No Me Digas Adios

Una novela algo corta, con una trama madura y bastante interesante; tiene algo de suspenso, espero les guste. Historia totalmente orgininal

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13. Epilogo

 

Camino hacia el sofá, me dejo caer como si fuera costal de papas. Estoy exhausto, agotado a más no poder; podría quedarme totalmente noqueado en un profundo sueño sin siquiera intentarlo.

 

-Qué bonito te vez ahí descansando –dice Amelia cruzada de brazos frente a mí, también se ve cansada

-Ya termine cielo –contesto- Todas las cajas están fuera de los autos, no queda más mudanza –agrego

-¿Y que hay sobre desempacar? –dice levantando una ceja

-Empieza tu amor, en un rato te alcanzo –sonrió inocentemente

-No tardes flojo –dice fingiendo enojo

 

La veo darse la media vuelta y desaparece al entrar a la cocina, suelto un suspiro; el tiempo vuela. Hace seis meses celebrábamos nuestro aniversario de dos años, hace un mes le mencione que quería comprar una casa y vender el departamento; hace dos semanas empezamos a ver casas y ayer terminamos de empacar para mudarnos.

 

Me encanta esta casa, es realmente amplia y de muy buen gusto; lo mejor es que es totalmente nuevo y el arquitecto tuvo una visión bastante moderna en cuanto a su diseño, casi todo es de cristal. La estructura de la casa son ventanas en su mayoría, me encanta; nos encanto a los dos.

 

Lo mejor de todo es que será nuestro hogar, formaremos muchos recuerdos nuevos; esto de la mudanza es una etapa completamente nueva en nuestra relación, muchas cosas buenas pasaran y de eso estoy seguro.

 

-HARRY –escucho que grita Amelia

-¿Mande? –contesto con cierto tono de flojera

-VEN –grita de nuevo

-Voy…-digo casi susurrando, muero de cansancio

 

Me levanto del sofá arrastrando los pies, mi espalda me está matando; nos hubiéramos esperado una semana más para mudarnos, así los chicos y mi cuñado podrían habernos ayudado a cargar cajas y muebles. Justo hoy que nos mudamos todos están de vacaciones fuera de Londres por las vacaciones de verano, ya los imagino cuando regresen; seguro que lo primero que van a hacer es venir.

 

-¿Qué paso? –digo entrando a la cocina

-Iba a empezar a desempacar las cajas con lo de la cocina para preparar algo de comer –contesta mirandome, está de pie junto a la barra de la cocina; sobre la barra hay una caja de mudanza que me parece bastante familiar, siento que empiezo a sudar

-¿Y luego? –digo fingiendo tranquilidad

-Pues me encontré con esta caja pequeña, no tiene nada marcado con plumón pero esta super sellada y si la muevo se escucha algo pequeño dentro –contesta

-¿Y cuál es el problema? –digo levantando los hombros

-Que no recuerdo esta caja, nunca la vi –responde mirando la caja en la barra- ¿Es tuya? –pregunta

-No…-miento- Ábrela, hay que ver que hay dentro –propongo nervioso

-Eso iba a hacer, pero quise preguntarte a ti primero si era tuya; tal vez algo privado –dice levantando los hombros

-Todo lo que yo tenga es tuyo, nada mío es privado –contesto- Ábrela -insisto

 

Amelia levantan los hombros, da la media vuelta y mira la caja; toma el borde de la cinta que sella la caja y la jala, siento mis manos sudando. Abre la caja, mete la mano y veo que levanta una ceja; sin decir nada saca su mano de la caja con una pequeña cajita roja en su mano, mi corazón late tan fuerte que me podría dar un infarto.

 

Veo que traga saliva, sus ojos demuestran que está nerviosa; con su mano libre abre la cajita y levanta la mirada, sus ojos están cristalinos y ella esta pálida.

 

-¿Tu planeaste que encontrara esto? –dice con un nudo evidente en su garganta

-Si –contesto sonriente, me arrodillo- ¿Quieres ser mi esposa? –pregunto lo mas tranquilo posible

 

Las primeras lagrimas descienden por sus mejillas, corre hacia mi y me pongo de pie; abraza mi cuello, la abrazo por la cintura mientras la escucho llorar en mi hombro.

 

-¿Eso es un si? –digo mientras la abrazo

-Eso es un te amo y por supuesto que si –contesta sollozando- No puedo esperar para pasar el resto de mi vida contigo –agrega

 

Despega su rostro de mi hombro, fija su mirada con la mía; me sonríe, dejo de abrazarla y limpio las lagrimas de su mejilla con mi pulgar. Le sonrió, Inclino mi rostro y la beso; mi corazón se ah relajado y el nerviosismo se esfuma.

 

Ahora hay una boda que planear, estoy tranquilo; se que Amelia estará siempre conmigo.

 

{El Fin}

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