No Me Digas Adios

Una novela algo corta, con una trama madura y bastante interesante; tiene algo de suspenso, espero les guste. Historia totalmente orgininal

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9. Capitulo Siete

{Hot}

Cuando regresamos a la casa me sentía bastante raro, como desubicado. Laos familiares de Zayn estaban algo tristes por que Amelia había tenido que irse por cuestiones de “trabajo”, la verdad es que me sentía algo mal porque sabía que era mi culpa que ella no estuviera ahí.

 

El desayuno fue algo ameno, la familia de Zayn es bastante agradable realmente; me hicieron sentir como en casa. Más tarde tome la decisión de irme, me sentía mal; necesitaba estar solo. Le dije a Zayn que acababa de llamarme mi mama, que planeaba verme así que tenía que regresar a mi casa.

 

Me despedí de todos, Zayn me dio un aventón a la estación para tomar un autobús de regreso. El camino fue largo, pero me dormí; llegue a casa algo noche. A pesar de que me dormí en todo el trayecto, me sentía mentalmente agotado; camine directo a mi habitación y tome una ducha lo suficientemente larga, recordé una vez que Amelia y yo nos divertimos en la regadera y tuve que salir de la ducha.

 

Me recosté en la cama y solo pensaba en las muchas veces que estuvo aquí conmigo, sobre mis colchas; debajo de ellas, junto a mí. Cada recuerdo que tengo de ella es una tortura, simplemente no puedo seguir.

 

Han pasado algo así como treinta y un días exactamente desde el día que Amelia regreso a Canadá, no eh hablado con ella. Le eh mandado un sinfín de mails, pero ninguno ah recibido respuesta. Tenía esperanza de verla en la fiesta de cumpleaños de Zayn, pero no se presento. Por supuesto que no le pregunte a Zayn por Amelia, habría sido sospechoso tal vez; decidí quedarme hasta que la fiesta terminara eh intentar pasarla bien con los amigos, intente olvidar a Amelia con el alcohol y Paso todo lo contario, gracias a los efectos del la bebida termine contándole todo a Niall sobre Amelia y yo.

 

El no me ah juzgado por supuesto, tampoco le ah dicho a nadie; me ah aconsejado, pero él entiende que es una situación algo delicada. Se trata de la hermana de uno de mis mejores amigos, como si fuera poco; todo empezó como una aventura, simple satisfacción sin compromisos. ¿Cómo reaccionaría Zayn si se entera?

 

La verdad es que estos días han sido terribles, no puedo concentrarme en el trabajo; no puedo dormir por estar pensando en ella. De haber sabido que iba a terminar sintiéndome así, jamás me hubiera atrevido a besar a Amelia aquella noche.

 

Me siento tan deprimido que ayer fue mi cumpleaños y no lo disfrute en lo absoluto, fui con los chicos y algunos compañeros del trabajo a un bar pero para mí fue una noche como cualquier otra; nada especial. Honestamente me había echo a la idea a de que celebraría este cumpleaños con Amelia a mi lado como mi pareja oficial, sonara algo cursi; pero pensaba en ir a Holmes Chapel para visitar a mi familia y presentarle a mi novia en mi cumpleaños. Ahora me doy cuenta de que me hice falsas ilusiones sin motivo alguno, teníamos un acuerdo de que esto sería una aventura y nada más; si estoy sufriendo es por mi culpa.

 

Amelia nunca hizo algo para darme ilusiones, yo fui el tonto que se enamoro sin querer. No pude controlar mis sentimientos, ahora estoy pagando las consecuencias de mis tonterías.

 

Suelto un suspiro, mi lata de cerveza ya no tiene liquido; la aprieto y la dejo caer al suelo. Con un poco de esfuerzo de levanto del sofá, llevo dos pack de cervezas; me siento algo mareado. Camino hacia la cocina, abro la puerta del refri; parece ser que las cervezas han llegado a su fin. Tendré que comprar más, aunque realmente no tengo ganas de salir; pero tampoco quiero estar sobrio.

 

Salgo de la cocina y camino a mi habitación, me pongo los pantalones de mi pijama; busco una sudadera sucia y es la que usare, no necesito playera para salir a la tienda de la esquina. Me pongo mis sandalias de baño, busco mi cartera entre mis cosas junto con las llaves del auto y del departamento.

 

Salgo de mi habitación, camino hacia la puerta; tomo la manija y le doy un jalón abriendo la puerta hacia a mi; levanto la mirada y veo a alguien frente a mí, me congelo. Se me corta la borrachera, mi mente deja de trabajar; abro los ojos lo mas que puedo, las palabras no salen de mi boca.

 

Amelia me mira sin decir algo, simplemente esta estática frente a mi; veo que trae una maleta. Estiro mi brazo, tengo que asegurarme de que es real y no estoy alucinando por el alcohol. Subo un poco mi mano y toco su mejilla, siento hormigas recorrer todo mi cuerpo al sentir su piel contra la palma de mi mano.

 

Su mirada esta fija con la mía, veo sus labios moverse parece que va a pronunciar algo pero no la dejo. Doy un paso hacia enfrente, pongo mi mano libre en su cintura y me pego a su cuerpo; dejo de tocar su mejilla y paso mi mano detrás de su nuca.

 

Inclino mi rostro hacia enfrente, apreso sus labios con los míos. La suavidad de su boca y la frescura de su aliento son como un alivio, Amelia responde a mi beso; nuestros labios juegan suavemente. Cierro los ojos, me dejo llevar por el momento; por lo que siento.

 

La extrañe tanto, tenía miedo de no verla de nuevo; de haber echado a perder lo que teníamos por decirle lo que sentía, pero ahora estoy disfrutando de sus labios de nuevo. Muchas preguntas y dudas pasan por mi cabeza en este momento, pero no quiero pensar en nada de eso; no me importan los motivos que haya tenido Amelia de aparecer de repente aquí. Simplemente quiero disfrutar este beso, es lo único que realmente importa.

 

Ella rompe el beso, abro los ojos y la miro; su respiración esta agitada mientras me observa fijamente.

 

-Yo…-balbucea, la interrumpo; levanto mi mano poniendo mi dedo índice sobre sus labios

-Nada…-contesto, tomo su rostro entre mis manos

-Tengo que…-la interrumpo de nuevo con un “Shh”

-No digas nada –inclino mi rostro recargando mi frente con la suya- Por favor no digas nada…-agrego

-Pero Harry…-la obligo a guardar silencio apoderándome de sus labios

 

Me encargo de que este beso sea completamente intenso desde el principio, siento mi respiración escasa; mi palpitar acelerado, la beso con desesperación. Ella me responde con la misma ansiedad, escalofríos recorren todo mi cuerpo; siento mi sangre hervir cuando la temperatura de mi cuerpo comienza a subir.

 

Poco a poco empiezo a caminar hacia atrás, jalando a Amelia hacia adentro; alcanzo a escuchar las ruedas de su maleta sonar contra el suelo. Abro los ojos para asegurarme que estamos dentro, estiro la pierna y empujo la puerta con la punta del pie.

 

Amelia suelta su maleta y rodea mi cuello son sus brazos formando un abrazo,  suelto su rostro;  poco a poco voy bajando mis manos a su cadera, la tomo firmemente y la pego mas a mí. Mis manos descienden un poco más, coloco mis manos justamente en el inicio de sus muslos.

 

Torpemente doy un par de pasos hacia atrás jalando a Amelia conmigo, el camino hacia mi habitación se me hace eterno;  cierro la puerta de la misma manera que cerré la principal. Amelia rompe su abrazo pero sigue besándome, siento sus manos pasar por mis hombros, se detienen en mi cuello para bajar el zipper de mi sudadera. Ahora sus manos suben por mi abdomen, siento escalofríos; llega a mi pecho y sube un poco más a mis hombros, me ayuda a deshacerme de esta prenda. Siento sus manos subir y bajar por mi espalda, recorriendo mi torso completamente.

 

Ahora es mi turno de mover las manos, subo mis palmas por la curva de su trasero; topo con el borde de su suéter y lo jalo lentamente hacia arriba, interrumpimos el beso para que pueda quitárselo. Aprovechando que estamos separados,  Amelia se quita su blusa rápidamente y la lanza al otro lado de la habitación; me acerco a ella y le beso el cuello suavemente mientras dirijo ms manos a su espalda. Encuentro el broche se su sostén y lo desabrocho, lentamente jalo la prenda hacia enfrente y la hago descender por sus brazos; mi temperatura se dispara al 100% al ver su preciosa piel al descubierto.

 

-Eres perfecta –le digo mordiendo mi labio inferior, mirándola fijamente a los ojos

 

Amelia me responde rodeando mi cuello con sus brazos, se apodera de mis labios; con poco impulso da un brinco rodeando mi cadera con sus piernas. Siento mi piel erizarse al sentir sus pechos contra mi pecho, ahora entre nosotros solo estorba la tela de nuestros pantalones.

 

La tomo firmemente en un abrazo para que no se caiga, torpemente doy un par de pasos hacia atrás hasta que la parte trasera de mis rodillas choca con la orilla de la cama; doy la media vuelta y me inclino hacia enfrente, recostando a Amelia sobre el colchón.

 

Estira sus piernas, deja de abrazar mi cuello; me subo a la cama, dejo de besar sus labios. Doy un suave beso en su mejilla, me recorro a su barbilla; voy dejando un camino de besos que baja por su cuello, doy un par de besos en sus hombros dejando suaves marcar con mis dientes.

 

Poco a poco voy descendiendo entre sus pechos, suavemente rozo sus delicados pezones con la punta de mi lengua; veo su piel erizarse al mismo tiempo que suelta un gemido. Sigo recorriendo su abdomen con mis labios, al llegar al borde de sus pantalones; hago la hazaña de desabrochar su botón con mi boca, bajo el zipper con mis dientes.

 

Tomo la tela de sus pantalones con las manos, los bajo por completo. Inclino mi rostro, beso dulcemente el ombligo de Amelia; su piel se eriza de nuevo. Dejo un par de besos justo al borde de sus bragas, suelta un gemido; con mis dientes tomo el trozo de tela, poco a poco voy bajando sus bragas hasta el límite de sus rodillas. Amelia mueve sus piernas para quitarse la prenda completamente, se endereza; me abraza del cuello y me besa desesperadamente, rodamos en la cama cambiando lugares.

 

Amelia se sienta a horcajadas sobre mí, desesperadamente lucha con el botón y mi zipper; de un jalón baja mis pantalones junto con mis bóxers, sacudo los pies para quitármelos completamente y de paso también mis sandalias. Mi piel se eriza al sentir mi pelvis rozar con la de Amelia, ahora ya no hay nada entre nosotros; somos piel contra piel.

 

Ella se inclina para besarme, este beso es más lento; suave, ambos lo disfrutamos con tranquilidad. Pongo mis manos en su espalda, acaricio los costados de su torso descendiendo poco a poco hasta llegar a su espalda baja; Amelia se acuesta completamente sobre mí, mi tranquilidad se va al carajo.

 

La tomo firmemente de las caderas, rodamos en la cama y regresamos a la posición inicial. Me acodo entre sus piernas, de tal forma que ambos estamos cómodos; la punta de mi miembro roza su feminidad, no aguanto mas. Lentamente me adentro en ella, Amelia aprieta mi brazo con su mano al mismo tiempo que ambos soltamos un gemido.

 

Poco a poco comienzo a moverme, muevo mis caderas lentamente; algo suave, lentamente voy aumentando velocidad. Me concentro en gozar el momento, hacerlo valer. Siento como si hubieran pasado años desde la última vez que estuvimos juntos, pero extrañamente; me siento como si fuera nuestra primera vez. Nervios invaden mis pensamientos, cosquillas en mi abdomen captan mi atención; mi único objetivo es que ella se sienta bien.

 

La observo fijamente a los ojos durante todo el momento, quiero asegurarme de que lo está disfrutando igual que yo. La expresión en su rostro me satisface, muerde su labio inferior al mismo tiempo que suelta ahogados gemidos. Me sujeta de los brazos firmemente, apretándome.

 

Veo su pecho subir y bajar más rápidamente, abre la boca de repente; deja salir un gemido y se encorva un poco; siento las paredes de su sexo aun más calientes contrayéndose contra mi miembro. Escalofríos descienden por toda mi espalda, una energía recorre todo mi cuerpo liberándose finalmente en mi miembro dentro de Amelia; suelto un gemido lo más fuerte que puedo.

 

Caigo sobre ella como muñeco de trapo, estoy exhausto. Beso su hombro derecho, siento su pecho subir y bajar contra el mío; tratamos de relajar nuestras respiraciones.  Nos quedamos así por un momento, yo sobre ella; aun dentro de ella.

 

Siento que la estoy aplastando, me muevo suavemente sacando mi miembro de su feminidad; ambos soltamos un gemido ante la sensación del roce.  Mi cama ya está hecha un desastre, jalo el borde de la sabana superior y alcanza a cubrirnos a ambos.

 

Rodeo a Amelia con mis brazos, acomoda su rostro sobre mi pecho; responde a mi abrazo rodeando mi cadera con sus brazos. La escucho suspirar, beso la parte superior de su cabellera. Bostezo, de repente siento los ojos completamente pesados y caigo en un sueño sin esfuerzo alguno.

 

Estoy perdido en un profundó sueño, realmente no recuerdo cuando fue la última vez que dormí tanto y tan bien. Escucho un ligero ruido que interrumpe mi descanso, lentamente abro mis parpados; perezosamente me enderezo en la cama al ver que Amelia esta frente a la puerta terminando de vestirse.

 

-¿Por qué despertaste? –le pregunto bostezando

-Pensé que estabas dormido –dice poniéndose su blusa

-Ya me desperté –contesto, recargo mi espalda en la cabecera de mi cama- ¿Por qué tanta prisa? –le pregunto

-Tengo que irme –contesta poniéndose su suéter

-No tienes por qué hacerlo, pasa la noche conmigo –le digo tiernamente

-No puedo –contesta, sujeta su cabello en una coleta hacia atrás; agacha su mirada evitando la mía

-Si puedes, solo hazlo –comento

-No es tan fácil –contesta, la veo caminar hacia la puerta

-Amelia por favor…-le ruego, tomo la sabana y me cubro con ella; me pongo de pie

-Adiós –dice abriendo la puerta

-No quiero eso –contesto dando un par de pasos hacia ella

-Entonces ¿Qué? Dime… ¡Que quieres Harry! –dice Amelia cerrando la puerta, suena nerviosa

-Que ya no me digas adiós –contesto con la mirada cristalina, una lagrima resbala por mi mejilla

 

Amelia se queda en silencio mirandome fijamente a los ojos, la veo dar un par de pasos rápidos hacia a mi; limpia mi lagrima con su pulgar, rodea mi cuello con sus brazos y la abrazo de la cintura.

 

-Por favor no te vayas –inclino mi rostro pegando mi frente con la suya

-No puedo quedarme –contesta mirandome a los ojos, su boca pronuncia algo muy diferente a lo que me dice su mirada

-Di que me quieres por favor –le ruego

-No quiero que lo nuestro cambie –contesta- Me gusta como están las cosas –agrega

-Todo será como tú quieras –contesto- Solo dime que sientes por mi lo mismo que yo por ti –la aprieto mas a mi

-Siento mucho más que tu –contesta, siento mi piel erizarse ante su respuesta- Tengo la necesidad de viajar miles de kilómetros solo para pasar una noche contigo, eh engañado a mi hermano durante un año diciendo que salgo de compras y regreso sin bolsas –ríe inocentemente- Por supuesto que siento mil y un sentimientos por ti -agrega

-¿Entonces por qué no le das una oportunidad a lo nuestro? –contesto- Podemos hacer que esto sea aun mas grande –agrego

-Me da miedo Harry –contesta- Me han desilusionado antes y ...-la interrumpo

-Yo no lo hare –contesto- Te lo prometo –agrego

-Me canse de viajar desde Canadá –comenta- Renuncie a mi trabajo –agrega

-¿Renunciaste? –digo abriendo los ojos en sorpresa

-Así de loca estoy por ti –contesta, sonríe- Me da miedo esto que siento por ti –agrega

-Si ya no tienes que irte, quédate conmigo; por favor –le doy un suave beso en los labios

-Tengo que ir a hablar con Zayn, estoy desempleada y sin hogar –agrega

-Te acompaño, iremos los dos a hablar con el –contesto- Es una oportunidad para hablarle de lo nuestro, hacer esto correctamente ahora que estarás aquí –agrego

-No lo sé…-susurra

-Por favor Amelia –le ruego- Es la oportunidad perfecta de formalizar lo nuestro -agrego

 

(…)

 

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