El Contrato

Si un chico de ensueño te propone fingir una relacion... ¿Aceptarias? Es una historia diferente, la historia es bastante interesante y con mucho drama. Personalmente es una de mis historias favoritas, espero les guste; novela completamente original,

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12. Capitulo Diez

Capitulo Diez

 

Suspiro, trato de tranquilizarme; realmente le ruego a dios no estar embarazada. Salgo del consultorio después de Louis, lo veo caminar a unos pasos detrás del doctor; camino detrás de el. Llegamos al final del pasillo, una puerta blanca con un letrero “Ultrasonidos”. El doctor abre la puerta, hay tres enfermeras dentro; muy amablemente nos saludan, Louis no dice nada y se queda de pie a un lado de la puerta ya cerrada.

 

Hay algunos equipos con pantallas y botones, tecnología medica; suspiro y me siento algo abrumada. Mas por la presencia de varias enfermeras y el doctor, me da M I E D O pensar que podría hacer o decir Louis; pero también se que es muy bueno fingiendo y al menos se aguantara a que estemos solos para gritonearme como hace unos momentos en el consultorio.

 

-Necesito que te quites tu abrigo por favor –dice el doctor mientras prende un aparato

 

Obedezco literalmente, desabrocho mi abrigo; una enfermera se ofrece a tomar mi abrigo junto con mi bolso. Le agradezco y sonrió amablemente.

 

-Por favor Kendra, acuéstate aquí –dice el doctor señalando lo que parece ser una camilla- Tu cabeza hacia el sur para que puedas ver la pantalla –indica

 

Asiento con la cabeza, Doy unos pasos llegando a la camilla, me acuesto como lo indico el doctor; suspiro y veo a Louis, tiene los brazos cruzados; la respiración algo agitada y no deja de mirarme fijamente.

 

-Levanta tu blusa justo debajo de tu pecho –indica la enfermera parándose a un lado mío- Lo suficiente para que este descubierto tu Abdomen y no se manche tu ropa –comenta- Desabrochare tu pantalón, solamente lo bajare muy poco –dice la enfermera

 

Levanto mi blusa, ella desabrocha mi pantalón y solamente dobla los bordes para dejar un poco libre el límite de mi zona pélvica; dejando algunos centímetros debajo de mi ombligo al descubierto. La otra enfermera se acerco y aplico un poco de gel en un punto medio de mi abdomen  formando una línea horizontal, lo sentí bastante frio y contraje mi abdomen.

 

-Bueno, ahí vamos –dijo el doctor colocando un aparato justamente sobre el gel

 

Sentí escalofríos recorrer todo mi cuerpo, nunca había estado tan nerviosa en toda mi vida; mire a Louis y solo parecía estar odiándome con la forma en que me miraba. Una de la enfermeras apago las lámparas mas grandes; en la habitación solo quedaron dos focos encendidos. El doctor comenzó a mover el aparato por todo el gel hasta que se esparció por completo en mi abdomen, comenzó a aplicar un poco de presión; no mucho realmente.

 

-Mira, si vez en la pantalla; la zona que te estoy mostrando en este momento es tu útero –dice señalando la pantalla con su otra mano- Ahora, ahí en el centro puedes ver esa manchita blanca que parece un maní –asiento con la cabeza y con miedo en el corazón- Es un embrión –sonríe- De acuerdo con la medida –dice mientras en la pantalla sale una especie de línea punteada marcando lo largo del “maní ” –Estas de ocho semanas exactamente querida, dos meses; te encuentras a la mitad del primer trimestre –suena alegre- Muchas felicidades, estas embarazada –al decir eso, escuche la puerta de la habitación cerrarse, Louis se había salido

-Es…-tartamudeo- ¿En serio? –digo casi espantada

-Si querida, dos meses exactamente –responde sonriente- Imprimiré el ultrasonido –agrega

 

Simplemente no aguanto, las lagrimas amenazan con salir de mis ojos; no precisamente de felicidad al mismo tiempo que mi corazón se acelera, empiezo a inhalar y exhalar, una y otra vez hasta que mis latidos se controlan un poco. Prenden las luces, una enfermera me da un pañuelo desechable para que limpie mi abdomen del gel; abrocho mi pantalón y acomodo mi blusa. El doctor me ofrece su mano para ayudarme a levantarme, la acepto y en segundos estoy de pie a un lado de la camilla; la enfermera me da mi abrigo y me lo pongo, me entrega mi bolso también.

 

-Regresemos a mi consultorio para algunas indicaciones –dice el doctor tomando la manija de la puerta

-Si –logro contestar

-Felicidades Kendra –dicen las tres enfermeras al mismo tiempo

-Gracias –conteste con un nudo en la garganta

-Tú y Louis siempre han sido mi pareja de famosos favorita–dice la que parece ser más joven con una sonrisa de oreja a oreja

 

Me limito a sonreír, el doctor ríe y niega con la cabeza al mismo tiempo que abre la puerta. Se hace a un lado dejándome salir a mi primero, le agradezco. Una vez en el pasillo busco a Louis con la mirada, no lo veo en ningún lado al parecer; el doctor comienza a caminar de regreso a su consultorio y lo sigo mientras busco a Louis con la mirada.

 

Lo veo, justo en la sala de espera de pie junto a los ventanales; está hablando por teléfono, sostiene su móvil pegado a su oreja. Tal vez siente mi mirada sobre él, menea la cabeza un par de veces en diferentes direcciones hasta que su mirada se encuentra con la mía; suspire y regresa su mirada a la ventana y sigue hablando por teléfono.

 

Yo sigo caminando detrás del doctor hasta llegar a su consultorio, tome asiento y suspire; mi mente está en blanco.

 

-Bueno Kendra, si estas embarazada –dice entregándome las imágenes del ultrasonido, las guardo en mi bolso- Hay algunos pasos a seguir –dice tomando una bolígrafo y su recetario- Empezando por que tienes que buscar un ginecólogo obstetra, yo soy médico general así que no podría seguir tu embarazo –dice apuntando algunas cosas en la receta- Pero por lo tanto, tienes que empezar a tomar algunas vitaminas, calcio y acido fólico –arranca la primera hoja del recetario y me la entrega; la guardo- El piso dos es el de maternidad, puedes ir ahí para pedir una cita con la ginecóloga para que empieces pronto con el debido tratamiento –dice amablemente

-Perdón –escucho la voz de Louis detrás de mí, cierra la puerta- Tenía que atender una llamada –dice sentándose en la silla a mi lado

-No hay problema –contesta el doctor

-¿Me perdí de algo? –pregunta mirando al doctor

-Bueno, le comentaba a Kendra que yo soy médico general y tiene que consultar a un especialista, así que podría consultar a la ginecóloga obstetra del hospital; así ella le da seguimiento a su embarazo –contesta el doctor

-Todo lo que hablemos dentro de estas cuatro paredes se queda aquí ¿Cierto? –dice Louis mirando al doctor

-Así es, confidencialidad de medico paciente –contesta el doctor asintiendo con la cabeza

-Perfecto –comenta Louis sonriendo- Así que dígame doctor ¿Qué otras opciones hay? –pregunta Louis

-¿Opciones? Me temo que no entiendo –comenta el médico confundido, yo tampoco entendí

-Sí, opciones –contesta- Otras opciones aparte de darle seguimiento al embarazo, por ejemplo lo contrario; interrumpirlo –dice en un tono de voz totalmente frio, no puedo evitar mirarlo sorprendida

-¿Estamos hablando de un aborto? –dice el doctor algo confundido

-Poniéndole nombre formal, así es –dice Louis guardando sus manos en los bolsillos de su chamarra

-Bueno…creo que antes de considerar esa opción, deberían de hablarlo como pareja –contesta el doctor

-Pero está en una etapa donde es legal si practica un aborto ¿Cierto? –dice Louis totalmente serio y también interesado, escucharlo decir eso solo me deja sin palabras y asustada realmente

-Como profesional, puedo contestar que si se puede practicar el aborto –siento escalofríos recorrer todo mi cuerpo ante esa respuesta

-¿Usted podría hacerlo? Díganos que se necesita –dice Louis prestando atención, yo quiero salir corriendo

-Honestamente y con todo el respeto del mundo, yo no estoy de acuerdo con la interrupción de los embarazos–dice el doctor seriamente

-Creo que tenemos que irnos –digo poniéndome de pie- Gracias doctor Robert –digo estirando mi mano hacia el

-Por nada –contesta apretando mi mano para despedirse- Cuídese señorita Kendra –lo dice mirando a Louis- Y recuerde visitar el piso dos –menciona como manera de consejo

-Lo hare –contesto asintiendo con la cabeza

 

El doctor camina a la puerta para abrirla, me deja salir primero; Louis sale después sin despedirse. Camino unos pasos delante de el hasta llegar al elevador, presiono el botón; el camino al primer piso es en silencio, pero el ambiente es tenso.

 

Se abren las puertas, bajamos; yo camino a la recepción del hospital para pagar la cuenta. Louis se sigue derecho a la salida sacando el móvil de su bolsillo, veo que camina en dirección a mi auto. Mientras pago la cuenta, mi mente sigue en blanco; no termino de procesar lo que acaba de pasar. Después de dudar y dudar, resulta que si estoy embarazada; pensando que Louis estaría furioso y me gritonearía, resulta que descaradamente pregunta por un aborto.

 

Salgo del hospital y veo a Louis que estaba esperándome recargado en la puerta del copiloto, subo al auto. El camino al departamento fue lo peor, totalmente estresante estando ambos en silencio; aunque sabía que no tardaba en gritonear, Louis no es de los que se queda callado y honestamente sé que no se quedara en silencio el resto del día.

 

El sol ya estaba en su punto mínimo cuando llegamos al departamento, los flashes que nos esperaban en la entrada del estacionamiento fueron mucho más obvios; a diferencia de otras veces, Louis ni siquiera se molesto en fingir que estaba bien, simplemente seguía con su expresión neutra mirando fijamente al frente.

 

Entramos al estacionamiento, detuve el auto en mi lugar y Louis ni siquiera se espero a que apagara el motor; simplemente se quito el cinturón y se bajo azotando la puerta. Lo vi caminar al elevador, segundos después se abrieron las puertas de la caja metálica y entro en el elevador; desapareciendo de mi vista.

 

Apague el motor del auto al girar la llave, tome mi bolso de la parte trasera y lo colgué en mi hombro; baje del auto y le puse la alarma. Camino al elevador con la mente revuelta, el corazón lo siento apretado y el estomago vacio pero no tengo hambre.

 

Llego al piso ocho, respiro hondo al estar frente a nuestra puerta; entre al departamento y vi a Louis sentado en el sofá frente a la TV. Tenía los codos recargados sobre las rodillas, el rostro escondido en las palmas de sus manos. Cerré la puerta y enseguida levanto la mirada, me vio y honestamente…no tengo idea de que expresaba con sus ojos, no sé si enojo, confusión, rabia, odio, tristeza, no lo sé, honestamente; no lo sé. Era una mirada rara, nunca lo había visto así.

 

Pienso que mejor subo a mi habitación sin decir nada, probablemente será mejor que ambos ordenemos nuestras ideas con la almohada; pero parece que Louis tiene una idea diferente.

 

-No puede ser posible que piense que te puedes pasar de largo sin decir nada –dice Louis levantándose cuando paso a un lado del sillón

-Pienso que …-me interrumpe

-No tu no piensas nada –dice levantando un poco la voz- Es obvio que no piensas bien, algo en tu cabecita no está funcionando ¿Cómo se te ocurrió ocultarme tus sospechas de estar embarazada? –pregunta cruzando los brazos

-Yo creí que…-me interrumpe de nuevo

-Tienes dos meses ¿Quién es el padre? –dice enojado

-¿Qué? –digo abriendo los ojos lo mas que puedo, eso es un golpe bajo

-Lo que oíste ¿Quién es el padre? –dice molesto- Porque obviamente no es mío

-Oh dios mío –digo exasperada- Eres un completo estúpido Tomlinson –digo con todo el coraje del mundo

-No me insultes –da unos pasos hacia enfrente acercándose a mi

-Pues no me ofendas –digo retándolo- Tal vez aquí el cerebro que no funciona bien, es el tuyo –digo enojada- Tal vez recordaras tu calentura en Ibiza, eso explicaría muy bien los dos meses; no usaste condón –guarda silencio por unos segundos

-Pensaba que tomabas las pastillas –contesta

-Pues no pensaste que habían pasado ocho meses donde no tuvimos intimidad, lógicamente llego el momento donde pensé que no volvería a pasar; no tenia chiste que siguiera tomando las píldoras –conteste

-¿Por qué no me dijiste eso? –pregunta serio

-No me preguntaste –contesto

-No te pongas a retarme y de contestona Kendra, por que no te queda –dice quedando a casi nada de distancia conmigo

-Se suponía que de acuerdo al contrato, no tengo por qué tener intimidad contigo; parece que alguien no cumplió con una de las clausulas –agregue, retándolo

-Vamos a solucionar este problema, no puedes tener un hijo –dice negando con la cabeza

-¿Por qué no? –digo retándolo de nuevo

- No pienses que con un bebe voy a estar a tu lado para siempre y le daré mi apellido, si ese niño nace –apunta mi abdomen con su dedo índice- Sera un bastardo –no puedo evitarlo y le doy una cachetada

-Créeme que este bebe no de un apellido, necesitaría de un padre y mucho menos si eres tu –digo con todo el coraje del mundo- Y que te quede claro que primero muerta a querer tenerte a mi lado para siempre

-No me vuelvas a abofetear –dice tomándome fuertemente del brazo otra vez- Fíjate como me estás hablando Kendra, no te conviene ponerte así conmigo; lo sabes, sabes que puedo acabar contigo y hacer que todo este en tu contra con unas simples mentiras –dice en tono de amenaza

-No me  interesa lo que puedas hacer Louis –digo viéndolo a los ojos, mis lagrimas amenazan con escapar; pero las contengo

-No vas a tener a ese bebe, lo digo en serio –aprieta mi brazo aun mas, tensa su mandíbula- Es el único camino a seguir

-No es tu decisión –no sé cómo pero logro zafarme de su agarre, doy la media vuelta y subo las escaleras lo más rápido que puedo

-Te estoy diciendo que…-lo interrumpo

-Te dije que no importa lo que tú digas –grito del segundo piso cerrando la puerta de mi habitación

 

Le pongo seguro a la puerta, dejo mi bolso caer en el piso; camino a mi cama y me acuesto abrazando un cojín. Tengo mis sentimientos encontrados, pero más que nada…no se qué hacer. No sé cuál es el paso a seguir, no sé cómo debo de lidiar con esta situación; nunca había estado tan confundida en toda mi vida.

 

Tener un bebe no es cualquier cosa, lo sé; mucho menos en esta situación en particular. No quiero que nazca y este rodeado de negatividad ni nada de eso, pero también creo que podría cuidarlo perfectamente yo sola. Tal vez no sola, con mi mamá; irme a Nueva York o a cualquier otro lugar lejos de Londres y de Louis principalmente.

 

Yo podría darle el suficiente amor necesario, todo lo que necesite yo podría cuidarlo perfectamente bien; asegurarme de que nunca le faltara algo. Dinero no me hace falta, eh trabajado mucho estos últimos años; eh tenido buenos contratos con excelentes revistas y marcas, tengo un buen fondo de ahorro en el banco. El dinero no sería problema, podría dejar de trabajar; dedicarme las veinticuatro horas a mi hijo o hija y aun así tener una vida cómoda.

 

No se...tengo que pensar muchas cosas tal vez, ordenar bien mis ideas; tal vez intentar hablar bien con Louis, aunque tal vez será imposible intentar entablar una conversación con el civilizadamente.

 

Perdida en mis pensamientos, escucho la puerta del cuarto de Louis azotarse. No sé qué va a pasar ahora, creo que el contrato no tiene nada que ver con esto.

 

Desabrocho el lazo de mi abrigo, poco a poco los botones; meto mi mano debajo de mi blusa y toco mi abdomen que siento algo abultado como si estuviera inflamada por cólicos pero nada del otro mundo, empiezo a mover mi mano masajeando de alguna forma mi abdomen; me viene a la mente la imagen del ultrasonido y pienso que realmente hay una personita creciendo dentro de mí, una vida desarrollándose. De alguna forma sonrió ante ese pensamiento, se me olvida todo lo demás y solo pienso en el pequeño “maní ” que vi en la pantalla.

 

Pero me vienen a la mente las palabras de Louis, cuando menciono el aborto en el consultorio y las otras más que lo menciono indirectamente cuando llegamos aquí. Se me hace un nudo en el corazón de pensar en que realmente lo considera, y no como una opción…si no que él piensa que es la única solución o camino a seguir. La mirada se me nubla, siento mis ojos húmedos y las lagrimas comienzan a escapar resbalando por mis mejillas, mojando mi almohada.

 

Me quedaba claro que Louis no era la persona más sensible del  mundo, pero eso de interrumpir la vida de un ser humano que apenas está formándose es una cosa totalmente horrible….no sé qué concepto tener de él sabiendo que tiene esas ideas. Puedo decir que estoy decepcionada de él, me ah insultado muchas veces, nos hemos peleado muchas otras más a lo largo de los meses del contrato , pero sin duda alguna…nunca me había hecho sentir tan mal como hoy. Creo que fue hasta hace unos minutos que realmente conocí a Louis Tomlinson y estoy realmente decepcionada, puedo pensar que en serio no tiene sentimientos; solo parece preocuparse por el mismo…como siempre.

 

No tengo ninguna idea clara en el momento, tal vez mañana podre pensar mejor; aunque tenía mis sospechas, la confirmación del embarazo fue como una bomba. Tengo que procesar la información, reflexionar mis soluciones y opciones; pero la única que no considerare es el aborto o cualquier estupidez parecida que haya dicho Louis o piense decir, la idea de negarle la vida a un pequeño que crece dentro de mi no es opción ni lo será, eso jamás.

 

No puedo dejar de llorar, simplemente mis lagrimas siguen saliendo. Así estuve deshidratándome llorando a mares sin hacer ruido; hasta que en algún punto de la noche, quede dormida.

 

 

 

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