Mi niñero favorito: Narry Storan

La estrecha realción de Harry y Niall

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8. Eight Day {I love you}

-Claro que irse, cielo. Solo estaba haciendo su trabajo- dijo su madre con una sonrisa. Más el muchacho negó con su cabeza y se marchó de ahí azotando la puerta, gritando cosas que nadie lograba entender con claridad.

-Lo siento, señor Horan, creo que debería ir a hablar con él… - indicó el rizado saliendo detrás de su pequeño rubio de ojos alegres.

La mujer no renegó sobre nada y les dejó ir sin hacer preguntas. A fin de cuentas sólo creía que habían logrado una gran amistad y separarse les iba a ser sumamente duro para ambos.

-¿Crees que Niall esté bien? - preguntó a su esposo mirando la puerta por donde ambos habían marchado.

-Esperemos que sí, no es normal que se tome esas cosas tan apecho ¿No crees? - respondió él.

-Supongo que Harry ha logrado entrar en su corazón.

La señora Horan no tenía idea de que tan profundo había pegado Harry Styles en el corazón de su pequeño hijo.

 

 

 

****

 

 

 

Niall salió corriendo sin darse cuenta, realmente no estaba condiciones para nada. No podía dejar que Harry se marchara, eso significaba no volver a verlo y no iba a poder aceptarlo. Justo en ese momento fue cuando se dio cuenta de que él sólo era su niñero estaba haciendo su trabajo y ya había terminado, entonces tenía que decir adiós.

Así era como funcionaba y él tenía que aceptar algo que iba a partirle el corazón.

Fue directo a la casa de Aria; cuando su madre le dejó pasar subió las escaleras de manera acelerada, aguantándose las lágrimas  que estaban luchando por escapar lo antes posible. Abrió la puerta y casi gritó al ver como Aria y Liam se besaban sentados sobre la cama de la chica y se separaban rápidamente al notar su llegada.

-¿Qué coño contigo, Horan? ¿No sabes tocar? - gruñó Liam dejando caer su espalda sobre la cama, frustrado por la interrupción.

-No seas grosero, Li- le reprendió su novia poniéndose de pie para  envolver a Niall en sus brazos- ¿Qué te sucedió, cariño? ¿Por qué traes esa cara?

-Harry se tiene que ir- sollozó. - Mis padres han vuelto a casa y él tiene que irse.

-Él no va a dejarte- expresó su amiga rodando los ojos- ¿Cómo puedes tener tan poca confianza en la persona que te ama, Niall Horan? ¡Con sus ojos demuestra que sería capaz de todo por ti, dios mío, despierta!

-En eso estoy de acuerdo- intervino Liam de pronto- Él te mira como si fueses  lo único existente sobre el mundo, sería estúpido creer que te dejará así de fácil.

-¿Entonces debería ir a hablar con él? - cuestionó limpiando sus lágrimas.

-¡Ve ahora mismo! - gritó Aria.

- Claro, entre más pronto me vaya más rápido follan ¿verdad? - se burló, logrando sacar una pequeña y casi invisible sonrisa, a lo que sus amigos se sonrojaron completamente.

 

 

 

****

 

 

 

Llegó a su casa sólo cuando se aseguró de que sus padres no estaban ahí y no iban a llenarlo de preguntas incomodas que él no iba a poder responder sin dejar en evidencia sus sentimientos por Harry. Entró sigilosamente y encendió la luz de la sala, pero el corazón se le detuvo cuando vio al rizado parado al pie de la escalera.

-¡Dios mío, me acabas de pegar un susto de muerte! - se quejó escandalizado, el otro chico se rió con ganas.

-Lo siento, cielo- sonrió él, mientras se acercaba sin más hasta el pequeño rubio- Estaba preocupado por ti, ¿Dónde fuiste?

-Tenía que despejar mi mente- explicó- A todo esto, ¿por qué sigues aquí? Creí que ya te habías marchado…

-Yo no me iría sin ti- le dejó en claro, sus  brazos le rodear en un abrazo fuerte y el mayor aprovechó para dejarse reposar sobre su hombro, aspirando el arma dulce que Niall poesía desde siempre- No puedo irme sin ti, le dije a tu madre que quería quedarme un poco más y aceptó sin rodeos. Parece que le caigo bien.

-Le caes bien a todo el mundo, no sé porque te sorprendes- masculló el niño, aferrándose al otro con fuerza, sintiéndose pequeño pero demasiado grande como para poder explicar todo lo que rondaba en su cabeza y aún más importante, en su corazón.

-No me importa todo el mundo, me importas tú- se alejó un poco sólo para poder depositar un corto beso en los labios del otro- ¿Pensaste que te iba a dejar tan fácil? No miento cuando digo que eres lo más importante para mí, Niall.

-Te amo, Harry, pero yo… no lo sé- se quedó callado al no saber que más decir, era difícil.

-¿Qué es lo que no sabes, bebé? Somos tú y yo, no voy a terminar con eso- susurró juntando sus frentes - ¿Vamos a dormir?

-Es demasiado temprano como para dormir, idiota.

-Sí, bueno, en realidad lo último que vamos a hacer es dormir- aclaró llevándolo escaleras arriba.

 

 

 

****

 

 

Entraron en la habitación a tropezones y dándose un beso apasionado. Cada uno luchando por el control del beso, dando caricias por donde podían; se dejaron caer sobre la cama sin separar sus labios, la habitación estaba prácticamente en penumbras y no se podían ver con claridad cara a cara pero sabían que no era realmente importante.

La ropa desapareció en cuestión de segundos; Harry sujetó los muslos del otro y repartió caricias por doquier, deslizando su mano desde el abdomen hasta su entrepierna, haciendo jadear al rubio. Las manos de Niall se enterraron en los cabellos de su novio, acariciando suavemente mientras sus ojos  se cerraban con lentitud, disfrutando del tacto del otro.

-Harry….  Dios mío, Harry- le llamó buscando su mirada, el otro había comenzado a besar sus pezones, sin dejar de acariciar  su cadera quedamente, sin llegar a ser rudo pero con insistencia.

-¿Qué pasa? - se extrañó deteniendo sus movimientos.

-Métemela ya, no lo soporto- gruñó con dificultad y el otro comenzó a reír.

-¿Esa es tu sensual forma de pedir que te haga mío? - alzó una ceja aún divertido y se apresuró a colocar los muslos de su pequeño rubio encima de sus hombros, sujetándole con firmeza- Eres increíble.

-Dios, como si necesitaras que te lo pidiera de manera romántica- gritó impaciente, moviendo sus caderas- Cógeme ya, Harry, quiero sentirte dentro de mí, lo necesito tanto.

No esperó más, y le penetró de una sola. Ambos gimieron con fuerza al mismo tiempo con una sonrisa en los labios. Al instante Niall comenzó a moverse en busca de contacto, por lo que el rizado hizo lo suyo moviéndose poco a poco para que el otro se acostumbrara lo suficiente, y una vez que lo logró, la fuerza de las embestidas aumentó. Se movían al mismo ritmo, con ganas y con una enorme facilidad que realmente les sorprendió. Harry siguió penetrándolo mientras una de sus manos viajaba hasta los pezones del rubio y comenzó a jugar con uno de ellos; Niall estaba ahogado en gemidos mientras se masturbaba con su mano libre, la que no acariciaba el pecho del rizado.

-Oh, Niall… ¡Dios mío! - gritó empujándose con más fuerza dentro de su chico, tocando su próstata una y otra vez.

-Harry, eres tan grande, me voy a volver loco- exclamó soltando gemidos con ganas, sus caderas bailaba con fuerza y haciendo una fricción deliciosa que amenazaba con hacer explotar a los dos chicos.

-Te amo, idiota llorón- sonrió Harry dando una embestida con fuerza, haciendo que Niall echara la cabeza hacia atrás.

-¡Te amo también, joder! ¡Ah! - Niall gritó cuando sintió que el orgasmo lo alcanzaba a la vez que su novio llegaba también. Se dejaron caer sobre la cama antes de besarse- Harry, llévame contigo cuando te marches. 

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