El Contrato

Si un chico de ensueño te propone fingir una relacion... ¿Aceptarias? Es una historia diferente, la historia es bastante interesante y con mucho drama. Personalmente es una de mis historias favoritas, espero les guste; novela completamente original,

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16. Capitulo Catorce

Capitulo Catorce

 

Salgo de la ducha bostezando, me siento terriblemente agotada y con muchísimo sueño. Gracias a que tengo sesión de fotos a las siete, me levante a las cuatro y media. Tomo mi cepillo de dientes, voy a lavar mi boca; pero la sensación de la pasta me da asco, mi estomago se revuelve y comienzo mi día vomitando igual que ayer.

 

Me pongo algo de ropa cómoda, unos pantalones deportivos de elástico; una blusa lisa, sudadera y tennis. Usare gafas oscuras y una bufanda también, es de madrugada y hace frio. Recibo un mensaje de Jasón, ya está abajo esperándome en la camioneta. Salgo de mi habitación después de haber acomodado mi cama y haber abierto las cortinas, la sala de juegos quedo hecha un desastre; creo que Louis y Harry son un par de niños pequeños, dejaron palomitas regadas por todos lados.

 

Haciendo el más mínimo ruido posible, salgo del departamento; Louis y Harry seguirán dormidos, no quiero despertarlos. Llego al lobby, los flashes lastiman mi mirada con todo y que estoy usando mis gafas oscuras; subo a la camioneta. Saludo a Jasón, al piloto y al copiloto como siempre; de camino a la sesión; me quedo dormida.

 

Jasón me despierta, salgo de la camioneta con mi bolso en la mano. Subimos al elevador que está en el estacionamiento, nos lleva al sexto piso. Ahí nos recibe una amable chica, nos lleva al estudio donde ser la sesión de fotos; saludo al fotógrafo y a los asistentes de edición, Sammuel ya está ahí.

 

-Bueno Kendra, vamos a tu camerino –dice Sammuel tomándome del hombro- Quisiera consultar un par de cosas contigo, en privado –me dice

-Si claro ¿Qué sucede? –le pregunto

-¿Podrían darnos unos cinco minutos? –le dice Sammuel a la maquillista- En exactamente cinco minutos podrán empezar con la transformación –sonríe

-Claro –contesta la chica con una sonrisa

 

Entramos al camerino Jasón, Sammuel y yo; Sammuel cierra la puerta.

 

-¿Qué sucede? –digo tomando asiento frente al tocador

-Tenemos un pequeño dilema –contesta

-¿Cuál es? –pregunto quitándome las gafas, las dejo sobre el tocador

-Acabo de ver las prendas que van a usar para la sesión –contesta- En su mayoría son vestidos entallados, cosas pegadas eh inclusive un vestido de alta costura con corsé –comenta- Y creo que será un problema con…ya sabes –me dice

-Si es sobre mi situación, Jasón ya sabe –le digo quitándome la bufanda

-A bueno, si es por el embarazo –confirma- No sé que tanto se te note en este momento –agrega

-Creo que si son vestidos demasiado pegados, se va a notar mucho –comenta Jasón recargando su cadera en el tocador

-Tengo una sugerencia –dice Sammuel

-¿Cuál? –contesto desabrochando mi sudadera

-Bueno son dos, antes que nada; que tu veas la ropa, que te pruebes algunos y veas que te va mejor –contesta- Aunque creo que convendría hablar con el fotógrafo, decirle que tal vez tendrá que usar un poco de PhotoShop –concluye

-Pero si le decimos eso, sería decirle del embarazo –contesto poniéndome de pie- Y decirle a una persona es arriesgarse a que le diga a alguien más y ese alguien más le diga otro y realmente no quiero que todo mundo se entere aun –concluyo

-Pues así como te veo, creo que el photoshop es la idea más viable –dice observando mi vientre- ¿Cómo es que no me había dado cuenta antes? –dice intercambiando miradas con Jasón- ¿Segura que tienes dos meses? –pregunta

-Según el médico, si –contesto

-Yo diría que tienes ya unos tres o tal vez cuatro –comenta Sammuel

-Eso ó vas a tener trillizos –dice Jasón

-Creo que con uno será suficiente –contesto pensativa

-Nos estamos desviando del tema –dice Sammuel- ¿Qué dices Kendra? ¿PhotoShop ó quieres ver la ropa primero? –pregunta

-Creo que veré la ropa primero –contesto- También creo que me cambiare sola y que cerrare mi sudadera de nuevo –comento subiendo el cierre de mi sudadera

-Bueno, que te maquillen y te arreglen; iré a pedirle a la modista que traiga aquí toda la ropa para que la veas, tú decides –dice Sammuel

-Perfecto –contesto tomando asiento frente al tocador de nuevo

 

Sale Sammuel del camerino, a los segundos después entra la maquillista y unas cuantas personas más. Entre varios comienzan a peinarme, maquillarme; pintar mis uñas, etc. En resumen, arreglan el desastre que soy gracias a que me levante en la madrugada; agradezco que son expertos en maquillaje y pueden cubrir mis horribles ojeras.

 

Se abre la puerta del camerino, entra una chica llamada Leslie; es la modista encargada de esta sesión. Llega con dos ----------- de prendas, después entra alguien más con diferentes cajas de zapatos y al parecer también joyería; son todas las opciones para la sesión.

 

-Leslie ¿Podría escoger lo que voy a usar? –le pregunto amablemente sin parecer una diva ni sonar odiosa ó pesada

-Si, por supuesto –contesta con una sonrisa- Queremos hacer tomas con diez looks diferentes, mínimo –complementa

-Ok, lo tendré en cuenta –sonrió

-Aunque hay un vestido que si tienes que usar –dice señalando un forro negro (dentro estará el vestido)- Es de alta costura de Armani Prive, no lo prestaron exclusivamente para ti y seria un desperdicio si no lo usas -comenta

-Por supuesto que lo usare –sonrió- ¿Podría cambiarme a solas? -pregunto

-Claro –contesta

 

Leslie les indica a todos que salgan, Jasón se queda conmigo en el camerino; me ayuda a ver las diferentes opciones. Ya esta cada conjunto armado, así que será fácil decir que me gusta todo; aunque pensé que todo seria ropa ajustada, me equivoque. Gracias a que está empezando el otoño, hay muchos abrigos, sacos y chamarras; prendas que me ayudaran a cubrir mi pancita.

 

El primer look que escojo es uno de pantalones de cuero, con una blusa blanca de manga larga; un chaleco de piel artificial y unos botines de tacón casi mortal, pero esta hermosos. Salgo al estudio, me pongo frente a la cámara; sonrió y el primer flash deslumbra, la sesión ah comenzado oficialmente.

 

La sesión está llegando casi a su final, han sido ya varias horas; son las diez de la mañana, han sido tres horas posando frente a las cámaras con diferentes looks por tres horas. Vogue siempre filma sus sesiones de fotos, para que después de que salga la revista; darle a las lectoras una vista de lo que fue el backstage y la creación de la revista del mes.

 

El fotógrafo ah pedido una pausa, así que aprovecharemos para hacer la entrevista. Tomo asiento en uno de los sofás del estudio, discretamente acomodo la chamarra de piel que estoy usando para que mi embarazo pase desapercibido. Roberta, es la encargada de esta edición, ella me entrevistara; así que se sienta a mi lado en el otro extremo del sofá. El chico que ah estado filmando toda la sesión, acomoda una silla frente al sofá para filmar la entrevista.

 

-Bueno Kendra, empecemos –dice Roberta con una sonrisa- ¿Por qué decidiste dejar Nueva York, tu ciudad natal; por Londres?

-Fue porque hice una audición para Alexander McQueen; pensaba que no me iban a llamar y al final me eligieron como la modelo principal de una colección –contesto- Era el Fahion week de Londres y yo era la modelo principal de la pasarela, después de ese trabajo recibí muchos contratos aquí; así que decidí quedarme –contesto

-Si no me equivoco… En el After Party de esa pasarela fue que conociste a tu actual pareja ¿Cierto? -pregunta

-Si –contesto

-¿Ósea que también fue por el que te convenciste totalmente de mudarte aquí? -pregunta

-Realmente yo tenía planes de mudarme de Nueva York desde que conseguí mi contrato con Alexander, se dio la oportunidad de los empleos y con eso me fue suficiente para decidirme por completo –contesto- Aunque claro, Louis fue un motivo extra –sonrió, tengo que actuar como su enamorada novia

-¿Alguna vez pensaste que llegarías a ser una modelo importante como lo eres ahorita? –pregunta

-Creo que siempre fue mi meta a largo plazo, pero nunca pensé que realmente fuera a pasar; hay miles de modelos en el mundo, siempre estuve consciente de que tendría que trabajar muchísimo para destacar –contesto

-Y ahora vas a lanzar tu línea de ropa exclusiva en “Saks Fith Avenue” –comenta con una sonrisa- Cuéntame un poco sobre eso –agrega

-Realmente no puedo decir mucho aun –contesto con una sonrisa- Pero es increíble, estoy super emocionada y espero que todo salga tan bien como está planeado –agrego

-¿Tu estas involucrada en todo el proceso de los diseños? –pregunta

-Claro, aunque todo se está llevando a cabo en Nueva York; estoy al pendiente de cada detalle –contesto

-¿Ya tienen la fecha de lanzamiento? -pregunta

-Es un proceso algo lento, yo sería feliz si mañana saliera la colección; pero voy a ser mucho más feliz cuando todo esté perfecto aunque tarde años –contesto

-Prometo ser de las primeras en comprar de tu colección –dice sonriente- Es más que obvio que en tu vida profesional te va increíble, has estado en cientos de portadas de revistas, otros cientos de pasarelas y este año en especial has sido muy cotizada entre los diseñadores. Siempre te vemos glamurosa y arreglada para todos tus eventos, ahora dime ¿Cómo es Kendra Stone en un día normal? –pregunta

-Para mí un día normal es levantarme en la madrugada para ir a alguna sesión temprano, un día normal es trabajar frente a flashes y estar arreglada –contesto- Los días raros en mi vida son no hacer nada, tener algún día libre y poder estar en casa –comento

-Supongo que con tu novio por supuesto –comenta Roberta

-Obviamente –contesto y finjo mi sonrisa

-Su relación ah sido demasiado publica desde que comenzaron a salir –comenta- ¿Ser tan acosados por la prensa y que millones de personas estén pendientes de su relación ¿No les ah afectado de alguna manera? –pregunta

-Bueno…-digo pensativa- Es difícil acostumbrarte a tanta atención, a no poder hacer cierto tipo de actividades públicamente como una pareja normal por los fotógrafos; salir a caminar por la tarde se puede convertir en algo fastidioso –comento- Pero al final del día la única atención que importa es la que tenemos el uno por el otro, nada más que eso –contesto, creo que se revolvió mi estomago con la mentira que acabo de decir

-Por ejemplo, en estos días se han comentado muchos rumores de que tú y Louis tienen problemas y que su relación está terminada, etc. ¿Cómo te hace sentir eso? –pregunta curiosa

-Realmente no le prestó atención a los rumores, porque simplemente son eso; rumores, comentarios sin fundamentos –contesto

-¿Y todos esos rumores no te hacen sentir mal? –pregunta

-No, porque sin importar lo que las revistas y periódicos digan; los únicos que sabemos realmente lo que hay entre nosotros, somos Louis y yo –contesto- No hay forma de que alguien se acerque ni remotamente a la realidad de nuestra relación –sonrió, nadie realmente “adivinaría” lo que es ser  la novia de Louis Tomlinson

 

 

(…)

 

 

Terminando la entrevista, es hora de hacer la última etapa de la sesión de fotos; el último cambio de ropa, el vestido de alta costura. Regreso al camerino junto con Jasón y la maquillista junto con su equipo, comienzan a cambiarme el estilo de maquillaje y peinado. Los ojos pasan de ser naturales a dramáticos, utilizan una sombra negra para el contorno de mis ojos; dejan el resto del parpado limpio. Mis labios los pintan color nude, los labios tan naturales hacen resaltar el maquillaje de mis ojos. Mi peinado pasa de ser una coleta lacia, a pelo suelo con ondas marcadas; estoy lista para ponerme el vestido.

 

Salen todos del camerino dejándome a solas con Jasón; me quito la ropa que traigo puesta junto con los tacones; Jasón saca el vestido de su forro, es un hermoso vestido largo rojo. Es strapples, con drapeado en el corsé; el resto es suelto con muy poco volumen. Esta precioso, hermoso; creo que me enamore del vestido.

 

-Solo espero no se note el “paquete” –dice Jasón mirando mi vientre, estoy usando mi ropa intima y mi vientre esta descubierto; me veo en el espejo, bueno… así es demasiado obvio el “paquete”

-Ojala sirva de algo el corsé –contesto

 

Levanto los brazos, Jasón me ayuda a meterme el vestido; ok todo bien, solo falta cerrar el corsé. Jasón esta acomodando los broches cuando suena su móvil, creo que es su mama; tiene que contestar porque le llama de Italia y rara vez se acuerda de su hijo. La señal en el camerino es pésima, así que me avisa que saldrá un momento.

 

Mientras lo espero, me pongo los zapatos que van de acuerdo con este vestido. Son unos tacones altísimos estilo T-Strap color negro, van perfecto con el vestido.

 

-Siento molestarte –dice Leslie abriendo la puerta, entra y la cierra- Vi que Jasón salió, pensé que ya estabas lista- comenta- Realmente te vez hermosa con ese vestido, sabía que era una buena elección –dice mirandome, sonríe

-El vestido es perfecto –digo mirandome al espejo con una sonrisa mientras sostengo el vestido con mi mano para que no se resbale; esta desabrochado

-Te cierro el corsé –dice caminando hacia mi

-Por favor, gracias –contesto, no hay peligro; el corsé es de corte recto; no se nota el embarazo aunque lo ajuste

 

Puede que tal vez si me pongo de lado si se notara, pero mientras tanto no se nota. Leslie me abrocha la primera tela del vestido, cierra sin problema; después comienza a apretar el corsé, respiro hondo para guardar el estomago. Afortunadamente no lo aprieta tanto; supongo que solo lo suficiente.

 

Me veo una vez más en el espejo, mi vientre no se nota y me encanta como me veo; me fascina verme tan arreglada, con todo el maquillaje no se nota que mi cabeza y mi vida son un completo desastre en este momento. Aunque el embarazo podría ser no planeado, creo que me ah hecho sentir… feliz estos días; probablemente son todas las hormonas que estoy generando.

 

-Creo que hemos terminado –dice el fotógrafo- Tenemos la foto de portada –dice sonriente

 

Camino hacia donde está el, quiero ver las fotos. Definitivamente me encantan todas y cada una de ellas, en especial estoy de acuerdo con el fotógrafo que la mejor de todas es la ultima; estoy de pie con ambas manos en la cintura, se puede ver que mis pies están cruzados, la expresión de mi cara es perfecta; seria pero llama la atención, foto perfecta de portada.

 

Me despido del fotógrafo y de todos los presentes en el estudio, regreso al camerino con Leslie; mande a Jasón a traerme una botella de agua.

 

-¿Cuánto tienes? –me pregunta desabrochando el vestido

-¿Perdón? –contesto confundida

-No te hagas –comenta- Si no apreté el corsé es porque me di cuenta desde que llegaste al estudio, pensaba que lo ibas a comentar; pero veo que quieres guardarlo en secreto –sonríe- Aun así, serás una embarazada muy guapa –concluye

 

Me limito a sonreír, no quiero confirmarle el embarazo aunque sea algo obvio y tampoco quiero decir que no porque me pongo triste de solo pensar en la idea de negar a mi bebe; así que mejor no digo nada. Termino de ponerme mi ropa que traía cuando llegue al estudio, acomodo mi bufanda y me llevo mis gafas oscuras en la mano; las usare cuando salga del edificio.

 

Jasón me entrega mi agua, llegamos al estacionamiento; Sammuel se va en su auto y se ofrece a llevar a Jasón a su casa, así que seré la única pasajera en la camioneta con los de seguridad de siempre. Veo la pantalla de mi móvil, es la una con diez minutos; duro doce horas la sesión, muero de hambre.

 

Llegando al edificio me recibe la misma locura de siempre, subo al elevador y en cuestión de segundos ya estoy abriendo la puerta del departamento. Entro, no hay nadie en la sala y no se escucha ningún ruido; cierro la puerta, camino al living y dejo mi bolso en la mesa de centro junto con mis llaves.

 

Muero de hambre, así que antes de subir a mi habitación; mi primera parada es la cocina. Abro el refri, esta una caja de pizza; para mí buena suerte es la pizza vegetariana que pidió Harry, aunque solo hay dos trozos dentro de la caja. Creo que con eso será suficiente por lo tanto, a las tres tengo mi cita con la ginecóloga; según mi reloj son las dos de la tarde en punto. 

 

Puedo comer esto, después subir a mi habitación para cambiarme; no quiero ir tan informal a mi cita médica. Después puedo ir a comer a algún lugar y finalmente ir al super, ya hacen falta un par de cosas en la despensa; aparte de que estaré en la calle el resto de la tarde y así podre empezar a acostumbrarme a no estar con Louis, digamos que prepararme para cuando me vaya a Nueva York.

 

Saco mi plato del microondas, los trozos de pizza ya están calientes; bastante humeantes y aunque no soy gran fanática de esta comida, huele riquísimo. Les pongo algo de kétchup encima, llevo un tozo a mi boca; no sé si será el hambre que tengo ó reamente sabe tan bien, creo que con dos trozos de pizza no podre calmar mi hambre.

 

No tardo ni cinco minutos en comer la pizza, creo que cambiare mis planes; voy a cambiarme, iré a comprar algo de comida para llevar y comeré mientras manejo a mi consulta médica, después puedo ir a comer de nuevo y finalmente al super.

 

En el segundo piso no se escucha ningún ruido igualmente, tal vez Louis no está; lógicamente quiero pensar que tampoco Harry, el ya se habrá ido probablemente. Entro a mi habitación, directo a mi closet a buscar que ponerme; elijo algo sencillo. Un suéter color azul marino lo suficientemente despegado para que no se note que mi pantalón me cierra solo debajo de la cadera, creo que tendré que comprarme un par de pantalones con talla más grande; de zapatos elegí unas flats color negro para que contrasten con el bolso que usare, el mismo que use esta mañana.

 

Me veo en el espejo una vez más antes de salir, solo para confirmar que no se note mi pancita; tal vez está creciendo demasiado rápido porque eh comido mucho en estos días. En fin, tal vez el maquillaje y el peinado que estoy utilizando es demasiado elegante para la ropa que traigo puesta; pero no tengo ganas de lavar mi cara o amarrar mi cabello.

 

Salgo de mi habitación y veo a Louis a punto de bajar las escaleras, se la da media vuelta…

 

-Pensé que estabas en la cocina, iba a buscarte –comenta serio, como siempre- ¿Vas a salir? –pregunta

-Si –contesto cerrando la puerta de mi habitación

-¿Algo de trabajo? –da la media vuelta y comienza a bajar las escaleras

-No, diligencias personales –contesto caminando a la escalera

-Yo también tengo que salir, vamos juntos –dice llegando al living

-Voy a ir al super –digo llegando al último escalón- Nunca te ah gustado ir de compras –comento caminando al living

- Servirá que nos ven juntos y aprovechamos para ir a comer  después –dice caminando a la puerta

-Primero tengo una cita con la ginecóloga –comento- No estoy muy segura de que quieras ir –digo tomando mi bolso y mis llaves de la mesa de centro

-Soy el papá, supongo que tengo alguna responsabilidad de al menos acompañarte a consulta –dice abriendo la puerta del departamento

 

Me quedo callada, congelada; no sé cómo tomar ese comentario que no puedo creer que haya salido de la boca de Louis.

 

-Aunque también no estaría mal si nos dice que se equivoco el otro doctor y no hay bebe –agrega saliendo del departamento

 

Resoplo, unos segundos pensé que habría cambiado su opinión acerca del embarazo y sale con su estúpido comentario de un error. No digo nada, me limito a guardar silencio y salir del departamento; escucho que cierra la puerta. Los segundos en el elevador son en silencio, llegamos al estacionamiento y subimos a su auto.

 

Al salir del estacionamiento, es un caos; los fotógrafos están logrando una exclusiva al captarnos juntos de nuevo después de tantos rumores de separación. Literalmente se abalanzan a la parte delantera del auto, mientras los de seguridad del condómino los separan del auto; Louis saluda a los fotógrafos levantando la mano  que tiene libre con una sonrisa, yo prefiero fingir que estoy concentrada en mi móvil.

 

Segundos después al fin logramos avanzar a la calle principal, para nuestra mala suerte esta la señal de alto en el semáforo; los fotógrafos corren detrás de nosotros y se concentran en ambos lados de la calle para seguir tomándonos fotos. Suelto un suspiro y simplemente me quedo mirando fijamente hacia enfrente, rogando que el semáforo se ponga verde.

 

En cuanto el auto avanza es como un alivio, al menos no habrán flashes persiguiéndonos por unos minutos.

 

-¿Al Kensington? –pregunta Louis refiriéndose al hospital

-Si –contesto

-¿A qué hora tienes tu cita? -siento su mirada sobre mi

-A las tres –respondo con la mirada fija hacia enfrente

-Creo que si llegas un poco antes –comenta- Son las dos y media, los fotógrafos nos retuvieron un tiempo en al entrada –agrega- ¿Estás segura de que podrás manejar ese tipo de situaciones? –pregunta, hay cierto tono de curiosidad en su voz

-¿A que situaciones te refieres? –contesto sin mirarlo

-A los fotógrafos aferrados a tomarte fotos –contesta

-Creo que estoy acostumbrada a los flashes desde hace varios meses, no es novedad –contesto indiferente

-Ahorita están lunáticos por que nos vieron juntos de nuevo después de solo por unos rumores de separación a pesar de que vivimos juntos –comenta- ¿Imagínate la locura cuando se enteren de tu embarazo? –pregunta, yo no contesto- Peor aun si vas a estar viviendo sola en Nueva York, los fotógrafos son mil veces peores en esa ciudad que aquí, te van a acosar día y noche a donde vayas –siento su mirada sobre mi- Creo que deberías de descartar la idea de mudarte a Nueva York y decir que el bebe es de alguien más…

 

No contesto nada, me limito a seguir mirando el camino; realmente no se qué contestar. Podría pensar que Louis me está dando un ¿Consejo? Ó intenta tal vez decirme algo, aunque no entiendo muy bien el sentido de sus comentarios; no me gusta tener que descifrar el doble sentido de sus palabras, prefiero que me diga las cosas directamente aunque estoy segura de que su mensaje “subliminal” no es nada lindo.

 

-¿Tienes trabajo mañana? –pregunta mirando el camino

-Mi día está libre –contesto recargando mi brazo en la orilla de la ventana 

-¿Este fin de semana? –pregunta, siento su mirada sobre mi

-Voy a Nueva York –contesto, ladeo un poco mi cabeza a la izquierda para evitar encontrarme con su mirada

-¿Ya te vas a quedar ahí? –creo escuchar algo de pánico en su voz…no estoy segura

-Voy por trabajo -contesto

-El Viernes vamos a Doncaster, no lo olvides –comenta serio

-Si me acordaba –contesto, aunque realmente se me había olvidado; de repente me pongo nerviosa al pensar que las hermanas o la mama de Louis se den cuenta del embarazo y nosotros no hemos discutido lo que pasara con nuestra “relación”

 

Louis no continua la plática, yo tampoco; en el auto solo se escucha el ruido del aire caliente que sale de la calefacción. El ambiente está algo tenso, estiro mi brazo y prendo la radio; dejo la estación que estaba, solo pasan música de los 80’s y 90’s. Comienza a sonar “How Deep Is Your love?” de los Bee Gees, me relajo escuchando la canción y cantando en voz baja; realmente solo estoy moviendo los labios sin producir ningún sonido.

 

-Realmente creo que el aborto sigue siendo la única opción –dice de repente, dejo de cantar y volteo a verlo; su mirada esta fija en el camino- No creo que sea bueno traer al mundo a un hijo no deseado –estoy congelada pensando que contestar- Sea niño o niña, tendrá una vida muy difícil; muy publica, lo peor es que cuando te pregunte por su papá tendrás que decirle que nunca lo quise –concluye, siento un dolor en mi pecho

-Lo mejor es que nunca va a preguntar por su papá porque no lo va a necesitar, conmigo le será suficiente –digo aparentando que no me duelen sus palabras

 

Louis no contesta nada, la expresión de su rostro es neutral; sigue concentrado en el camino. Yo desvió la mirada, acomodo mi cabeza como hace unos momentos y me quedo mirando el paisaje de la ciudad que me brinda la ventanilla.

 

Siento ganas de llorar, me duele escuchar la frialdad de Louis; ni en mis sueños más locos podría haberme imaginado a Louis hablando así, es cierto que nunca llegas a conocer a las personas completamente. ¿Quién diría que el más lindo y chistoso chico del mundo sería alguien tan frio? Louis es una persona completamente diferente de cuando lo conocí, al principio era lindo, romántico, chistoso, cursi y especial. Ahora es todo lo contrario, aunque tal vez siempre fue de esta manera; solo actuaba diferente por conveniencia, para enamorarme y lograr su propósito.  No puedo creer que aun lo quiero, odio el momento en que me enamore como estúpida de todas sus mentiras; porque realmente fue eso, fue con sus mentiras que me enamoro.  Aparento ser el príncipe azul, cuando en realidad es la reina malvada del cuento.

 

Detiene el auto, sin decir nada bajo del auto. Comienzo a caminar hacia la entrada principal del hospital sin esperarlo, cruzo la recepción hasta llegar al elevador; presiono el botón y ahí espero unos segundos, siento una presencia a mi lado. Es Louis, actúo neutralmente; estamos en público y nos están mirando.

 

Bajamos del elevador en el piso diez, Louis camina a sentarse en la sala de espera; yo me dirijo a la estación de enfermeras.

 

-Buenas tardes –digo amablemente

-Hola buenas tardes ¿En qué puedo servirte? –contesta una de las enfermeras muy amablemente

-Tengo cita a las tres con la doctora Sharon Jackman –comento

-A nombre de Kendra Stone –sonríe- En un momento te llamo –concluye

-Gracias –contesto

 

Me doy la media vuelta y camino a la sala de espera, tomo asiento en el sofá junto a Louis; hay algunas personas presentes que nos observan. Louis tiene las manos dentro de los bolsillos de su sudadera, yo cruzo mis piernas y saco mi móvil para mandarle un mensaje a Sammuel; necesito que me confirme la información sobre el viaje a Nueva York.

 

-Cada vez son menos ingeniosos en los tabloides –dice Louis, lo volteo a ver confundida- Mira la revista que sostiene la señora, estamos en la portada –comenta señalando a la señora con su mirada- “¿Demasiado aburrida para seguir con ella? Louis se canso de la monotonía de Kendra” –dice leyendo el titulo de la revista- Que equivocados están, tu eres todo menos aburrida cariño –me mira y sonríe- Siempre me mantienes tan entretenido, aunque sea con puros problemas –sonríe burlonamente

 

No digo nada, niego con la cabeza y regreso la atención a mi móvil; eh recibido una respuesta de Sammuel. Le escribo un mensaje mas y guardo mi móvil en mi bolso, cruzo mis brazos y suelto un suspiro; tengo hambre.

 

-Kendra Stone –dice la enfermera en voz alta saliendo de su cubículo- Acompáñame por favor –sonríe

 

Me levanto de su asiento, acomodo mi bolso en mi hombro; Louis se levanta después de mi, camino hacia la enfermera. Ella me sonríe, camina en dirección a la derecha; yo voy detrás de ella, avanza un par de puertas por el pasillo y se detiene. Gira la manija de la puerta que esta frente a ella, deja la puerta abierta y da un paso hacia atrás.

 

-Adelante, tomen asiento –dice refiriéndose a Louis y a mi- La doctora viene en un momento –agrega

-Gracias –contesto con una sonrisa amable

-Por nada, con permiso –dice y se aleja, camina de regreso por el pasillo

 

Entro al consultorio primero, Louis después y cierra la puerta. Tomo asiento frente al escritorio, Louis se queda de pie mirando un esquema acerca del embarazo; el esquema explica las etapas en las que se divide el embarazo y el avance que hay en cada una de ellas. Lo veo concentrado leyendo, yo me siento algo ansiosa solamente. Dentro del consultorio hay otra puerta que se abre de repente, al parecer es la doctora.

 

-Hola buenas tardes –dice la señora muy amablemente, de unos treinta y tantos- Soy la doctora  Sharon Jackman –dice tomando asiento en su lugar detrás de su escritorio- Si no me equivoco ustedes son Kendra y Louis ¿Cierto?

-Está en lo correcto –escucho a Louis hablar a mi lado, toma asiento junto a mi

-Lo sabía, mi hija es fanática de ustedes como pareja –comenta- No se cansa de decir que están hechos el uno para el otro, aparte de que ah ido a todas las presentaciones de One Direction aquí en Londres –dice en un tono que usan todos los papas para referirse a sus hijos fanáticos

-Que linda –dice Louis con una sonrisa

-Desde su adolescencia ah estado obsesionada con la banda y lo sigue estando a sus veintidós años –sonríe- Pero bueno, ahora si a lo profesional –respira hondo- ¿En qué puedo ayudarles? –pregunta amablemente

-La cita es por un posible embarazo –contesta Louis, volteo a verlo y levanto una ceja

-¿Posible embarazo? –pregunta la doctora- ¿Te has hecho alguna prueba casera, has tenido síntomas o es una simple sospecha? –pregunta tomando un bolígrafo de su escritorio

-De hecho me hicieron un ultrasonido el fin de semana –contesto- El doctor me dijo que tengo dos meses sin más detalles porque fue un medico general, así que vengo para empezar a llevar el control del embarazo y saber todos los detalles que debo de entender –agrego

-¿Tienes algún ginecólogo de cabecera? –pregunta

-Si –contesto- Lo visito una vez periódicamente, pero no es obstetra; así que me recomendaron con usted -agrego

-Perfecto, te hare un ultrasonido de nuevo para ver cómo está el embrión; haremos un chequeo de rutina para asegurarnos de que todo está bien, ya después te daré un par de vitaminas que debes tomar y te diré todo lo que quieras saber ¿Ok? –dice con una sonrisa

-Perfecto –contesto

-Una pregunta…-dice Louis curioso, volteo a verlo- ¿Habrá posibilidad de que el médico se haya equivocado en el ultrasonido y ella no esté embarazada? –pregunta serio

-Realmente las posibilidades de que eso pase son escasas –dice la doctora respondiendo a Louis- Una prueba casera puede fallar, inclusive un examen de sangre puede dar un mal resultado por alguna alteración en las hormonas; pero el ultrasonido no –agrega

-Ok...-dice Louis pensativo

-Bueno Kendra, deje una bata sobre una camilla dentro de esa habitación –dice señalando la puerta por donde entro- Te pediré que te quites los zapatos y toda tu ropa incluyendo las bragas y te pongas la bata, recuéstate en la camilla y estaremos contigo en un momento –dice con una sonrisa

 

Asiento con la cabeza, me levanto de mi asiento y dejo mi bolso sobre la silla; camino a la puerta que señalo la doctora. Es una habitación bastante grande, hay de todo un poco; esta el aparato para el ultrasonido, una camilla que había visto en anteriores visitas al ginecólogo, me dan escalofríos de pensar que más tarde probamente estaré en una posición nada cómoda en esa cama.

 

Dejo mis prendas acomodadas sobre una silla en la esquina de la habitación, ya con la bata puesta; camino descalza a la cama, de un brinco me subo y me quedo sentada en la orilla. Veo a mi alrededor, hay un montón de cosas sobre el embarazo; inclusive un par de moldes que explican cómo esta acomodado el bebe.

 

-¿Estas lista? –escucho la voz de la doctora detrás de la puerta

-Si –contesto

-Perfecto –dice abriendo la puerta- Acuéstate linda –agrega- Tu cabeza en el límite de la cabecera –comenta caminando hacia uno de los estantes de la habitación

 

Yo hago lo que me dice, me acomodo bien en la cama mientras ella acomoda las cosas. Toma asiento junto a la cama a la altura de mi abdomen, jala el aparato del ultrasonido.

 

-Ven Louis –dice la doctora

-Aquí estoy bien –contesta el, se quedo parado junto a la puerta

-Bueno como gustes –dice la doctora amablemente

 

Ella toma el bote de gel, mi bata tiene una abertura justo en el área de mi abdomen y vientre bajo; abre la bata y me pone algo de gel, se me eriza la piel ya que esta algo frio. Toma el aparato para el ultrasonido, lo frota contra mi vientre donde coloco el gel; veo a la pantalla, en su mayoría se ve todo negro.

 

-Bueno Louis…tengo que pedirte disculpas –comenta la doctora

-¿Por qué? –contesta el- ¿Nos dieron un mal resultado? –volteo a verlo y parece aliviado ó más bien emocionado

-Sí, les dieron un mal resultado –contesta mirando la pantalla- Es difícil darse cuenta, pero escuchen bien…-dice presionando un botón de su aparato; de repente se escucha un golpeteo, como el latido del corazón pero se escucha disparejo- El doctor no les dijo que son dos –agrega

 

No puedo evitar abrir los ojos sorprendida, siento que mi pulso se acelera y desacelera al mismo tiempo. Volteo a ver a Louis, creo que está congelado mirando la pantalla.

 

-¿Gemelos? –logro pronuncia en un balbuceo

-Si cariño, gemelos –me sonríe- Lo que escuchas es el latido de su corazón –agrega- Tienes diez semanas de embarazo, estas en el primer trimestre; lo que vienen siendo dos meses y medio –sonríe- Ahí están tus pequeños o pequeñas, no podría decirte aun que sexo serán –sonríe- Felicidades

-Gracias –contesto, una sonrisa involuntaria se marca en mi rostro

-Creo que serán un par de bebes muy saludables, tu vientre esta en un crecimiento normal considerando que son dos –dice mirandome- Te daré dos copias de este ultrasonido, par que guardes una tu y otra el orgulloso papa –dice mirando a Louis, el sigue sin mostrar expresión alguna aparte de sorpresa; su mirada esta fija en el ultrasonido- Creo que lo deje sin palabras –dice la doctora sonriente

-Creo que si…-digo mirando a Louis

 

La doctora imprime el ultrasonido, limpia el gel de mi abdomen.

 

-Voy a hacer el chequeo regular, así que Louis –dice mirándolo- ¿Podrías ponerte del lado de la cabeza de Kendra? –le dice

-¿Podría esperar afuera? –contesta, parece confundido ó más bien que su cabeza está en otro lado

-Como gustes –contesta la doctora

 

Louis se da la media vuelta y sale de la habitación, la doctora mueve su silla colocándose en la orilla de la cama quedando frente a mí. Levanta mis pies y bueno…es algo incomodo la revisión de rutina, pero al parecer todo está bien. La doctora me indica que tiene que pesarme, me ayuda a bajar de la cama; camino a la bascula y me pesa.

 

-Son…cincuenta kilos –comenta mirandome

-¿Cincuenta? –pregunto sorprendida

-Si cariño, cincuenta; estas baja de peso –agrega

-Pero yo pesaba cuarenta y nueve, así que subí un kilo –contesto bajándome de la bascula- Siempre me había mantenido en el mismo peso -agrego

-Pues tienes que subir de peso; no quiero decirte que veinte kilos, pero si lo suficiente para que estés saludable y no haya complicaciones y estés excelente para recibir a tus pequeños en unos meses; aunque con forme avance el tiempo iras ganando peso a tu propio ritmo –dice con una sonrisa- Te dejo para que te cambies, estaré afuera –dice caminando a la puerta

 

Me pongo mi ropa lo más rápido que puedo, aparte de que muero de hambre; estoy llena de ansiedad de pensar en todo lo que me dirá Louis al salir de aquí, así que al mal paso darle prisa. Regreso al consultorio, Louis esta con su móvil en la mano; me ve que camino a la silla y quita mi bolso para que pueda sentarme.

 

La doctora me da un par de indicaciones básicas y me explica un par de cosas, nos aconseja no decir nada del embarazo hasta los tres meses cuando el embarazo está en una etapa que los doctores llaman “Safe Zone” (Zona Segura) ya que hay menos riesgo de un aborto espontaneo, también me da un par de cosas que debo tomar; solo unas vitaminas, calcio y acido fólico. Todo por el bien de los bebes, según ella no hay ningún riesgo si hago algo de ejercicio para mantenerme activa y saludable; mientras sean ejercicios apropiados para el embarazo.

 

Desde que salimos del consultorio Louis esta en silencio y sin expresión alguna, parece mudo y congelado. El camino en el auto es en silencio, yo no digo nada porque mi mente esta divagando con miles de ideas. Estoy totalmente sorprendida, estaba haciéndome a la idea de un embarazo; a la idea de que tendré la responsabilidad de ser madre y con la vida de un ser humano totalmente en mis manos. Ahora tengo que pensar que es el mismo concepto, pero por partida doble. Suspiro, creo que tal vez las cosas no son tan fáciles como quiero creer.

 

Veo que Louis se acerca a un restaurante, uno de sus favoritos; detiene el auto en el valet parking. Bajamos del auto, afortunadamente cero fotógrafos. Entramos al lugar, el host nos lleva a la que será nuestra mesa; se acerca un mesero y nos entrega el menú. Yo no tengo que ver el menú, simplemente ordeno una hamburguesa de soya y un agua mineral; hemos venido muchas veces a este lugar, me se el menú de memoria.

 

Louis se toma su tiempo leyendo la carta, termina de ordenar y nos quedamos en silencio; lo veo que juega nervioso con el tenedor sobre la mesa, definitivamente ninguno de los dos esperaba esa notica. Escuchar “Son Gemelos” fue algo parecido a una bomba atómica, ó en nuestro caso fue como aventarle gasolina a una fogata; de por si la situación estaba medio “complicada” y ahora agréguenle más fuego a la hoguera.

 

-Estaba pensando… –dice Louis en un hilo de voz- Estaba pensando… –repite aclarando su garganta- Estaría bien si terminando de comer nos vamos al departamento para descansar un rato, fue un día pesado –dice mirandome, pero no tan agresivo como siempre; está confundido

-Si, estaría bien –contesto asintiendo con la cabeza

-Podemos ir mañana, tú tienes el día libre; yo tengo ensayos para el tour en la mañana, me acompañas y saliendo de ahí vamos al super –dice con su mirada fija en mi

-Está bien –contesto tomando una pieza de pan de la cesta de la mesa

-Nos vamos a las nueve, así que puedes levantarte un poco tarde –comenta, yo solo asiento la cabeza en contestación

 

Llega el mesero con nuestra orden, comemos en total silencio. De un momento a otro observo a Louis, parece ido…pensativo, confundido seria la palabra correcta; aunque Louis es tan impredecible que puede que esté en un estado normal y solo este pensando en su ensayo de mañana.

 

Terminando de comer le pido al mesero que me ponga un pastel de chocolate para llevar, será mi cena mas tarde. Louis ordena un plato de lasaña para llevar, creo que también será su cena. Paga la cuenta y le pide al mesero que tengan listo el auto para cuando salgamos, regresa el mesero con el ticket y nuestra orden para llevar; Louis le deja la propina y toma la bolsa con nuestra orden.

 

Al salir del restaurante, como normalmente sucede; hay fotógrafos esperando, lógicamente se enteraron de que habíamos llegado al lugar. Louis camina a mi lado hasta el auto, el de valet le entrega las llaves del auto;  Louis sube a su asiento, yo le doy la vuelta al auto por enfrente para subir al copiloto.

 

Louis avanza, el camino al departamento es algo lento; por tráfico y el ambiente dentro del auto es en silencio. Tal vez Louis y Yo tenemos mucho que decirnos y temas muy importantes de que hablar (uno en particular) pero ninguno de los dos sabe como mencionarlo, aunque me queda claro que Louis no quiere nada que ver con el bebe…Bueno, los bebes y pues yo no pienso en el aborto y mucho menos ahora que resultan ser dos; creo que queda más que claro que Nueva York será mi hogar de nuevo.

 

Al llegar al condominio nos reciben los mismos flashes de siempre, Louis entra al estacionamiento; bajo yo primero del auto y camino al elevador, segundos después Louis está parado a mi lado. Al llegar a nuestro piso empiezo a bostezar, me siento algo agotada de repente. Louis abre la puerta, me deja entrar primero; camino directo a las escaleras para subir a mi habitación.

 

-¿Vas a cenar? –escucho a Louis preguntar detrás de mi

-Más tarde, tal vez –contesto subiendo los primeros escalones

-Dejo tu pastel en la cocina –comenta

-Gracias –contesto llegando al segundo piso

 

Entro a mi habitación y cierro la puerta, entro al baño; me dieron ganas de tomar un largo baño, para relajarme un poco y de paso limpiar bien mi rostro después de tantos cambios de maquillaje que tuve en la sesión hoy. Me quedo bajo el chorro del agua caliente un buen rato, esta vez deje puesto el tapón de la tina; veo que la tina está llena a la mitad y cierro la regadera.

 

Con algo de espuma y sales, disfruto mi baño; estoy acostada en la tina con la cabeza recargada en el borde, estoy relajada. Cierro los ojos, de repente me viene a la cabeza el sonido del ultrasonido; el latido de los bebes. Fue raro, me sorprendió totalmente y de repente siento miedo; miedo de la responsabilidad tan grande que es cuidar de dos bebes.

 

Pero con todo ese miedo y responsabilidad, también siento algo de felicidad; pensar que tendré dos pequeños que estarán a mi lado siempre, que serán mi motivo para ser feliz y seguir adelante sin Louis. Definitivamente se que no puedo contar con Louis, después de lo que me dijo en el auto; me decepciono muchísimo, realmente no estoy segura de quien es Louis Tomlinson.

 

Tal vez no tendré una pareja nunca más, pero siempre tendré a mis hijos; hay diferentes tipos de amor y creo que el más importante es el de la familia, el amor que yo le brindare a mis hijos y ellos a mí. De repente me imagino caminando por el Zoológico de Central Park con mis hijos de la mano y mi mamá caminando con nosotros, es invierno y la ciudad se ve preciosa.

 

Sonrió ante el pensamiento, llevo mis manos a mi vientre; toco mi abdomen y me siento feliz de repente al saber que hay dos personitas creciendo en mí. Supongo que sin importar la situación de cómo fueron concebidos los bebes, ser mamá será algo especial.

 

Ya con mi pijama puesta salgo del closet, cierro las persianas de mi habitación; acomodo las cobijas de mi cama y apago la luz. Me acomodo bajo las sabanas después de programar mi alarma, se supone que iba a bajar a cenar mi pastel pero con el baño me dio sueño; aparte de que ya son las ocho y media, no estaría mal si me duermo temprano y ya mañana despierto bien descansada.

 

Bostezo, jalo todas las cobijas bien hacia arriba y cierro los ojos. Estoy cayendo en un sueño profundo cuando me parece escuchar la manija de mi puerta abrirse, pero estoy tan cansada que mis parpados no se abren y a pesar del ruido de la puerta; me duermo.

 

 

 

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