La Hermana De Liam Payne

¿MI vida un sueño? ¿De verdad lo creen? Entérate mundo... ¡No es divertido ser la hermana de alguien famoso! Rodeada de reporteros, personas hipócritas y dolores de cabeza recurrentes. Admito que esos cinco chicos me alegran la vida, con sus bromas y su cariño incondicional. Pero al mismo tiempo agradecería no tener la sobreprotección de mi hermano mayor.

14Me gustan
4Comentarios
817Vistas
AA

1. Sweet 16

Punto de vista de Emma (Emma´s POV):

Los pasos en la escalera, a pesar de querer pasar desapercibidos, se escucharon en el interior de mi habitación, sonreí aun en sueños. Pronto estaría escuchando las desentonadas voces de mis padres y nana cantando una canción de cumpleaños del dominio público. Seguí con los ojos cerrados para no arruinar la bien planeada sorpresa de mi familia.

-Feliz Cumpleaños a ti, feliz cumpleaños a ti, feliz cumpleaños querida Emma Feliz cumpleaños a ti. –abro los ojos despertando de mi "falso sueño" al escuchar las conocidas voces, entrando a mi habitación estiro mis brazos y acomodo las almohadas para poder sentarme y recargar cómodamente las espalda. Mis padres ya completamente dentro de la habitación me sonríen señalando mi desayuno en bandeja de plata (literalmente).

Nana Rosa ha preparado mi desayuno favorito, panqueques con chispas de chocolate y jarabe de maple, jugo de mandarina y fruta en bolitas.

-Buenos días princesa. –saluda mi padre, antes de darme un beso en la frente seguido de un abrazo cuando está cercano a mi cama.

-Feliz cumpleaños hija. –mamá hace lo mismo que papá, en su rostro veo un par de lágrimas.

Ruedo los ojos “Mamá siempre tan sentimental.”

-Le he preparado su favorito señorita Emma, muchas felicidades.

-Gracias por el desayuno Rosa. agradezco sincera a mi ama de llaves y segunda madre. y gracias por felicitarme, pensé que irían al trabajo–les digo ahora a mis padres que me ven con cariño.

- ¿Estás loca? –me pregunta mi madre. –No iríamos a trabajar en tu día especial, ya hable con Logan y nos ha informado que el salón de fiestas quedo de maravilla, está listo para que tus amigos lleguen y tengan la mejor fiesta de su vida.

-Y la limosina llegará a las cuatro en punto. Quiero que desayunes y te arregles, tu vestido no debe de tardar en llegar.

-De acuerdo. –les digo aun con la sonrisa en el rostro.

-Y una cosa más. Tu padre y yo estuvimos charlando sobre tu regalo.

- ¿Si me darán mi auto verdad? –les pregunto preocupada.

Ambos ríen y asienten con la cabeza.

-Claro que te lo daremos. –responde mi madre divertida. –Pero además de eso queremos darte algo especial. Cuando tu padre y yo nos casamos, tu abuela me regalo algo muy especial para ella. –papá saca del bolsillo de su bata una pequeña caja forrada con papel metálico rosa. –Y ahora queremos que tú lo tengas.

Tomo la cajita y la abro cuidando de no romper mucho la envoltura. Dentro de ella encuentro una pieza de joyería de oro con un dije en forma de corazón.

-Todo es oro, y esa piedra en la esquina es un diamante. Y además, está grabado.

Le doy la vuelta al corazón y en la parte de oro están grabadas las palabras. “Para nuestro único rayo de esperanza”

-Mandamos a hacer el grabado antes de dártelo. –explica mi papá. –queríamos que fuera algo muy especial.

Admiro y aprecio el regalo por su belleza y significado. Pero no logro entender la frase grabada.

Es decir. Mis padres son exitosos en todo en sentido de la palabra. Nunca han sufrido por nada, ¿Cómo es que yo soy su único rayo de esperanza? Prefiero no preguntar y quedarme con la duda.

-Te dejamos para que desayunes, mientras tanto tu padre y yo haremos a hacer algunas compras para la tarde. Esperamos estar aquí para cuando llegue la estilista y tus amigos, pero en el caso de que no lo hagamos, llámanos para avisar. ¿De acuerdo?

-Claro.

-Rosa estará aquí para ayudar en lo que sea. –Rosa asiente cuando mi mamá menciona su nombre. Papá y mamá me dan un beso en la frente de nuevo antes de irse.

Rosa me deja en la cama un conjunto deportivo en la cama para usar al terminar con mi desayuno.

- ¿Quiere que le prepare el baño señorita Emma?

-No gracias Rosa, tomare un ducha. Y deja de llamarme “señorita Emma" Sabes que odio las formalidades.

-De acuerdo. Emma no tardes mucho, tus amigos no deben de tardar en llegar.

Rosa también desaparece de mi habitación dejándome sola con mi desayuno en la cama.

Después de terminar con mis panqueques me levanto de la cama y entro al cuarto de baño de mi habitación. Tomo mi cepillo de dientes y comienzo a cepillar después de colocar el dentífrico con sabor a menta y hierbabuena.

Cuando termino con mis dientes me deshago del ridículo piyama de Hello Kitty y entro a la ducha caliente. Me pongo el conjunto deportivo que Rosa dejo después de la ducha y retiro la humedad de mi cabello con ayuda de la toalla.

Rosa llama a la puerta con sus nudillos después de unos segundos.

-Emma, el estilista ya llego te espera abajo.

-Gracias Rosa, tengo que avisarle a mis padres.

-Yo ya lo hice y una cosa más, creo que tengo que informarle que…

Rosa no puede terminar con su oración ya que una voz casi masculina se escucha desde la planta baja.

- ¡Lucas está en casa!

Sonrió y salgo corriendo de mi habitación, deslizándome por el barandal de la escalera para abrazar a mi mejor amigo Lucas.

-Hola. –le digo al abrazarlo. –Llegaste.

-No podía faltar a tu cumpleaños niña, por mucho que me lo impidiera mi padre.

- Y ¿Dónde está Eva?

-Justo aquí amiga. –me dice la chica menudita antes de darme un abrazo. –Feliz cumpleaños chica.

-Gracias. –nos separamos del abrazo y caminamos hasta la sala donde ya se encontraba mi estilista instalando su tocador portátil.

-Buenos días Emma bonita me dice Héctor. – ¿Ya decidiste que peinado usaras?

-Sí, de hecho lo tengo en mi celular, no tardo.

Corrí escaleras arriba para tomar mi teléfono de la mesita de noche, cuando voy escaleras abajo de regreso a la sala, un número desconocido llama a mi teléfono.

-Emma le hablo a la bocina en el celular.

Nadie responde.

-¿Hola?

De nuevo nadie me responde. Cuelgo al celular y ruedo los ojos. “Bromas telefónicas ridículas.”

Abro la galería del teléfono y encuentro la imagen de mi peinado de esta noche. Regreso a la sala y encuentro a mis amigos disfrutando de un maratón de Glee en el televisor de pantalla plana.

-Héctor. –llamo la atención del estilista. –Este es el peinado que quiero. ¿Crees poder hacerlo?

-Hasta con los ojos cerrados muñeca. Siéntate que después de ti sigue tu amiga, y después tu madre.

Espere a que mi peinado u maquillaje estuvieran terminados para subir y cambiar mi ropa por el vestido.

Cuando me vi en el espejo con mi atuendo completo, no pude evitar sonreír.

Tomo el nuevo collar de corazón y lo cuelgo a mi cuello para darle un toque único a mi aspecto. Llevo las manos al dije y lo acaricie por unos segundos.

Encontraba algo diferente en el collar, sentía algo que nunca había sentido por cualquier cosa otra que me hubieran dado mis padres anteriormente. Como si siempre me hubiera sentido incompleta y nunca lo hubiera notado hasta ahora que tengo este collar sobre mí. Sabía que este collar era para mí desde siempre.

-¿Emma cariño? ¿Estás lista?

-Bajo en un segundo mamá. –grito desde mi habitación. –dieciséis años. –le digo a mi reflejo. – ¿Puedes creerlo?

Tomo un bolso de noche y bajo de nuevo las escaleras para toparme con el flash de la cámara de mi padre.

En el salón de fiestas todo estaba decorado tal y como lo había pedido, “Una noche en Wonderland” con las figuras de “Alicia En el País De Las Maravillas”, y las tazas de té gigantes.

Al entrar el resto de los invitados me felicita con abrazos y regalos. Sonrío a las cámaras del programa de MTV y a las cámaras fotográficas de mis amigos.

Muchas chicas admiraban a mi nuevo collar y preguntaban en dónde lo he adquirido.

Cuando mi madre y padre anunciaron mi regalo sorpresa salgo entusiasmada para ver mi nuevo auto. Un lindo deportivo rojo.

Despues de muchos tragos, bailes, música y muchos regalos puedo dar por terminada la mejor fiesta de la vida. Regresamos en la limosina a casa, Lucas y Eva dormitan recargándose uno en otro y mientras que yo descanso la cabeza en el hombro de mi madre que acaricía mi cabello, mientras me canta una canción de cuna al oído.

Con ayuda de Lucas, mi padre me deja sobre mi cama y me arropa con las sabanas de franela.

- ¿Te divertiste hoy princesa?

-Claro que sí. –murmuro medio dormida. –Gracias por una fiesta increíble papá.

-Solo lo mejor para mi princesa. Ahora descansa mañana tenemos que darte una noticia importante.

- ¿Tendré mi propio departamento?

- Algo como eso. –me dice mi padre divertido. –Descansa querida.

Por la mañana Rosa me levanta dejándome en la cama mi atuendo del día. Un vestido floreado y un suéter tejido blanco.

Cuando estoy completamente arreglada bajo por las escaleras. En el comedor encuentro a mi papá leyendo el periódico y bebiendo de su taza de café.

-Hola padre. –le digo antes de darle un beso en la frente y tomando mi lugar en el comedor.

-Princesa, buen día. ¿Cómo dormiste?

-Como un dulce angelito. –respondo antes de beber de mi vaso con jugo. – ¿Y mamá?

-Ayuda a Rosa con el desayuno.

-¿Mamá está en la cocina? ¿No crees que sea un riesgo para todos?

-Escuche eso señorita. –me dice mi madre que ya sale de la cocina con una jarra llena de leche. –Y lo creas o no, yo sí sé cocinar.

Tomo de las charolas que Rosa deja en la mesa unas cuantas salchichas fritas y huevos revueltos para comenzar con mi desayuno.

Noto un silencio anormal en la mesa, ya que normalmente mis padres charlan sobre inversiones en su compañía y de vez en cuando preguntan por mis planes del día.

Distraigo mi atención del desayuno y me concentro en sus rostros. Llego a notarlos un poco preocupados.

-¿Qué ocurre? –pregunto para romper el incomodo silencio.

-Querida. ¿Te gusta vivir con nosotros? –pregunta mi mamá que toma la mano de mi padre sobre la mesa.

-Claro. –respondo inmediatamente. – ¿Por qué haces esa pregunta tan tonta?

-¿Qué opinarías de vivir con alguien más?

-¿Con alguien más? ¿Por qué me preguntas eso?

-Hija por favor. me pide mi padre. Solo responde.

-Bueno... –rasco detrás de mi cuello debido a los nervios mientras busco las palabras para dar una buena respuesta. –Pues si tuviera que vivir con alguien más, supongo que sería divertido. Siempre y cuando sea alguien conocido.

-¿Conocido en qué sentido? ¿Qué los conozcamos nosotros? O ¿Qué tú lo conozcas?

-Papá, mamá ¿Qué pasa? –interrumpo el flujo de preguntas muerta por la curiosidad.  – ¿Por qué hacen todas estas preguntas? No me digan que me van a mandar a vivir con un amigo suyo.

-¡¿Qué?! ¡No! Princesa es algo más. –comenta papá antes de pasar saliva notoriamente. –Dime linda ¿Recuerdas algo de tu infancia?

Admito que la pregunta me toma por sorpresa. Mi infancia es algo borrosa no recuerdo demasiado. Recuerdo unas vacaciones en Londres, pero no son demasiado claras.

-¿Infancia? pregunto aun confundida. Para ser sincera solo puedo recordar claramente de los seis años en adelante y unas vacaciones en Londres antes de eso. De ahí en fuera no recuerdo nada.

-¿Londres? ¿Recuerdas Londres? –pregunta mamá, más sorprendida de lo normal.

-Recuerdo algunas cosas, estar arriba en el London Eye y el Big Ben, pero nada más. –me encogo de hombros para mostrar que no es nada importante.

Mamá y papá suspiran y se lanzan miradas de complicidad.

-Cariño, esas no eran vacaciones. –Me dice mi mamá después de dar un largo suspiro. –Solías vivir en Londres.

-¿Solía? ¿No querrás decir Solíamos?

-No. –responde mi papá con dolor. –Solo tú. Con tus padres.

-¿Mis padres? Ustedes son mis padres… Y cuando digo esa frase caigo en la cuenta de lo que intentan decirme.

-Soy adoptada. –digo en casi un susurro. – ¿Verdad?

El silencio de mis padres es suficiente para responderme.

-Adoptada. –vuelvo a decir sintiendo las lágrimas quemando mis ojos. – ¿Por qué no me lo dijeron antes?

-No es una noticia fácil de decir. –empieza a explicar mi madre. –Además, no necesitabas saber nada de eso.

¿Si no necesitaba saberlo, por qué me lo dicen ahora?

-Veras. –mi madre toma mis manos y las envuelve con las de ella. –tu padre y yo estudiamos un semestre de nuestra carrera en Londres, ahí conocimos a tu verdadera madre. Era una estudiante de la universidad. Cuando nos fuimos de Londres permanecimos en contacto con ella. Y unos años después nos llamó pidiendo ayuda. Sufrió de una violación, en donde tú fuiste concebida. No tenía las fuerzas para conservarte, pero no tenía corazón para abortar. Ella sabía que tu padre y yo queríamos un hijo, pero yo tenía problemas para concebir. Es por eso que decidió que estarías mejor con…

-Con ustedes. –termino por ella. Pasamos unos segundos en total silencio hasta que yo decido preguntar otra de mis mil dudas. –Pero aun no me has dicho que cambio, ¿Por qué decidieron decírmelo ahora?

-Como ya he dicho dice mi padre después de un largo sorbo de café. No era nuestra intención revelarte esto, pero alguien muy cercano a tus padres quiere conocerte lo antes posible.

- ¿Alguien muy cercano? ¿Quién?

De nuevo aparecen esas miradas de complicidad y preocupación. Los nervios empiezan a darme picazón por todo el cuerpo.

-Tu… –mi madre hace una larga pausa. –tu hermano. Es solo dos años mayor que tú y desea estar contigo.

- ¿Tengo un hermano mayor? –en mi cabeza solo pueden pasar unas cuantas ideas del abandono a la segunda hija. La hija para nada deseada. Contengo las lagrimas para no preocupar a mis padres.

-Y además, creo que puedes conocerlo.

-¿Qué? –pregunto ya incrédula. –¿Acaso también estudia en mi escuela? –cuestiono con sarcasmo.

-Mmm, no querida. En realidad me refiero a que…su nombre es Liam, Liam Payne.

Y es ahí cuando mi sistema nervioso colapsa dándome un golpe directo en el suelo.

Join MovellasFind out what all the buzz is about. Join now to start sharing your creativity and passion
Loading ...