No Me Digas Adios

Una novela algo corta, con una trama madura y bastante interesante; tiene algo de suspenso, espero les guste. Historia totalmente orgininal

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6. Capitulo Cinco 1/2

{Primera parte}

 

Despierto, siento que el auto está detenido; despacio abro los ojos, me doy cuenta de que estamos en una gasolinera y estoy solo en el auto. Me enderezo acomodándome apropiadamente en el asiento, estiro mis brazos mientras bostezo un poco; creo que me eh dormido todo el camino, aunque no estoy seguro de que Bradford este cerca.

 

Veo a Zayn por el retrovisor, esta despachando la gasolina. Abro la puerta del auto y bajo, se me congelan los pensamientos; el clima esta helado. Hay un poco de nieve descendiendo del cielo, dejando un panorama totalmente blanco por los suelos.

 

-Buenas noches bella durmiente –dice Zayn cruzado de brazos

-¿Qué hora es? –pregunto, me recargo en el auto

-Las seis y media –contesta mirando el reloj en su muñeca izquierda

-Llevamos dos horas y media de camino –digo bostezando

-Tu dormiste las dos horas y media –contesta

-¿Cuánto falta para llegar? –pregunto

-Tal vez una hora y media –contesta pensativo

-No sabía que Bradford estuviera tan lejos –comento

-No lo está realmente –contesta- Solo que hay hielo en el camino por el invierno, tengo que ir despacio; aparte aún es de madrugada y hay algo de niebla –bosteza

-Estas cansado –comento- Si quieres yo manejo el resto del camino para que te duermas –sugiero

-¿Sabes llegar? –pregunta

-Preguntando se llega a Roma –contesto- Aunque con el GPS va a ser suficiente –agrego

-En ese caso te acepto como chofer designado -contesta

-Voy por unos cafés –digo mirando al mini-super de la gasolinera- ¿Americano está bien? –le pregunto

-El azúcar aparte y unas galletas de vainilla, por favor –contesta

-No tardo –concluyo

 

Camino a la pequeña tiendita, empujo la puerta y es como un alivio entrar; la calefacción está encendida, un clima totalmente diferente al que hay afuera. Es una tienda bastante pequeña, lo que facilita mi búsqueda; tomo un paquete de galletas de vainilla del estante de panadería, las galletas con chispas de chocolate llaman mi atención; esas serán para mí.

 

Camino hacia la máquina de café, dejo los paquetes de galletas a un lado. Leo las instrucciones de la maquina, para nuestra mala suerte; solo hay capuchino, la opción de café americano está agotada. Supongo que ya ni modo, serán capuchinos; lo importante es seguir despiertos y tomar algo calientito.

 

Con un capuchino en cada mano y las galletas en una bolsa plástica, salgo de la pequeña tiendita. Camino por la gasolinera, un par de pasos para llegar al auto; Zayn ya movió el auto, termino de despachar la gasolina y estaciono el auto a orillas de la calle. Tal vez me tarde mucho, tuvo tiempo para cambiarse al asiento del copiloto; es oficial, me toca manejar el resto del viaje.

 

-Se acabo el americano –digo subiendo al auto- Solo había capuchino –le entrego las compras a Zayn, cierro la puerta del auto

-Lo que tenga cafeína es bueno –contesta recibiendo las cosas

-Deje los sobres de azúcar en la bolsa –comento, enciendo el auto

-¿No quieres tomarte el café primero con tus galletas antes de seguir el viaje? –pregunta

-Iré tomando tragos de mi café en el camino –contesto, me pongo el cinturón

-Bueno, la dirección ya está en el GPS –comenta Zayn, me entrega mi café - Cuando quieras podemos avanzar –concluye

 

Le doy un trago a mi café, lo dejo sobre el posavasos del auto. Tomo mis galletas de la bolsa de plástico, abro el paquete y tomo una; la pongo en mi boca y estoy listo para manejar.

 

No hubiera estado mal esperar un par de minutos estacionados mientras desayunábamos nuestro capuchino con las galletas, pero estoy ansioso por llegar a Bradford y creo que mi razón es bastante obvia. Aunque ambos madrugamos y estamos cansados, mi ansiedad me ah puesto alerta para manejar. Yo me desperté a las tres y media, me asegure de que había empacado todo lo necesario y después de tomar una ducha; Salí de mi departamento rumbo a casa de Zayn.

 

Ya me estaba esperando cuando llegue, deje mi auto en su garaje y saque mi maleta de la cajuela. Toda la noche no dormí muy bien, tenía mis dudas de este viaje; no sé qué tan bueno sea pasar varios días con Amelia y toda su familia. Sera raro y difícil estar tan cerca de ella y tener que fingir que solo soy un amigo mas de Zayn, peor aún por qué no sé cómo va a reaccionar al verme; aunque Zayn dijo que fue idea de ella invitarme a pasar año nuevo en Bradford.

 

Pero por supuesto que esa idea se le ocurrió antes de ver a Victoria en mi departamento, no se cual será la actitud de Amelia al verme después del mal entendido de ayer. Tendré que hablar con ella, explicarle lo que paso y de paso tendremos que llegar a un acuerdo en cuando a nuestra relación; tal vez sería buena idea aprovechar que toda su familia estar reunida para anuncia que tenemos una relación (si es que ella siente lo mismo que yo).  Aunque eso de anunciárselo a toda la familia sería demasiado compromiso, en caso de que Amelia me acepte como su pareja formal sería mejor tomar todo con calma y ver como resulta todo.

 

 

Veo que el GPS marca cinco minutos más de camino, volteo a ver a Zayn; está totalmente perdido en el sueño, suspiro. Tengo que relajarme un poco, ni siquiera sé si Amelia va a querer hablar conmigo y ya estoy planeando como le diremos a Zayn y a su familia. Algo me dice que estará enojada, creo que de celos por Victoria; si es así, creo que será mas que claro lo que siente por mí.

 

Todo el panorama es totalmente blanco; los suelos y los arboles cubiertos de nieve. El GPS me indica dar vuelta a la derecha, le hago caso y al parecer es un lindo vecindario; todas y cada una de las casas son enormes y llamativas, empiezan a sudar mis manos al ver que estoy a doscientos metros de nuestro destino.

 

La dulce y amable voz del GPS dice que eh llegado a mi destino, detengo el auto frente a una casa que me es bastante familiar; había visto la casa de la familia Malik en fotos, nunca había podido venir. Es la primera vez que estoy aquí, a pesar de que la viene tapa todo el jardín, el gran árbol y la fachada de la casa; es bastante reconocible el hogar, igual que en las fotos.

 

-¿Ya llegamos? –dice Zayn algo adormilado

-Creo que si –contesto algo nervioso mirando la casa

-Estaciona frente a la puerta del garaje por favor –comenta bostezando

 

Le hago caso, pongo el auto en marcha de nuevo; avanzo un par de metros y doblo a la derecha, paso por un camino lleno de nieve y me detengo frente a la puerta del garaje. Apago el auto, le entrego sus llaves a Zayn; me quito el cinturón de seguridad, guardo mi paquete de galletas en el bolsillo de mi chaqueta. Zayn baja del auto y cierra la puerta, tomo el envase de mi capuchino; aun esta algo calientito, pero no tanto como me gustaría que estuviera. Suspiro, de repente me estoy arrepintiendo de haber venido; aunque no hay nada que pueda hacer, ya estoy aquí.

 

Bajo del auto, cierro la puerta; veo a Zayn abriendo la cajuela, camino hacia él y me entrega mi maleta. Cierra la cajuela, veo que la puerta principal de la casa se abre; mi corazón se acelera, me imagino que podría ser Amelia abriendo la puerta.

 

Falsa alarma, es Patricia; la mamá de Zayn. Efusivamente nos recibe con una sonrisa, nos alejamos del auto; camino detrás de Zayn hacia la casa.

 

-Pensé que llegarían mas tarde –dice Patricia, le da un abrazo y un beso en la mejilla a Zayn

-Decidimos madrugar –contesta Zayn

-¿Qué tal esta la carretera? –pregunta, me saluda con el mismo afecto que a Zayn

-Algo congelada –contesto, doy un par de pasos entrando a la casa

-Me imagino que si –dice Patricia cerrando la puerta- ¿Ya desayunaron? –pregunta amablemente

-Un café y unas galletas en el camino –contesta Zayn

-Nosotros ya desayunamos, pero les caliento algo que quedo del desayuno mientras se instalan –sonríe- Ese café que trae Harry en la mano esta helado –dice viendo mi capuchino

-Sí, un poco -contesto

-¿Qué cuarto le doy a Harry? –pregunta Zayn

-El último del segundo piso –contesta Patricia

-Ahorita nos vemos ma –dice Zayn con una sonrisa

 

Patricia se da la media vuelta y camina, al parecer se dirige a la cocina.  Yo sigo a Zayn, cruzamos el vestíbulo de su casa; es bastante preciosa. Todos los acabados del primer piso son elegantes, de muy buen gusto. Subimos por las escaleras de madera oscura, no soy carpintero pero estoy seguro de que son de caoba.

 

Llegamos al segundo piso, las paredes son de un tapiz verde oscuro; contrastan con las puertas de caoba. Caminamos frente a muchas puertas de madera, me pongo algo nervioso al pensar que en alguna de ellas estará Amelia probablemente.

 

-Este es tu cuarto amigo –dice Zayn deteniéndose justo frente a la ultima puerta del pasillo

-Gracias –sonrió

-Te dejo para que te acomodes –dice abriendo la puerta- Si necesitas algo, mi habitación es la primera puerta de la derecha –dice señalando el inicio de las escaleras

-Entendido –doy un par de pasos dentro de la habitación

-Te veo en la cocina para desayunar –agrega

-Ok, no tardo entonces –contesto

 

Zayn camina a su habitación, entro al cuarto y cierro la puerta. Dejo mi maleta sobre la cama y tomo asiento, para ser una habitación de huéspedes; es bastante acogedora. Creo que tal vez un poco más grande que la sala de mi departamento, la decoración es elegante; paredes verdes igual que las del pasillo, molduras de madera al igual que los muebles, una enorme pantalla de plasma habitación es el toque perfecto del buen gusto.

 

Hay una sola ventana, pero es enorme; está cubierta por unas persianas que están cerradas, aunque estoy seguro de que tiene una linda vista. Me levanto de la cama, camino a la puerta dentro de la habitación; es un perfecto baño, todo es de azulejo blanco. Entro y sonrió al ver la tina de la regadera, creo que mi estancia en esta casa será muy placentera.

 

 

Cierro la puerta del baño, camino de nuevo junto a la cama y me quito mi chamarra quedándome con mi sudadera solamente; la casa es bastante calientita. Saco mi móvil del bolsillo de mi pantalón y veo la hora en la pantalla, son las ocho veinticuatro de la mañana.

 

Salgo de la habitación, doy la media vuelta hacia la izquierda; hay un ventanal bastante alto, justo a un lado de mi puerta indicando el final del pasillo. Me asomo por una orilla de la cortina, el día parece soleado pero el frio es inevitable y la nieve cubre cada centímetro del suelo. El panorama es totalmente blanco, arboles, casas; todo cubierto por la nieve, una vista totalmente navideña.

 

Acomodo la cortina como estaba y me doy la media vuelta, guardo mis manos en los bolsillos de mi sudadera; llego al final del pasillo, escucho algo de ruido en la habitación a mi izquierda. Tal vez Zayn aun no baja a la cocina, me daría pena estar a solas unos segundos con su mamá en la cocina; podría esperarlo para bajar juntos.

 

-Zayn –digo golpeando su puerta- Zayn –repito en voz un poco baja

 

No contesta, decido abrir la puerta; tomo la perilla y la giro despacio. Empujo suavemente la puerta para que se abra, con lo poco que se ah abierto puedo ver el interior de la habitación; no parece ser el cuarto de Zayn.  Las paredes son de color lila, abro un poco más la puerta; los muebles son de color blanco y una cama King size que parece de princesa me dejan en claro que no es el cuarto de Zayn.

 

Voy a cerrar la puerta cuando escucho un ruido dentro de la habitación, giro la cabeza a la izquierda y veo la puerta de lo que parece ser el baño abrirse; mi corazón se acelera cuando veo a Amelia abriendo esa puerta, una toalla cubre su cuerpo, su cabellera mojada  cae debajo de sus hombros y se ve preciosa.

 

Me ve, su expresión muestra sorpresa; se queda inmóvil en la puerta de su baño sosteniendo el borde de la toalla que la cubre. Veo sus labios separarse un poco, parece que va a decir algo; mis hormonas me dicen que debería de entrar, aunque mi conciencia me grita que cierre la puerta y baje a la cocina.

 

Abro un poco más la puerta, decidido a que debo entrar; sería una buena oportunidad para hablar con ella.

 

-¿Harry? –escucho la voz de Zayn detrás de mi

 

Cierro la puerta de golpe, me doy la media vuelta; Zayn cierra la puerta de su habitación, se me queda viendo algo confundido.

 

-¿Estabas espiando a mi hermana? –dice cruzando los brazos

-¿Espiando? –digo levantando una ceja- No, en lo absoluto –agrego haciéndome el ofendido

-¿Qué hacías tan sospechosamente asomado en la puerta de Amelia? –pregunta frunciendo el ceño

 -Pensé que esa era tu habitación –contesto honestamente- Pero con la decoración tan femenina me di cuenta que me equivoque –agrego

-Te dije que mi habitación era la primera puerta de la derecha –comenta

-No entendí si tu derecha o mi derecha –comento como pretexto

-¿Tu derecha es diferente? –dice sarcástico

-Es que estábamos parados de diferente manera –contesto- La derecha es al revés si estas caminando hacia a las escaleras, no es lo mismo que si vienes subiendo –agrego

-Estuviste llamándome y viste que no te conteste ¿Por qué decidiste abrir la puerta? –pregunta bastante curioso

-Pensé que tal vez no podías contestar o algo –comento- En fin… solo quería ver si seguías en tu habitación para bajar juntos a la cocina, me daba algo de pena bajar solo –concluyo

-Pues vamos para abajo entonces –contesta, creo que se ah quedado sin preguntas

 

Damos un par de pasos y ya nos encontramos bajando las escaleras, suelto un suspiro; que bien que no entre al cuarto de Amelia. Me pongo a pensar en la reacción de ella al verme asomado en su puerta, realmente no estoy seguro de si está enojada conmigo por lo de ayer ó no; aunque es difícil sacar una conclusión a eso, no cruzamos palabra alguna. Simplemente me estoy basando en su mirada y lo único que pude ver en sus ojos fue algo de sorpresa, creo que es más que obvio que no esperaba verme en la puerta de su habitación al salir del baño.

 

Camino a un lado de Zayn, pasamos frente a un elegante y gran comedor; caminamos un poco mas y detiene su paso frente a lo que parece ser una pesada puerta de madera. Le da un leve empujón y se abre, entro detrás de él y es la cocina. No cabe duda que su familia tiene un gusto bastante peculiar, la cocina integral es toda de madera oscura; una gran barra de roble oscuro ocupa gran espacio en el centro de la cocina con algunos bancos altos a su alrededor.

 

La estufa plateada le da un toque de elegancia a la cocina al igual que su refrigerador, bastante modernos debo agregar. Las losetas del piso color blanco y negro en tipo de ajedrez dan un toque especial a la cocina, una ventana rectangular está tapada por cortina; en cambio una puerta corrediza esta al descubierto, las persianas están abiertas y se puede apreciar el panorama blanco que ofrece el jardín trasero cubierto de nieve.

 

En la barra de la cocina ya hay dos lugares listos, una jarra de jugo que parece fresco, una jarra de café, leche, un platito de galletas y dos platos con lo que parecen ser waffles morados.

 

-Ya iba a subir por ustedes chicos –dice Patricia sonriente- Su desayuno no tarda en enfriarse –agrega

-Gracias –digo tomando asiento en uno de los bancos altos de la barra, Zayn se sienta a mi lado

-Hicimos waffles de moras –dice Patricia poniendo un par de tazas frente a nosotros- Son los favoritos de Amelia y quisimos consentirla hoy que vino de visita –comenta- Se que a Zayn también le gustan, espero que te agraden Harry –sonríe

-Amo los waffles –contesto sonriente

-Te encantaran estos entonces –la mamá de Zayn es bastante agradable- Que bueno que nos acompañaras esta noche Harry, espero que te diviertas y la pases muy bien –sonríe

-Gracias por recibirme en su casa –digo educadamente- En especial hoy que es una noche importante y familiar –agrego

-Nada que agradecer –contesta- Me agrada conocer a los amigos de mi hijo, en especial tenía cierta curiosidad de conocerte por que Zayn me platicaba mucho de ti; te considera como un hermano –agrega

-El sentimiento es mutuo -sonrió

-Lamento cambiar de tema, pero ¿Amelia llego bien ayer? –pregunta Zayn sirviéndose un poco de jugo, esta plática es de mi total interés

-Sí ,sana y salva –contesta Patricia

-Me refiero a que si llego bien de ánimo –dice Zayn- Antes de venirse estaba algo rara –agrega

-¿Rara? ¿En qué aspecto? –pregunta Patricia curiosa, yo solo presto atención mientras desayuno

-Estaba pensativa, se quedo dormida un rato en la tarde; la desperté para comer y estaba callada y seria –bebe de su jugo- De camino a la central de camiones no quería platicar mucho, parecía triste; le pregunte que si estaba bien y decía que si pero sé que me estaba mintiendo, solo que no quise insistirle en el tema –concluye

-Pues ayer que llego fuimos todos a recogerla a la estación y nos recibió muy feliz –comenta Patricia- Aunque si parecía un poco más seria que de costumbre, pero supuse que era el cansancio del viaje –agrega

- Mas tarde hablare con ella –concluye Zayn

-Si te dijo que no tenía nada es porque no quiere hablar de lo que le pasa –dice Patricia

-No me gusta que oculte cosas –contesta Zayn

-No te está ocultando nada Zayn, simplemente tal vez no quiere hablar y eso es todo –patricia parece ser una madre relajada

-¿Qué vas a hacer de cenar para esta noche? –pregunta Zayn cambiando de tema

-Preparare un menú exquisito –contesta Patricia sonriente

 

Mientras la mamá de Zayn platica sobre el menú de esta noche, yo finjo prestarle atención; pero realmente estoy pensando en Amelia. Tengo dos emociones encontradas en este momento, me siento algo feliz de escuchar que Amelia estuvo rara el día de ayer; si estaba algo triste es seguramente por la situación con Victoria en mi departamento, eso quiere decir que le importo como algo más que una aventura.

 

Pero aparte de mi felicidad también me siento un poco nervioso y ansioso de saber que Amelia esta triste por mi culpa, por un mal entendido; no puedo esperar para hablar con ella y aclarar todo el asunto. Muero de ganas por ver la expresión de su rostro cuando le diga que estoy enamorado de ella, que quiero formalizar nuestra relación y que para mí no hay nadie más que ella; algo me dice que el próximo año será increíble

 

-Parece que a Harry le gusta el helado de pera como postre porque de solo escucharlo se dibujo una sonrisa automática en su rostro –Dice Patricia sonriéndome

-Oh si me encanta –contesto sonriente, aunque el motivo de mi sonrisa es otro

 

EL solo hecho de pensar que tal vez empiece el próximo año con Amelia como mi novia me provoca cosquillas en el estomago, estoy impaciente por que eso suceda.

 

-Si está bien, nosotros vamos –escucho que dice Zayn mirandome

-Acaban de llegar después de horas de manejar y ¿Quieres manejar de nuevo? –contesta Patricia, por estar divagando en mis pensamientos; no tengo idea de que están hablando

-Mi papá no está, la carretera esta algo peligrosa por el hielo y no quiero que vayas tu ni Amelia; la mejor opción es que vaya yo –dice levantándose de su asiento- Vamos Harry –agrega, le da un último trago a su vaso de jugo

-Si claro –contesto sin saber realmente a donde es que vamos

-Bueno ¿te doy una lista ó te acuerdas de lo que vas a comprar? –dice Patricia levantándose de su asiento

-Creo que si me acuerdo –contesta Zayn- Cualquier cosa te marco para preguntarte –sonríe

-Está bien, se van con cuidado –concluye Patricia (¿mi futura suegra?)

 

Realmente me habría gustado quedarme y esperar a Zayn; así podría aprovechar para platicar con Amelia, pero no podía poner ningún pretexto estúpido para quedarme. Supongo que tendré que esperar a que regresemos para hablar por ella, tal vez mientras tanto podre pensar muy bien en lo que le voy a decir.

 

Salimos de la casa, solo llevo mi sudadera y realmente me hubiera gustado subir a mi habitación por la chamarra que me quite; pero ya estando dentro del auto es muy tarde para regresar por ella. Abrocho mi cinturón de seguridad, Zayn prende la calefacción y pone la reversa al auto. Me siento observado, levanto la vista y veo las persianas de la sala moverse; quien quiera que haya estado observando, simplemente desapareció.

 

 

 

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