No Me Digas Adios

Una novela algo corta, con una trama madura y bastante interesante; tiene algo de suspenso, espero les guste. Historia totalmente orgininal

4Me gustan
0Comentarios
1031Vistas
AA

12. Capitulo Diez

{Hot}

 

Despierto y veo que estoy solo en la cama, suelto un bostezo y estiro mis brazos hacia arriba. Me siento en la cama jalando las cobijas, el día esta algo fresco; será que Amelia está en la cocina o algo, casi siempre se despierta antes que yo  y hace el desayuno ó se prepara para llegar temprano a su oficina.

 

Busco el control de la TV, volteo a mi izquierda y está sobre la mesa de noche. Debajo de el resalta un papel color verde fosforescente, lo tomo junto con el control.

 

¨Buenos días cielo, ayer se me olvido avisarte que hoy me saldría temprano. Quede de verme con mi mama antes de ir a trabajar, está en la ciudad por el cumpleaños de Zayn. Iba a pedirte que me acompañaras pero estabas perdido en el quinto sueño, te deje el desayuno preparado; si esta frio solo caliéntalo en el microondas un par de segundos. Te llamo más tarde cielo, que tengas buen día; te amo¨

 

Hoy es el cumpleaños de Zayn, por lo tanto es nuestro segundo aniversario; hoy cumplimos dos años. El tiempo ah volado literalmente, puedo mirar atrás y es increíble todo lo que ah pasado desde que Amelia y yo somos una pareja formal; nuestra relación está dividida en dos, un año a escondidas y otro en libertad plena. La verdad es que ah pasado de todo, les daré un breve resumen.

 

Después de que Zayn aprobó nuestra relación, él nos acompañó a hablar con sus padres. Debo admitir que me moría de miedo, nunca me había sentido tan nervioso en mi vida hasta que vi a la señora Patricia y a su esposo Yaser sonrientes frente a mi al abrir la puerta; quise salir corriendo, no sabia como tomarían la noticia.

 

Afortunadamente la mala reacción se quedó en mi imaginación, Amelia les conto a sus padres que ya había renunciado a su antiguo trabajo; que llevaba una semana en Londres y que estaba viviendo conmigo. Recuerdo el rostro de sus padres, estaban sorprendidos obviamente no esperaban escuchar eso. Yo me encargue de mencionarles la parte de que teníamos una relación, que llevábamos un año conociéndonos y como pareja a escondidas; esa fue la parte difícil.

 

Tuvimos que explicarles los motivos que tuvimos para ocultar nuestra relación, les dijimos que el principal motivo era miedo a la reacción de Zayn ya que él era mi mejor amigo; otro motivo era que queríamos asegurarnos de que la relación funcionaria a pesar de la distancia, como se pueden dar cuenta tuvimos que mentir un poco. Obviamente no íbamos a decirles la verdad, no podíamos decirles que todo empezó por calentura y sin intenciones de formalizarnos nunca.

 

La verdad sobre cómo empezó todo entro nosotros se quedara en completo secreto, nuestra aventura será algo que solo sabremos Amelia y yo.

 

Bueno, su familia de Amelia y Zayn me han tratado increíblemente bien; sus padres son personas realmente amables y mis cuñadas igual. Realmente creo que por eso es que mi relación con Amelia ah funcionado tan bien, nadie nos juzga y el hecho de no tener que ocultar nuestra relación es un increíble peso que nos hemos quitado de encima.

 

Por supuesto que también mi familia esa al tanto de mi estado sentimental, la única diferencia es que no hubo nada de drama cuando les presente a Amelia. De hecho mi mama estaba ( y sigue) feliz por que escogí una buena chica para tener una relación formal, incluso desde que fui a visitarla para decirle sobre Amelia me eh unido de nuevo a mi familia; procuro visitar a mi mama y a mi hermana más seguido, también a mi papa por supuesto.

 

La verdad es que desde que vivo con Amelia mi vida es mil veces mejor que antes, todo me sale bien; en la compañía nos subieron de puesto a todos, tengo un mejor salario y probablemente pronto podre comprar tal vez un departamento más grande ó un auto mejor.

 

Amelia consiguió trabajo bastante rápido, estuvo trabajando como asistente en una editorial por seis meses; después corrieron al editor en jefe y le dieron a ella la oportunidad de tomar ese puesto mientras conseguían un reemplazo. Para la buena suerte de la editorial, no tuvieron que buscar reemplazo; Amelia hizo tan buen trabajo que le dieron a ella el puesto. Mi hermosa novia es la editora en jefe de una importante editorial en Londres que trabaja a Nivel mundial, es un trabajo algo cansado; pero me encanta verla feliz con lo que hace.

 

Afortunadamente tenemos horarios accesibles en nuestros trabajos, la mayoría de los días desayunamos juntos; toda la semana nos vemos aquí para comer o vamos a algún restaurant. En la noche llegamos casi siempre al mismo tiempo y pasamos el resto del día juntos, los sábados procuramos salir a pasear; a algún bar ó antro, al cine ó visitamos a nuestros familiares, el domingo siempre lo pasamos encerrados en el departamento disfrutando de la compañía uno del otro.

 

Tal vez no todo ah sido color de rosa, Amelia y yo hemos tenido alguna que otra diferencia como una pareja normal. Pequeñas discusiones, pero nada elevado de tono. Lo único bueno de las “peleas” son nuestras reconciliaciones, cuando ella sabe que tuvo la culpa de nuestra discusión; busca una forma nueva y original para encontentarme, afortunadamente me conoce tan bien que no salimos de la recamara en horas probando cosas nuevas. Cuando la culpa es mía, procuro hacer cosas románticas; a ella le encantan los detalles amorosos.

 

La verdad es que este año ah sido increíble, Amelia es la mejor compañía del mundo; no me imagino la vida sin ella, cada día a su lado es especial. Hoy tengo sentimientos encontrados, es el cumpleaños de Zayn; por obvias razones quiere decir que es mi aniversario con Amelia, me parece increíble que ya hayan pasado dos años desde que todo empezó y me siento feliz. Pero por otra parte parece ser que Amelia se ah olvidado del aniversario, no menciono nada al respecto en su nota.

 

Yo no eh dejado de pensar en esta fecha, eh estado meditando en lo que podría hacer para festejar; aunque no podría hacer mucho por que tenemos que ir a la fiesta de Zayn. Platique con Liam, me dio alguna idea; cocinar algo rico para tener una comida especial. También platique con Louis y me aconsejo ir a la celebración con mi cuñado y cuando regrese a casa con Amelia podemos tener nuestra noche romántica, Niall estaba cerca y se unió a la plática; su consejo fue que debería de comprarle algo especial a Amelia, algo simbólico por los dos años que llevamos juntos.

 

Yo ya había pensado en comprarle algo a Amelia, es obvio que tengo que hacerlo. Yo tenía pensado en algún colgante, tal vez un brazalete que tuviera grabado detrás una linda frase ó algo así; romántico. Pero los chicos me hicieron pelotas, todos comenzaron a opinar al mismo tiempo llegando a la conclusión de que era tiempo para pedirle matrimonio; que un anillo de compromiso era lo ideal como regalo de segundo aniversario.

 

Debo confesarles que tome en serio el consejo de mis amigos, lo medite por unas horas y saliendo de la oficina visite el centro comercial. Camine directo y sin escalas a una joyería, un hueco se hizo presente en mi estomago al ver los anillos de compromiso; todos eran preciosos realmente, hubo uno que me gusto en particular.

 

De oro rosado con un diamante en forma ovalada, un diseño original y bastante único en mi opinión. Me imagine arrodillado frente a Amelia abriendo la cajita con ese precioso anillo dentro y Amelia diciendo “Si, acepto”, estaba decidido y seguro de que sería el mejor regalo del mundo hasta que lo pensé de nuevo.

 

Vi un lindo collar, la cadena de oro y un dije en forma de corazón; se me ocurrió que ese dije se vería bastante hermoso adornando el cuello de Amelia, el collar venia en conjunto con un brazalete que tenía el mismo dije colgando. Me gusto la idea de darle eso, tal vez podría grabarle detrás del dije algo lindo y sencillo como “Te Amo”.

 

Me arrepentí de pedirle compromiso en nuestro aniversario porque pensé que tal vez el día que le pida que sea mi esposa puede ser un día cualquiera para convertirlo en una fecha especial, quiero que cuando le haga la pregunta se sorprenda; que sea algo completamente inesperado pero especial.

 

Tengo que planear ese día perfectamente, tal vez organizar un viaje y hacer la proposición en algún lugar romántico en el extranjero; no lo sé, tal vez todo lo contrario. Podría dejar algún día la cajita con el anillo sobre la barra de la cocina y que ella lo vea, eso sería algo espontaneo; tal vez sería la mejor propuesta, algo inesperado.

 

No lo sé, aun no estoy muy seguro de cómo ni cuándo. Pero si estoy convencido de que ese día llegara, escuchare un “Si Acepto”  con la voz de Amelia y después estará junto a mí en el altar. Suspiro de solo pensar en todos los planes que vienen en el futuro con Amelia, aun no sé cuando pasara todo eso exactamente; pero probablemente será pronto.

 

Ya tengo el anillo, lo compre junto con el regalo de aniversario de Amelia; ese anillo color rosa con su diamante ovalado lucirá hermoso en la mano de Amelia. La proposición no puede tardar mucho, ya con el anillo en mis manos puede ser cualquier día.

 

Termino de desayunar, lavo mis trastes y camino de regreso a la habitación. Me quito la toalla que cuelga alrededor de mi cadera, la uso para secar un poco mas mi cabellera; me bañe antes de desayunar y aun no termina de secarse mi cabello.

 

Amarro las agujetas de mis converse, me levanto de la cama y camino al baño. Lavo mi boca, me veo en el espejo que esta sobre el lavabo; alboroto mis rizos y estoy listo, solo queda esperar a Amelia. Yo no trabajo hoy, es sábado y me toca descansar fines de semana; Amelia igual, solo que hoy me dijo que tenía un asunto en la oficina por la tarde y como vieron en su carta aviso que se vería con su mama antes de ir a trabajar.

 

Camino hacia el living y tomo asiento en el sofá, por medio del control remoto enciendo el televisor. Empiezo a cambiar canales, encuentro una película animada; dejo el canal y me pongo cómodo en el sofá. Rio con la película, como fondo de mis carcajadas alcanzo a escuchar el ring-tone de mi móvil; guardo silencio y escucho mas claro, es una llamada.

 

Me levanto literalmente corriendo, a toda prisa llego a mi habitación y tomo el móvil de la mesa de noche; veo la pantalla y es llamada de Amelia.

 

[Llamada]

 

-Hola hermosa –contesto con una sonrisa

-Buenas tardes ricitos –dice en su dulce tono de voz- ¿Desayunaste lo que te deje? –pregunta

-Hace un rato, me desperté tarde; ya fue almuerzo –contesto- ¿Tu ya comiste algo? –le pregunto

-Desayune con mi mama, comeré más tarde –responde- ¿Estas ocupado cielo? –pregunta

-No amor, estaba viendo la tv; de hecho extraño no estar contigo en sábado –contesto

-Yo también extraño no estar contigo hoy –comenta

-¿Por qué la pregunta? –digo tomando asiento en el borde de la cama- ¿Ya vienes para aca? –agrego

-No cielo, aun no me desocupo –contesta- Solo que quería pedirte un favor –comenta

-¿Qué cosa? –contesto

-Fui a casa de Zayn en la mañana con mi mamá, Le adornamos la sala para su cena sorpresa; entramos a su casa de incognitos –contesta- Pero en la que era mi habitación deje mi portátil sobre la cama, la necesito pero no puedo salir de la oficina ¿Podrías ir por ella y traérmela cariño? –agrega

-¿Cómo puedo entrar a casa de Zayn? –le pregunto

-Hay una copia de la llave principal debajo de la maceta que esta junto a su puerta -contesta

-¿Y estás segura de que no está en casa? –contesto

-Pasara la tarde con mi papa, mientras tanto mi mama y mis hermanas compran lo de la cena -responde

-Bueno, entonces ahorita voy por tu portátil y la paso a dejar a tu oficina cielo –digo levantándome de la cama

-Gracias cariño, te veo mas tarde; chao –concluye

-Te amo, bye –cuelgo

 

[Fin Llamada]

 

Me siento raro, no le mencione nada a Amelia del aniversario porque estaba esperando que ella lo hiciera. Lo primero que pensé al ver su llamada fue que tal vez era para decirme algo lindo por esta fecha, tal vez preguntarme si tendríamos planes después de la fiesta de Zayn; no sé, pensé que su llamada era referente a nuestra “fecha especial”.

 

Suspiro, avanzo en el trafico algo pensativo. Se me ocurrió traer conmigo el regalo de aniversario para Amelia, se lo entregare junto con su portátil cuando vaya a verla a su oficina; creo que darle el regalo será una forma sutil de recordarle nuestro aniversario en caso de que lo haya olvidado.

 

Estaciono el auto frente a la gran casa blanca, camino hacia la reja de entrada; estaba abierta y solo la empujo. Camino por el jardín principal hasta llegar a la puerta de madera, me gacho para mover la maceta; tomo la pequeña llave que resalta, acomodo la maceta de nuevo en su lugar.

 

Cierro la puerta y guardo la pequeña llave en el bolsillo de mi chamarra, el living está lleno de globos de colores regados por todo el suelo, un letrero con “Felicidades” cuelga del techo; parece ser que será una noche colorida para mi amigo.

 

Subo con cierta lentitud las escaleras, tengo un poco de flojera: camino por el pasillo del segundo piso, camino un buen tramo hasta llegar a la habitación que era (es) de Amelia. Tomo la perilla y abro la puerta, respiro hondo; este cuarto tiene impregnado el aroma de Amelia, pareciera de aun se quedara aquí.

 

Le doy una rápida mirada a la habitación, veo el bolso donde Amelia regularmente guarda su portátil; esta sobre la cama. Doy un par de pasos para tomar el bolso, ahora que ya lo tengo en mis manos podre salir y rápidamente llegar con Amelia para darle su regalo  y esperar que no se haya olvidado de nuestro aniversario.

 

Escucho que se azota la puerta de la habitación, doy la media vuelta por instinto.

 

-¿Qué haces aquí? –digo con una mano en el pecho

-¿Te espante? –dice Amelia con una sonrisa picara en su rostro, hoy se ve particularmente hermosa; parece que se esforzó en su maquillaje, sus labios rojo intenso resalta. Su cabellera esta acomodada en ondas que caen por debajo de sus hombros, usa un abrigo negro que llega arriba de sus rodillas; parece que está usando falta o short debajo por que la piel de sus piernas esta al descubierto, usa unos tacones de aguja un poco altos color negro

-Si –contesto- ¿Dónde estabas? –le pregunto

-En el closet esperando a que llegaras –responde

-¿No que estarías en la oficina? –comento

-Una pequeña mentira blanca –amplia su sonrisa

-¿Por qué mentiste?- dejo el bolso del ordenador caer sobre la cama

-Fue una trampa -contesta

 

Amelia deja de sonreír, en cambio muerde su labio inferior; me mira fijamente a los ojos. Veo que lleva sus manos hacia enfrente, comienza a desabotonar su abrigo lentamente. Termina con el ultimo botón y abre su abrigo, deja a la vista que lo único que trae debajo de esa tela es su ropa intima; diminutas bragas de encaje color rojo que hacen juego con su sostén, el mismo color de sus labios.

 

Mi corazón se detiene y se acelera al mismo tiempo, siento la sangre bajar completamente a mi miembro que comienza a palpitar; se ve jodidamente bien.

 

-¿Te gusta? –dice levantando una ceja

-Dime que no fuiste a trabajar así… –digo mirándola de arriba abajo

-No puse un pie en la oficina –contesta sonriente, mueve los brazos y deja su abrigo caer al suelo

-En ese caso me encanta –digo mordiendo mi labio inferior

-Feliz Aniversario ricitos –dice quitándose los tacones

-¿Lo recordaste? –digo sonriente

-¿Por qué crees que te hice venir aquí? –dice levantando una ceja- Justo en este lugar fue nuestra primera vez juntos –da un par de pasos hacia enfrente- Aquí fue donde empezó todo hace dos años –agrega, esta mas cerca de mi- Aquí quiero celebrar hoy, dos años después y seguimos felizmente juntos –sonríe, rodea mi cuello con sus brazos

-Te amo –poso mis manos en su cadera, la pego mas a mi

-Yo a ti –contesta con una sonrisa

 

Sus labios se junta con los míos, un beso suave al principio. Poco a poco aumentamos la intensidad, mi respiración se dificulta; pego mas a Amelia conmigo, ella gime al sentir mi erección contra su pelvis. Rompe el beso y me mira fijamente  a los ojos, me encanta ver la lujuria en su mirada.

 

Posa sus manos en mi pecho y me da un empujón, como si fuera una pluma caigo sobre la cama. Amelia toma el bolso de su portátil y lo deja caer al suelo, parece no importarle. Da un brinco a la cama y se acomoda a horcajadas sobre mí, toma el borde de mi chamarra, me enderezo para facilitarle la tarea de quitarme la chamarra; aprovechando mi posición toma el borde de mi playera y la jala hacia arriba, lanza la prenda al otro lado de la habitación.

 

Rodea mi cuello con sus brazos, nos juntamos de nuevo en un beso hambriento. Aprovecho para pasar mis manos a su espalda, encuentro el broche de su sostén; rápido lo deshago, ella suelta mi cuello moviendo sus manos a los lados. Tomo los tirantes de su sostén deslizándolos poco a poco por sus brazos hasta que está libre de la prenda, ella está concentrada en el beso.

 

Poso mis manos en su cadera, poco a poco comienzo a subirlas por los costados hasta llegar a la altura de sus pechos; un gemido sale de su garganta cuando atrapo sus pechos en mis manos, los suelto y tomo sus pezones en mis dedos dándoles un pequeño pellizcon. Amelia rompe el beso y hecha la cabeza hacia atrás soltando un discreto grito de placer, suena como un alivio; me mira a los ojos y me empuja de nuevo hacia atrás obligándome a soltar sus peones.

 

Se inclina, me da un corto beso en los labios; después otro en la barbilla, desvía su rostro a la izquierda. Siento como succiona el lóbulo de mi oreja y lo roza ligeramente con sus dientes, siento mi temperatura levarse aun mas. Deja un camino de besos bajando por mi cuello, succiona ligeramente cada vez.

 

Va descendiendo cada vez más por mi abdomen, al llegar a mi ombligo me provoca escalofríos; besa justamente arriba del borde de mi pantalón, levanta su rostro para desabrochar mi pantalón con sus manos; en menos de dos segundos ya están mis pantalones junto con mis bóxers en el suelo.

 

Ella se acomoda de nuevo a altura de mis rodillas, me sonríe pícaramente eh inclina su rostro; siento que besa la punta de mi mimbro, ya fue demasiada tortura. Me enderezo y la tomo de la cadera, la cargo para después abrazarla y rodar en la cama para cambiar de posición; ahora yo estoy encima.

 

Inclino mi rostro para besarla, intento devorar sus labios. Rompo el beso dejándola agitada, ambos estamos ansiosos pero es mi turno de torturarla un poco. Directamente desciendo mi rostro para besar uno de sus pecho mientras masajeo el otro con mi mano, la escucho gemir; meto uno de sus pezones en mi boca, ella se retuerce como lombriz debajo de mí, no me detengo. Hago lo mismo con su otro pezón, Amelia comienza a gemir mas fuerte; escuchar que está disfrutando aumenta aun mas mi excitación.

 

Desciendo mas, tomo el borde de sus bragas y les doy un tirón hacia abajo, beso su pelvis; por instinto ella levanta su cadera. Levanto mi rostro y le sonrió, Amelia abre sus piernas los suficiente para que pueda acomodarme entre ella; la tomo de la cadera y direcciono mi miembro dentro de ella; ambos gemimos.

 

Empiezo a moverme lentamente, despacio y sin prisa; disfrutando el momento. Poco a poco comienzo a acelerar mi movimiento, minuto a minuto aumento la velocidad; con forme aumenta la excitación, aumenta la ansiedad. Amelia comienza a gemir y gemir mas fuerte cada vez, siento que se humedece mas y las paredes de su sexo se contraen alrededor de mi miembro al mismo tiempo que ella suelta un grito descontrolado anunciando su orgasmo; ayudándome a terminar también.

 

Escalofríos recorren mi espina dorsal, me falta el aire y suelto un grito seguido de un gemido al llegar a mi liberación; dejo de mover mi cadera; caigo como muñeco de trapo sobre Amelia. Enderezo mi rostro y la beso, ella rodea mi cuello con sus brazos profundizando el beso; este beso que es tierno y delicado.

 

-Te amo –susurro rompiendo el beso

-Y yo a ti –contesta ella con una sonrisa

 

Le sonrió, acaricio su mejilla con mi pulgar y suspiro.

 

Estamos justo en el mismo lugar donde empezó esto, hace exactamente dos años; ese día nunca me imagine que aquello que acabábamos de hacer iba a terminar en esto, si me hubiera dicho que en dos años estaría celebrando un aniversario no lo hubiera creído.

 

A pesar de que empezó como una aventura la amo, es todo para mi y no pienso dejarla ir; nunca. Estoy seguro de que Amelia jamás me dirá Adiós, pero probablemente pronto pronunciara un “Si, acepto”.

 

El final

 

 

 

 

 

Join MovellasFind out what all the buzz is about. Join now to start sharing your creativity and passion
Loading ...