El Apagon

Esta historia es algo corta pero bastante romantica y casual. Espero les guste, es una historia totalmente original.

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3. Capitulo Dos

[Narra ______ ]

Termine de vestirme, le di de comer a mis cachorros y salí de mi departamento. Baje las escaleras con una flojera inmensa, no disfrutaba de salir los Sábados. 

Por las tardes me pasaba la semana trabajando en una agencia de publicidad, realmente disfrutaba de mi trabajo. Le sacaba provecho a mi creatividad, ganando un buen sueldo que me mantenía en una posición cómoda. Mientras que por las mañanas era voluntaria en una casa hogar, eso me hacía sentir como que atribuía algo al mundo recibiendo a cambio amor y cariño de esos chicos.

Así que toda la semana tenía cosas que hacer las 24 horas, me mantenía ocupada. Así que realmente los fines de semana eran los únicos días que tenía para descansar y no pensaba desperdiciarlos estando de fiesta, no tenía las energías para eso. Mis compañeros de trabajo me llamaban aburrida, pero lo mío era ser tranquila.

Aunque hoy era una excepción, aunque no me gustara salir tenía que hacerlo. Mis papas habían organizado una cena en honor a mi abuela, cumplía 80 años y lógico que tenía que estar ahí para festejarlo. Pero estaba segura de que serian unas dos horas agradables y el resto de la noche seria mi madre interrogándome pro mi vida amorosa que realmente no existe, entonces empezaría a decirme que me presentaría al hijo que era sobrino del doctor de la vecina o algo así.

Cuando llegue a mi auto me di cuenta de que no traía las llaves, con más flojera que antes regrese a mi departamento. Entre,  busque las llaves en mi habitación. Realmente no usaba mucho mi auto, mi trabajo estaba a unas cuadras así que prefería caminar. Los de la casa hogar pasaban por mí en las mañanas para ir a recoger a los chicos al colegio, para lo único que usaba el auto era para ir de compras o para visitar a mis papas.

Finalmente había entrado al auto, estaba helado. Prendería la calefacción en cuanto encendiera, metí la llave en el engrane y la gire. No encendió, sonaba ahogado. Intente de nuevo otras dos veces y nada

-Fantástico –dije pegando mi cabeza al volante-

Nunca lo uso y hoy que tenía que usarlo no prende simplemente increíble. Saque mi móvil de mi bolso y mire la hora, 7:35pm y la cena era a las 9. La casa de mis padres estaba un poco lejos y considerando el tráfico lo mejor sería tomar un taxi, baje del auto y le puse la alarma. Salí de los condominios y camine a la esquina donde estaba una base de taxis,  pero primero necesitaba algo caliente por que me estaba muriendo de frio. Había una pequeña cafetería, saque mi cartera de mi bolso antes de entrar.

-Tiene que ser una broma –dije al ver mi cartera

No tenia efectivo, podría pagar el café con tarjeta pero no el taxi. Definitivamente había algo en este día, por lo regular no tengo tanta mala suerte. Entre a la cafetería, ordene un latte y compre unas galletas para más tarde y de paso un muffin de chocolate. Salí de la cafetería, guarde las galletas y el muffin en mi bolso.

Le di unos cuantos tragos a mi latte hasta terminarlo, tire el bote vacio en un cesto de la esquina siguiente. Seguí mi camino al banco, necesitaba sacar efectivo para pagar el taxi que me llevaría a casa de mis padres. Caminaba con las manos en los bolsillos de mi pantalón, no llevaba abrigo por que según yo estaría dentro de mi auto con la calefacción encendida y llegaría a la acogedora casa de mis padres donde probablemente estaría prendida la chimenea. Pero no…el cruel destino tenía otros planes para mí.

Cuando por fin el banco estaba a unos pasos de mí, suspire. Solo tenía que entrar, sacar el efectivo y caminar tal vez de nuevo a la otra esquina para tomar un taxi y después estaría contándole esto a mi familia.

Ya nada mas podría pasar que me retrasara de nuevo, o eso pensaba yo.

 

 

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