BAD Girl

NO COPYRIGHT. Registrada en Safe Creative con el código: 1310137963338 Avril Moon. Una chica sin sentimientos y sin corazón, o eso es lo que ella dice. A ella sólo le interesa el sexo. No cree en el amor. Pero eso cambiará al conocer a Zayn Malik, un nuevo estudiante. Descubrirá que Zayn es un buen chico y que ha sufrido bullying en todos sus colegios, al principio, sólo será lástima lo que sentirá hacia él, lástima y atracción física... Pero también descubrirá que él sigue siendo inocente... Un chico de 17 años que aún conserva su virginidad. Su inocencia será su tentación. Su sabor será su adicción. Su cuerpo será su perdición... Y él... será su rendición.

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13. 12. Dagger In The Heart

AVRIL:

Esto era increíble. ¿Cómo me expulsan por eso? ¿A caso no ven quién es la víctima en realidad? Yo sólo intento protegerlo. Una semana de expulsión... Sólo espero que dejen a Zayn en paz.

Estaba tumbada en mi cama, mirando al techo, cuando siento que algo húmedo resbala por mi mejilla. Me sobresalto y paso mi mano para quitarme la gota. ¿Hay goteras aquí? Lo que no me esperaba, era que esa gota proviniera de mi ojo derecho. Suspiré y sentí como un nudo aparecía en mi garganta. Más lágrimas cayeron de mis ojos. Descontroladamente, de horror, de temor, de impotencia... No soportaría que algo le sucediera a Zayn... No podría...

Empecé a llorar fuertemente y me mordí el labio para intentar callar mis sollozos. ¿A quién quiero engañar? No puedo. Cogí mi almohada y hundí mi cara en ella para intentar evitar que los sollozos se escucharan. Y así, lágrima a lágrima, mis sollozos fueron cesando hasta que me quedé dormida.

Abrí mis ojos lentamente, el despertador no había sonado aún. Intenté levantarme, pero la vista me daba vueltas. Y era normal después de haber estado llorando hasta quedarme dormida. Me pasó lo mismo cuando mi abuela murió. Y al pensar eso, otra vez, el nudo apareció en mi garganta.

No. No pienses en eso. Piensa que todo va a ir bien. Simplemente déjalo pasar. Deja de pensar lo peor.

Suspiré intentando calmarme y bajé a la sala de estar. A ver si con un poco de suerte, con la televisión lograba distraerme.

Me tumbé en el sofá y la encendí. Estaban dando la serie de Arrow, según la guía. Era bastante entretenida la verdad. Me quedé enganchada y conseguí relajarme y olvidarme de todo. Metiéndome en la serie. Sin pensar en nada más. Pero claro, terminó y todo eso desapareció. Volvía a estar de nuevo en el mundo real. Donde seguía expulsada y sin poder ver a Zayn.

¿Qué hago yo ahora para distraerme?

Se me ocurrió salir un rato, para despejarme un poco. Subí a mi habitación, me vestí con unos vaqueros pitillo, unas vicoria verdes y una camiseta del mismo verde que los zapatos.

Salí de casa y empecé a andar por las calles. Iba mirando al suelo, cuando de repente algo me golpea en la cabeza y pierdo el equilibrio.

¡Estúpida pelota! Ya me bastan los problemas, jodida mierda.

-Lo siento. -Dijo un chico ofreciéndome su mano para levantarme. Pero yo no la agarré y me levanté yo sola.

-La próxima vez apunta bien. -Dije dándole la pelota brúscamente y dando media vuelta para irme.

-¡Perdón! -Gritó el chico otra vez y yo lo ignoré, simplemente gruñí.

Vale, definitivamente caminar por el parque no era una buena idea. Tenía intención de volver a casa, pero lo pensé mejor y decidí no hacerlo, ya que probablemente no dejaría de pensar en Zayn. Suspiré y seguí andando, alejándome del parque. Ya era hora de comer, y tenía hambre, así que tendría que volver a casa sí o sí, ya que me había olvidado la cartera y el móvil. Lo único que traía encima eran las llaves de casa. No quería volver aún. Me senté en un banco y miré el paisaje. Una calle llena de gente pasando.

Muy bonito. -Pensé sarcásticamente.

-Hey. -Llamaron mi atención y yo me giré. Bufé y suspiré para calmar mis ganas de darle un bofetón.

-¿Tú? -Dije rodando mis ojos. Él llegó a donde yo estaba y se sentó a mi lado.

-Sí. Yo. De veras siento lo de antes. -Dijo él arrepentido y yo suspiré.

-Está bien. Ya qué más da. -Dije yo.

-¿Has tenido un mal día? -Me preguntó y yo lo miré.

-Más bien me espera una mala semana. -Dije yo y él medio-sonrió.

-¿Y eso? Oh, por cierto, me llamo Liam. -Dijo él amable.

-Yo soy Avril. Y me han expulsado del instituto por una semana. -Expliqué yo.

-¿En serio? ¿Y eso? -Dijo interesado.

-Agresión física. -Dije entre dientes y él abrió más los ojos.

-Supongo que tus padres te han castigado. -Dijo él y yo negué.

Ojalá.

-No es exactamente por eso, pero no quiero hablar del tema. -Dije yo y él asintió.

-¿Has comido? -Me preguntó y yo negué. -¿Me dejas invitarte a comer como disculpa por el pelotazo? -Dijo y yo sonreí.

-Claro. Muero de hambre. -Dije y él rió.

-¿Un Mc Donalds te va bien? -Preguntó y yo asentí.

Hamburguesa... Genial, ahora la hamburguesa me recuerda a Zayn. -Dije interiormente con sarcasmo.

-Bueno, pues vamos. -Dijo y empezamos a andar. Por suerte había un Mc Donalds cerca. Fuimos andando mientras hablábamos de cosas sin importancia.

Al llegar pedimos dos Big Macs con una fanta y una cola y nos sentamos.

-Gracias por invitarme a comer. -Dije yo metiéndome una patata en la boca.

-De nada. -Dijo él mordiendo su hamburguesa.

Comimos mientras hablábamos de nosotros, cosas sobre el instituto, cosas que nos gustan... Un poco de todo.

-Bueno. Creo que es mejor que vaya a casa. -Dije yo.

-Ha sido un placer darte con una pelota en la cabeza. -Dijo él y yo reí. -Espero que nos volvamos a ver.

-Yo también. Me has caído bien. -Dije sonriendo. -Oh, ¿me darías tu número?

-Claro. Tú pásame el tuyo. -Dijo e intercambiamos nuestros móviles. Escribimos el número en el móvil del otro y luego volvimos a intercambiar el teléfono.

-Bueno. Adiós Liam. -Dije y salí del Mc Donalds.

Andé hasta mi casa y entré. Subí a mi habitación y revisé mi móvil. Tenía quince llamadas perdidas. Siete de Niall, cinco de Harry y tres de Louis. Así que decidí llamar a Niall, que era el último que me había llamado. Sonó una... dos... tres... cuatro veces...

-¿Avril? -Respondieron por fin.

-Sí, soy yo. -Respondí. -Es que vi que tenía quince llamadas perdidas vuestras. He salido sin el móvil, lo siento. ¿Qué pasa?

-Es Zayn. Está en el hospital.

Esas palabras me llegaron hasta el corazón. Como si lo hubieran atravesado con una daga. Sabía, sabía que esto pasaría. ¿Por qué? ¿Por qué a él?

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