El Contrato

Si un chico de ensueño te propone fingir una relacion... ¿Aceptarias? Es una historia diferente, la historia es bastante interesante y con mucho drama. Personalmente es una de mis historias favoritas, espero les guste; novela completamente original,

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6. Capitulo Cuatro

Capitulo Cuatro

 

Desperté con el sonido de la puerta, abrí los ojos lentamente y me senté en la cama. Estaba sola en la cama, por primera vez en toda esta semana…Louis no estaba a mi lado, cubrí mi cuerpo con la sabana de la cama. Me levante y note que no estaba su equipaje de Louis, Salí de la habitación y lo vi sentado en el sofá ya listo. Cambiado, con la maleta echa y viendo la tv.

 

-El taxi llega en media hora para llevarnos al aeropuerto –dijo seco, así como antes

-¿Por qué no me despertaste antes? –dije alzando una ceja

-Si yo fuera tu estaría tomando una ducha, aun tienes que hacer tus maletas y no creo que tengas tiempo –cambio el canal en el televisor

 

No dije nada, regrese a recamara y cerré la puerta. Camine al baño, abrí el grifo de la ducha y deje correr el agua.

Esta semana ah sido…confusa, pero podría decir que perfecta. Es como si de un segundo a otro Louis hubiera regresado a ser aquel Louis que conocí hace 14 meses, autentico, relajado y romántico.

 

Todos y cada uno de los días que hemos estado en Ibiza ah sido maravilloso, salimos a pasear en yate, a uno que otro bar a divertirnos, nos quedamos bajo el sol relajándonos. Jugando como dos adolescente enamorados en la playa o en la piscina, realmente increíble. Sus besos, sus abrazos, sus caricias y los momentos íntimos fueron totalmente genuinos, ninguno de los dos estuvo fingiendo para nadie y…no lo sé, pensé que tal vez todo cambiaria para bien después de este viaje.

 

Ese día después de que… “me sedujo”, al otro día platicamos. Me dijo que disfrutara de las vacaciones, que me dejara llevar por esta semana nada más. Yo de estúpida me deje llevar, ahora que acabo nuestro viaje el regresara a ser el mismo patán que actúa que “me ama” porque soy un trabajo más y ya.

 

Al llegar al aeropuerto nos recibieron los cientos de fotógrafos que nos han estado persiguiendo esta semana, Louis sonreía como siempre pero yo no podía evitar el pensamiento de ¿Qué es lo que va a pasar ahora?  Vamos a compartir un departamento llegando a Londres, bajo el mismo techo todo el día…No se qué tan “fácil” va a ser después de lo que ah pasado esta semana.

 

Subimos al Jet, tome asiento en el primer sillón. Louis se siguió de largo hasta el final del jet, en el último sillón. No es que esperara que se sentara a mi lado pero en fin…al menos era un vuelo privado y solo viajábamos el y yo junto con el piloto y copiloto.

 

Horas después cuando aterrizamos en Londres tuve que respirar hondo, sentí un pequeño mareo al bajar del avión. Cruzamos con mucho esfuerzo el aeropuerto hasta la salida, estábamos rodeados de camarógrafos y elementos de seguridad. Subimos a la camioneta, estaba algo agotada. Aparte tenía hambre, si comí en el avión pero una comida al día no es lo más saludable del mundo.

 

En algún momento me quede dormida, solo sentí la mano de Louis moviendo mi hombro. Abrí los ojos y bostezando baje de la camioneta, estábamos en un estacionamiento. Supuse que era del lugar donde viviríamos ahora, solté un suspiro. Louis no dijo nada, solo recibió sus maletas y camino al elevador. Hice una mueca, recibí mis maletas y camine detrás de el. Nada caballeroso por supuesto, los segundos en el elevador fueron silenciosos eh incómodos.

 

Llegamos al piso “8”, Louis salió del elevador en silencio. Yo camine detrás de el jalando mis maletas, las paredes del pasillo eran de un color verde musgo que hacían contraste con unas molduras color negro. Lo vi detenerse frente a una puerta con el numero *0801*, abrió la puerta y entre detrás de el.

 

Me quede de pie a un lado de la puerta, admire el espacio. Bastante amplio, era un loft de dos pisos y muchos ventanales cubiertos por persianas. Amueblado muy moderno, sillones de cuero color negro que resaltaban las paredes, estas tenían líneas blancas y rojas. Una pantalla enorme de plasma, inclusive consolas de videojuegos.

 

-Quítate, tengo que cerrar la puerta –dijo dándome un empujón

 

No conteste, simplemente di unos pasos más adentro.  En el primer piso estaba una cocina totalmente equipada y muy a la vanguardia, el comedor era una mesa de cristal con sillas de cuero negro con rojo. Las escaleras eran en forma de caracol, los escalones eran de cristal con el barandal de un color plateado.

 

Deje mis maletas en el living, subí las escaleras. Había un pequeño living, un sillón para 4 personas y dos pequeños pufs, aquí los muebles eran blancos con detalles rojos y las paredes negras que hacían juego con el piso que era como un tablero de ajedrez. Habían tres puertas de color blanco, abrí la primera a la derecha y era un gran baño. Era como perfecto y de ensueño, totalmente de azulejo blanco y la porcelana con detalles dorados.

 

Camine a la puerta que se encontraba a unos pasos, tome la manija para abrirla

 

-Ese es mi cuarto –dijo Louis detrás de mi- El tuyo es el otro –señalo la puerta que estaba un lado de las escaleras

-Ok –solté la manija de la puerta

 

Me hice a un lado, Louis entro a su habitación con sus maletas y azoto la puerta. Resople, camine a la que era mi puerta. Era una habitación de muy buen gusto, con una sola ventana rectangular que iba de un lado de la pared a la otra siendo como la cabecera de la cama, una cama de tamaño suficiente para dormir con otras 4 personas tal vez. Las paredes eran blancas,  tenía un pequeño sofá de cuero rojo que contrastaba con una alfombra de peluche color negro. Una pantalla plana de tamaño suficiente, dos mesas de noche. Lógico que no se veía tan bien aun, mis cajas y maletas de mudanza estaban regadas por todo el piso creando un terrible desorden.

 

Habían dos puertas más en la habitación, una a mi lado derecho y otra a mi izquierdo. Camine a la segunda, me encontré con un clóset perfecto para mí. Todo blanco, con la misma alfombra negra y alumbrado con una pequeña araña en el centro del techo.

 

Detrás de la otra puerta se encontraba un baño, tenía una tina de tamaño considerable separada de la ducha. Era muy parecido al otro, tal vez solo un poco más grande. Cerré la puerta, contemple la habitación y lo horrible que se veía con todas las cosas de mi mudanza. Esas cajas y maletas no le hacían buen cuadro, tenía que desempacar YA. Solté un suspiro de flojera.

 

Lleve las cajas y maletas de ropa al closet, comencé a abrir una por una. Acomodando los zapatos, después vestidos, pantalones, blusas, etc. Al final los accesorios fueron lo más fácil, aunque realmente quedo todo bastante apretado. Tal vez tengo que dejar de comprar ropa, o debo de regalar algunas cosas.

 

Me dio hambre, baje a la cocina y vi mis maletas de Ibiza en medio de la sala. Resople, regrese a mi habitación y acomode los zapatos y la ropa limpia que traía. La sucia la deje en al maleta, la mandaría mañana a la lavandería.

Ahora si regrese a la cocina, abrí la alacena y estaba surtida igual que el refri.

 

Quería comer sano como de costumbre pero la harina de hot-cakes me hizo agua la boca, literalmente. Mañana podría hacer ejercicio extra, no recuerdo la última vez que comí panqueques sin sentir remordimiento y peor aún, no recuerdo cuando fue la última vez que cocine algo. Deje todo lo necesario sobre la barra de la cocina, comencé a mezclar los ingredientes conforme a la receta del empaque.

 

Por suerte no se me quemo ninguno, pero sin embargo tal vez hice demasiada mezcla y termine con 24 hot-cakes en un plato. Mientras se enfriaban los panqueques me puse a recoger todo, lave los trastes y limpie la cocina. Serví un poco de leche en una taza, acomode dos hot-cakes en mi plato y les serví un poco de jarabe con cajeta y lechera encima.

 

Lleve mi plato y mi vaso de leche a la mesa, tome asiento y me dispuse a cenar. Cada bocado me sabía a gloria, parecía casi exagerado lo mucho que estaba disfrutando mi cena con miles de calorías. Parecía que mis papilas gustativas  tenían una fiesta, hace mucho no comía algo tan dulce.

 

Disfrute tanto de mi cena que con toda la culpabilidad del mundo, regrese a la cocina por otros dos panqueques preparados de la misma forma y otro vaso más de leche. Cuando al fin termine lave mis trastes, caminaba de regreso a mi habitación cuando pensé en Louis. Busque entre las puertas de la cocina, encontré una charola de plata.

 

Serví unos hot-cakes en un plato, calenté agua en una taza y busque en la alacena por una caja de Té Yorkshire. En un pequeño recipiente serví dos terrones de azúcar, puse todo en la charola junto con todos los ingredientes para saborear los panqueques.

 

Me quede parada frente a su puerta unos segundos, estaba casi segura de que me haría alguna grosería pero otra pequeña parte de mi me decía que no perdía nada con intentarlo, respire hondo y jale la manija.

 

-¿Acaso no sabes tocar? –dijo en su peor tono, estaba recostado en la cama con el control remoto en la mano, sus torso desnudo  usando simplemente pantalones de pijama

-Tenía las manos ocupadas, con esfuerzo pude abrir la puerta –dije dando unos pasos adentro

-¿Qué quieres? –dijo molesto

-Pensé que tendrías hambre, te traje de cenar –deje la charola en un mueble junto a la puerta

- ¿Tu lo preparaste? –pregunto con una sonrisa burlona

-Sí, se cocinar –dije alzando una ceja

-No tengo hambre, aparte de que seguramente le pusiste veneno o algo así –dijo lanzándome una mirada pesada

-¿Por qué eres así? –dije cruzándome de brazos- Hasta donde yo sé no te eh hecho nada malo para que me trates siempre de esta manera, al contrario…eh sido muy buena persona, bastante estúpida diría yo –fruncí el ceño- No entiendo porque después de lo que paso en Ibiza…-me interrumpió

-Haber nena, olvídate de lo que paso en Ibiza. No se va a volver a repetir, fue solo una semana de satisfacción para mí y nada mas –sonrió fríamente- Llevaba 8 meses sin nada de intimidad con alguien, solo porque no puedo arriesgarme a buscar a alguna chica, ya que supuestamente tú eres mi novia. No te emociones, esa semana no se va a volver a repetir cariño –rio- Te trato como te mereces, eres una empleada para mi literalmente, mira…hasta comida en bandeja de plata me traes –rio-

-Si quisiera pudiera hacer una rueda de prensa y decir toda la verdad, que esto es solo un contrato para ocultar algo de lo que ni siquiera tu estas seguro. Piénsalo bien Louis, no te conviene seguir tratándome así –levante una ceja- Aun quedan 10 meses del contrato, pero puedo no cumplirlo –me di la media vuelta y salí de su habitación azotando la puerta-

 

Entre a mi habitación, me quite los tacones y literalmente me avente a la cama. En ese momento podría decir que me odiaba a mí misma, me sentía totalmente triste y confundida y era mi culpa. Una vez más yo me lo había buscado, bien pude haberme negado a todo lo que paso esta semana en Ibiza pero no…de estúpida me deje llevar pensando que tal vez cambiaria algo en Louis. De un momento al otro quede dormida sin notarlo, simplemente estaba muerta de cansancio.

 

(…)

 

Desperté con el sonido de mi alarma, eran las 6:30 am. Me levante de la cama y después de una buena ducha me puse mi ropa deportiva, ate mi cabello en una coleta y salí de mi habitación. Después de lo que había cenado necesitaba una buena sesión de ejercicio, aprovechando que en mi caso al ejercitarme puedo sacar todo mi estrés.

 

Al parecer Louis seguía dormido, no escuche ni un solo ruido cuando salí del departamento. Necesitaba mi auto para poder moverme, tendría que ir por él a mi departamento mas tarde. Le pedí al intendente que por favor me pidiera un servicio de taxi, en menos de 5 minutos había uno esperando por mí. Al salir del edificio me percate de un “discreto” flash que provenía de la calle de enfrente, lo ignore y subí al taxi.

 

Le indique al chofer la dirección de nuestro destino, Cuando entre al gimnasio me sentí aliviada, después de varios días regresaría a mi rutina. Tal vez es lo que me estaba haciendo falta últimamente, distraerme con el ejercicio.

 

-¡Kendra! –me saludo efusivamente mi entrenadora

-Hola Miranda –sonreí

-Ya que te tomaste tus buenas vacaciones ¿Lista para lo que te espera? –sonrió

-Mas que lista, pensaba que podrías intensificar mi sesión –comente

-¿En serio crees que tu cuerpo necesita ejercicio más intenso? –levanto una ceja

-Bueno, creo que ejercitar un poco mas no estaría mal –sonreí

-Ok, yo no lo creo necesario pero podemos agregar algunos ejercicios mas y aumentar repeticiones para tener resultados aun mejores y te mantengas con esta figura eh inclusive mejores mas, si es que es posible –rio

 

Sonreí, comenzamos la sesión con algo de estiramientos y calentamiento. Amaba ir a ese gimnasio, desde que me mude a Londres Miranda ha sido mi entrenadora personal y me ah ayudado a mantenerme en buen forma todos estos años. Dos horas después, al terminar la sesión me sentía cansada pero de una buena manera, ahora podía borrar el remordimiento de haber cenado tantas calorías.

 

Salí del gimnasio, por obra de la buena suerte, al salir iba pasando un taxi y no dude en detenerlo. Le indique la dirección, de camino iba pensando en que mi día probablemente sería pésimo. Hasta donde tenía entendido, hoy no tenía nada que hacer así que estaría en “nuestro” departamento todo el día. Bajo el mismo techo con Luis las 24horas por 10 meses más, aguantando la misma actitud todos los días como la de ayer.

 

De repente me puse a pensar si tal vez…lo que le había dicho la noche anterior lo habría puesto a pensar un poco, tal vez podría cambiar su actitud conmigo. Empezar a tratarme mejor, pero también es poco probable que eso pase. 8 meses de tratarme peor que a una enemiga, no creo que sea capaz de cambiar a menos que sea por su interés como el de la semana de vacaciones…Pero debería de seguir su consejo, no estaría mal olvidarme completamente de eso.

 

Llegue a mi departamento, abrí mi puerta y sentí algo de alivio al estar ahí de vuelta. No quería regresar a ese departamento con Louis, si es increíblemente precioso pero no voy a disfrutar de vivir ahí. Simplemente lo se, suspire. Entre a mi habitación y tome un par de cajas más que había dejado empacadas y había faltado por llevarme, baje al estacionamiento y saque de mi bolso la llave de mi auto. Guarde las cajas en la cajuela, eran solo dos pequeñas con algunas cosas personales.

 

Subí al auto y maneje al centro de Londres, después de todo tenía que regresar con mi preciado amorcito. Me enfrente a un poco de tráfico, una hora después estaba entrando al estacionamiento del edificio. Saque las cajas de la cajuela y las lleve al elevador, presione el numero 8 y pacientemente espere a llegar al piso. Salí del elevador cargando mis cajas, no estaban nada pesadas realmente. Las baje al suelo, cuando estuve frente a la puerta me puse a pensar que no tenia llaves. ¿Cómo iba a entrar?

 

Resople, toque el timbre un par de veces pero no hubo respuesta alguna. Saque mi móvil de mi bolsillo, eran las 10:45am. Posiblemente Louis había salido y si era si me iba a quedar afuera esperándolo, lo mejor sería llamarle para que regresara pronto. Aunque no estaría muy contento, suspire y lo llame.

 

Con la primera llamada no tuve éxito, sonaron los tres tonos y mando a buzón. Insistí de nuevo, al segundo tono escuche su voz…

 

{Llamada}

 

L: ¿Alo? –sonaba adormilado-

#¿Estabas dormido?  -pregunte-

L: Estaba…ya me despertaste ¿Quién habla? –bostezo-

#Soy yo, Kendra –conteste-

L: ¿Qué demonios haces llamándome? Lo último que quiero es despertarme escuchando tu molesta voz por teléfono ¿No es más fácil entrar a mi cuarto sin tocar igual que ayer? –ya estaba despierto-

#Salí a entrenar –dije en tono neutral-

L: Que bien por ti, déjame dormir –sonaba molesto-

#No tengo llaves, estoy afuera –conteste-

L: Agggg….-colgó-

 

{Fin Llamada}

 

 

Supuse que me colgó para bajar a abrirme, no había empezado bien el día. Ahora estaría insoportable todo el día, odiándome como de costumbre pero con un motivo extra. Ahora que ¿Cómo iba a saber que seguía dormido? Son casi las once del día.

 

Louis abrió la puerta con el cabello alborotado, en bóxers, descalzo y con cara de pocos amigos. Me dedico una mirada que literalmente decía “te odio”, se dio la media vuelta y camino a las escaleras. Tome mis cajas del suelo y entre al departamento, cerré la puerta con el pie. Planeaba decirle algo a Louis respecto a las llaves pero escuche como azoto la puerta de su habitación, saque un pequeño suspiro de cansancio.

 

Necesitaba una ducha, pero también tenía que desayunar algo. Deje las cajas apiladas una sobre la otra en la sala y mi bolso sobre ellas, camine a la cocina y el plato con la pila de hot-cakes cautivo mi atención. Pero no podía comer eso de nuevo, no después de haberme matado en el gimnasio. Negué con la cabeza para mí misma, abrí el refri y no se me antojaba nada. Revise la alacena y todo me parecía insípido hasta que mis ojos se fijaron en el pan blanco, sabía que en el refri habían varios tipos de queso. Tal vez un sándwich estaría bien, algo sencillo y más tarde podría ordenar algunas cosas del super o mejor podía ir yo de compras. Mientas menos tiempo pasara bajo el mismo techo que Louis, mejor para mi.

 

Digamos que me aloque un poco en cuanto a la elaboración de mi desayuno, vi una barra de mantequilla en el refri y una pequeña idea me cruzo por la cabeza. Saque una sartén, la puse sobre la estufa a fuego lento. Puse una cucharada de mantequilla, empezó a salir el delicioso aroma de la mantequilla hirviendo. Puse mi sándwich ya preparado en esa mezcla burbujeante amarilla, el pan empezó a tostarse absorbiendo el sabor de la mantequilla. Con una espátula le di la vuelta, lo presione un poco y el queso derretido comenzó a resbalarse por los bordes. Mi boca tenia una cantidad excesiva de saliva, digamos que estaba impaciente por darle la primera mordida.

 

Después de servirme un vaso de jugo y poner mi sándwich en un plato, me senté en el comedor a degustarlo. Caray…no sé cómo se me ocurrió, pero era el sándwich más rico que jamás haya probado en mi vida. Podría jurar que mis papilas gustativas lo agradecían al igual que mi estomago, que desayuno mas perfecto.

 

Al terminar de limpiar la cocina, subí a mi habitación con mis cajas y mi bolso. Tome una agradable ducha, el agua relajo mis músculos después del ejercicio y el poco olor a sudor había desaparecido. Entre al closet, vi mi maleta negra en el suelo con la ropa sucia. Un pretexto mas para salir, ir a la lavandería. Escogí lo que usaría  , me maquille muy ligeramente y deje mi cabellera al natural.

 

Salí de mi habitación con la maleta en una mano y mi bolso en otra, estaba  a punto de salir cuando recordé el pequeño problema de esta mañana, incluyendo que aun no tenia llaves. Deje mi maleta y mi bolso en la sala, subí a la habitación de Louis. Estaba a punto de tocar la puerta cuando escuche algo parecido a unos ronquidos, quise reír. Era obvio que estaba dormido, abrí la puerta un poco para asegurarme. Lo vi extendido en la cama sobre las sabanas y con los cojines regados por el piso, su habitación era un desastre pero él se veía tierno. Aunque con esos ronquidos parecía más bien un oso, sonreí ante mi pensamiento.

 

Lástima, tal vez esa escena de la mañana tendría que repetirse más tarde. Me aleje del condominio en mi auto, maneje a la misma lavandería de siempre. Al llegar salude a Josie, la recepcionista.

 

-Kendra Stone, hace mucho desde la última vez que trajiste tu ropa por ti misma –dijo tomando mi ropa de la maleta

-Lo sé, decidí darle el día libre a Jasón y hacerlo yo misma –dije son una sonrisa llenando la planilla de información

 

Salí de la lavandería con mi maleta vacía, todo estaría limpio para esta misma tarde. Decidí hacer unas compras, así haría algo de tiempo para no estar con Louis y también dejarlo dormir un rato mas. Después de todo la alacena y el refri estaban llenos de cosas que le gustan a Louis, aparte así también haría tiempo para más tarde regresar por mi ropa.

 

Estaba de camino al super cuando sonó mi móvil, una llamada de Jasón. Conteste mediante el radio del auto…

 

{Llamada}

 

-Hola Jas –dije amablemente-

-Jefa, es un gusto escuchar tu voz de nuevo Kendra –dijo lindamente- Te extrañe mientras estuviste en tus vacaciones

-Extrañabas que te llamo todo el día y que soy una inútil sin mi fiel asistente –reí

-Un poco sí, ya sé que no puedes hacer nada sin mi –rio-

-Soy Batman y tu Robin –reí

-Mejor soy Gatubela, Robin es muy masculino para mí –no pude evitar soltar una carcajada

-Hay Jasón…-reí-

-Bueno Kendra ahora si, el motivo por el que te llamaba

-Ok, dime –conteste-

-Acabo de hablar con Janice, ya está listo lo de tu cuñada. Iba a mandarlo a tu casa pero como ya no vives ahí pues no sé si darle la dirección de donde estás viviendo con Louis, o si paso yo por las cosas a la oficina de Janice o si las mandamos directamente a tu cuñada. ¿Cuál es el plan a seguir? –pregunto

-Hmmm…Llama a Janice, dile que en 30 minutos llego a su oficina por las cosas –conteste

-Okey, entendido ¿Me necesitas para algo el día de hoy? –pregunto

-Creo que no…  Cualquier cosa yo te llamo, ya lo sabes –conteste

-Está bien Kendra, entonces llamare a Janice para decirle que vas para allá y estamos en contacto –concluyo

-Perfecto, gracias Jas –colgué

 

Cambie mi rumbo, ahora manejaba de regreso al centro de Londres para ir a las oficinas de Janice. El transito estaba bastante tranquilo, muy poco tráfico. Estacione frente al edificio, baje del auto y entre por las grandes puertas de cristal. Subí el elevador hasta el piso 5, al salir me encontré con la recepcionista que inmediatamente me sonrió. Se levanto de su asiento y abrió la puerta de la oficina de Janice

 

-Querida, muy puntual –dijo mirando su reloj

-Lo sé, el transito está verdaderamente tranquilo –sonreí

-Señorita Kendra, ¿Le ofrezco algo de beber? –pregunto la recepcionista

-No muchas gracias, estoy bien –conteste amablemente

-Mabel, dile a Samanta que traiga a mi oficina las cosas para Kendra por favor –dijo Janice

-En un momento –salió de la oficina

 

Janice me hablo de algunas nuevas cosas para mi, acababa de recibir prendas exclusivas de diseñadores para el Otoño. Le dije que próximamente la llamaría para ver la ropa, primero tenía que limpiar un poco mi guardarropa. Ya no me cabía nada mas, menos ahora en mi nuevo closet. Unos minutos después llego Samanta con todo, una caja con las joyas que hacían el complemento del vestido, los zapatos, el vestido y el reloj que le iba a dar de regalo a Lottie. Me acompañaron hasta mi auto para guardar todo en la cajuela, me despedí de Janice y subí al auto.

 

Sentí un ligero hueco en mi estomago ¿Ya tenía hambre? Mire el reloj de la radio, apenas iban a ser las cuatro de la tarde. Si había desayunado a eso de las once y algo, era tal vez lógico que tenía hambre. Lógico si, pero no normal. Había comido un sándwich bastante “grande”; por así decirlo, según yo me sería suficiente para al menos la mitad del día y ahora resulta que no.

 

Seguí mi plan original, maneje al super. Hace mucho que no ponía un pie en un “Walmart” o cualquier cosa parecida, por lo regular hago una lista de lo que me hace falta y Jasón lo compra y cocina; ó la mayoría de las veces estoy trabajando y me llevan la comida al set. Así que no tengo la “necesidad” de venir de compras, solo espero no perder la cabeza con tantas opciones.

 

Ahora el problema era ¿Qué voy a preparar?, en primer lugar visite las verduras. Tome una pequeña bolsa de plástico para tomar una lechuga, en el momento que me acerque para tomarla me dio algo de asco. Vi a mí alrededor el resto de las verduras, por primera vez en mi VIDA no se me antojaba la comida sana. Ok… tal vez mi cuerpo empezaba a hartarse de recibir ensaladas todos los días, de diferentes tipos… pero al fin son ensaladas.

 

El problema es que no se que mas puedo comer, digo…soy vegetariana, el pollo, pescado y carnes rojas no son opción para mí. Solté un suspiro, recorrí el resto de los pasillos y el de las pastas llamo mi atención. Un rico espagueti a la boloñesa me pareció lo mejor, solo que sin las albóndigas. La rica pasta bañada en la deliciosa salsa, mi boca parecía un mar de saliva de solo pensar en ese sabor. No se cocinar mucho honestamente, pero podría intentar. Pude hacer hot-cakes y sobreviví, podría intentar cocinar una pasta.

 

Saque mi móvil, entre a Google para hacer una rápida investigación de lo que necesitaría. Para mi buena suerte ya venden salsa preparada, fue como un alivio ya que el resto de la receta se veía bastante sencilla. Recorrí el resto de los pasillos poniendo en el carrito lo que necesitaría y también lo que llamaba mi atención, al salir del super un empleado amablemente se ofreció a ayudarme con mis compras. Abrí la cajuela, tenía las cosas de Lottie que ocupaban la mayoría del espacio. Lo cambie de lugar, puse todo lo de Lottie en el asiento trasero dejando libre la cajuela para las compras.

 

Maneje de regreso a la lavandería, recogí mis cosas y las guarde en el asiento trasero. Ok…mi carro estaba repleto de ropa en la parte de atrás, la cajuela llena de comida y yo ya estaba algo cansada. El camino de regreso al departamento fue bastante relajado, escuche algo de música y el tráfico estaba favorable. Entre al estacionamiento, ahora tenía que bajar T-O-D-O lo que llevaba.

 

Cuando abrí la cajuela al parecer el conserje vio que llevaba compras, me ofreció un carrito que tenían en el edificio para ayudar con eso. Perfecto, guardamos todas las bolsas del super en el carrito. Deje las cosas de Lottie y mi ropa en el auto, tendría que regresar por eso. Subí al elevador con el carrito, el conserje se ofreció para acompañarme y ayudarme pero sería bastante incomodo cuando llegáramos al departamento y yo no tuviera llaves.

 

Escuche algo de ruido a través de la puerta, al parecer eran videojuegos. Toque el timbre, se abrió la puerta y afortunadamente me recibió una sonrisa muy amigable.

 

-Hola –sonrió Zayn, amigo de Louis

-Hola  Zayn –sonreí – Gracias por abrirme –dije entrando al departamento con el carrito

-¿Se te olvidaron las llaves? –pregunto Harry, el estaba en el sillón con el control del x-box en la mano

-No tengo llaves –dije lanzándole una mirada a Louis

-Te las deje afuera de tu cuarto, toque hace rato y no contestaste así que ahí las deje en el suelo –alzo los hombros

-Así que ni siquiera sabias que no estaba? –dije entrando a la cocina

-La verdad no me importa –lo escuche decir

-Traes compras ¿Vas a cocinar? –escuche la voz amigable de Liam

-Lo voy a intentar –dije sacando las compras del carrito

-¿Qué habrá de menú? –dijo Niall entrando a la cocina

-Si todo sale bien y no se quema nada, espagueti a la boloñesa y de postre helado con galletas –dije sonriendo

-Huuu…con lo que me gusta la comida –dijo el rubio algo emocionado

-Niall es bueno en la cocina, modestamente diré que yo también así que te podemos echar una mano –dijo Zayn ayudándome con las compras

-Pero ustedes están en los videojuego con Louis –sonreí

-A mi me duelen los ojos después de un rato –dijo Zayn

-Y si se trata de comida, los videojuegos pueden esperar –sonrió Niall

-Bueno entonces si –sonreí- Solo que tengo que ir por algunas cosas que deje en el auto y ahorita regreso –dije saliendo de la cocina con el carrito

-¿Son mas compras?  -pregunto Zayn detrás de mi

-No, son algunas cajas y ropa –dije abriendo la puerta de la entrada

-Te ayudo –dijo sonriendo

-Gracias –conteste

-Mientras yo voy hirviendo la pasta –grito Niall desde la cocina

-Vamos a comer Pizza, ya la ordenamos –dijo Louis serio

-Yo no tengo problema de comer pizza y pasta –contesto Harry

-Seria una grosería que haya comida casera y no comerla –dijo Liam

-Como quieran –contesto Louis levantando los hombros

 

Salí del departamento con Zayn, subimos al elevador y me sonrió. Le respondí la sonrisa, le entregue al conserje su carrito. Le quite la alarma a mi auto, Zayn me ayudo con las cosas de Lottie y también otras de mi ropa. Yo tome las dos bolsas restantes de lavandería, regresamos al elevador.

 

-Ignora a Louis –me dijo

-Créeme que lo hago, todos los días –sonreí

 

Ambos reímos, salimos del elevador y tocamos el timbre. Esta vez Liam abrió la puerta, entramos y solo estaba Harry en el sillón. Al parecer Niall estaba en la cocina y Louis…tal vez en su habitación o en el baño

 

-¿Dónde pongo esto? –pregunto Zayn

-Déjalo aquí, subiré lo que traigo a mi habitación y ahorita regreso por lo demás –dije caminando a las escaleras

-Lo subo a tu habitación entonces, no me cuesta nada –dijo caminando detrás de mi

-Gracias –conteste

 

Efectivamente, Louis había dejado unas llaves al pie de la puerta. Me agache para recogerlas y las guarde en mi bolsillo, abrí la puerta de mi habitación y entramos. Dejamos todo sobre la cama…

 

-Todo muy ordenado –dijo mirando alrededor

-Termine de acomodarlo esta mañana –dije sonriendo

-Buen trabajo –sonrió

-¿Ahora planeas ganarte a Zayn? –dijo Louis recargado en el marco de mi puerta

-¿Disculpa? –dije arqueando una ceja

-Primero mi hermana y ahora mi amigo –negó con la cabeza- No…espera  ¿Lo trajiste a tu habitación para engatusarlo? Jajaja…-rio- Puedes intentarlo, tal vez lo logres pero Zayn no te va a pagar como yo

-Cállate Louis…-dijo Zayn

-Mira, ya lo tienes de tu lado defendiéndote. Tal vez en 10 meses cuando termine nuestro contrato, el sea tu príncipe azul –se dio la media vuelta

-Es un idiota –dije negando con la cabeza

-¿Se comporta así siempre? –pregunto Zayn

-Peor...-dije soltando un suspiro

-¿Cómo es que lo has aguantado? –dijo el

-Supongo que 8 meses después me empieza a parecer normal, aparte no puedo hacer nada al respecto –suspire- Tenemos un contrato, tengo que cumplirlo –dije levantando los hombros

 

Bajamos a la cocina, sentí la mirada de Louis sobre mi pero lo ignore. Entramos a la cocina y nos pusimos a cocinar junto con Niall que ya se había servido helado,  es la primera vez que “convivo” con ellos. Debo decir que Zayn siempre se ah comportado muy caballeroso y lindo, Niall al parecer tiene algo con la comida. Con Liam y Harry pocas veces eh entablado una conversación, pero nunca han sido groseros conmigo. Al parecer aquí el único maleducado eh insoportable es Louis, aunque realmente estoy segura de que solo se comporta así conmigo.

 

Después de muchas risas la pasta estuvo lista, estos chicos me hicieron olvidarme de Louis por completo. La pizza había llegado unos minutos antes, Los chicos empezaron a acomodar la mesa, sirvieron los platos y pusieron todo en su lugar a un lado de las cajas de pizza. Vi a Louis tomar un pedazo de pizza junto con su cerveza y camino al sillón, los demás lo observaron. Tome mi plato de pasta junto con mi botella de agua mineral

 

-¿A dónde vas? –dijo Niall

-A mi habitación, ustedes están en su casa –sonreí

-Oh vamos…tienes que degustar nuestra creación con nosotros en el comedor –dijo Zayn

-Prefiero no incomodar –mire a Louis-

 

Subí las escaleras a mi habitación, prendí el televisor y me senté en la cama a comer. La pasta me supo a gloria, moría de hambre y también fue gracias a la ayuda de Zayn y Niall. Termine mi plato y lo deje en mi mesa de noche, lo podría haber bajado a la cocina pero era preferible no salir de mi cuarto hasta que Louis estuviera dormido. Así no incomodaría a los chicos con sus comentarios, mejor me quedaba en mi habitación. De repente unos cuantos golpecitos se escucharon en mi puerta, me levante y abrí

 

-Hola –sonrió Zayn- Te traje tu postre –dijo levantando un plato con helado y una cuchara

-Oh gracias –recibí el plato

-De nada, también venia a despedirme porque ya nos vamos –sonrió

-Ok, nos vemos pronto entonces y gracias por ayudarme en la cocina -sonreí

-No fue nada, cuando quieras asistencia en gastronomía solo llámame –rio

-Lo considerare –sonreí

-Cuídate Kendra, suerte viviendo con Louis –dijo dándome un abrazo

-Gracias, la necesitare –reí

 

Me dio un beso en la mejilla y se alejo bajando por las escaleras, cerré la puerta y regrese a mi cama comiendo mi helado. Deje mi plato ya vacio junto con el de la pasta, mas tarde los bajaría a la cocina. Bostece, me sentía bastante cansada. Me levante de la cama y entre al closet buscando una pijama, me quite la ropa. Estaba por ponerme la pijama cuando sonó mi móvil, deje la pijama en el suelo y salí a contestar

 

 {Llamada}

 

#Alo –dije sentándome en la cama-

S: Hola Kendra ¿Qué tal las vacaciones? –era Sammuel, mi manager-

#Oh bien –conteste-

S: Me alegro, ya tengo mucho trabajo para ti –sonaba emocionado-

#¿En serio? Haber dime que hay

S: Pues son muy buenas ofertas, entre ellas un comercial, contrato con una línea de productos, apariciones, un evento donde tu serás la invitada de honor y otra portada de revista –dijo en un solo aliento-

#Perfecto, suena a que estaré muy ocupada –dije sonriendo,  si trabajo tanto no tendré tiempo de estar bajo el mismo techo que Louis-

S: De hecho es un poco más complicado que eso, para ser exacto serán unas tres o cuatro semanas con la agenda llena

#Ok, eso suena bien para mi

S: Solo hay un pequeño detalle, pero te juro que es así mínimo –sonó nervioso-

#¿Cual es? –pregunte-

S: Todas las ofertas son fuera de Londres, serán al menos esas tres o cuatro semanas viajando por Estados Unidos. Los Angeles, Miami, Los Hamptons –lo interrumpí-

# ¿Los Hamptons? ¿Nueva York? –se me hizo un nudo en la garganta-

S: Pensé en eso, puedo cancelar el evento que sea ahí –contesto-

#No digo…estaré bien –dije pensando en mil cosas-

S: ¿Segura? –pregunto-

#Si claro, estaré bien ¿Entonces casi un mes totalmente fuera de Londres? –pregunte-

S: Así es, se que te acabas de mudar con Louis y están en una nueva etapa en su relación ¿No habrá problema con que te vayas tanto tiempo? Digo… también podemos arreglar las cosas para que el vaya al viaje contigo

#No no no…el empieza la promoción del nuevo disco, igual estará viajando así que estaremos trabajando los dos ¿Cuándo me voy?

S: Mañana a la media noche sale el vuelo a Miami, ya le avise a Jasón y está emocionado –rio-

#Ok ok –reí- ¿Podrías llamarle de nuevo para decirle que mañana lo veo aquí temprano para que me ayude a empacar?

S: Si, yo ahorita le llamo ¿Algo que necesites?

#No nada, todo bien

S: Ok, entonces nos vemos mañana y te llamare antes para darte detalles ¿Ok?

#Perfecto, hasta mañana entonces bye

S: Chao, descansa –colgó-

 

{Fin Llamada}

 

Suspire, justo lo que necesitaba. Alejarme de Louis por un buen rato, aunque quien sabe como lo va a tomar. Lo único malo de este viaje era regresar a Nueva York, sentí un hueco en el corazón al pensarlo. Había un motivo por el cual me había mudado a Londres, los recuerdos que tenía en esa ciudad eran bastante perfectos pero llego el momento en el que se volvieron dolorosos. Decidí alejarme de esa ciudad, conseguí un trabajo aquí y solo 4 meses después conocí a Louis. El resto es historia…tal vez pronto tenga que decirles el motivo por el cual mis ojos se hacen cristalinos al pensar en la gran manzana, algo que Louis nunca supo ni sabrá. Pero a ustedes les podre confiar eso, solo que no ahora… pronto, pero no hoy.

 

Salí de mi habitación, me asome por las escaleras y todo en el piso de abajo estaba apagado, Louis ya estaba en su habitación. Toque la puerta…

 

-¿Qué quieres? –grito

-Hablar contigo –conteste

-No tengo ganas –grito

 

 

No me importo, abrí la puerta

 

-Te dije que no tenía ganas –me lanzo una mirada de “vete”

-Es de trabajo –cruce los brazos

-¿No tienes ropa acaso? ¿Una pijama o algo decente para venir a hablar conmigo? –alzo una ceja- ¿Acaso vienes a provocarme? –mordió su labio inferior, agache la mirada y recordé que estaba en ropa intima, no me puse la pijama

-No Louis, no vengo a provocarte tengo que decirte algo y es un tanto urgente –conteste

-Habla... –desvió su mirada al televisor

-Bueno, el chiste es que estoy contratada para un par de cosas pero es…-note que no me prestaba atención- ¿Louis?

-¿Qué? –contesto mirando el televisor

-¿Puedes hacerme caso? –dije algo exasperada

-No estás diciendo nada –seguía mirando el televisor

-Me quede callada por que me estas ignorando Louis –solté un resoplido, camine apague el televisor y me pare frente a él-  Tengo ofertas de trabajo en Estados Unidos, Me voy fuera de Londres por un mes –puse mis manos en la cintura- Gracias por tu atención, te veo en Julio –me di la media vuelta y Salí de su habitación

-Cancélalo, no vas a ir  -dijo detrás de mi

-Olvídalo, es trabajo y lo voy a hacer –abrí la puerta de mi habitación

-Te dije que no –me tomo del brazo y me dio la vuelta- Este mes empezamos la promoción del nuevo disco, tienes que viajar conmigo

-No podre, ya está todo arreglado –conteste

-Eres mi novia y vas a ir conmigo –dijo serio

-No voy a ir –respondí

-¿Cuándo me pregunten por ti que diré? –dijo enojado

-¡QUE ESTOY TRABAJANDO! Yo diré lo mismo de ti –me zafe de su agarre- Se supone que somos una pareja, pero creo que la gente entenderá que no somos dos chicles para estar pegados siempre –me di la media vuelta

 

Entre a mi habitación, cerré la puerta y le puse seguro. Recargue mi espalda contra la puerta, me deslice hasta sentarme en el suelo.  Escuche que acoto su puerta, Solté un gran suspiro, de verdad que este viaje fuera de Londres había sido demasiado oportuno. Al menos me libraría de un mes de estar con Louis, solo tendría que lidiar con otros 9 meses regresando del viaje. Pero terminando este maldito contrato me voy a vivir al Tíbet o algo así para alejarme completamente de su recuerdo, se que será muy difícil olvidarme de él. Olvidarme de todo esto que siento, de lo que eh tenido que aguantar a su lado por que acepte esto. Tal vez solo necesito una razón lo suficientemente grande para madurar, a pesar de mis 25 años no eh madurado. Sigo siendo una estúpida enamorada de un chico que no siente nada más que ido por mí al parecer, solté un suspiro reteniendo mis lagrimas.  Camine al closet y me puse la pijama, mañana haría mis maletas.

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