cerraba mi puño intentando que mi mano volviera a su color normal; para que mi sangre circulara correctamente de nuevo. Louis camino al cuarto, se quito la ropa quedando en bóxers y se metió bajo las sabanas. Yo aun tenía que ponerme mi pijama, arreglar mi equipaje y dejar afuera lo que usaría mañana.

 

-Apaga la luz –dijo entre dientes

-Estoy empacando –dije sentada en el suelo doblando lo que había comprado

-Vete a la sala –estaba irritado

 

Resople, realmente no quería discutir. Tome mi maleta junto con las bolsas de compras que tenia ahí, las arrastre al living, regrese al cuarto para apagar la luz y cerrarle la puerta.

 

Estaba terminando de empacar cuando sentí un rugir en mi estomago, no uno normal; uno de asco. Esta vez no tuve que hacer nada para querer vomitar, simplemente mi estomago se revolvió.

 

Corrí al baño que estaba afuera, vomite y me senté a un lado de la taza. Realmente me sentía mal, suspire…llegando a Londres lo primero que hare es tomar la bendita prueba sin pretexto alguno, de una vez por todas salir de dudas y esperar las consecuencias de cualquiera que sea el resultado.

 

Join MovellasFind out what all the buzz is about. Join now to start sharing your creativity and passion
Loading ...