No Me Digas Adios

Una novela algo corta, con una trama madura y bastante interesante; tiene algo de suspenso, espero les guste. Historia totalmente orgininal

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7. Capitulo Cinco 2/2

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(…)

 

 

Todo el día estuvimos fuera, incluso comimos en un restaurante libanes bastante rico, fue una tarde interesante. A decir verdad, me distraje muchísimo; mi mente se despejo de Amelia por un buen rato, ya me hacia algo de falta tener la mente relajada. Aunque por supuesto es imposible no pensar en ella en lo absoluto, pero al menos me distraje un poco.

 

Salir en Bradford con Zayn, es como ir caminando con una celebridad; muchas personas lo conocen. Caminábamos por la plaza y la mayoría de las personas lo saludaban, parece que tiene bastantes amigos por estos rumbos. Hasta en la licorería lo conocen, lo cual fue bastante raro; podría pensar que Zayn va muy seguido a comprar vino pero la verdad es que fue compañero del colegio con el hijo del dueño.

 

Regresamos a casa de Zayn, un par de horas después; la verdad es que nos tardamos demasiado, pero no fue nuestra culpa ni que hubiéramos comprado demasiadas cosas. Simplemente tenía que conducir despacio por el hielo en la carretera, lo que nos hizo tardar un poco más.

 

Entramos a la casa con las compras en la mano, varias botellas de vino y algunos regalos que compro Zayn para su familia; al parecer tienen una tradición de entregarle un presente a las personas especiales en su vida; mientras Zayn compraba yo decidí comprarme un conjunto de ropa para esta noche, quiero lucir bien. Ya había empacado algo para esta noche, pero no estaba muy convencido de lo que usaría; ir a la plaza comercial fue perfecto, me convencí de que lo que planeaba usar esta noche no era lo mejor.

 

Llevamos las bolsas de las compras a la cocina, dejamos las botellas sobre la encimera. Al parecer algunos invitados llegaran a las ocho, ya son las siete con cinco minutos; lo mejor será que suba a mi habitación para darme un baño y cambiarme.

 

Salimos de la cocina, Patricia se quedara terminando unos toques finales para lo que está preparando. Caminamos hacia las escaleras y subimos  a un ritmo normal mientras Zayn me cuenta un par de cosas triviales; al parecer su papá llegara mas tarde y sus hermanas están en sus cuartos o algo así, de lo único que estoy seguro es que Amelia salió y no está en la casa.

 

Patricia le dijo a Zayn que Amelia había salido un poco después de nosotros, según esto fue a ver a una viaja amiga de por aquí cerca. Para ser más exacto, no la eh visto en todo el día y lo más probable es que no la veré hasta la hora de la cena; tendré que esperar para hablar con ella.

 

Zayn entra a su habitación, nos despedimos trivialmente y sigo mi camino a mi habitación. Llego al final del pasillo, entro a mi habitación; busco el interruptor de la luz, una elegante lámpara colgada del techo alumbra el cuarto por completo.

 

Camino hacia la cama, dejo la bolsa de mis compras junto a la maleta sobre la colcha; me quito la sudadera y los tenis, camino al baño. Encuentro el interruptor de la luz, entro y cierro la puerta; necesito un baño de agua casi hirviendo, el clima está congelado y el agua caliente es bastante necesaria.

 

Tal vez me distraje un poco durante las compras, pero ahora que estoy solo; con el vapor del agua caliente en la ducha, mis pensamientos me atacan. Por mi mente cruza la idea de cómo será la cena, creo que seré fácilmente intimidado por la familia de Amelia. Soy víctima de mis nervios, hasta el momento se que Patricia es bastante agradable y dulce como todas las madres del mundo; eh tenido el placer de conocer al resto de las hermanas de Zayn hace un buen tiempo en otra ocasión y también son amables y no tendré problema alguno de platicar y convivir con ellas, creo que en especifico estoy preocupado y nervioso por conocer a su padre.

 

Me dan nervios de pensar que podría darse cuenta de que entre su hija y yo hay algo, me preocupa pensar que tal vez podría no caerle bien; no lo sé, simplemente estoy nervioso por conocer al señor y también por Amelia. No estoy muy seguro de que me va a decir cuando me acerque a ella, simplemente espero no recibir una cachetada de su parte, algún insulto ó que me ignore. Hay muchos malos escenarios que se me ocurren que podrían pasar esta noche, el peor sería que Amelia terminara lo nuestro sin que antes yo pudiera decirle lo que siento por ella realmente.

 

Suelto un suspiro tratando de relajarme y salgo del baño, siento algo de frio al salir del calor de la ducha; aunque la calefacción de mi habitación está encendida se siente fresco el ambiente y la toalla que cubre mi cintura no es suficiente para mantenerme en calor.

 

Me acerco a la orilla de la cama, abro mi maleta y saco los bóxers que usare el día de hoy. Dejo la toalla sobre la cama, abro la bolsa de mis compras; saco las prendas nuevas que son bastante modernas y de buen gusto, aunque se me retuerce un poco el estomago al recordar los precios de lo que pague.

 

Me miro frente al espejo del tocador y realmente me veo bien, tal vez gaste una cifra bastante considerable de dinero el día de hoy pero valió la pena. Estoy usando unos skinny jeans color mostaza, una camisa blanca de manga larga completamente lisa; zapatos de vestir negros y un saco del mismo color. Una mascada (bufanda) color magenta alrededor de mi cuello complementa mi look, me veo bastante bien; podría decir que perfecto pero sería demasiado ego de mi parte.

 

Regreso a mi maleta, saco mi loción; me roció lo suficiente encima de la ropa, un poco sobre mi cabellera y listo. Huelo  a Chanel, normalmente no me gusta usar demasiado perfume pero la situación lo amerita; quiero estar lo mejor presentable para Amelia y para toda su familia también. Quiero que tengan una buena impresión mía si es que en algún futuro cercano, también formare parte de su familia.

 

Saco de mi maleta mi cepillo de dientes y el asta bucal, camino al baño y lavo mi dentadura perfectamente. Me veo en el espejo y sacudo mi cabellera, creo que ahora si estoy listo. Apago la luz del baño y cierro la puerta, tomo la toalla que deje sobre la cama y la extiendo sobre el respaldo de una silla que está en la habitación.

 

De repente recuerdo a mi familia, sin motivo aparente; pienso en mi hermana, mi mamá y mi papá. Busco mi móvil en el bolsillo del pantalón que me quite hace un rato, lo desbloqueo y entro al menú de los mensajes. Decido enviar un mensaje a cada uno de ellos, es más fácil escribir que hablar; si les llamo podría tardar horas en el teléfono y seguramente terminaría peleando con alguno de ellos. Es preferible y conveniente un mensaje, es más rápido y simplemente se dice lo que se quiere decir.

 

Termino de escribir, cierro el menú de mensajes y regreso a la pantalla principal; veo la hora, ocho y cuarto. Lo mejor será que vaya saliendo de mi habitación, siento un hormigueo en el estomago de nervios. Decido dejar mi móvil en el cuarto, realmente no lo necesito.

 

Apago la luz de la habitación, abro la puerta y salgo; doy un par de pasos por el pasillo y veo a Zayn salir de su habitación, me sonríe y después de unos halagos bastante masculinos; bajamos las escaleras. Se puede ver algo de gente en el living de la casa, no sé cuándo es que llegaron todas esas personas.

 

Zayn me presenta a un par de personas que están a nuestro paso, en su mayoría son conocidos y amigos; no familiares. Decido apártame un poco, me excuso diciendo que voy por una bebida. Camino por el living, me encuentro con un mesero; le recibo una copa de whisky en las rocas.

 

-¿Harry? –escucho una voz femenina decir mi nombre, volteo- Sabia que habías venido, pero no te había visto –dice una chica sonriendo, trato de hacer memoria; obviamente me conoce

-Hola…-hago una pausa recordando su nombre

-Doniya –dice completando mi saludo

-Ya lo sabía –contesto caminando hacia ella- Solo que no recordaba quien de las hermanas de Zayn eras –le doy un beso en la mejilla

-Es bueno saber que me recuerdas –dice sonriente- ¿Ya conociste a mi padre? –pregunta

-No eh tenido el placer -contesto

-Ven conmigo –dice sonriente

 

Me toma del brazo antes de que pueda contestarle, me dirige a través del living pasando entre las personas presentes. A unos cuantos pasos de nosotros alcanzo a distinguir a su mamá, Patricia; está conversando con un señor bastante alto.

 

-Buenas noches –dice Doniya acercándose al grupo de personas

-Buenas noches –contestan al mismo tiempo

-Veo que Zayn te dejo solo –dice Patricia mirandome- Parece que mi hijo se distrae fácilmente con sus amigas de Bradford –agrega observando en dirección a Zayn, está bastante entretenido conversando con algunas chicas

-Oh no en lo absoluto –contesto mirando a Zayn- Yo fui por una bebida y en el camino me encontré a Doniya –digo regresando la mirada a Patricia

-Tú debes de ser Harry entonces –dice el señor junto a Patricia- Es un gusto conocerte –estira su mano hacia a mi- Yaser Malik –agrega, me dan escalofríos al escuchar que es el padre de Amelia

-Mucho gusto señor –contesto apretando su mano- Gracias por recibirme en su casa el día de hoy –digo educadamente

-Eres bienvenido cuando gustes –contesta sonriente, después de todo no es tan intimidante como pensé que seria

-Muchas gracias –comento con una sonrisa tímida

-Oye mamá –dice una chica tocando el hombro de Patricia- ¿ya llegaron mis amigas? -pregunta

-No Waliyha –contesta Patricia- ¿Ya saludaste a Harry? –le pregunta

-No lo había visto –contesta- Buenas noches Harry –dice con una sonrisa

-Buenas noches –contesto amablemente

-¿A qué hora llegaste? –me pregunta

-En la mañana con Zayn –contesto

-Y supongo que te fuiste a perder con el todo el día en la Plaza de Bradford –comenta Yaser

-No hablen mal de mí en mi ausencia  –escucho la voz de Zayn a mi izquierda           

-Parece que en esta plática solo faltan Saafa y Amelia –contesta Doniya

-¿Mande? –dice otra chica acercándose, por obvias razones es Saafa

-Y ahí viene el pedazo faltante del pastel –comenta Waliyha mirando hacia enfrente, ósea; detrás de mi

 

Todos miran en la misma dirección con una sonrisa, yo doy la media vuelta; mi corazón deja de latir para reanudar su paso unas cien veces más rápido. Amelia está bajando las escaleras, más hermosa que nunca. Usa un vestido rojo de un solo hombro, el límite del vestido llega a la mitad de sus muslos. Es un vestido perfectamente confeccionado para ella, la tela se adhiere a las curvas de su cuerpo mostrando su increíble figura; esos tacones negros estilizan su caminar.

 

Con forme va bajando las escaleras, mi corazón late más rápido; llega al ultimo escalón con una leve sonrisa. Camina despacio acercándose a mí, su mirada se fija con la mía. Su cabello peinado en ondas que marcan el contorno de su rostro la hacen ver como princesa, estando a unos pasos de distancia su belleza es cegadora.

 

Se detiene justamente frente a mí, me sonríe; puedo percibir el delicioso aroma de su perfume. Sus largas pestañas marcadas con el rímel hace perfecta su mirada, sus ojos llevan una línea finamente delgada en el parpado superior. Sus labios con un tono rojo intenso al igual que su vestido son tentadores para mi, de estar solos ya la habría devorado a besos.

 

-Buenas noches a todos  –dice educadamente sin mostrar algún entusiasmo en especial por mí, la tengo frente a mí y no puedo contestarle; estoy mudo

 

Ni siquiera puedo saludarla, el hormigueo en mi estomago me impiden el habla. Amelia tiene efectos increíbles sobre mí, me congela al verla y al mismo tiempo sube mi temperatura; simplemente es inexplicable lo que logra provocar en mi.

 

-Te tardas horas en arreglarte –dice Saafa negando con la cabeza mientras todos observan a Amelia al igual que yo

-Perdón –contesta ella- Se me paso el tiempo platicando con Bridget y cuando vi la hora me vine corriendo –agrega- Realmente no tarde mucho, simplemente empecé tarde y por eso baje hasta ahora –se excusa

-Pues aunque te hubieras tardado horas no importa cielo –comenta Yaser- Te vez preciosa hija –dice sonriente

-Gracias papá – contesta Amelia sonriente, yo me dedico a mirarla sin poder pronunciar una sola palabra

-Ya llegaron mis amigas –dice Saafa en un tono de voz bastante entusiasta- Nos vemos en la cena –agrega, se da la media vuelta y camina hacia la puerta

-Yo voy con Saafa –dice Waliyha imitando la acción de su hermana

-Mira cielo –dice Yaser mirando hacia la derecha- Ahí están los Hammersmack –le comenta a Patricia- Deberíamos de ir a saludarlos, Joan está empezando un nuevo negocio que me interesa –agrega

-Vamos con ellos –contesta Patricia con una sonrisa- Los dejamos un momento chicos –comenta, ella y su esposo dan un par de pasos alejándose de nosotros

-Te vez hermosa hermanita –dice Zayn abrazando a Amelia como si no la hubiera visto en años

-Gracias hermanito –contesta ella

-¿Y yo  estoy pintada de payaso? –dice Doniya fingiendo estar enojada

-Yo diría que en vez de payaso parecer Barney –contesta Zayn bromeando- No es cierto –agrega- También estas hermosa Doni –concluye sonriente

-Y antes de que se me olvide…-dice Doniya mirando a Zayn- Varias de mis amigas vinieron  interesadas por verte hermanito –agrega- ¿Sigues soltero, cierto? -pregunta

-Por supuesto –contesta sonriente

-En ese caso vamos a que conozcas a mis amigas –dice Doniya mirando a su izquierda

-Perfecto –comenta Zayn con un tono de ego bastante notorio en su voz – ¿No te molesta si te dejo solo un par de minutos Harry? –pregunta

-No adelante –contesto- Diviértete –agrego

-Me voy adelantando –dice Doniya alejándose de nosotros

-Si claro ve tu primero –contesta Zayn a su hermana-No quieres ir a conocer a las amigas conmigo? –pregunta Zayn mirandome- Son varias y no caben todas en mi habitación –agrega

-Zayn…no me gusta escucharte decir ese tipo de comentarios –dice Amelia mirando a su hermano con una expresión seria ¿Esta celosa?

-Lo sé –contesta Zayn- Perdón, solo que me refería a que Harry podrías ir conmigo para que tenga amistades en Bradford –agrega

-Ese comentario de la habitación fue de muy mal gusto –comenta Amelia algo molesta, esta celosa; quisiera sonreír de gusto pero me aguanto las ganas

-No está bien –digo interrumpiendo eso que podría parecer una pequeña discusión- Ve con tus amigas –digo mirando a Zayn- Le hare algo de compañía a Amelia para que no se quede sola –agrego mirándola, ella desvía discretamente la mirada

-Me parece buena idea –contesta Zayn- No dejes que se le acerque ningún chico –agrega mirandome

-No te preocupes, yo la cuido –digo con una sonrisa discreta

-Nos vemos más tarde –deja un beso en la mejilla de Amelia y se aleja dejándonos solos

-¿Cómo planeas cuidarme exactamente? –dice Amelia mirandome a los ojos

-Tenemos que hablar –contesto sonando algo serio

-Te vez muy guapo esta noche –dice mirandome de arriba abajo, al final fija su mirada con la mía; mi corazón acelera sus latidos

-Quiero platicar contigo Amelia –insisto en el tema

-¿En serio? –dice levantando una ceja

-Si –contesto

-Acompáñame –se da la media vuelta

 

Eso hago, camino detrás de ella; algunos invitados la saludan y ella les contesta brevemente. Cruzamos por el living, nos vamos alejando de la gente. Caminamos por un pequeño pasillo hasta llegar a una puerta corrediza de cristal que da vista al patio trasero, Amelia toma la manija y abre la puerta.

 

El cambio de temperatura es evidente, en la casa está encendida la calefacción y la temperatura es agradable; aquí afuera es todo lo contrario, la nieve sobre el jardín y más nieve descendiendo del cielo hacen la temperatura helada. Salgo de la casa, Amelia cierra la puerta; estoy por decir algo y la veo que corre a través del jardín. Decido seguirla, como dos adolescentes corriendo por la nieve ocultándonos de los adultos; todo por querer estar a solas.

 

Cruzamos todo el jardín hasta llegar a lo que parece ser un cobertizo, Amelia abre la puerta y entra; entro yo y cierro la puerta. Todo está completamente a oscuras, solo me puedo guiar por mi olfato; percibo algo de olor a humedad y el perfume de Amelia cerca de mí.

 

-¿Amelia? –digo algo nervioso, no es que tenga miedo; simplemente me siento lleno de ansiedad- ¿Hay alguna luz aquí? –pregunto

-Encuéntrame –la escucho susurrar, aunque no logro ubicar su posición

-¿Cuánto va a durar tu jueguito? –realmente no me muevo de mi lugar, no sé que hay frente a mi; podría tropezar ó tal vez tirar algo, no lo se

-La duración depende de ti cielito –contesta, suena algo lejos

-¿Podrías acercarte un poco?  –comento frotando las palmas de mis manos, el frio aquí es terrible- Realmente quiero hablar contigo –agrego

- ¿En serio? –un foco alumbra al mismo tiempo que termina de hablar, justo en medio del cobertizo entre un par de estantes con colchas y cobijas; Amelia esta debajo de esa luz a solo unos pasos de distancia mía- ¿Platicar? –dice levantando una ceja- ¿Eso es lo que quieres hacer conmigo realmente? -siento su mirada directa en mis ojos mientras muerde su labio inferior, logra provocarme tan fácilmente…

-Si…-balbuceo- Quiero hablar contigo –trago saliva

-Hay muchos momentos para hablar –da un paso lentamente hacia a enfrente- Por ejemplo, estamos hablando en este momento –se acerca más a mi- Pero no creo que sea el momento perfecto para ponernos a platicar –detiene su paso frente a una mesa que parece ser algo antigua, queda a un par de pasos de mi

-Entonces este es el momento perfecto… ¿Para qué cosa? –pregunto mientras siento mi corazón latir rápidamente

-¿En serio tengo que decirte cariño? –contesta levantando ambas cejas

 

Me mira fijamente, esa linda forma de decirme cariño fue suficiente para idiotizarme aun más. Dudo unos segundos sobre lo que está pasando por mi mente, pero Amelia sonríe pícaramente y no hay mucho que pensar. Doy un par de pasos hacia ella, la tomo de la cintura y la pego a mi cuerpo mirándola fijamente a los ojos.

 

-Amelia…-tengo el discurso perfecto y me interrumpe

-Silencio –dice rodeando mi cuello con sus brazos

-Quiero decirte que…-me obliga a guardar silencio atrapando mis palabras con sus labios

 

Cierro los ojos, me dejo llevar por el momento; disfrutando de la suavidad de su boca y lo bien que me hacen sentir sus besos. El frio que se sentía en el ambiente, empieza a desaparecer; mi temperatura corporal sube poco a poco. El beso se va haciendo más intenso, mi respiración es agitada; aprieto las caderas de Amelia aun más, ni un solo milímetro de distancia entre nosotros.

 

Las neuronas en mi cerebro se apagan, dejan de funcionar y lo único que me ayuda a pensar son mis hormonas; están alborotadas. Amelia muerde suavemente mi labio inferior y con eso es suficiente para perder la razón, desciendo mis manos poco a poco; acaricio suavemente la curva de su trasero y la escucho gemir ante mi tacto.

 

Bajo un poco más mis manos, las dejo en el inicio de sus muslos. Con mis dedos tomo la tela de su vestido y comienzo a subirlo poco a poco hasta tener mis manos debajo de la prenda; toco su piel y se eriza la mía.

 

Subo un poco mas mis manos, la tela del vestido resbala dejando mis manos atrapadas; puedo tocar el inicio de las nalgas de Amelia, la escucho gemir por mi toque y es suficiente para sentir una erección crecer dentro de mis pantalones.

 

-Alguien se despertó –dice Amelia interrumpiendo el beso, sonríe

 

Su pelvis está pegada a la mía, siente mi erección; contesto con una sonrisa picara, es la única expresión que puedo hacer en este momento. Aprieto sus nalgas, y con un pequeño impulso la cargo; la siento en la orilla de la mesa vieja que está detrás de ella.

 

Esta por decir algo pero la interrumpo, su boca es como una necesidad en ese momento. Me concentro en besarla mientras siento sus manos soltar mi cuello y descender  por mi espalada, las palmas de sus manos llegan a mi cadera; las mete debajo de mi abrigo. Siento sus dedos jugar con mi cinturón, mi respiración se dificulta un poco ante la anticipación de lo que va a pasar.

 

Desabrocha lentamente mi cinturón, yo estoy concentrado en sus labios y en sus muslos; lenta y suavemente acaricio sus piernas. Suelto un incontenible gemido al sentir sus manos dentro de mis bóxers, el tacto de su mano es frio; mi piel se eriza y las sensaciones son miles.

 

Mi cuerpo pide a gritos el calor de Amelia, no resisto mas. Tomo el borde de sus bragas y les doy un fuerte y rápido tirón hacia abajo, la prenda se queda colgando de uno de sus tobillos. Amelia saca las manos de mi bóxer y abraza mi cuello con sus brazos al mismo tiempo que rodea mi cadera con sus piernas.

 

Muevo un poco mis rodillas y dejo mis pantalones caer al piso, bajo mis bóxers; recargo una de mis manos sobre la mesa y la otra en la cadera de Amelia, me acomodo entre sus piernas y ambos soltamos un gemido de satisfacción; es simplemente perfecto tenerla así conmigo, me queda claro que es totalmente mía.

 

Me quedo inmóvil dentro de ella, la miro a los ojos; su mirada es cristalina. Poso mis manos en su nuca y la beso, quiero apoderarme de sus labios lo mas que se pueda; no quiero que esto sea solo placer, quiero que se dé cuenta de lo que lo nuestro a cambiado y no es igual que en un principio. Ya que no le pude decir con palabras que la quiero, tendré que decírselo con…movimientos.

 

Dejo de besarla por unos segundos, la tomo de las caderas y mirándola fijamente a los ojos; comienzo a moverme, lento y suave al principio. Tengo la mirada fija con la de Amelia, ella muerde sus labios para no hacer ni un solo ruido; en el ambiente del cobertizo solo se puede escuchar el eco de nuestras agitadas respiraciones y el sonido que producen los choques de nuestros cuerpos. La temperatura es fría, seguramente helada y a grados bajo cero; pero no lo siento, el calor que me brinda su cuerpo es suficiente.

 

Amelia comienza a respirar más rápido, yo acelero mis embestidas; deja de morderse el labio, enreda los dedos de su mano en mis rizos y deja caer su cabeza hacia atrás soltando un grito. Siento las paredes de su sexo contraerse alrededor de mi miembro, ya no aguanto más y mis embestidas son más fuertes y rápidas.

 

Siento escalofríos subir por toda mi espina dorsal, mi corazón se detiene y vuelve a latir cien veces más rápido; muerdo mis labios para ahogar mi grito. Dejo de mover mis caderas, siento un alivio al llegar a mi orgasmo. Me siento exhausto, Amelia deja caer su cabeza en mi pecho; yo recargo mi cabeza sobre la suya.

 

Nuestras respiraciones están inestables, siento su pecho subir y bajar contra el mío; inclino un poco mas mi cabeza y le doy un tierno beso en su hombro desnudo. Levanta la cabeza y me mira, sonríe tiernamente.

 

-Eres hermosa –digo tomando su rostro en mis manos

-Use mucho maquillaje el día de hoy –contesta con una sonrisa

-Me gustas mucho mas al natural –le doy un suave beso en sus labios

-No puedo andar por la vida sin ropa –contesta jugando con sus dedos en mis rizos

-Me refiero a tu rostro –sonrió- Estoy de acuerdo con que hay que cubrir tu precioso cuerpo –la beso de nuevo

-Tenemos que regresar a la fiesta –dice cambiando de tema

-Quiero hablar contigo –le digo antes de que se pueda zafar de mi agarre

-Platicamos mañana, lo prometo –contesta- Hoy disfrutemos de esta noche –sonríe, me da un lindo beso en la mejilla

-¿Por qué no hoy? –recargo mi frente en la suya, nuestras miradas se fijan la una con la otra

-Por que en primer lugar no podemos tardarnos mucho, alguien se dará cuenta que faltamos en la cena –contesta- Y en segundo lugar quiero disfrutar de tu compañía esta noche, vamos a divertirnos –besa suavemente mis labios

-Es cierto que no podemos quedarnos aquí por mucho tiempo –suspiro- Vámonos –la beso- Pero recuerda que tenemos asuntos pendientes que hablar –le recuerdo

-Lo sé –sonríe

 

Despacio muevo mi cadera un poco hacia atrás sacando mi miembro de su feminidad, ambos gemimos ante la sensación. Tomo a Amelia de la cintura y la ayudo a bajar de la mesa, mientras subo mi pantalón y mis bóxers; ella acomoda su vestido y sus bragas.

 

Toma mi rostro en sus manos y limpia mis labios con su pulgar, probablemente quedo algo de labial en mis labios que delataría la locura de lo que acabamos de hacer. Se da la media vuelta y camina hacia el foco, jala una pequeña cadena que cuelga del techo y se apaga la única luz del cobertizo. De nuevo todo oscuro, afortunadamente me aprendí el camino de la salida. Doy la media vuelta y a un par de pasos encuentro la puerta, busco el picaporte y lo giro abriendo la puerta; inmediatamente siento el frio congela hasta mis huesos.

 

La luz de luna alumbra el patio trasero, creo que la nieve se ah hecho aun más densa; creo que nuestros pies se hundirán en la nieve al caminar. Amelia sale del cobertizo primero, yo soy el segundo y cierro la puerta; doy el primer paso y mis sospechas son ciertas, mi pie se hunde en la nieve hasta mi tobillo.

 

Con mucho esfuerzo logramos caminar y llegamos a la puerta por donde salimos, Amelia abre la puerta y entramos; es un alivio sentir la calefacción. Mi cabello esta húmedo por la nieve, el de Amelia igual; pero se ve hermosa.

 

-¿Dónde estaban ustedes dos? –escucho una voz a  nuestra derecha; volteo y es Doniya mirándonos algo confundida

-Le enseñe a Harry el cobertizo –contesta Amelia muy tranquila

-¿no pudiste esperar hasta que se pasara la nevada? –dice Doniya caminando hacia nosotros- Hasta donde se el cobertizo no tiene nada especial más que un montón de cosas viejas que siempre estarán ahí probablemente ¿Qué le enseñaste? –pregunta

-El domino que tiene mi papá en hebreo, le comente a Harry sobre la existencia de ese artículo y simplemente decidí enseñarle; el ambiente aquí está un poco aburrido –contesta Amelia tranquila mientras yo estoy por morir de nervios

-Eso es cierto –contesta Doniya- Aquí hay demasiados adultos que aburren esta celebración –gira un poco su cabeza mirando hacia atrás en dirección a la fiesta- bueno, iré a preguntarle a mi mamá a que hora vamos a cenar; ya faltan dos horas para año nuevo –dice mirando el reloj en su muñeca

-Okey ve, nos avisas –dice Amelia con una sonrisa

-Los busco más tarde- contesta Doniya dándose la media vuelta- Y no se vuelvan a perder por que se van a enfermar con lo helado que esta el clima –agrega dando un par de pasos alejándose

-Aquí estaremos –concluye Amelia

 

Doniya se aleja, la perdemos de vista entre los invitados y suelto un suspiro.

 

-¿Qué? –dice Amelia levantando una ceja- ¿Te pusiste de nervios? –pregunta

-Tu hermana se pudo haber dado cuenta de lo nuestro, al menos pudo haber sospechado algo –contesto

-Relájate, nadie va a sospechar nada –contesta- Vamos a disfrutar la fiesta –sonríe

-¿Qué tal si Zayn se dio cuenta de que casualmente ninguno de los dos estábamos aquí? –pregunto

-Le decimos lo mismo que a Doniya, cálmate –contesta relajada- Ahora vamos a divertirnos y no te preocupes, es año nuevo y hay que disfrutar la noche –sonríe

-Amelia…-me interrumpe

-Ven vamos a bailar –dice tomándome de la mano

 

No puedo protestar, Amelia camina jalándome a la lasa de estar que está siendo usada como pista de baile. Se detiene quedando en medio de la pista con varias personas a nuestro alrededor bailando al son de “Sway” de Dean Martin. Amelia pone su mano izquierda sobre mi hombro derecho, acomodo mi mano derecha en su cintura y entrelazo los dedos de mi mano izquierda con los de su mano derecha.

 

Comenzamos a movernos a ritmo de la música, Amelia me mira a los ojos mientras sonríe; no puedo evitar sonreírle de vuelta.

 

Tal vez lo que paso en el cobertizo fue una locura, tal vez está mal mentirle a su hermano y es peor aun que yo tenga relaciones con Amelia en el cobertizo mientras todos se divierten en la fiesta de año nuevo. Pero no puedo sentirme culpable, quiero tanto a Amelia que lo único que me importa es ella; si Zayn ó su familia se dan cuenta de mi aventura con Amelia ya no me importa.

 

Esta noche la disfrutare, estaré con ella lo mas que pueda y que pase lo que tenga que pasar; por supuesto que intentare ser discreto, pero cualquiera podría sospechar de nuestra misteriosa visita al cobertizo.

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