BAD Girl

NO COPYRIGHT. Registrada en Safe Creative con el código: 1310137963338 Avril Moon. Una chica sin sentimientos y sin corazón, o eso es lo que ella dice. A ella sólo le interesa el sexo. No cree en el amor. Pero eso cambiará al conocer a Zayn Malik, un nuevo estudiante. Descubrirá que Zayn es un buen chico y que ha sufrido bullying en todos sus colegios, al principio, sólo será lástima lo que sentirá hacia él, lástima y atracción física... Pero también descubrirá que él sigue siendo inocente... Un chico de 17 años que aún conserva su virginidad. Su inocencia será su tentación. Su sabor será su adicción. Su cuerpo será su perdición... Y él... será su rendición.

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9. 8. Fucking Trouble

MARATÓN 1/3

AVRIL:

¿Cómo ha pasado esto? Yo no era así. Nunca. Con nadie. Él me estaba cambiando, me sentía extraña, diferente, bien, mejor que nunca. Era mejor que el placer, sentía algo más que atracción física por él... pero... aún no sabía el que... y no sabía si quería averiguarlo.

-Bueno... pues vamos. Te acompaño abajo. -Dijo él. Empezó a vestirse mientras yo lo veía. ¿Cómo alguien no es capaz de ver esto? Él es un chico corriente, como cualquier otro... No. Mejor, de eso estaba segura. Él es... simplemente perfecto.

Cuando terminó de vestirse me miró, sorprendiéndome, ya que lo estaba mirando detenidamente. Él sólo se sonrojó y lo dejó pasar. -¿Vamos?

-Claro. -Dije yo sonriendo. Él abrió la puerta del baño y ambos salimos de ahí.

-Oh... y... la próxima vez... tenemos que terminar el trabajo. -Dijo él algo nervioso. -El del instituto. -Añadió y yo reí.

-Vale. -Dije yo y luego salimos de la habitación.

-Hola chicos. -Saludó Trisha con una sonrisa.

-Hola. -Dije yo sonriendo. -Ya es hora de que me vaya. -Dije y Trisha asintió.

-Oh, bueno. Ha sido un placer conocerte. -Dijo ella algo decepcionada.

-Pero... no nos ha dado tiempo a terminar el trabajo... y es para pasado. ¿Podría venir mañana Zayn a mi casa? -Pregunté y a la señora Malik se le iluminó la mirada.

-Oh, claro querida. -Dijo ella sonriendo.

-Bueno, será mejor que me vaya ya. -Dije yo y Trisha me abrazó. Y yo igual le correspondí. Era extraño, pero bueno.

-Adiós. -Dijo Trisha. -Zayn, ¿la acompañas? -Dijo Trisha y él asintió.

Caminamos hasta la puerta y él la abrió. Pero ahora no sabía cómo despedirme de él. ¿Un abrazo? ¿Un beso en la boca? ¿En la mejilla?

-Gracias por todo. -Dije sonriendo y él se sonrojó.

-A ti. -Dijo en voz baja y yo reí para luego abrazarlo. Él colocó sus brazos a mi alrededor y yo me acurruqué a él.

¿Y ahora qué? ¿Lo beso?

No hizo falta que me debatiera mucho más, ya que él se acercó a mí y me besó. Y me alegraba de que lo hubiera hecho.

Nos separamos del beso y lo miré. Estaba sonriendo, una sonrisa de felicidad.

-Nos vemos mañana. -Dije y le di otro casto beso en los labios. Luego me di media vuelta y fui hacia mi moto, me subí y me puse el casco mirando de nuevo hacia la casa de Zayn. Él ya había entrado.

Suspiré y arranqué para volver a mi casa.

Cuando ya estuve en casa fui directamente a la cocina y me preparé un sandwich. Esa sería mi cena.

Cené y luego me fui al baño. Me quité el maquillaje y me lavé la cara. Después fui a mi habitación, me puse el pijama y me acosté.

Hoy había sido un gran día. Y mañana lo sería aún más.

Una sonrisa apareció en mi rostro y lentamente fui cerrando los ojos hasta quedarme dormida.

El despertador sonó, como cada mañana y me levanté. Yo suspiré, me estiré y fui a mi armario. Me vestí con unos pantalones largos militares, unas botas negras de cordones y una camiseta negra de tirantes con las palabras 'I Love Me' en el centro. Y luego me maquillé.

Bajé, bebí mi zumo de cada día, me lavé los dientes, cogí mi mochila y me fui con mi scooter negra hacia el instituto.

El mercedes ya no estaba aparcado en mi plaza.

Sonreí y aparqué en mi lugar. Bajé de la moto y entré en el instituto.

Ahí me encontré a Zayn hablando con el Director. Estaban ambos serios, y Zayn parecía preocupado y triste.

Cuando terminaron su conversación, Zayn salió cabizbajo y luego alzó su mirada encontrándose con la mía.

-¿Qué pasa? -Dije yo preocupada y él negó y luego suspiró.

-Ha aparecido... un grafiti en la pared del gimnasio. -Dijo él dolido.

-¿Qué? -Dije en un susurro. Me había quedado sin aire. ¡No podían dejarlo en paz de una puta vez!

-Sí. -Dijo él y yo negué.

-Zayn, quiero verlo. -Dije y él tragó saliva.

-No. -Negó él. -Por favor déjalo.

-No, Zayn. Yo no puedo dejar pasar esto. ¿Quién ha sido? -Dije yo ahora seria.

-No lo se. -Dijo él y luego sonó la campana. -Voy a clase. -Dijo y desapareció entre la multitud.

¡Maldita sea!

Yo llegaría tarde a clase. Tenía que ver ese grafiti.

Fui corriendo al gimnasio y entré. Efectivamente, ahí estaba. Pintado con letras rojas y gigantes.

'Zayn Gallina Malik'

Hijos de puta.

Apreté mi mandíbula y salí de ahí dando un portazo.

Caminé por los pasillos vacíos hasta que pasé por delante del baño de los chicos y me detuve a escuchar una conversación.

-Sí. Tendrías que haberle visto la cara a Malik. -Dijo riendo. Esa era la voz de... ¿De quién? No era Joe. No sabía quién era.

-Es patético. -Dijo la otra voz riendo también. Reconocía esas voces, pero ahora mismo no daba con los nombres. Pero de algo estaba segura. Iban a pagarlo caro.

Abrí la puerta brúscamente sobresaltándolos a ambos y se quedaron congelados al verme.

-Así que vosotros sois los hijos de puta que habéis pintado el grafiti. -Dije yo y ellos se miraron.

-Avril... eh... -Empezó a hablar uno de ellos. Pero se calló. No tenía excusa. Eran Ethan y Bradley, del equipo de fútbol americano. Dos cerebros de nuez de la pandilla de Joe.

-¿Tú qué? -Dije yo y me acerqué a él mientras este retrocedía. Yo le metí un puñetazo en la nariz haciendo que sangrara y al otro lo estampé contra la pared del baño. Finalmente los tiré a ambos al suelo y los fulminé con la mirada. -La próxima vez que os metáis con Zayn no vais a tener tanta suerte. Creedme que vais a terminar mucho peor. -Dije amenazadoramente. Ellos sólo asintieron mientras se cubrían la nariz con la mano.

Salí del baño y me fijé en que tenía sangre de Bradly en la mano. O de Ethan, no lo sé. Entré en el baño de las chicas, me lavé las manos y entré en mi clase sin tocar a la puerta.

-Señorita Moon. -Dijo el Sr. Collins. -A su asiento. -Yo fui directamente a mi lugar, me senté y dejé la mochila en el suelo.

-¿Dónde estabas? -Me preguntó Zayn y yo lo miré.

-¿Tú que crees? -Dije volviendo mi mirada al frente.

-Has visto el grafiti, ¿verdad? -Dijo él mirando sus apuntes y yo asentí sin mirarlo.

-Moon, Malik. Guardad silencio. -Nos advirtió el profesor.

-Quiero que cuando toque el timbre vengas conmigo. -Dije yo sin mirarlo y él dirigió su mirada hacia mí.

-¿Por qué? -Dijo él sin entender.

-Señor Malik, dos avisos. Otro y sale de mi clase. -Dijo el Sr. Collins.

Maldita sea. Ayer que empezó a caerme bien...

-Ya se quién ha sido el idiota del grafiti. -Dije yo y él abrió sus ojos como platos.

-¿Cómo? -Dijo él sorprendido. Yo iba a responder, pero me interrumpieron.

-Sr. Malik, Srita. Moon, fuera de mi clase. -Dijo el Sr. Collins. Yo suspiré y me levanté, al igual que Zayn. Ambos salimos de clase y yo empecé a andar.

-¿Dónde vas? -Dijo él siguiéndome.

-Dirás. ¿Dónde vamos? Vamos a hablar con el director. -Dije yo y lo agarré de la mano para llevarlo conmigo, pero él frenó en seco haciendo que yo me parara también.

-Avril no. -Dijo él con miedo.

-Zayn, no puedo dejar que sigan haciendo esto, no puedes dejar que hagan esto. Tienes que pararlos. -Dije yo.

-Podría ir a peor si me chivara. -Dijo él y yo suspiré.

-Zayn, yo no puedo... Lo siento mucho pero voy a decírselo al director. -Dije dándome la vuelta para ir al despacho del Sr. Lincoln, pero él me agarró del brazo impidiéndomelo.

-Por favor, Avril. -Suplicó él con la voz quebrada.

Joder. Está llorando.

Me di la vuelta para verlo, y, efectivamente, tenía lágrimas sobre sus mejillas y los ojos rojos.

-Zayn, mírate. Esto es por su culpa. Estás así por su culpa. -Dije yo sujetando su cabeza entre mis manos y limpiando sus lágrimas con mis pulgares.

-Por favor. -Suplicó de nuevo y yo tragué saliva.

-Está bien. -Susurré yo y él me abrazó, al igual que yo a él.

Maldita sea. Quiero partirle la cara a todo el que le haga llorar.

-Gracias por estar a mi lado. -Susurró él con la voz quebrada y yo lo abracé aún más fuerte. No quería soltarlo. Quería protegerlo, hacerlo feliz. Alejar su sufrimiento.

-Siempre voy a estar a tu lado. -Dije yo mientras acariciaba su espalda. Él se separó de mí sin soltarme y me miró a los ojos. Tenía los ojos rojos por haber llorado, aún seguía sin sus gafas, parecía un niño triste. Acerqué su cara a la mía y lo besé tiernamente. Demostrándole que él era muy importante para mí.

Él suspiró en mis labios y nos separamos.

-Eres lo mejor que se ha cruzado en mi vida. -Susurró él y yo sonreí. Sonreí de pura felicidad. Eso era lo más dulce que alguien me había dicho.

El timbre sonó sobresaltándonos a ambos y caminamos juntos hasta nuestra clase. Entramos y nos sentamos en nuestro sitio.

La clase pasó lenta y aburrida, debido a que no podía hablar con Zayn. Ya que sabía que él era un buen estudiante y no me gustaría que lo sacaran de nuevo. Y finalmente sonó el timbre. Por fin, la hora del almuerzo.

Zayn y yo nos levantamos y caminamos juntos hasta llegar a la mesa donde se encontraban Harry, Louis y Niall.

-Hey morena, ya nos tienes olvidados. -Dijo Niall.

-Lo siento Niall. -Dije yo riendo y me senté a su lado, y Zayn a mi lado.

-Hola Zayn. -Saludó Harry.

-Hola. -Saludó Zayn.

-Hey, Zayn Gallina Malik, ¿te ha gustado el grafiti? -Gritó Joe haciendo que su grupito riera.

-Déjalo, es un idiota. -Le dijo Louis a Zayn. Aunque tenía ganas de levantarme y matarlo a golpes. Era yo la que tenía que contenerme.

-Hey Avril. ¿Dejas que un friki esté con vosotros? -Dijo Joe riendo y yo me levanté de golpe dejando a todo el comedor callado.

-Hey Joe. ¿Por qué no cierras el pico antes de que te pinte un grafiti en la cara? -Dije yo acercándome a él. -Oh, y disfruta del puré de carne de caballo. -Dije y lo agarré del pelo haciendo que su cara quedara estampada contra la bazofia del comedor. No dije ni una palabra más y volví a mi lugar para seguir comiendo. Me metí un trozo de ensalada en la boca y miré a mis amigos, que me miraban con la boca abierta a la vez que se aguantaban la risa.

-Bueno, ya tiene un grafiti en la cara. -Dijo Niall rompiendo el hielo y comiendo de su ensalada. Yo sólo reí y seguí comiendo mientras miraba a Zayn por el rabillo del ojo. Que también estaba comiendo y reprimía una sonrisa.

El timbre sonó y volvimos a clase.

-Hey Avril, ¿te parece si quedamos hoy? -Me propuso Harry.

-Hoy no, lo siento. Ya he hecho planes. -Dije yo. -Pero si quieres podemos quedar otro día. -Añadí y él asintió para después entrar en clase.

-Avril. -Me llamó Zayn y yo lo miré. -Gracias por lo de antes. -Dijo con una sonrisa.

-Zayn, deja de agradecerme las cosas que se te van a gastar las gracias. Te dije que siempre estaría a tu lado, y es lo que voy a hacer. -Dije yo y entramos en clases.

Estuvimos todas las clases que quedaban hablando en cada despiste del profesor hasta que por fin sonó la campana que indicaba que podíamos irnos a casa. A mi casa, concretamente. Mañana teníamos que entregar el trabajo, aunque eso era lo de menos.

-Sígueme con el coche, ¿vale? -Dije yo y él asintió. Yo subí a mi moto y empezamos a conducir hacia mi casa.

Al llegar, yo aparqué donde siempre y él unos coches más allá. Y cuando estuvo a mi lado abrí la puerta.

-Me gusta tu casa. -Dijo él. -Es tranquila. -Añadió.

-Gracias. -Dije con una sonrisa. -Bueno, vamos a mi habitación. -Dije y empezamos a subir las escaleras. Entramos y cerré la puerta. -¿Con qué trabajo quieres empezar? -Dije y él se sonrojó.

-¿Tú? -Dijo él tímido. Su eje ya había empezado a subir.

Yo prefiero empezar con el nuestro.

-Voy a dejar que elijas. -Dije yo sentándome en la cama. Él estaba de pie delante de mí, mirándome.

-Prefiero... que me enseñes más. -Dijo enrojeciendo.

Menos mal que ha elegido ese. Porque yo tengo ganas de empezar.

-Bien, si te sientes incómodo o quieres que pare, sólo tienes que decírmelo. -Dije yo y él asintió nervioso.

No sabía hasta cuanto avanzar con él. Podría enseñarle a tocarme, o... podría... mejor primero le enseño otra cosa.

-¿Qué vas a enseñarme? -Dijo él nervioso, pero sin tartamudear. Iba avanzando.

-Ya lo verás. -Dije yo y le acaricié el pelo. -Desnúdate. -Le dije y él empezó a levantarse la camiseta. Quería desnudarlo yo, pero prefería que se sintiera más cómodo y lo hiciera él. Tiró su camiseta al suelo y empezó a quitarse los zapatos, sin apartar su vista de mí. Estaba sonrojado, como siempre, pero no rompía el contacto visual, y eso significaba que confiaba en mí y que estaba seguro de querer hacer esto.

Se bajó los pantalones, y finalmente los boxers, dejando ver su miembro erecto. Él seguía mirándome, estaba excitado y respiraba algo agitado.

-Bien, ¿recuerdas lo que te he dicho antes? -Dije yo y él asintió.

Bien, allá vamos.

Me acerqué a él y lo besé mientras mis manos acariciaban lentamente su abdomen. Empecé a besar su cuello y lo miré, tenía los ojos cerrados y la boca abierta. Soltó un pequeño gemido y sonreí en su cuello. Seguí bajando mis besos mientras me iba agachando y empecé a besar su abdomen, que se movía hacia arriba y hacia abajo rápidamente.

Vamos con la lección de hoy.

Lamí la punta de su miembro y él gimió. Entonces empecé a lamerlo de arriba a abajo.

-Oh, Dios. -Gimió él excitándome más. Entonces metí todo su miembro en mi boca y él soltó un fuerte gemido haciendo que llegara hasta lo más íntimo de mi ser. Empecé a sacarlo y a meterlo dentro de mi boca rápidamente mientras él gemía.

-Empuja mi cabeza. -Dije y luego seguí. Él hizo lo que le había dicho y empezó a empujar mi cabeza contra su miembro haciendo que él gimiera más fuerte.

-No puedo más. -Dijo él excitado y después se corrió en mi boca. Yo me tragué su líquido y luego me relamí los labios. Lo miré a los ojos, sus ojos miel que ahora estaban más oscuros, oscuros por la excitación. Su abdomen aún subía y bajaba rápidamente, pero poco a poco se iba calmando. Sus mejillas estaban rojas y él me miraba fíjamente a los ojos.

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