El Contrato

Si un chico de ensueño te propone fingir una relacion... ¿Aceptarias? Es una historia diferente, la historia es bastante interesante y con mucho drama. Personalmente es una de mis historias favoritas, espero les guste; novela completamente original,

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43. Capitulo Cuarenta

Capitulo Cuarenta

 

Siento mi brazo moverse involuntariamente, perezosamente levanto los parpados; la luz lastima un poco mi vista, parpadeo. Veo a mi madre, al parecer ella es quien ah estado moviendo mi brazo todo este tiempo.

 

-Estaba por llamar a una enfermera para que vinieran a revivirte –comenta- Te quedaste profundamente dormida, ya estaba espantada –agrega

-Estoy bien –me incorporo lentamente- Solo que me siento muy cansada –agrego, bostezo- ¿Siguen dormidos? –digo mirando a  los gemelos en automático, algo en mi me hizo preocuparme por ellos enseguida

-Como dos angelitos –responde mi madre sonriente

-¿Por qué la urgencia de despertarme? –digo bostezando, me pongo de pie

-Porque ya ah venido Louis –contesta- Parece que todo está listo para que puedas irte a casa, solo que estabas dormida y salió de nuevo, dijo que no tardaba –agrega

-Oh…que bien, salir de estas paredes al fin –sonrió- Llegando a casa tengo muchas cosas que hacer –agrego, camino hacia los gemelos- Reorganizar el viaje a Nueva York será complicado, pero no será problema –comento, sonrió mirando fijamente a mis hijos

-Si…bueno -aclara su garganta- Tienes que pensar en que debe de pasar algo de tiempo antes de que un bebe pueda viajar –comenta-  Y en que habrá una ley que impida la salida de los recién nacidos a otro país –agrega

-Mañana hablare con el pediatra para preguntarle cuando pueden viajar los bebes –contesto tranquila- Y legalmente hablando, llamare a mi abogado para asesorarme al respecto –la miro- No tienes de que preocuparte mamá, tengo todo bajo control –agrego- ¿Ó no me apoyas en mi decisión? –digo confundida

-Sabes que te apoyo incondicionalmente hija –responde- Que hayas decidido regresar a Nueva York es algo maravilloso, tomando en cuenta que antes no querías visitarme siquiera –agrega

-Si es tan maravilloso… ¿Por qué te has puesto en este plan de repente? –pregunto

-Es que…-suspira- Veo a Louis muy…emocionado –agrega, agacha la mirada

-Oh vamos madre –resoplo- Tu sabes la verdad de nuestra relación –comento- No puedes creer que su “emoción” es genuina –agrego

-Es que su mirada…su manera de hablar, no se –levanta los hombros- Yo creo que el nacimiento de sus hijos ah cambiado algo en el –agrega- Aunque puede que desde antes el haya cambiado y tu no lo hayas notado –concluye

-Mira mamá…-me interrumpe

-O más bien –levanta un poco la voz- No lo quieres notar –agrega muy convencida

-Te diré algo solamente –respondo seria- Hace tiempo que deje de hacerme ilusiones con él, decidí que era momento de madurar y entender que el ve lo nuestro como un trabajo y que yo debería de hacer lo mismo –agrego- Ya no me importa que sienta ó piense el mamá, mi única prioridad son mis hijos; mientras ellos estén bien, yo estaré bien –comento- Estoy convencida que lo mejor para ellos es estar lejos de él –concluyo

 

No dice nada, me entrega unos papeles; los veo, parecen ser las formas para darme de alta. Les dedico un rápido vistazo, están todos mis datos personales; entre ellos están unas indicaciones que escribió la doctora Jackman para mí. Veo la otra hoja, es sobre los gemelos; indicaciones que el pediatra da para ellos entre otras cosas, como datos de su nacimiento.

 

Pero algo llama mi intención…

 

Género: Femenino   Nombre: -sin nombre-    Apellido: Tomlinson   Madre: Kendra Stone    Padre: Louis Tomlinson

Género: Masculino   Nombre: -sin nombre-    Apellido: Tomlinson   Madre: Kendra Stone    Padre: Louis Tomlinson

 

-Les dio su apellido a los gemelos –dice mi mamá- Eso tiene que significar algo –agrega tranquilamente

-No me confundas mas –respondo- Sin importar lo que digan estos papeles, mis hijos serán Stone –agrego- En su registro me encargare de que así sea –comento

-No quiero alterarte mas –responde- Es evidente que estas sensible y algo nerviosa –agrega- Pero tienes que estar consciente de que a pesar de lo complicado que es esta situación, esos niños tienen un padre y siempre lo tendrán –dice seria

-Lo sé mamá, no se me olvida –respondo- Pero créeme que…-me interrumpe

-No, créeme tu a mi cuando te digo que debes de hablar seriamente con el Kendra –levanta un poco la voz- Tienen que llegar a un acuerdo, ubicar un punto medio donde los esos niños no salgan afectados –agrega

-Es difícil hablar con él –digo agachando la mirada

-Aunque sea difícil deben de hablar –responde- Si tú decides seguir adelante con la idea de irte a Nueva york, vale; perfecto –dice tranquila- Pero debes de tener en cuenta que Jay y su familia no saben de esta farsa, tal vez no entenderán porque tú y Louis se van a alejar –agrega- Así que ten en mente que su familia de el querrá estar presente en la vida de los gemelos -comenta

-Pero no se…-me interrumpe

-No debería de mencionar esto, pero…-suspira- Tu tienes muchos lindos recuerdos con tu padre –me mira a los ojos, trago saliva- ¿No te gustaría que tus hijos tuvieran recuerdos iguales con su padre? –pregunta seria

-Mi padre era muy diferente, nada que ver con Louis –siento un hueco en mi pecho- El me amaba, hacia todo con tal de verme feliz –mi voz se quiebra- Louis no quiere a mis hijos, el no va a querer verlos jamás; de eso estoy segura –una lagrima resbala por mi mejilla

 

Separa sus labios para decirme algo mas, pero el ruido de la puerta llama su atención. Vemos a Louis entrar sonriente, en cada mano carga una silla de bebe para el auto; ambas son color rojo con negro y con el logo de “Ferrari” a un lado.

 

Limpio la lagrima que había derramado, respiro profundamente tratando de tranquilizarme. El voltea verme, su semblante cambia; la sonrisa en su rostro desaparece.

 

-¿Todo bien? –pregunta en automático, deja ambas sillas sobre el sofá

-Excelente –responde mi madre por mi

-¿Por qué llorabas? –insiste mirandome serio

-Aun tengo alborotadas las hormonas –respondo- Me emocione porque ya podemos irnos a casa –agrego, finjo una sonrisa

-De hecho ya está todo listo –dice sonriente- Paul no está esperando en la recepción del hospital junto con otros de seguridad de Syco –agrega- No hay fotógrafos en el estacionamiento del hospital, pero nos acompañaran cuando lleguemos al departamento –comenta

-Bueno, vámonos –respondo, el asiente con la cabeza

 

Louis camina hacia las cunas, sonríe; mira detenidamente a los gemelos por unos segundos, parece pensar a quien cargar. Toma a William en sus brazos, lentamente camina hacia el sofá; recuesta al bebe en una de las sillas de auto, camina hacia la pañalera con letras azules. De ahí saca una cobija, la pone sobre la silla para tapar al pequeño.

 

Hace lo mismo con Louisa, el sonríe; es como si estuviera a solas con los gemelos, parece…feliz.

 

Decidimos que Louis cargara una de las sillas y una pañalera, yo la otra silla; mi mamá llevara mi maleta y la otra pañalera. Salimos de la habitación, caminamos por el pasillo; subimos al elevador. Louis va sonriente, mi madre bosteza y bosteza; yo…yo simplemente tengo una batalla interna entre mis ideas, no sé qué rayos hacer de mi vida.

 

Las palabras de mi mamá me confundieron lo suficiente como para querer quedarme en Londres, pero mudarme; definitivamente ya no quiero vivir bajo el mismo techo que Louis. Tal vez si él quiere tener algo de relación con los gemelos, podrá hacerlo si estamos en el mismo país. Sacudo mi cabeza levemente, debo pensar bien las cosas antes de cometer un estúpido error como firmar un contrato; ahora si debo de analizar bien las cosas, cualquier decisión que tome puede beneficiar a mis hijos ó afectarlos.

 

Llegamos a la recepción, hay enfermeras caminando de un lado al otro; hay gente en la sala de espera, siento las miradas sobre nosotros. Nos acercamos a Paul, el sonríe ampliamente al vernos.

 

-Felicidades Kendra –se inclina para darme un amistoso abrazo

-Gracias Paul –digo tranquila

-Te vez muy normal como para haber tenido gemelos –comenta- ¿No te sientes mal? –pregunta atento

-Me siento cansada, algo adolorida; pero bien –respondo- El dolor y la espera, valieron la pena –sonrió

-Claro que si –sonríe- Señora, buenas tardes –dice refiriéndose a mi mamá

-Buenas tardes –contesta ella sonriente

-¿Podemos irnos? –comenta Louis serio como de costumbre, pero no grosero

-Claro, las camionetas ya están esperando –asiente con la cabeza

-Pues vámonos, hay que descansar –responde Louis

 

Paul hace unas señas con sus manos, Unos cuatros hombres altos vestidos de negro se acercan a nosotros; le ayudan a mi madre con la maleta y pañalera, a Louis con la pañalera igualmente. Paul da algunas indicaciones, todos asienten con la cabeza al uniso.

 

Dos de los hombres caminan a la puerta, caminan hacia las camionetas; abren la puerta trasera de una de ellas, Paul no da la señal para avanzar.

 

Caminamos hacia la puerta, siento algo rozar mi mano; agacho la mirada, Louis ah entrelazado sus dedos con los míos. Mi madre camina detrás de nosotros, Paul junto con otros dos hombres caminan alrededor nuestro.

 

Gritos se hacen presentes, a pesar de la luz del día los flashes resaltan; damos unos cuantos pasos más y nos encontramos junto a  la camioneta.  Louis sube primero a la camioneta, acomoda el asiento del bebe como es debido; estira sus manos hacia mi pidiéndome la silla de Louisa, acomoda la de ella junto a la de William. Ambos están seguros ahora, Louis toma asiento junto a la ventanilla izquierda de la camioneta.

 

Le digo a mi madre que suba ella, toma asiento en la fila trasera de la camioneta; ahora subo yo. Dado que los gemelos están en medio, me toca el asiento junto a la ventanilla derecha. Paul cierra la puerta, toma siento como copiloto; la camioneta se pone en movimiento; la reja principal del hospital se abre.

 

Los fotógrafos entran corriendo, parecen miles de hormigas caminando hacia nosotros; se abalanzan hacia la camioneta, sus flashes atraviesan los cristales. Tapo mi rostro con mi mano, desvió la mirada a mi izquierda; los gemelos están tapados con sus cobijas, al menos estoy segura de que no tomaran imágenes de ellos y de que seguramente los pequeños ignoran los destellos de esas luces.

 

Los periodistas gritan, golpean los cristales de las puertas con sus manos; algunos pegan literalmente su rostro a las ventanillas, es totalmente un caos. La camioneta se detiene, los de seguridad hacen su trabajo; comienzan a quitar uno a uno a los periodistas adheridos a las ventanillas. Los policías de Kensington logran despejar el frente de la camioneta, estamos en movimiento de nuevo; segundos después, el chofer acelera y nos alejamos de aquel panorama tan caótico.

 

El camino al departamento es algo interesante, mi madre habla por teléfono con no sé quien de su oficina; Louis y Paul platican diferentes estrategias que usaran al llegar al departamento y de cómo serán los siguientes días para intentar salir del edificio, puesto que Louis tiene unas citas de grabación dentro de tres días y seguramente la entrada estará llena de periodistas; lo que podría dificultar su salida.

 

A una cuadra del edificio, la camioneta se detiene; es imposible seguir adelante, la calle está totalmente abarcada por camarógrafos, periodistas, camionetas de televisoras; parece que se ah regado muy rápido la noticia de que salimos del hospital. Es totalmente un caos, no se cual será la solución.

 

-Rayos…-dice Louis en voz alta, lo miro; parece genuinamente sorprendido y nada contento

 

Volteo a ver a mi madre, parece estar en shock ante tanta prensa esperando nuestra llegada.

 

-Plan B –comenta Paul- Retrocede por favor, antes de que noten nuestra presencia –dice al chofer

 

El señor obedece, retrocede; en automático retrocede la camioneta detrás de nosotros. Paul toma su radio, se comunica con los de seguridad de la otra camioneta; les da indicaciones. Las camionetas se estacionan a dos cuadras del departamento, Paul baja de la camioneta.

 

El plan parece ser que Paul iré al departamento junto con otro elemento de seguridad, pondrán orden a los periodistas; les engañaran diciendo que tendrán imágenes de los gemelos y respuestas a sus preguntas, solo si es que acceden a despejar la entrada del estacionamiento. Una vez que el logre eso, se comunicara con el chofer para dar indicación de avanzar.

 

Louis mira fijamente la pantalla de su móvil, mi madre bosteza y bosteza; yo también me siento algo cansada, solo espero llegar a casa y recostarme en mi enorme cama. Tal vez pueda descansar unos minutos en lo que despiertan los gemelos a comer de nuevo.

 

Unos pequeños golpes en la venta del copiloto me hacen dar un brinco en mi propio asiento, la puerta se abre; es uno de seguridad de la otra camioneta, le informa al chofer que el paso está despejado y podemos avanzar. Solo que primero ira la camioneta de seguridad, se aseguraran de que el paso este libre y engañan a la prensa haciéndolos pensar que nosotros vamos en esa camioneta; nosotros entraremos al estacionamiento del edificio sin problema alguno.

 

Las cosas se hacen tal cual, los periodistas esta eufóricos; pero logramos escapar de sus lentes. Entramos al estacionamiento, bajamos de la camioneta. Mi madre se queda en la camioneta, la llevaran a su hotel para recoger sus cosas y después la traerán de regreso; se quedara en el cuarto de huéspedes para ayudarme con lo que necesite saber sobre la maternidad mientras nos vamos a Nueva York

 

 Después de despedirnos de los de seguridad, agradecerle a Paul su esfuerzo y de cargar con todas las cosas; subimos al elevador.

 

Louis abre la puerta, suspiro; parpadeo, hogar dulce… ¿hogar?

 

Un enorme letrero color rosa pastel con letras azul rey adornan el living “Bienvenidos a casa bebes”

 

-Mis hermanas lo hicieron –comenta Louis- Querían estar aquí cuando llegaras, pero les dije que mejor mañana; hoy estarías cansada para visitas –agrega

-Que detalle, gracias –digo con una sincera sonrisa en mi rostro, bostezo

-Deberías de subir a recostarte –responde

 

No contesto, agacho la mirada y sigo mi camino; subo las escaleras a un paso bastante lento. Me siento cansada, me duelen un poco las piernas y mi cadera; aparte de que quiero caminar con cuidado si llevo a mi bebe en la silla. Tomo la manija de la puerta, recuerdo el desorden que me espera dentro; cierro los ojos, rayos.

 

Al menos se que la cama está en orden, podre dormir; pero todo lo demás es un completo asco. Suspiro, abro la puerta; doy un paso hacia dentro, parpadeo un par de veces. Esta no es mi habitación, en lo absoluto…

 

Mi cama sigue en su lugar, pero…hay una cuna de madera color caoba, es lo suficientemente grande para los gemelos. Mis cajas de mudanza han desaparecido, no se donde estarán. Hay un pequeño mueble de bebes que es un cambiador, hay cajas de pañales, toallas húmedas.

 

Hay otro mueble con biberones, latas de formula en polvo como la que me dieron en el hospital; hay incluso dos tinas para la hora del baño, en definitiva esto esta diferente. La habitación incluso se ve pequeña, no entiendo.

 

-En el mueble junto a las tinas hay ropa suficiente para los dos, al menos para un par de semanas en lo que te sientas dispuesta a ir de compras…-lo escucho decir detrás de mi

-Aja…-es lo único que puedo contestar

-¿Te gusto? –pregunta

-Ujum…-logro pronunciar

-Es poco, se que faltan muchas cosas pero todo fue de rápido; las horas de la noche no me fueron suficientes para todo lo que se necesita –comenta, no contesto- Se que hay poco espacio, pero supuse que querrías a los gemelos contigo; pense en arreglar la habitaicon de visitas pero supuse que eso no te agradaría –agrega

-Está bien -comento

- Adelante, tienes que descansar…-responde

 

Entro a la habitación, dejo la silla de bebe sobre mi cama; Louis hace lo mismo, deja la silla y las pañaleras en la cama, mi maleta la deja junto a mí. Yo observo detenidamente el cuarto, wow…hizo todo esto en una noche.

 

-Me voy, te dejo a que te pongas cómoda –dice caminando hacia la puerta- La pequeña sigue dormida, la acomode en la cuna –agrega

-Louis…-digo pensativa

-¿Necesitas algo? –da la media vuelta

-Necesitamos hablar –contesto

-Necesitas descansar –comenta tranquilo- Podemos hablar en otro momento, tranquila –sonríe levemente

-Okey –no insisto

-Descansa –concluye

-Gracias –respondo

 

Sale de la habitación, cierra la puerta. Quito la cobija de la silla, tomo a William en mis brazos; con cuidado camino hacia la cuna, lo recuesto junto a su hermana. Los observo dormir durante un momento, se ven tan tranquilos; hermosos y adorables.

 

Bostezo, creo que también yo debería de dormir antes de que despierten y quieran comer. Despejo mi cama, dejo todo en el suelo; más tarde recogeré las cosas.

 

Me acomodo en la cama, cierro los ojos; intento dormir pero mi cabeza está hecha bolas.     No entiendo la actitud de Louis, es increíblemente raro; inexplicable. De alguna manera es lindo que haya tenido este detalle de arreglar la habitación, ahora entiendo porque no fue al hospital en la noche.

 

No negare que me conmueve su acción, pero espero que no crea que me quedare; irme a Nueva York está en mis planes, no puedo cambiar mi decisión por un solo acto bueno de él. Puede que hoy haya tenido este lindo gesto, que se haya portado bien y que mañana sea un total imbécil como de costumbre. No puedo arriesgar a mis hijos a sus cambios de humor, de ninguna manera.

 

Debo de tomar en cuenta que ayer tuvo actitudes raras con su “tus hijos”, son muchas cosas que ah hecho que simplemente no me dejan creer que esté actuando genuinamente de corazón. Puede que Simon lo haya obligado a traer todo esto para los gemelos, puede que él no lo haya organizado; tal vez y mandaron a alguien de SYCO a arreglar todo, no lo sé.

 

Suspiro, de verdad que debo de dormir; tal vez y después de una buena siesta me sentiré tranquila, pero no organizare mis ideas. Tengo un plan en mente y eso no cambiara, Nueva york es mi próximo destino; una vida sin Louis me espera…

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