LIFE

Leah Jane Forks es una chica comprometida con su futuro, gracias a sus esfuerzos al cumplir 17 años gana una beca al colegio Queen Ethelburga’s, un internado privado de mucho prestigio. Aquel lugar era muy diferente a su hogar, en especial los chicos.

2Me gustan
5Comentarios
254Vistas
AA

2. Hay muchas cosas que no saben.

Eran un grupo extraño, Liam era un chico tranquilo, más de una vez pude notar que un dibujo sobre su piel se dejaba ver en su brazo, cuando hacia un ademan y su suéter se levantaba, ¿Un tatuaje? Me era imposible creer que ese chico tuviera tatuajes, Niall por el contrario parecía más desaliñado pero podía aprecia su piel completamente libre de tinta, su actitud era todo lo contrario a Liam, él era escandaloso, parecía que no podía estar quieto un segundo a menos que tuviera comida en su boca, era divertido de una forma especial y amable al igual que Liam, educado pero de una forma hilarante, Zayn era el chico correcto, coqueto que imagine que sería, podías ver sus tatuajes a kilómetros aunque estos estuvieran cubiertos por aquel suéter de cachemira. Andy era una chica muy risueña, acostumbrada a las actitudes de los chicos, era relajada pero inteligente, mencionó algo sobre tener un tatuaje en el cuello, era muy hermosa y cariñosa.

-Bien Leah. – me dice Andy mientras caminamos de regreso a los dormitorios con los chicos. - ¿Has encontrado ya algo bueno por aquí?- hace un ademan con su mano claramente indicando la escuela.

-¿Algo bueno? – ella comienza a reír. – No comprendo.

-Era obvio que no encontrarías nada bueno en este lugar, los únicos chicos buenos son mis mejores amigos y ni loca saldría con ellos. – enseguida comprendí que se refería a chicos apuestos, tendría que familiarizarme con su jerga.

-Oh bueno… apenas llegué hoy.

-Tienes razón cariño, pero será mejor que confíes en mí, en este lugar solo estás perdiendo tu tiempo. Los chicos malos abundan aquí.

-¿Abundan?

-¿Crees que los tatuajes son solo por arte? Bueno en realidad si es así, pero no nos hacemos tatuajes de tablas de multiplicar o sumas de dinero. La mayor parte de los chicos y chicas aquí son personas con mucho dinero o delincuentes.

-Pero… creí que era un colegio privado…- el pánico comienza a hacer que mis manos suden.

-Lo es. – la voz de Liam, que estaba en una discusión sobre video juegos con Zayn y Niall justo detrás de nosotras. – Por esa misma razón es el mejor lugar para que un delincuente termine la escuela.

-Pero no lo entiendo… ustedes no parecen delincuentes. – digo confundida mientras Zayn y Niall caminan rápidamente a nuestro lado.

-Gracias. – dice Liam sonriéndome con sinceridad. – Yo no lo soy, pero aquí mis amigos son de lo peor.

-Gracias Liam. – dice Niall dándole una palmada en el hombro al chico. – Delitos menores Leah, aunque eso no te salva de alguno que otro delincuente mayor.

-¿Delincuente mayor? – creo que mi voz sonó temblorosa, trato de evitarlo pero no esperaba nada de eso.

-¡Claro! – dice Niall con entusiasmo. – ¡aquí hay toda clase de bichos raros!

-No entiendo porque están aquí… quiero decir… ¿No hay correccionales para menores?

-¿Qué mejor lugar para meter a tu hijo que un lugar de alta seguridad como este? No vas a meterlo en un lugar lleno de ellos, o en el lugar donde nacen como una escuela pública, al menos aquí la mitad son delincuentes y la otra mitad ricachones. – dice Zayn mirando hacia el pasillo donde pronto nos tendremos que separar.

-Pero… ¿aquí se arreglan?

-No somos algo que simplemente se descompone y tienes que mandar a reparar, Leah. –dice Andy con una voz suave y comprensiva. – Pero entiendo tu pregunta, y la respuesta es… casi. La mayoría de nosotros lo toma como un castigo que no quiere que se ponga peor, así que dejas tus estupideces.

-Pero otros simplemente no… no mejoran nunca. – añade Liam mirando la puerta de los dormitorios de los chicos.

-¿Cómo quién? – pregunto mirando al mismo lugar que lo hace Liam.

-Son varios, no muchos, pero algunos, como Jason, ¡Ese tipo está loco! – dice Niall señalando con el dedo a un chico corpulento entrando a su dormitorio, nos detenemos en el pasillo.

-¿Qué hizo él? – pregunto tratando de evadir la mirada que “Jason” me da al pasar a mi lado.

-Dicen que incendio la casa de su padre con todas sus cosas dentro, afortunadamente su padre estaba en un viaje de negocios con su nueva esposa y su hijo, pero eso es algo que Jason no sabía.- me dice Niall bajando su voz.

-Oh y ¿Qué hay de Tomlinson y Styles? – dice Andy acercándose más y así formamos un circulo. – Lo que hicieron Louis y su gran “amigo” – dice esto último formando con sus dedos unas comillas imaginarias en el aire. – Fue tan malo que nadie sabe que es, sus padres se lo tuvieron que decir a la Directora y ni siquiera ella quiere hablar de eso.

-¿”Amigo”? – pregunto esto haciendo en mismo ademan en el aire que hizo Andy.

-La relación que tienen esos dos es muy estrecha. – responde Liam. – Nadie sabe porque pero llegaron a este lugar juntos y no se separan, hay muy pocas habitaciones dobles y ellos tienen una de ellas.

-Todos hablan de su relación porque ni siquiera son hermanos. – añade Zayn. – Y lo que sea que hicieron lo hicieron juntos.

-¿Cómo saben todo esto? – pregunto muy poco convencida de la información.

-Porque, esto mi querida alumna. – dice Niall colocando su brazo alrededor de mí y mirando al horizonte de modo dramático. – Esto es la preparatoria, y no hay mucha diferencia con una escuela pública cuando de chismes hablamos. – todos reímos, y los chicos caminan a la puerta de su dormitorio lentamente.

-¡Buenas noches chicas! – dice Niall antes de cerrar la puerta del pasillo del dormitorio de los chicos. Nosotras nos despedimos con la mano.

Al cerrar la puerta detrás de mí de nuestro pasillo no puedo evitar la intranquilidad, camino lentamente en silencio al lado de Andy.

-Bueno, yo aquí me tengo que quedar. – dice Andy deteniéndose en una puerta justo a tres puertas antes que la mía.

-Oh… bien.

-Te veré luego Leah… - asiento con la cabeza y continúo mi camino.

-¡Leah! – escucho su voz de nuevo y vuelvo la cabeza para mirarla. – Esto no es un reformatorio, esta es una escuela que por algún milagro acepta a bichos raros como yo, una escuela que después del desastre nos ayuda a ser normales y no pensar en las tonterías que hemos hecho.

-Entiendo, no los juzgo. – le regalo una sonrisa tranquilizadora y ella asiente con la cabeza para después cerrar lentamente la puerta de su habitación.

Debo admitir que estaba impresionada con la información que tenía ahora, aunque la escuela nunca había tenido ningún problema y eso lo sabíamos mis padres y yo, mi padre sabría si había algo malo con la escuela como presidente del consejo de mi anterior escuela y director de la misma, la información sobre las diferentes escuelas del país llegaba primero a sus oídos. El colegio Queen Ethelburga's tenía uno de los niveles más altos de educación del país y era una de las escuelas preparatorias privadas con más prestigio, entonces eran… ¿Delincuentes muy inteligentes?

En cuanto llego a mi habitación tomo una ducha y me pongo mi pijama, tomo mi agenda y mi horario y comienzo a hacer la planeación para el primer día de escuela, tendría que levantarme temprano para llegar a tiempo a la cafetería y tomar el desayuno rápido, para así no perderme en las dimensiones del lugar y encontrar mi primera clase. Tomo mi libro de Historia Inglesa y mis lentes para dar lectura hasta que caigo en un profundo sueño.

En medio de la noche un ruido me despierta, abro mis ojos y veo la ventana abierta, ¿La deje así? Eso creo, me levanto pero me percato de algo más, mi libro de “Historia Inglesa” está en mi mesita de noche encima de este mis lentes y mi lámpara está apagada. Estoy segura que eso no lo dejé así. Decido que probablemente me estoy volviendo paranoica por todo lo que los chicos me dijeron ayer y me pongo de pie para cerrar la ventana, en el suelo del jardín logro ver una sombra de un chico pero no se distingue bien. Lo ignoro y cierro la ventana y la cortina para regresar a la cama y dormir.

 

El desayuno pude tomarlo con Andy y los chicos, mi primera clase “Matemáticas Avanzadas” esperaba por mi impacientemente, y Liam estuvo conmigo todo el tiempo, al parecer era el único de ellos que tenía notas tan buenas como para llevar Matemáticas Avanzadas y los chicos no lo envidiaban.

-Prefiero ser violado por un potro salvaje antes de tomar Matemáticas avanzadas. – había dicho Niall.

-Oh no…- dije desgraciadamente imaginando todo el acontecimiento, los chicos comenzaron a reír.

-Leah, no tienes que imaginártelo todo. – dice Andy aun riendo.

-Si no lo hago, ¿Qué sentido tiene decirlo? – por alguna razón eso les causó mucha gracias y reventaron en carcajadas.

Cuando Liam y yo entramos al salón todavía podíamos escuchar sus risas alejándose en el pasillo. Liam y yo nos sentamos uno al lado del otro, enseguida el lugar comenzó a llenarse y el profesor llego. Su nombre era William Standford, era un maestro de edad avanzada, canoso y barba igualmente blanca, su atuendo era totalmente inglés, con aquellos chalecos de cuadros que yo creí que habían dejado de existir hace mucho tiempo y su lentilla en el bolsillo exterior del mismo, era la representación viviente de Inglaterra.

-Bueno chicos, como saben el inicio de cada mes los comenzamos con una breve competencia de conocimientos. – hubo una queja grupal y yo miré a Liam en busca de iluminación, pero antes de que pudiera explicarme el profesor Standford volvió a hablar robándose mi atención.

-Ya saben, en el cubo tengo sus nombres en pequeños papelitos y yo seleccionaré a dos estudiantes al azar para que pasen al pizarrón y me resuelvan una ecuación sencilla.

-Una ecuación que al final nadie puede resolver. – me susurra Liam. – Todos nos hemos equivocado, bueno todos menos Tomlinson y Styles.

-¿Por qué ellos no? – pregunto y recuerdo que no he tenido la oportunidad de ver a aquellos misteriosos chicos.

-Nunca han pasado, tienen suerte yo he pasado tres veces, es terrible, una tortura.

-Antes de comenzar quiero informarle a la señorita… - el maestro busca en su lista y al encontrar lo que buscaba añade. – la señorita Forks, que su nombre ya está en el cubo del conocimiento.

¿Cubo del conocimiento? El profesor señala una pecera de cristal redonda, pero no tiene agua dentro, en lugar de ello tiene muchos papelitos, los que me imagino que son nuestros nombres, yo asiento con la cabeza y el profesor parece satisfecho, mete la mano lentamente y comienza a revolver los papelitos, después de un rato saca uno y comienza a desenvolverlo.

-Oh, parece que esto será interesante… - dice leyendo con una sonrisa de autosuficiencia el nombre de su víctima. – Señor Harry Styles, ¿Sería tan amable de pasar al pizarrón?

Un chico rizado en el fondo del salón se pone de pie lentamente, el chico a su lado de sonríe y le susurra “Se gentil” el chico de risos le sonríe de vuelta y comienza a caminar, imponente al frente en el pizarrón donde ya tiene una line divisoria en el medio, él se coloca a la derecha del pizarrón alejado del profesor quien le dio un marcador para pizarrón blanco.

-Y su oponente será… - todos esperan en silencio, el chico Harry Styles espera impaciente pero sonriente. – oh… - dice el maestro cuando extrae el papel con el nombre y lo lee. – les dije que esto sería interesante, señorita Forks, creo que tendrá un gran primer día.

Liam me sonríe pero sé que siente lastima por mí, yo también sentiría lastima por mí misma si no me gustaran tanto las matemáticas, camino hacia el frente del salón para tomar el marcador que el profesor me tiende, siento todas las miradas en mí, y el chico Styles parece confiado, espero que sea tan bueno en la materia como lo aparenta ser con su actitud. El maestro avanza y nos entrega a cada uno una hoja de papel. En la hoja está la ecuación que debo resolver.

-Pueden empezar. – dice el profesor.

Dicho esto Harry comienza a escribir y garabatear números, letras y símbolos, ¿Cómo pudo resolverla tan rápido? Miro la hoja por un momento y comienzo a resolverla en mi mente, trato de verlo en el pizarrón, pasan unos minutos y dejo de escuchar el sonido del marcador de mi contrincante en el pizarrón ¿Termino? Lo miro de reojo y veo que está sosteniendo el marcado contra el pizarrón pero no está escribiendo, su rostro demuestra confusión.

-¿Algún problema, señor Styles? – pregunta el profesor. Harry hace caso omiso a la pregunta y continua mirando detenidamente el pizarrón.

-Se atascó. – escucho a Liam decir en voz alta.

Todos susurran cosas, me atrevo a dar un vistazo de nuestro público y algunos están de pie, otros sentados mirando fijamente lo que acontece. Miro mi hoja una vez más y la respuesta llega a mí como un relámpago. Le quito la tapa al marcador y antes de comenzar a garabatear cosas hecho otro vistazo a Harry, sigue atascado. Entonces comienzo a escribir rápidamente, números, letras, justo cuando he escrito poco más de la mitad de mi respuesta escucho a todos gritar detrás de nosotros, Harry reanudó su escritura, su rostro lleno de pánico, escribo más rápido, para poder llegar a la respuesta, escribo el símbolo de igual al mismo tiempo que Styles pero dejo de pensar en eso en el momento que escribo la respuesta, todos saltan de sus asientos gritando y aplaudiendo.

Cuando Harry termina de escribir nos alejamos del pizarrón, el profesor Standford se acerca a comprobar las respuestas, su rostro se contorsiona al terminar el chequeo y se dirige a nosotros.

-Esa fue quizás la competencia más emocionante en este salón, las dos respuestas están correctas. – hay un silencio tremendo en el salón. – pero la ganadora es la señorita Forks, por su mano rápida.

Todos comenzaron a aplaudir y gritar cosas, hacían mucho ruido, yo sonreí y agradecí al profesor Standford, Harry Styles se acercó a mí y me tendió la mano para estrecharla, me acercó a él y susurró en mi oído.

-Que buena mano, señorita Forks. – tendré que preguntar a Liam si eso fue una indirecta o de verdad me estaba felicitando.

-Gracias a sus compañeros el señor Styles y la señorita Forks, por resolver la ecuación irresolvible, ya pueden salir de mi clase. – dice el profesor y todos se ponen de pie tan rápido que apenas logro captarlo.

Liam toma mi mochila y me la entrega, yo la coloco encima de mi hombro y comenzamos a caminar a la salida.

-No sabía que eras tan buena. – dice Liam mientras caminamos por el pasillo a nuestra clase de Historia Universal.

-Hay muchas cosas que no sabes de mí.

-Touché – dice sonriente y nos recargamos en la pared fuera del salón de Historia Universal para esperar a que el timbre se haga escuchar.

Join MovellasFind out what all the buzz is about. Join now to start sharing your creativity and passion
Loading ...