Cartas de una directioner.

Esos sentimientos tan fuertes, esos sentimientos como el amor, esos sentimientos tan díficiles de expresar, a veces pueden serlo, pueden ser expresados de alguna forma, de forma oral, de forma escrita, cara a cara, mediante un mensaje o una pantalla de ordenador, escritos en una hoja, escritos en la mesa de una clase, en la corteza de un árbol, escritos en una carta... Escribirlos en una carta no es complicado... se supone, ya que si tienes una medio (ya sea un e-mail, un mensaje de texto o en una hoja) puedes enviarla, puedes poner tus sentimientos en ella y tan solo esperar a obtener la respuesta de tu amada o amado, siempre y cuando... sepas a qué dirección enviarla, sepas en qué idioma enviarlo, sepas expresarte tan bien en ese idioma como en el tuyo propio, aunque eso, se podrían denominar chiquilladas, ya que lo difícil del todo a veces, es la respuesta a tu carta.

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4. Carta a Louis Tomlinson.

Aquel día me levanté sin ganas de absolutamente nada. No es que me sintiera cansada, que hubiera dormido mal, que estaba enferma o algo por el estilo, sino que simplemente sentía que algo iba mal o que al cabo del día iría peor, para ser más exactos, y eso no me gustaba un pelo.

Sin ni siquiera levantarme de la cama, cogí el anticuado ordenador portátil y lo encendí, sopesando las repercusiones que aquello tendría, ya que si algo iba mal con los chicos me enteraría por twitter de primeras, pero en cuanto pude entrar lo único que vi fue que, de nuevo, había nuevos rumores sobre que los chicos tenían novia, sobre que les había pasado algo malo, un accidente, una enfermedad, una novia loca... esos cientos de rumores que siempre había, hay y habrá sobre algún personaje famoso, normalmente inventados por los haters, por lo que me dispuse a cerrar el ordenador, cuando me percaté de algo que me dejó completamente helada.

En aquellos tiempos apenas sabía algo de los chicos; sus nombres completos, colores favoritos, fecha de nacimiento, lugar de nacimiento... Pero lo que yo no sabía (ni Ángela ni yo) era que Louis Tomlinson, nuestro Boo Bear, nuestro Carrot Man, nuestra debilidad, tenía una pareja estable, y creo que ese fue uno de los momentos en los que sentí que todo, absolutamente todo se venía abajo.

La observé, la observé una y otra vez, observé esa foto de mi pequeño Lou besándose con la que (según el título de la foto) era Eleanor Calder. ¿Cómo? ¿Cómo no me había dado cuenta antes? ¿Cómo alguien como él iba a estar soltero? Era casi imposible, pero tenía la esperanza de que así fuera, al menos hasta que yo llegara y se enamorara de mí, viviéramos felices y comiéramos perdices, lástima que en todos los cuentos hay una bruja mala de por medio.

No la odiaba, sinceramente no odiaba a Eleanor Calder, pero ella poseía lo que yo más quería en el mundo (exceptuando a mi familia y a Angy) y eso era algo que me rompía completamente por dentro, como si en el fondo de mi pecho tuviera una herida abierta, que me rasgaba de dentro afuera, queriendo salir, pero manteniéndose dentro, hiriéndome de una forma que jamás pensé que alguien a quién no conocía podía hacerlo.

Dejé mi ordenador apartado a un lado de la cama y simplemente me encogí entre la única sábana que había en ella, aovillándome y tratando de que aquello que sentía romperse dentro de mí dejara de dañarme, pero simplemente no lo hacía.

Esa fue la primera vez que lloré por alguien a quien amaba, esa primera vez a la que siguió la segunda y después la tercera y luego la cuarta, pero el 99% por ciento de ellas relacionadas con esos cinco chicos a los que amaba, amo y amaré, y que no conocía, conozco, pero seguro que conoceré en persona algún día.

Cogí mi móvil, entré en la lista de canciones y puse la única con la que pensé que me identificaría, lástima que así fuera y eso me rompiera más e hiciera que mi llanto fuera ligeramente audible, pero no lo suficiente como para que mis padres lo escucharan y fueran conscientes de ello. Di al play y simplemente lloré junto a esa canción durante lo que a mí me parecieron siglos, pero que supongo que no sobrepasaría la media hora, que eso ya es llorar de forma bastante larga.

 

--But I see you...-murmuraba de vez en cuando, se suponía que cantando, pero me ahogaba en mis propias lágrimas y mi incesante jadeo-with him slow dancing... tearing me apart cause you don't see... whenever you... kiss him I'm... praying... Oh how I wish, that was me...


Creo que escuché I wish como quince veces, una detrás de otra, pero el dolor seguía intacto en mi pecho y no podía hacer nada por pararlo, por lo que hice lo único que sabía que me aliviaría.

Cogí un cuaderno, un folio y un bolígrafo negro, aún tumbada en la cama y sin intenciones de querer levantarme. Limpié mis lágrimas con la mano, pese a que salieran una detrás de otra, y simplemente me puse escribir una carta hacia el que fue mi primera debilidad.

 

Querido Louis Tomlinson:


Tommo... ¿por qué me haces esto a mí? ¿por qué ella? ¿por qué alguien tan... preciosa como es Eleanor? ¿por qué no puedo ser yo ella? dime Louis, ¿por qué?

 

Quizás sea estar escribiendo hacia la nada, pero si esta carta de llega y eres capaz de entenderla, respóndeme a una única cosa: ¿Por qué no me puedes amar como yo te amo a ti? Sé que no soy guapa, que no soy delgada, que no soy la persona más agradable del mundo, que eres mayor que yo, que hablas otra lengua, que eres prácticamente perfecto y yo... yo no soy nada, pero dime ¿por qué no puedes quererme?


Sé que si tan solo pudieras darme una oportunidad te darías cuenta de que yo te quiero más de lo que ella puede quererte, de lo que ella o cualquier otro podrá quererte jamás, pero claro, solo soy una niña española sin más, que no tiene ni media posibilidad de estar junto a ti, y creo que el no tener apenas oportunidad me duele más que el mismo rechazo.


Me gustaría verte cada mañana según me despertara y verte allí, junto a mí, con tu preciosa sonrisa, tus ojos azules tan profundo y tu pelo castaño alborotado. Que me gritaras como haces continuamente, que persiguieras a Kevin por el jardín, tener un cajón entero de tus tirantes o de tus camisetas a rayas, y por el contrario no tener ninguno de calcetines, ya que les tienes aversión. Lástima que nada de eso pueda ocurrir jamás ¿cierto?


El tiempo puede pasar, tu apariencia puede cambiar, tanto como la mía, podrás hacerte famoso junto con los otros cuatro chicos, podrán ocurrir miles y millones de cosas, maravillosas u horribles, alegres o tristes, que vengáis a España o que jamás pongáis un pie, pero que sepas que mi amor por ti seguirá dentro de mí y nunca, pero nunca eso podrá cambiar, porque te quiero Louis Tomlinson, te quiero a ti y a todas las cosas que haces, a tus defectos y a tus gritos, siempre te querré Boo Bear, y si tan solo leyeras esta carta, me gustaría que recordaras que hay una chica a una larga distancia de ti, que simplemente te esperará, te apoyará, estará junto a ti moralmente, pero sobre todo, por encima de todo, te querrá incondicionalmente sin importar nada más.


Apartando mi dolor hacia este amor que parece casi imposible, solo quería decirte que no te preocupes, no te molestes, no te enfades, por eso de las Larry Shippers, pasa de ellas, porque sinceramente tienes derecho a ser feliz con quien quieras; con un hombre, con una mujer, con ambos, con un perro o con Kevin, por lo que pasa de todo y solo sé feliz, no queremos que tu sonrisa se borre jamás pequeño Tomlinson, eres demasiado importante para todos los directioners que estamos repartidos por el mundo, y aquellos que realmente te queremos, que os queremos a vosotros cinco sin dudarlo un segundo, no nos importa realmente vuestra sexualidad, solo que os mantengáis unidos y sigáis cantando, que seáis felices y lleguéis a lo más alto.

 

Con todo el amor,

cariño,

corazón,

y ser.

La chica que más te amará

en este mundo

sin apenas dudarlo.

 

Anastasia.

 

Para cuando acabé de escribir la carta ya había dejado de llorar, pero seguía sintiéndome dolida, y en ese instante en el que mi cabeza volvía a estar despejada, sentía las lágrimas venirse a mí de nuevo.

La carta había hecho que dejara de llorar, que me expresara sin mostrar lágrimas o al menos frenándolas, mejor dicho, escribir había hecho que dejara de hacerlo.

Entonces me replanteé aquello que Angy me había dicho el día anterior. Quizás debiera escribir, solo por distraerme, quizás para que no me doliera tanto el que mi última esperanza de que Louis Tomlinson me quisiera.

Coloqué mi portátil entre las piernas y me paré a pensar en donde debía comenzar a escribir; ¿twitter? allí siempre encontraba fanfics que leer, pero me conocía demasiada gente y me daba demasiada vergüenza, ¿facebook? no sabía usarlo (y sigo sin saber hacerlo) No me quedaban demasiadas opciones, así que me arriesgué a ir directamente a los blogs.

Había leído infinidad de historias en diversos blogs, escogí blogger, ya que me parecía el más colorido y animado.

Estaba claro que no tenía ni idea de como usarlo, pero simplemente fui probando hasta dar con el lugar en el que se escribían las entradas y luego se publicaban.

Ahora bien ¿Qué podía escribir? Siempre había imaginado miles de cosas que podrían ocurrirme con mis ídolos, pero estaba claro que si lo plasmaba desde el punto de vista "real", tendría que haber un viaje, y si hay una cosa de la que estoy segura es de que hay millones de novelas, en incontables idiomas y con diferentes personajes femeninos, que empezaban con el típico "Y por fin iba a Londres, seguro que conocería a mis ídolos" y pum, casualmente se los encontraba en la terminal del aeropuerto, al salir del taxi o eran sus vecinos. No es que esas novelas estuvieran mal, simplemente que eran repetitivas, por lo que decidí buscar otra forma de comenzar.

Cogí un nombre de chica al azar, aquel fue Marta, como mi prima pequeña, pero decidí ponerle una H finalmente para que pareciera más... inglés o algo así. Escogí a uno de los cinco chicos, (estaba claro que Louis no, no quería que nadie más se llevase a mi Tommo) y simplemente escribí lo primero que se me pasó.

Ahora leo aquello y sé que es lo más bochornoso que pueda haber (de ahí que me haya puesto a corregirlo para que no sea tan patético y lleno de faltas), pero en aquel momento me sentí orgullosa de mí misma y decidí continuar.

¿El título de la fanfic? Bueno, ya que los chicos habían sacado Take me home hacía poco, decidí escoger una canción del disco, sin saber muy bien porqué escogí Still the one y dentro de esa fantástica canción, el verso que decía al principio del estribillo I was stupid for letting you go...

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