BAD Girl

NO COPYRIGHT. Registrada en Safe Creative con el código: 1310137963338 Avril Moon. Una chica sin sentimientos y sin corazón, o eso es lo que ella dice. A ella sólo le interesa el sexo. No cree en el amor. Pero eso cambiará al conocer a Zayn Malik, un nuevo estudiante. Descubrirá que Zayn es un buen chico y que ha sufrido bullying en todos sus colegios, al principio, sólo será lástima lo que sentirá hacia él, lástima y atracción física... Pero también descubrirá que él sigue siendo inocente... Un chico de 17 años que aún conserva su virginidad. Su inocencia será su tentación. Su sabor será su adicción. Su cuerpo será su perdición... Y él... será su rendición.

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2. 1. A New Nerd

AVRIL:

Un maldito ruido intermitente sonó varias veces, intenté ignorarlo. Pero siguió sonando. Gruñí y busqué sobre mi mesita de noche el maldito despertador. Pero lo único que conseguí fue que se cayera al suelo, y se parara. Sonreí.

Me lo he cargado.

El maldito empezó a sonar de nuevo y bufé.

¿No puedes romperte ya?

Me levanté de mala gana y fui a mi armario. Cogí unos shorts rotos, mis Vans negras, mi camiseta blanca hasta el ombligo con las palabras 'Fuck You' en el medio y me vestí. 

Luego fui al baño y me maquillé sólo con la raya negra en los ojos. No solía usar pintalabios para ir al instituto. 

Salí de mi habitación y fui directamente a la cocina. Abrí el frigorífico, cogí el brick de zumo de piña y me terminé lo poco que quedaba. Lo tiré a la basura y fui a lavarme los dientes.

Cuando ya estuve lista fui directamente a por mi mochila y salí. 

Mis padres estaban trabajando. Se iban siempre muy pronto y rara vez estaban por aquí. Pero en fin... a mí personalmente no me importaba. Así tenía la casa para mí sola.

Fui como siempre al instituto con mi scooter negra llena de pegatinas de marcas y aparqué en el mismo sitio de siempre. O al menos, eso iba a hacer, pero estaba ocupado por un estúpido mercedes.

¿Pero quién coño ha aparcado en mi plaza?

Aparqué la moto en otro lugar y entré de mala gana al instituto.

Ya se me ha amargado la mañana más de lo que ya lo estaba.

-Hey Avril. -Me llamó Louis. Uno de mis amigos de la pandilla. En ella eramos Louis, Harry y Niall. Sí. Sólo chicos. Pero la verdad es que todas las chicas de este instituto son... ¿Cómo diría sin ofender?... Ah sí. PUTAS. O simplemente unas nerds.

-Hola Louis. -Respondí algo cortante.

-Yo también me alegro de verte. -Dijo él con sarcasmo.

-No es eso. Es que hay un maldito mercedes aparcado en MÍ plaza. -Dije yo resaltando el MÍ mientras me señalaba con el dedo pulgar.

-¿Un mercedes? -Dijo él extrañado y yo asentí. -¿Quién coño tiene un mercedes aquí? -Dijo él y yo me encogí de hombros.

La campana de clase sonó y yo suspiré.

-Hora de clases. -Dijo Louis con fastidio.

-Yupi. -Dije yo con una falsa alegría y él rió.

Entré en mi clase y me senté en mi lugar de siempre. En el último lugar de todos, en un rincón, y en la mesa de mi lado no se sentaba nadie. Porque ni Louis, ni Harry, ni Niall iban a la misma clase que yo. Lo cual era una mierda.

Dejé mi mochila a un lado y crucé los brazos sobre la mesa, me coloqué los auriculares y dejé que sonara la canción 'Grow Up' de Cher Lloyd. Miraba por la ventana cuando sentí que alguien se sentaba a mi lado. Me giré hacia él y me saqué los auriculares.

-Oye, tú. ¿Quién te ha dicho que puedas sentarte aquí? -Dije fulminando con la mirada al chico, que me miraba con miedo.

-Lo-lo siento. Es que es el único sitio libre que hay. -Dijo nervioso. -¿Pu-puedo sentarme? -Preguntó tartamudeando.

-Acabas de hacerlo. -Dije fría.

-Pe-perdón. -Dijo él y yo suspiré y miré hacia a delante para volver a colocarme el auricular.

La profesora entró en clase y movió la boca. Estaba hablando y no sabía lo que decía. Se acercó a mí y me miró fijamente. Yo suspiré y me quité un auricular.

-¿Qué? -Dije fría y cansada de que esto ocurriera.

Pasa de mí y ya está. ¿Tan difícil es?

-¿Está escuchando música señorita Moon? -Preguntó ella de brazos cruzados mirándome fíjamente a través de sus lentes de visión.

-Al parecer sus gafas le sirven para ver, Sra. Willins. -Dije con una falsa sonrisa en la cara y se oyeron algunas risas por parte de mis compañeros.

-Al parecer, la señorita Moon quiere visitar al director Lincoln. -Dijo ella sonriendo cínicamente.

-Si así logro dejar de escuchar su horrible voz, por mí encantada. -Dije yo aún con mi falsa sonrisa en la cara. Y otra carcajada por parte de mis compañeros se hizo notar.

La Sra. Willins dio media vuelta para irse pero se detuvo para mirar al chico de mi lado y decir:

-Tenga cuidado señor Malik, no se junte con malas influencias. -Dijo ella mirándome con repugnancia. Yo sólo rodé los ojos y le enseñé mi dedo medio. Ella se dio la vuelta indignada y se fue a su mesa.

-¿Por qué eres así? -Me preguntó el chico de mi lado. Yo me giré y me fijé mejor en él. Cabello castaño oscuro, ojos color miel, cejas pobladas, piel morena y gafas... pero... Joder... Con o sin gafas debo admitir que es guapo.

-Yo soy así. -Dije encogiéndome de hombros y volví mi vista al frente.

-Haces sentir mal a las personas. -Dijo él y yo reí.

-Enhorabuena, acabas de ganar el premio Novel a la inteligencia, si es que eso existe. -Dije con sarcasmo.

-¿Qué te ha hecho ella para que la trates así? -Dijo ignorando mi último comentario. Yo suspiré frustrada y lo encaré. Al mirarlo con mala cara, instantáneamente su cara cambió de tipo confiado a tipo que se ha dejado los huevos.

-Mira, déjame en paz, ¿vale? No te metas en mi vida y no tendrás problemas. -Dije fríamente y volví a mirar al frente. Por el rabillo del ojo lo miré y vi como bajaba su mirada y miraba sus apuntes, con una mirada triste y dolida. Y por alguna razón me sentí culpable de haber causado esa expresión en su rostro. Pero lo ignoré y volví a mis cosas.

La campana de clase sonó y yo me levanté rápidamente para salir de clase e ir a hablar con mis amigos.

-Hey Avril. -Dijo Harry sonriente.

-Hola chicos. -Saludé yo con la mano.

-¿Has visto ese mercedes de la entrada? -Preguntó Niall alzando las cejas.

-¿Cuál? ¿El que está aparcado en mi plaza? No, que va. -Dije con sarcasmo haciendo que los chicos rieran.

-¡Pelea, pelea, pelea! -Escuchamos a coro.

-¿Pelea? -Dijo Niall.

-Seguro que es otra vez el estúpido de Joe. -Afirmé yo.

-Yo voy a verlo. -Dijo Harry.

-Vamos. -Dije yo.

-A ver quién es el pobre infeliz ahora. -Dijo Louis.

-Vete tú a saber. -Dije riendo.

Nos acercamos a la multitud que estaba gritando y nos hicieron paso automáticamente, ya que eramos el grupo de 'chicos malos'.

-¿Ya no eres tan valiente, eh idiota? -Dijo Joe golpeando al chico en la cara haciendo que le sangrara el labio. Era el chico que se había sentado a mi lado antes, no sabía su nombre.

-Por favor, no me pegues. -Rogó él y Joe rió.

-Hey chicos, mirad. Un gallina. -Dijo Joe burlándose de él. La multitud rió y yo sólo miré a mis amigos, que estaban serios al igual que yo.

Joe lo tiró al suelo y lo pateó en las costillas haciendo que salieran lágrimas de sus ojos.

La campana de clase sonó y la multitud de gente desapareció lentamente entrando cada uno en su clase, al igual que Joe. Pero éste pateó de nuevo al chico en la barriga haciendo que soltara un sollozo.

-Vámonos. -Dijo Louis. Los cuatro empezamos a andar hacia nuestra clase, pero yo me giré para ver al chico de nuevo, que seguía tirando en el suelo, llorando.

-Chicos, id vosotros. -Dije yo y ellos asintieron sin darle importancia. Ya estaban acostumbrados a que yo hiciera novillos. Pero esta vez no faltaría a clase precisamente para divertirme.

Los chicos entraron en su clase y yo fui caminando hasta llegar donde estaba el chico tirado, sollozando.

-Hey. -Llamé su atención.

-Por favor no me pegues más. -Dijo en sollozo. Yo suspiré y me arrodillé a su lado. Él alzó su cabeza y parecía sorprendido y confundido al verme.

-¿Tú? -Susurró con la voz quebrada mientras se sentaba haciendo una mueca de dolor.

-Sí. He visto toda la pelea. ¿Qué has hecho? -Pregunté y él bajó su mirada al suelo.

-Nada. -Susurró con la voz quebrada. -Él me empujó y me tiró los libros al suelo. Y luego empezó a gritarme que me disculpara por haberle empujado. -Dijo sorbiéndose la nariz. Ahora tenía las gafas rotas y torcidas sobre su nariz, los ojos rojos de tanto llorar y una herida en el labio, además de otras heridas en el abdomen, que no podía ver, pero sabía que tenía ya que hacía muecas de dolor cada vez que se movía.

Alcé mi mano y le quité las gafas rotas.

-Vamos a enfermería. -Dije con sus gafas en mi mano. Él no dijo nada e intentó levantarse. -Ven, yo te ayudo. -Dije y empezamos a caminar por el pasillo vacío, debido a que todos estaban en clase.

Entramos en la enfermería y vi que la enfermera no estaba.

Definitivamente tenemos un buen personal. -Nótese el sarcasmo.

-¿Te duele mucho? -Pregunté y él negó, pero luego hizo una mueca de dolor y yo suspiré. -No mientas. -Dije yo.

-Sí. -Dijo él en voz baja. -¿Dónde está la enfermera? -Preguntó él mirándome con sus ojos miel ahora rojos.

-Probablemente en el cuarto de limpieza con el conserje. -Dije yo mientras iba hacia el botiquín.

-¿Por qué? -Dijo él. 

¿Pero qué edad tiene? ¿Cómo no ha podido pillar eso? Es muy inocente.

-Olvídalo. -Dije en voz baja. Abrí el botiquín y saqué unas gasas y el el agua oxigenada. -A ver. ¿Dónde te duele? -Pregunté mientras dejaba las gafas a su lado. Él se levantó la camiseta. Tenía sangre y un moratón. Vertí un poco de agua oxigenada en la gasa y la coloqué sobre su abdomen.

-Au. -Se quejó él. -Escuece. -Dijo y yo me acerqué a su abdomen para soplar sobre su herida.

-¿Mejor? -Susurré sin mirarlo mientras vertía más agua oxigenada en la otra gasa.

-S-Sí. -Dijo él.

-Bien, ahora voy a curarte el labio. -Dije acercándome, pero él agarró mi muñeca para frenarme.

-No. -Dijo él negando con la cabeza.

-Se te podría infectar. -Dije yo inclinando la cabeza.

-No quiero que me eches más de eso. -Dijo él y yo reí. Parecía un crío.

-Vamos, no seas crío. -Dije y volví a acercar la gasa, aprovechando que había dejado de agarrarme. Él sólo cerró los ojos y yo pasé la gasa por su labio, que ahora hacía muecas de dolor. Y tenía ganas de... besarlo... pero tenía que contenerme. Maldita sea. Yo sé muy bien cómo controlarme. ¿Por qué me pasa esto? -Ya está. -Dije tirando la gasa al cubo de basura y guardando el agua oxigenada.

-Gracias. -Dijo él y yo asentí.

-Será mejor que vayas a clase. -Dije yo fría.

-Me llamo Zayn. -Dijo él amable.

-Yo Avril. Ahora será mejor que vayas a clase. -Dije yo aún cortante.

-¿Por qué vuelves a ser así? -Preguntó él mirándome fijamente.

-Yo soy así. -Respondí yo y él negó.

-Antes cuando me estabas curando no eras así... Eras... amable... -Dijo él buscándome con su mirada. -Y yo... yo pensé que... que podríamos ser amigos. -Dijo él y yo recobré mi compostura.

-¿Amigos? -Dije yo. -No, oye, mira. Lo que acabo de hacer sólo es porque me dabas pena. -Dije yo fríamente. -Y ya está. Y además es una buena excusa para faltar a clase.

-Veo que estaba equivocado. -Dijo él negando con la cabeza y salió de ahí cogiendo sus gafas rotas.

Joder. ¿Por qué me molesta tanto esto? Trato mal a la gente constantemente y NO me siento así ni de lejos.

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