No Me Digas Adios

Una novela algo corta, con una trama madura y bastante interesante; tiene algo de suspenso, espero les guste. Historia totalmente orgininal

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2. Capitulo Uno

Se abren las puertas del elevador y al fin eh llegado a mi piso, camino por el pasillo hasta mi puerta. Entro a mi departamento, cierro la puerta y prendo todas las luces del living. Saco mi móvil de mi bolsillo y lo dejo sobre la mesa de centro, me quito el saco y lo dejo sobre el sofá, desabotono mi camisa; realmente odio tener que vestirme tan formal cinco días a la semana.

 

Me quedo usando los pantalones de mi traje y mis zapatos, enciendo la TV; dejo el canal que esta, es el de deportes. Al parecer hay un partido de futbol, camino a la cocina y saco una cerveza casi congelada del refri. Regreso al living, le doy un gran trago a mi cerveza y la pongo sobre un posavasos en la mesa de centro.

 

Esto es  una buena forma de disfrutar de un Viernes por la casi noche, una cerveza fría, futbol y cero trabajo hasta el Lunes; perfecto. Estoy concentrado gritándole al televisor gracias a que el árbitro no marco una falta; cuando mis gritos histéricos son interrumpidos por el timbre. Le doy un trago más a mi cerveza y me levanto del sofá, camino a la puerta y jalo la manija.

 

-¿Me esperabas? –dice Amelia levantando una ceja mirandome de arriba abajo, realmente no la esperaba; pero es una gran sorpresa

 

Voy a contestar pero no puedo, de un segundo a otro me brinca encima literalmente; enreda sus piernas alrededor de mi cintura y rodea mi cuello con sus brazos. Por reacción automática, pongo mis manos debajo de sus muslos; cargándola. Atrapa mis labios con los suyos, me besa despacio; mueve sus labios suave y lentamente, suelto un gemido en su boca; es perfecta.

 

-¿Cerramos la puerta o esperamos a alguien más? –dice rompiendo el beso

 

Le sonrió, doy un paso hacia dentro del departamento; empujo la puerta con mi pie. Vuelve a besarme, camino torpemente concentrado en sus labios; llego a mi habitación. Con una mano busco el interruptor de luz en la pared junto a la puerta, se alumbra mi habitación cuando lo encuentro. Camino hasta llegar a mi cama, me inclino y la dejo recostada en el colchón; seguimos besándonos, extrañaba sus labios.

 

Busco el borde de su suéter, al encontrarlo; lo jalo hacia arriba. Rompemos el beso para que quede libre de esa prenda, debajo solo trae un sostén color negro de encaje que me encanta; me sonríe triunfante cuando ve mi expresión al ver su prenda. Desabrocho sus pantalones y rápidamente están en el suelo, le sonrió al ver que lleva su conjunto coordinado.

 

Me acomodo sobre ella, nos volvemos a perder en el beso. Siento mi erección comenzar a crecer, aun me sorprende lo rápido que me excita; es una mujer increíble. Siento sus manos enredarse en mi cabello, se que le gustan mis rizos. Sus manos comienzan a descender por mi nuca, después bajan por mi espalda hasta llegar al límite con mis nalgas; sus manos bajan hacia enfrente haciendo que mi piel se ponga de gallina. Toca mi abdomen, después llega al borde de mis pantalones y siento como desabrocha mi cinturón. Desabotona mi pantalón, baja el cierre y suelto un gemido al sentir su mano dentro de mis pantalones; roza mi miembro con sus dedos a través de la tela de los bóxers.

 

Suena el timbre del departamento, deja de besarme y saca su mano de mi pantalón.

 

-¿Esperas a alguien? –me pregunta jadeando

-No –contesto negando con la cabeza torpemente

-¿Seguro? –insiste cuando vuelven a tocar el timbre- Ve a abrir –comenta frustrada

-No, sigamos; ya se irá quien quiera que sea –digo inclinándome para besarla de nuevo

-Realmente no lo creo –dice cuando el timbre suena de nuevo otro par de veces

 

Suspiro, la veo a los ojos y le doy un último beso rápido en los labios. Me levanto de la cama, abrocho mis pantalones eh intento acomodar mi cabellera mientras salgo de la habitación sin cerrar la puerta; quien sea que este tocando el timbre, tendrá que irse. Tengo la temperatura a un punto tope, realmente aunque sea mi mamá; le diré que me visite otro día.

 

-Ya voy –grito cuando tocan el timbre de nuevo, no entiendo por qué tanta insistencia

 

Tomo la manija de la puerta y la abro, mi temperatura baja a cinco grados bajo cero y siento que entro en pánico y los nervios se apoderan de mi.

 

-Zayn…. –es lo único que sale de mi boca

-Te tardas años en abrir la puerta –dice entrando al departamento, se escucha la puerta de mi cuarto cerrarse-¿Estabas ocupado? –dice mirandome de forma acusadora

-No no…estoy viendo el partido –veo la tele y están dando el resumen –Pero ya acabo, así que fui al baño –contesto

-Se cerró una puerta –comenta- ¿Estas con alguien? –insiste

-No, se me olvido cerrar la ventana de mi habitación; seguro el aire azoto la puerta -comento

-Aaa… ok –dice caminando al sofá- ¿Me ofreces una cerveza?

-Es lo que te iba a decir justamente –rio nervioso

-Te gane –dice con una sonrisa

 

Camino a la cocina, estoy sudando frio; Zayn en la sala y su hermana en mi habitación medio desnuda. Es la primera vez que algo así pasa en todo este tiempo, creo que se me está acabando la buena suerte o algo parecido. Algunas veces pensé que esto podría pasar, incluso lo llegue a platicar con Amelia y nos reíamos de la posibilidad de que Zayn pudiera encontrarnos en medio de algo algún día; ahora que está pasando, realmente no tiene nada de chistoso y no me estoy riendo.

 

-Aquí tienes –le digo entregándole la cerveza

-Gracias –sonríe

-¿Qué te trae por aquí? –digo nervioso

-Mi hermana –contesta tomando un trago a su cerveza

-¿Cuál de todas? –digo tomando asiento en el sofá frente a el

-Amelia –dice mirandome fijamente

-Oh… ¿Está de visita? –pregunto muy normal, ocultando mi nerviosismo

-Sí, pero estoy preocupado por ella –contesta dándole otro trago a su cerveza

-¿Por qué? ¿Está enferma? –pregunto

-Creo que me está mintiendo –dice mirandome

-Acerca de que… ¿o qué? –pregunto interesado, mientras mi mente formula alguna respuesta en caso que se haya dado cuenta de nuestra “relación”

-Más bien yo diría quien –le da un trago a su cerveza- El fin de semana pasado yo fui a Canadá, ella siempre nos visita a nosotros; decidí yo visitarla a ella, por eso pedí la semana de vacaciones en la oficina

-Oh…ahora entiendo tu ausencia en el trabajo estos días –trago saliva en seco

-Pero creo que tiene algún problema, todo el tiempo estuvo como ansiosa; creo que tiene algún novio y no me quiere contar, conocí a su jefe; un tal Josh y pensé que tenía algo con ella –le da un trago a su cerveza

-¿Un novio? ¿Su jefe? ¿Crees que su jefe es un novio? –pregunto curioso

-Creo que si –responde- La acompañe a su oficina un día, el tipo no la trata como un jefe trata a un empleado –suena mi móvil

-Espera…-me levanto del sillón y camino a la mesa de centro, tomo mi móvil y es un mail de Amelia

 

Remitente: ameliamalik@Holdingenterprises.com

Asunto: ¿Es en serio?

“Se supone que le cortes la plática a mi hermano, no que le estés haciendo preguntas para alargar el tema. ¡Ya córrelo!”

 

No le contesto, dejo el móvil en mis manos solamente.

 

-Perdón –sonrió- ¿Decías?

-Pues su jefe no la trata normal, aunque ella le era muy indiferente –toma de su cerveza- Así que tal vez el jefesito solo quiere con ella pero mi hermana no está interesada

-Probablemente es eso –comento

-Pero después estábamos viendo una película y sonó su móvil, vi en la pantalla que decía “Osito” y contesto diciendo “Cariño, te llamo más tarde; ok un beso” –de repente siento celos arder en mi- Y eso no fue todo, sonó el teléfono de su casa mientras se estaba bañando, me dijo que contestara y era un tal Mark; hasta se salió de la ducha para contestarle, también su vecino es medio raro cuando la saluda; casi le dice “Te Amo” con la mirada

-¿Entonces tu hermana tiene muchos novios? –digo levantando una ceja

-Espero que no, me decepciona pensar que mi hermanita tenga tantos amores; que tenga novio para cada día, aunque también podría ser que…-suena mi móvil de nuevo con un nuevo mail

 

Remitente: ameliamalik@Holdingenterprises.com

Asunto: Apúrate

“No le hagas caso, esta alucinando mi hermano; sácalo de aquí ¡Tengo frio!”

 

De nuevo no le contesto, miro a Zayn y la continua...

 

-Entonces…alguno de esos podría ser su pareja, pero me pongo a pensar que si tuviera novio en Canadá; no estaría viniendo tan seguido a Londres, empezando por que se viene los fines de semana cuando no trabaja y serian los días que puede ver a su novio –suspira- Creo que llegue a la conclusión de que puede tener a alguien aquí, cuando veníamos para acá; dios…esta tan ansiosa, aparte me quede dormido por la diferencia de horario y el cansancio del vuelo, hace rato desperté y no estaba. Llame a mi mama para ver si la había ido a visitar o algo y no está con ella, no tiene amistades aquí así que ¿A dónde se fue? –pregunta intrigado

-Tal vez necesitaba aire fresco y dio una vuelta por ahí –comento

-No es la primera vez que se “desaparece” así –toma de su cerveza- Las últimas veces que ah venido, me eh dado cuenta que se sale en las noches pero mágicamente aparece en las mañanas en la casa; por eso es que fui a Canadá, para ver si podía sobrevivir un fin de semana sin venir a Londres

-¿Crees que ve a alguien aquí? –pregunto

-Seria una razón lógica para venir más seguido que antes –contesta- No entiendo porque no me cuenta, si ella siempre me ah tenido mucha confianza; tal vez tenga que seguirla cuando salga para ver a donde se va –trago saliva en seco ¿Y si la sigue y se da cuenta de lo nuestro?

-Y si te das cuenta de que si se ve con alguien… ¿Qué vas a hacer? –pregunto

-Bueno, resulta que me di cuenta de que se escapa por la noches; como ahorita –dice mirando su reloj-  Son las siete y algo, así que si ve a algún tipo por las noches no es nada formal y me da coraje pensar que algún estúpido solo usa a mi hermana los fines de semana, me enferma esa idea –toma de su cerveza- Yo mato al tarado

 

De repente la culpa de invade, mi conciencia me regaña. A mí tampoco me gustaría que alguien estuviera con mi hermana solo los fines de semana, “usándola” como dice Zayn; y sentiría mucho peor si fuera alguien cercano, si fuera uno de mis mejores amigos. Trago saliva en seco…

 

-Oye Zayn…-suspiro- Sabes, hemos sido amigos por un buen tiempo; mejores amigos, creo que me corresponde decirte que…-suena su móvil

-Oh espera –dice tomando su teléfono de su chamarra- <Llamada> ¿Dónde estás?... ¿Por qué no te llevaste el auto?...Cierto… Si está bien…Voy por ti si quieres…Vale mensa, te veo en diez minutos…bye >Fin llamada< -se levanta dejando la botella de cerveza vacía en el suelo- Me voy amigo, era Amelia

-¿Qué te dijo? –pregunto

-Fue al supermercado, quería preparar algo de cenar y mi postre favorito; me pregunto si quería lasaña, voy por ella para que no tome un taxi –dice caminando a la puerta

-Sí, es buena idea –digo caminando detrás de el

-Nos vemos –dice abriendo la puerta

-Cuídate –digo con un gesto amable

-Por cierto ¿Qué me estabas diciendo? –pregunta

-A eso…-me pongo a pensar

-Si ¿Cómo mi mejor amigo que te corresponde decirme? –dice levantando una ceja

-Me corresponde decirte que…no la sigas, confía en ella; pregúntale directamente y cuéntale tus puntos de vista, que ella te confié si es que le está pasando algo o si tiene alguna relación –se me ocurre de último momento

-Si bueno…buen consejo –sonríe- Nos vemos –dice dándose la media vuelta

 

Lo veo caminar por el pasillo hasta que llega al elevador, cierro la puerta y suspiro. ¿Qué fue todo eso que me dijo Zayn? Camino a mi habitación, la ventana está abierta; me asomo y es lógico que Amelia salió por la escalera de emergencia.

 

Le mando un mail…

 

Remitente: styles_edward@syco.com

Asunto: Una plática no estaría mal

“Sabes Amelia, creo que una buena conversación nos hace falta ¿Acaso estas saliendo con todo Canadá y el tarado de Harry es uno más de tu lista?”

 

Cierro la ventana, guardo mi móvil en el bolsillo de mi pantalón. Salgo de mi habitación y camino a la cocina, tomo una cerveza; la destapo y la termino de un trago. Tomo otra cerveza más del refri y camino a la sala, tomo asiento en el sofá y comienzo a pasar los canales.

 

Si me siento celoso, es obvio. Yo pensando que Amelia es una santa y yo soy su única aventurita, podría decir que su único “pecado” y viene Zayn a decirme que se preocupa por su hermana que al parecer es una loquilla con mil novios. No entiendo, siento que los celos me están quemando en este momento.

 

Yo pensando en ella todo el día todos los días, esperando con ansias a que llegue el día en que vuelva a estar con ella; esas ganas de ojala algún día poder llamarla mi novia. Que este en mi vida las 24 horas del día los 365 días al año y no solo los fines de semana. Estar juntos sin interrupciones; sin tener que ocultarlo, que ella se convierta en mi vida por completo.

 

Es lógico que ella tiene su vida en Canadá, alguna que otra vez me cruzo la idea de que a lo mejor tenía un novio y conmigo le ponía el cuerno; honestamente lo llegue a pensar muchas veces. Pero después me di cuenta de que ella no es de ese tipo de chicas, que yo podría ser su aventura de fines de semana; pero que yo era la única cosa “mala” en su vida, su único error por así decirlo; el único chico.

 

Pero no me imagino que tenga miles de novios, que tena uno diferente para cada día; eso no suena como a mi Amelia. Mi conciencia me regaña, no puedo decir “Mi Amelia” porque no es mía.

 

El sonido de mi móvil interrumpe mis pensamientos, desbloqueo la pantalla y es su respuesta a mi correo

 

Remitente: ameliamalik@Holdingenterprises.com

Asunto: ¿?

“Qué lindo concepto tienes de mi Harry”

 

Contesto…

 

Remitente: styles_edward@syco.com

Asunto: Era de esperarse

“Hey, si tu hermano también lo piensa es por algo; yo solo soy alguien más en tu colección, quisiera saber cuál es mi numero exactamente el ¿Quinto? ¿Veintitrés? ¿Mil novecientos ocho? Tenemos que hablar; quisiera saber con cuantos hombres más te estoy compartiendo”

 

Le doy un trago a mi cerveza, otro y otro más; la termino y aprieto la lata en mi mano, la lanzo al cesto de basura en el living. Estoy furioso, no me imagino a Amelia con mil tipos; uno diferente cada día, me enferma esa idea.

 

Suena mi móvil con una respuesta más…

 

Remitente: ameliamalik@Holdingenterprises.com

Asunto: Buenas Noches

“Creo que realmente no estás pensando claro ¿No se te hace algo extraño que entre todos sus amigos; mi hermano “casualmente” fue a verte a ti para hablar de mi vida amorosa?  Por cierto ¿Ibas a contarle a Zayn de nosotros? ¿Qué pensabas decirle? ¿Qué en su fiesta de cumpleaños te acostaste con su hermana? No creo que tengamos de que hablar, ponte el numero que quieras; Gracias por ofenderme”

 

Suspiro, le respondo.

 

Remitente: styles_edward@syco.com

Asunto: No es ofensa

“Estabas escuchando… ¿Por eso le llamaste? ¿Justo para interrumpirme cuando le iba a decir? Realmente solo quiero que hablemos Amelia, aunque no hubiera venido tu hermano; te hubiera pedido una plática ¿A qué hora te puedes escapar? Te estaré esperando”

 

Cuatro cervezas después y no me contestaba, mire el reloj; las diez con veinte minutos. Tiro el último bote vacio de cerveza a la basura, me levanto del sofá y camino a mi habitación. Abro mi closet, tomo una playera negra lisa; unos pantalones de mezclilla y mis converse blancos; tengo que estar más cómodo y mi pantalón de traje no ayuda. Agarro mi sudadera blanca y mi beanie negro, se que hace frio. Me pongo lo que tome, dejo mi ropa sucia en el suelo. 

 

Apago la luz de mi habitación y cierro la puerta, camino al sofá y tomo las llaves de mi auto, las del departamento y mi cartera del bolsillo de mi saco. Apago el televisor, abro la puerta; apago las luces y salgo de mi departamento. Viajo solo en el elevador, llego a la recepción; camino por el largo pasillo. El portero John, presiona un botón que abre automáticamente la puerta; el agradezco y salgo del edificio.

 

Mi auto está estacionado justo frente a la entrada. Conduzco por la ciudad, la noche esta fría; prendo la calefacción del auto para el resto del camino. Veinte minutos mas y eh llegado a mi destino, pero decido estacióname dos calles más adelante.

 

Bajo del auto y le pongo alarma, guardo mis llaves en el bolsillo de mis pantalones. Con las manos dentro de la sudadera y la cabeza agachada, camino dos calles atrás; donde me tuve que haber detenido. Volteo en todas direcciones, asegurándome de que no me ve nadie; me brinco por la barda de enfrente. Las luces del primer piso están apagadas, también las del segundo. Camino sigilosamente por el jardín principal hasta llegar al lado derecho de la casa, veo la ventana del cuarto de Zayn; las luces están apagadas.

 

Sigo caminando sin hacer ruido hasta llegar a la parte trasera, en el segundo piso hay un gran ventanal con balcón; esa es la habitación que Zayn modifico para Amelia. Se ve poca luz, creo que la del televisor. Busco en el jardín una pequeña piedrita, encuentro una y la lanzo al vidrio del ventanal. No hay respuesta, así que busco otra y la lanzo; por si acaso busco más piedritas.

 

Veo que se mueve la cortina, alcanzo a ver que la silueta de la sombra no es de Amelia.

 

-Oh mier*da –digo en voz baja y me pego al costado de la casa para esconderme

-No hay nadie–escucho la voz de Zayn

-¿Seguro? –escucho la voz de Amelia

-Seguro, no se ve nadie ni nada –contesta

-¿Los hijos de tus vecinos? –dice Amelia

- No lo sé, tal vez para molestar –contesta Zayn- Pero quien haya sido, ya se fue -agrega

-A lo mejor lo alucinamos, todo por ver tu tonta película de terror-dice Amelia

-¿Estas espantada? –oigo a Zayn algo divertido

-Si tarado ¿Tu qué crees? –le contesta

-Me quedo contigo para cuidarte ¿Vale? –dice Zayn

-Linda escenita, niña de veinticuatro años se espanta con películas de terror y duerme con su hermano –escucho su risa

-No le diré a nadie que mi hermana es una bebe –me asomo un poco, lo suficiente para ver el balcón

-Cierra bien la puerta ¿Pusiste las alarmas? –veo a Amelia usando su pijama, esta recargada en el barandal del balcón

-Se activan solas a las once –dice Zayn- ¿Recuerdas el día que un gato salto al jardín y te pusiste a llorar porque pensabas que era un ladrón?

 

Dejo de prestar atención a la plática, veo el reloj en mi muñeca y son las diez cincuenta y nueve.

 

-Carajo –digo en voz baja

 

Corro de regreso a la entrada principal, justo cuando estoy brincando la barda; suena la alarma. Corro lo más rápido alejándome del escándalo de las alarmas, llego a mi auto, subo y manejo lo más rápido que puedo alejándome de ahí.

 

Me detengo en la gasolinera, mientras el muchacho llena el tanque de mi auto camino a la tienda de autoservicio. Tomo tres six-pack de cerveza del refrigerador, pago mis bebidas. Camino de regreso al auto, dejo mis cervezas en el copiloto; pago mi gasolina y le doy su propina al chico.

 

No será una buena noche, lo sé. Mi conciencia estará diciéndome mil cosas, no podre dormir pensando en Amelia; lo único bueno es que mañana es domingo y no tengo que trabajar. 

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