Mi niñero favorito: Narry Storan

La estrecha realción de Harry y Niall

1Me gustan
0Comentarios
489Vistas
AA

2. Second day {Harry's in home}

-¿Me están jodiendo, no? - gritó el rubio, mientras se cruzaba de brazos.- Una cosa es tener una niñera… pero un niñero, ¿Qué carajo tienen en la cabeza? No soy un bebé, tengo quince años. Podría pedirle a Louis que se quede, no habría necesidad…

-Ya lo hemos decidido, Niall. Por favor, no seas infantil - le interrumpió su madre, mientras se encaminaba hacia la puerta de entrada, su padre le siguió casi de inmediato.

-Sé amable con Harry, nos estamos ayudando mutuamente. Estaremos en contacto, te queremos, hijo. - exclamó su padre antes de  cerrar la puerta y perderse totalmente. Niall resopló y subió hasta su habitación para darse una buena ducha, tenía algunas tareas pero ya se las pasaría Aria al día siguiente. Él iba a disfrutar del tiempo que le quedaba a solas en su casa.

Ni siquiera tenía ganas de volver a hablar  con sus padres nunca más en la vida. ¿Porque le hacían eso? ¡Un puto niñero! Estaba que todavía no se le creía, se echaba a reír de  rato en rato, era la mejor broma de la vida.  Llamó a Zayn un rato, el moreno siempre estaba disponible para su adorado novio, y justo cuando habían comenzado a decirse cosas sucias que se harían mutuamente cuando se vieran, sonó el timbre. 

-Zayn, amor. Tengo que dejarte, el niñero acaba de llegar -gruñó cortándole la charla al muchacho al otro lado de la línea. Su novio se despidió con un "hasta luego, precioso" y se cortó la comunicación. - Puto niñero, ya se las verá conmigo si se pasa de listo.

Caminó hacia la puerta y abrió la perilla rápidamente  para  después girarse sin siquiera mirarle. Se dirigió de nuevo hacia la sala y se  dejó caer en el sofá; escuchó como la puerta se cerraba nuevamente y a juzgar por el ruido que el otro hacia, parecía que estaba metiendo sus maletas a la casa, Dios. Sus padres hablaban en serio, iba a aguantarse a ese desconocido por tres meses.

-¿Tú eres Niall? - escuchó que el niñero le cuestionaba. A Niall su voz se le antojó sensual, era ronca y varonil. Los niñeros no debían tener ese  tono de voz, claro que no. - Veo que no tienes cinco años.

-¿De qué hablas? - habló el rubio segundo después. Genial, el niñero además venía ebrio al trabajo, que putada.

-Tu madre dijo que eras un niño de cinco años, me ha engañado - se rió mientras metía sus maletas hasta donde estaba el chico y se limpió la ropa con sus manos. - Aunque puedo apostar a que tienes la edad mental de un niño de cinco años.

-Oye, oye.  No puedes  venir a insultarme a mi propia casa.

-No es un insulto, sólo mi humilde opinión. - aseguró el muchacho. Se encaminó hacia la cocina y Niall encendió el televisor rápidamente. Por largos minutos nadie dijo nada. De reojo el rubio miraba a su niñero y a la vez trataba de analizarlo. No quería que ese idiota le jodiera la existencia en el tiempo que iba a cuidarlo.

-Iré a una fiesta esta noche, así que no me esperes para  cenar. - informó rompiendo el silencio que se había expandido por la habitación, el chico de ojos verdes alzó la cabeza para contemplarlo y negó con la cabeza, a la vez que trataba de terminar de preparar su sándwich.

-Ni hablar, tu madre me dijo claramente que no te permitiera salir de noche, Niall. Lo lamento - dijo él, arrugando ligeramente el ceño. El otro se puso de pie y se paró frente a él.

-No te estaba pidiendo permiso, te estaba informando que cenarás solo hoy.

-No seas crío, Nialler. Yo sólo sigo órdenes  y si digo que no saldrás es porque no lo harás. ¿Te queda claro?

-No me llames Nialler como si fuéramos amigos, ¿vale? - gruñó el rubio, rodando los ojos. - Llevas diez minutos aquí y ya te convertiste en una molestia para mí.

-El sentimiento es mutuo, a mí no me da mucho gusto cuidar de un quinceañero con aires de grandeza. Soy un adulto, no le haré caso a tus boberías - mencionó segundos antes de darle una mordida a su sándwich. Caminó hacia donde había dejado sus maletas y se  las arregló para sujetar las  tres que traía consigo, después se giró hacia el más joven.- Iré a desempacar, ni se te ocurre intentar irse de  aquí, le he puesto candado a las puertas.

Después de eso se perdió por las escaleras, dejando a Niall echando humo. ¿Cómo rayos iba a soportar tres meses con ese  tipo aburrido en su vida? Ya quería que el tiempo pasara lo más rápido posible. Sí, admitía que ese tío era guapo, tenía un cuerpo de infarto y todo eso, pero lo único que desencajaba era su actitud. Ese tío era un pendejo en toda la extensión de la palabra,  le aburría sólo verlo. Nunca cambiaría de opinión…

 

La cabeza de Aria asomó por la puerta entreabierta de la habitación de invitados y casi cinco segundos después se volvió hacia la habitación de enfrente, la de Niall. Se dejó caer sobre la cama de su amigo y soltó un gritito. Louis le miró alzando una ceja mientras ojeaba una revista y  Liam rodó los ojos.

-¿Qué pasó? - quiso saber Niall, después de un largo rato de silencio.

-¡Tu niñero está buenísimo! ¿De  dónde lo has sacado, Niall?  Está para comérselo - exclamó la chica con emoción. Era un poco raro el no tener más amigas, pero se tenía que aguantar, tenía a los mejores amigos del mundo.

-Yo no lo saqué de ningún lado. Mis padres lo contrataron - aclaró. Tenía la cabeza de  Liam en el regazo y de rato en rato le jalaba unos mechones de cabello debido a la frustración. No sabía si era porque quería que Harry se fuera, o más bien porque no le había dirigido la palabra desde la noche anterior cuando lo obligó a perderse la magnífica  fiesta de Liam. - Es un amargado,  no me cae nada bien.

-Parece una buena persona. Al menos demuestra que es culto, ¿Han visto el montón de libros que se traje consigo? Se ve que le gusta mucho leer - intervino Liam, sonriendo ampliamente. - ¿Por qué no le dices que se una a nuestra pequeña fiesta?

-Ni de joda, lo que quiero es que se largue de mi casa - respondió el rubio, visiblemente molesto.

-¿Podemos dejar de hablar del niñero? - saltó Louis con cierto fastidio. Las últimas dos horas Harry Styles había sido tema de  conversación, y el rubio también estaba hasta la coronilla de tanto escuchar su nombre.

-¿Quieren ver una película? - propuso entonces la chica y recibió asentimientos como respuesta.

Habían decidido ver el musical 'Hairspray' y al poco rato ya se encontraban coreando todas las canciones y de vez en cuando haciendo los pasos de baile que se lucían en ésta. Mientras Aria argumentaba que Travolta era el mejor en el elenco, Louis se quejaba del peinado estúpido que tenía Zac Efron en el personaje del guapísimo  Link Larkin.  Niall se puso de pie argumentando que tenía que ir al baño y salió de la habitación. Se apresuró a abrir la puerta y notó que la ducha estaba abierta. Harry se estaba duchando. Por ese pequeño rato Niall se había olvidado completamente de él.

Iba a darse la media vuelta cuando escuchó como el muchacho rizado comenzaba a cantar el tema 'Without  love' justamente de la película de Hairspray, y por la pasión que ponía al cantar se notaba que era fanático. Niall no podía creer que tuviera algo en común con ese idiota. Sonrió con irónica al pensarlo y se quedó parado en el marco de la puerta escuchando el canto del niñero.

En cierto momento Harry se  dio la vuelta aún con los ojos cerrados mientras se ponía champú  y Niall pudo observar el torso desnudo y húmedo por el agua del otro, tan bien formado y ligeramente bronceado… Joder, era la cosa más ilógica que le había pasado en la vida, pero ahora tenía una maldita  erección gracias al estúpido de Harry. De pronto comenzó a imaginarse  como sería recorrer  esa parte de  su anatomía con sus dedos, tocarla y besarla, quizá… ¡Mierda! Niall reprimió un gemido al darse cuenta de que había pensado.

-¿Niall? - el chico se metió al chorro de agua y se lavó el champú y de paso el jabón que se había puesto en todo el cuerpo, sacó la cabeza  de la ducha  y frunció el ceño.- ¿Necesitas algo, Niall?

-Yo… n-no, yo sólo estaba… - por primera vez en la vida se dio cuenta de que estaba balbuceando, porque no podía dejar de ver  a  Harry. Se dio la vuelta con unas terribles ganas de aliviar  el dolor en su entrepierna pero al escuchar  un sonido prominente del chico de ojos verdes se giró y casi se le cae el alma al suelo. Harry Styles estaba desnudo frente a él.

-¡Oh, Merlín! Niall date la vuelta - pidió el chico apenado por lo que estaba sucediendo mientras intentaba caminar hacia la ducha nuevamente  para  taparse con la cortina de ésta. Pero el rubio no hizo caso, se quedó parado ahí, contemplando el cuerpo jodidamente perfecto de su aburrido niñero. Tragó saliva y parpadeó varias veces, no podía ser posible, era hermoso.

-Harry… - jadeó de pronto, dándose cuenta de que su voz había sonado verdaderamente ronca, casi necesitada. Sin saber como, caminó hacia donde estaba Harry y se puso frente a él, tratando de asimilar ese  impulso que como imán le obligaba a quedarse ahí, con Harry. Observándole.

-¿No me oíste, Niall? Sal del baño, por favor. Me estoy duchando, joder - insistió el más grande, estaba ligeramente agitado. Estaba desnudo, expuesto y en realidad muy caliente, frente al estúpido niño que tenía que cuidar los siguientes meses.

-No quiero… - aseguró el mencionado, rompiendo el espacio que había entre ellos, el torso desnudo de Harry chocó contra la camisa de seda de  Niall y las manos del mayor volaron por instinto a las caderas del niño. - Oh, Harry…

-Niall, escucha… - intentó hablar el mayor, no quería que las cosas se pusieron más incomodas. No debía dejarse llevar sólo porque estaba excitado, no era  correcto y además los amigos de Niall estaban a sólo dos puertas de distancia. Tenía que ser más cuidadoso y más autoritario. Niall lo estaba poniendo de nervios, no era justo. Nada justo, mierda.

-Bésame, niñero estúpido - gimió pegándose al cuerpo del otro con fuerza, sacándole un gemido  ruidoso, momento que Niall aprovechó para juntar sus labios en un beso.

Sus bocas se buscaban con ansía, y sus lenguas estaban arremetiendo con fuerza en cuestión de segundos. Niall había comenzado a masajear el trasero de Harry, mientras éste enterraba sus manos con fuerza en las caderas  del rubio.

-No es correcto, Niall…

-No hables, idiota. Sólo follame.

-¿Qué dices?

Join MovellasFind out what all the buzz is about. Join now to start sharing your creativity and passion
Loading ...