Live While We're Young

Una historia corta, pero con una trama interesante. Espero les guste, hisotria completametne original.

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4. Capitulo Tres

 

[Narra Emilia]

No pude evitar reírme, era una situación algo chistosa; honestamente. Primero diciéndome que habría que tener “inteligencia” y cayéndose, no había sido demasiado inteligente hacer lo mismo que yo hice; mucho menos caminar exactamente por donde yo pise. Si ya me había caído yo, era lógico que no estaba muy estable el lugar.

 

E: ¿Estás bien? –dije al ver que se dio un pequeño masaje en la nuca-

Li: Si, me peque en la orilla al caer –dijo con una mueca- No te rías –dijo levantando una ceja-

E: Lo siento pero es que no eres tan inteligente, después de todo aquí estás conmigo –dije intentando caminar a la orilla, de nuevo-

Li: Ok, ya pues tú querías ver si estaba fría el agua –me salpico algo de agua dando un manotazo en el lago-

E: Si bueno, ya comprobé que esta fría –dije igual salpicándole agua-

 

Empezó una guerra de agua, de repente dejo de sentirse tan helada el agua. Tal vez con los movimientos de brazos que estaba haciendo entre en calor no lo sé, no era la mejor situación pero me estaba divirtiendo.

 

Li: Salud –dijo cuando estornude-

E: Gracias –dije frunciendo el ceño-

Li: Creo que ya deberíamos de hacer el intento de salir de aquí antes de que te enfermes –dijo con una media sonrisa-

E: Parece que si –sonreí-

 

Caminamos a la orilla, literalmente nos arrastramos un poco para poder salir del lago. Liam se puso de pie primero, yo decidí avanzar un poco a gatas aunque me ensucie bastante, prefería eso a ponerme de pie y arriesgarme a caer de regreso al agua.

 

Li: Sin importar lo chistosa que te vez gateando, creo que lo mejor será que ya te pongas de pie –dijo estirando su mano a mi lado-

E: Me aseguro que el terreno este solido y seguro –dije tomando su mano, me puse de pie- Gracias

Li: Por nada –sonrió-

 

Estábamos más cerca de la luz de la fogata y los faroles de la cabaña, pude mirarlo bien. No abrí la boca porque soy un poco más discreta que eso. Pero era guapísimo, a pesar de que estaba todo empapado y lleno de lodo también; podría ser el sueño de cualquier chica. Admire bien sus facciones, su nariz era algo chata pero perfilada. Sus ojos, café claro con unas pestañas largas y enchinadas. Sus cejas gruesas, dándole un toque de masculinidad PERFECTO. No hablare de su boca…por que si no hubiera estado mojada y llena de lodo (por haberme puesto a gatear) hubiera tomado su rostro en mis manos y fácilmente le hubiera plantado un beso a esos labios…Dios.

 

Li: Salud –dijo cuando estornude de nuevo-

E: Gracias –dije frotando mis manos en mis brazos- Lo mejor será que ya me vaya antes de que me una hipotermia o algo, buscare a mi amiga –dije intentando dar un paso hacia la cabaña-

Li: Tal vez sería mejor idea si te presto una toalla para que te seques en el camino –dijo caminando a mi lado-

E: Probablemente tengas que despedirte de esa toalla si me la llevo –reí- Lo mejor será si me la prestas solo para secarme y ya –comente-

Li: Bueno, acompáñame entonces –dijo amablemente-

E: Pero…-me detuve- Realmente ser vergonzoso entrar así a la fiesta, mejor aquí te espero mientras vas por la toalla –dije deteniéndome en seco-

Li: -dio la media vuelta para verme- Todos estarán en sus asuntos, no creo que noten nuestra apariencia –dijo mirándose el mismo- Y si se ríen tal vez de ti, ten por seguro que también se reirán de mi y no estarás sola en la vergüenza –sonrió-

E: Bueno… supongo que tienes razón –reí-

Li: Vamos entonces –sonrió-

 

Caminamos dentro de la cabaña, realmente Liam tenía razón. Todos estaban en al fiesta, cada quien es su locura y nuestra presencia húmeda y vergonzosa paso desapercibida. Seguí a Liam, llegamos hasta el tercer piso de la cabaña. Abrió la única puerta que había, a mi parecer…era su habitación ¿Entonces él era el dueño de la cabaña o algo así?

 

Li: Adelante, pasa –dijo haciéndose a un lado-

E: Gracias –entre a la habitación-

Li: ¿Sabes encender una chimenea? –pregunto entrando-

E: Podría intentar, pero no quiero incendiar el lugar –dije con una risa inocente-

Li: Supongo que mejor no hacemos experimentos –rio- Buscare la toalla

 

Lo vi abrir un closet, saco una maleta y de ella una toalla azul afelpada…

 

Li: Aquí tienes –dijo entregándome la toalla-

E: Gracias –dije tomándola-

Li: No no…espera –dijo cuando iba a enrollarme en la toalla-

E: ¿Qué? –pregunte-

Li: Estas empapada, mejor te presto algo de ropa –dijo caminando de regreso a su closet-

E: oh no no no…-conteste- Con la toalla es suficiente, en serio

Li: Realmente no lo es, yo estuve en ese algo contigo y me estoy congelando –dijo abriendo su maleta de nuevo- Puedo prestarte algo, te lo pones mientras dejamos que tu ropa se seque un poco frente a la chimenea –dijo tomando algunas prendas de su maleta-

E: No está prendida –dije mirando la chimenea-

Li: Lo sé, ahorita la prendo –rio- Mientras tu puedes cambiarte en el baño, yo también me tengo que quitar esto –dijo mirándose a sí mismo, estaba igual que yo-

E: Bueno –suspire- Solo porque en serio si me estoy congelando –tome la ropa que me ofreció- Gracias Liam –sonreí-

Li: Por nada –sonrió-

 

Entre al baño, me quite la blusa y rápidamente los pantalones; decidí también los zapatos, estaban escurriendo en agua igual. Lo pondría todo a secar frente a la chimenea, después de todo si hubiera sido bastante incomodo manejar mojada de regreso a casa; empezando por que mi papa me mataría si su asiento esta mojado y lleno de lodo. Me puse sobre mi brassier la sudadera que me prestó Liam, un pantalón que al parecer era de pijama pero era bastante suave y cómodo, inclusive calientito; enrolle la toalla en mi cabellera. Me mire al espejo, no me veía tan mal pero tampoco era una reina de belleza. Por suerte mi rímel era a prueba de agua, lamentablemente el maquillaje en polvo no y ya se había esfumado. Casi casi estaba mi rostro al natural, suspire…el tan guapo y yo un desastre.

 

*…*

 

[Narra Liam]

 

Termine de cambiarme, me puse unos pantalones deportivos y una sudadera. Me ponía unos calcetines cuando pensé que tal vez Emilia también tendría frio en los pies al igual que yo, tome otro par de calcetines de mi maleta. Deje mi ropa sucia a un lado de la cama, mañana la lavaría.

 

Puse unos troncos en la chimenea, había una pequeña lata de una sustancia especial para prender la chimenea. Prendí el fuego, no tardo en tomar buen cuerpo la llama.

 

E: ¿Puedo salir? –escuche su voz en el baño-

Li: Si, claro –conteste-

E: Tenias razón, estoy mucho mejor así –dijo caminando hacia la chimenea-

Li: Ya sabes mi inteligencia –sonreí- Supuse que tendrías fríos los pies también, toma –dije entregándole las calcetas-

E: Gracias –dijo sentándose a mi lado-

 

Yo estaba acomodando los troncos en la chimenea, encargándome de que estuviera todo en orden en la pequeña fogata. Pero la miraba de reojo, se puso los calcetines y acomodo su ropa estirándola en el piso. Encogió sus piernas llevando sus rodillas a su pecho, rodeo sus piernas con sus brazos. Tenía frio, era lógico.

 

Aparte de que era una chica bastante linda, tenia esta mirada de total tranquilidad. Su risa contagiosa, su sonrisa era preciosa, con mucha naturalidad. No quiero hablar de mas, ni tampoco apresurarme a las cosas pero…creo que me gusta. En cuanto dijo que se iba por que estaba mojada, lo único que me paso por la cabeza es que quería conocerla más; lo de la toalla fue solo un pretexto perfecto, aparte de que si era necesario.

 

E: La chimenea empieza a funcionar –dijo frotando sus manos-

Li: Creo que sí, pero tal vez un poco mas de calor no vendría mal –dije levantándome del suelo-

E: ¿A dónde vas? –pregunto-

Li: Una manta es lo que necesitamos –dije abriendo el closet, saque una cobija-

E: Se ve extremadamente cómoda –dijo con una sonrisa-

Li: Creo que nos servirá –dije sentándome a su lado-

E: Gracias Liam –sonrió-

Li: ¿Por qué? –pregunte compartiéndole la cobija-

E: Por la ropa, en cuanto se seque la mía me voy y te entrego tus prendas –dijo tomando la cobija-

Li: No es nada –dije con una sonrisa-

E: Puedo decir que eres el chico más amable que eh conocido en toda mi vida, no es que sea una anciana con 80 años pero… me entiendes –rio-

Li: Supongo que si –sonreí- ¿Cuántos años tienes?

E: 19 –sonrió- ¿Tu?

Li: Igual –sonreí- Terminas la prepa este año y empiezas la universidad entonces…

E: Así es…y lo mejor es que no tengo ni la mas mínima idea de lo que estudiare ni en donde –rio-

Li: Bueno, aun te quedan algunos meses para meditarlo –sonreí-

E: Tienes una linda sonrisa –dijo ladeando la cabeza-

Li: Tengo que decir lo mismo de la tuya –dije sintiendo que me estaba poniendo de color escarlata-

E: Gracias –sonrió enseñando toda su dentadura, reí-

Li: ¿Tienes hermanos? –pregunte espontáneamente-

E: Soy hija única, así que te imaginaras que no tengo más familia que mi papa –dijo con una media sonrisa-

Li: Pareceré muy entrometido pero…¿Qué hay de tu mama? –pregunte curioso-

E: Murió, exactamente en el momento que yo nací y empecé a llorar; ella murió –contesto-

Li: Lo siento –en ese momento me odie a mi mismo por haberle preguntado eso-

E: No te preocupes, no lo sabías y no había forma de que lo adivinaras –me sonrió- Tampoco es algo que me ponga triste

Li: ¿Por qué? –no pude evitar preguntarle-

E: Bueno…ella sabía que eso iba a pasar, antes de entrar al quirófano lo doctores hablaron con ella y le dijeron los riesgos; ella decidió que me salvaran a mi sobre ella, literalmente me dio su vida –dijo mirando a la chimenea- Por eso es que disfruto todos los días al máximo, en honor a mi mama –sonrió-

Li: Haces bien, su decisión valió la pena –dije mirándola con atención, caray…se veía preciosa con el fuego de la chimenea reflejado en su rostro-

E: ¿Qué hay de ti? ¿Eres hijo único? –pregunto mirándome-

Li: Oh no, tengo dos hermanas –sonreí- Nicola y Ruth, son increíbles

E: De modo que eres el único hombrecito en tu familia –sonrió-

Li: Así es –sonreí-

E: ¿Es normal en ti estar en fiestas así tan alocadas como la de hoy? –pregunto espontáneamente supongo-

Li: Honestamente es mi primera vez en una fiesta así –conteste sinceramente- Ya me di cuenta que no es lo mío, creo que después de hoy lo de ser aburrido definitivamente es lo correcto para mi

E: ¿Qué te hizo venir hoy? –pregunto-

Li: Quería soltarme un poco, intentar ser aventurero y divertido; pero ya me di cuenta de que no soy capaz de seguirle el ritmo a mis amigos –reí- ¿Y tú?

E: ¿Yo qué? –contesto levantando una ceja-

Li: ¿Por qué estás aquí hoy? –pregunte-

E: Oh ya sabes…soy nueva en la ciudad, me dijeron de una fiesta y me pareció una buena oportunidad para conocer gente –contesto son una sonrisa-

Li: Al parecer tu noche no salió como querías –dije mirando a la chimenea-

E: ¿Por qué dices eso? –pregunto

Li: Bueno…tu seguramente planeabas conocer gente y divertirte; pero terminaste aquí aburriéndote conmigo –dije suspirando-

E: Yo tengo una opinión totalmente diferente a la tuya –comento- La verdad es que me eh divertido mucho esta noche, realmente salió mejor de lo que esperaba –sonrió-

Li: ¿En serio? –no pude evitar sonreír-

E: Por supuesto –dijo sonriendo-

 

No sé si fue un impulso o que fue, pero simplemente mis dedos rozaron su mano. Ella agacho la mirada y entrelazo sus dedos con los míos. Había algo, no se…una especie de química entre los dos. Tal vez la acabo de conocer, decir que me gusta tan pronto va en contra de todos mis principios. Pero es realmente preciosa, aparte me gusta su personalidad. No la conozco muy bien aun, pero la noche aun no termina.

 

Tal vez no me estoy volviendo loco en la fiesta como lo había “imaginado”. Pero definitivamente, haber venido a este viaje es la mejor decisión que eh tomado en mi vida; no puedo esperar a saber si entre nosotros TAL VEZ algo pudiera pasar

….

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