LIFE

Leah Jane Forks es una chica comprometida con su futuro, gracias a sus esfuerzos al cumplir 17 años gana una beca al colegio Queen Ethelburga’s, un internado privado de mucho prestigio. Aquel lugar era muy diferente a su hogar, en especial los chicos.

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1. Entre extraños.

Despierto ante el sonido de la novena de Beethoven, la canción que programe como alarma en mi reloj despertador. Con una sonrisa estiro mi mano fuera de las mantas y presiono el botón de silencio. Mi habitación queda sumida en la tranquilidad de la mañana, hoy es el gran día.

Escucho la puerta de mi habitación abrirse lentamente, mi cama se hunde ante el peso de la persona que cada mañana da un beso en mi frente, mi madre, ella descubre mi cara bajando la manta y da un beso en mi frente, que dura mas de lo que normalmente lo hace, lo entiendo, y quisiera que no se terminara, pero me espera un día largo por delante.

-Es hora- dice mi madre acariciando mi cabello, peinándolo con sus dedos. Yo le dedico una sonrisa antes de sentarme en la cama.

-En seguida bajare a desayunar, madre.- Le contesto y la abrazo, la extrañaré demasiado.

Mi madre baja a la cocina mientras yo me desperezo y camino hacia el cuarto de baño, me doy cuenta que es probablemente la última vez que llamaré a esa habitación como mía, y no me llena de entusiasmo.

El aviso de la beca que me cedió el colegio Queen Ethelburga's nos llenó de emoción, incluso al saber que, obviamente, tendría que irme de casa a la corta edad de 17 años, mi familia es muy unida, pero todo valdría la pena al final, al menos eso es lo que dice mi madre.

Dejo que el agua caliente haga efecto en mis músculos tensos, masajeo mi cuero cabelludo con cuidado, con movimientos acompasados, siguiendo un patrón en círculos, como todos los días desde que nací. No me molesta en absoluto que todos los días sucedan las mismas cosas, me gusta que todo tenga un orden, a mi madre y a mi padre también, los días que algo extraño, anormal o diferente sucede no se siente bien, me gusta la planeación y que todo salga de acuerdo a los patrones establecidos. Hago una planeación del día con mi madre y mi padre por la noche, cuando  va a suceder algo nuevo lo discutimos en la cena para hacernos cargo al día siguiente. Todo debe tener un orden en casa, si surge un problema, lo resolvemos hablando, nunca he visto o escuchado a mis padres pelear, eso me da esperanza de tener un matrimonio prospero algún día.

Después de ducharme me pongo un vestido azul Tiffany con blanco y un suéter blanco abierto, me coloco mis zapatos cerrados blancos con agujetas. Cepillo mi cabello con cuidado de no halar muy fuerte, lo amarro en una cola de caballo alta con un listón azul Tiffany. Estoy lista.

Bajo las escaleras con cuidado de no hacer ruido, una dama no debe hacerse escuchar por el sonido de sus zapatos, solo por el suave sonido de su voz.

Mi madre coloca un tazón de frutas frescas con granola en el medio de la mesa, mi padre aparta el periódico de su vista y le da un casto beso en los labios a mi madre como agradecimiento.

El desayuno pasó como siempre, en una conversación armoniosa con mis amados padres, mi padre se encargó de subir las maletas al auto mientras mi madre y yo inspeccionábamos mi habitación en busca de algún objeto del cual me esté olvidando, pero hice una lista y seguí un patrón mientras empacaba la noche pasada, así que era estadísticamente imposible haber olvidado algo.

Subimos al auto y nos dirigimos a mi nuevo colegio en un tranquilo viaje, en cierto punto mi padre enciende el estéreo de nuestro Hibrido para escuchar las obras de Bach, nuestro compositor favorito. Al poco tiempo llegamos al internado, consta de un gran edificio, la entrada se puede apreciar una enorme fuente la cual están limpiando, el edificio estilo colonial con una serie de grandes ventanales, del techo sobre salen las chimeneas, frente al edificio hay un enorme jardín, detrás de él se logra apreciar lo que parece ser la cafetería, tiene un jardín trasero hermoso con un cobertizo un tanto alejado del lugar. Me parece el lugar perfecto, rodeado de diferente tipos de árboles, entre ellos, pinos.

Una mujer está esperando fuera del lugar, viste una elegante falta negra, unas zapatillas a juego y una blusa holgada roja, su hermoso cabello rubio brilla a la luz del sol, tiene unas gafas de montura cuadrada y una sonrisa brillante. Bajamos del auto y me maravillo con el paisaje. Mis padres se acercan a saludar a la misteriosa mujer.

-Hola, buenos días. Me alegra que hayan llegado con bien.- Dice la mujer mientras estrecha la mano de mis padres, fija su mirada en mi.- Tu debes ser Leah.-

-Lo soy- digo sonriendo y estrechando su mano.

-Yo soy Pearl Harrison, puedes llamarme Pearl-

Mis padres se aseguran de bajar mis maletas del auto, ellos se despiden de mi con múltiples abrazos y besos, unas lágrimas por parte de mi madre, ella saca la mano de la ventana del auto y la agita en despedida.

 

                -No te preocupes.- Escucho a la señorita Pearl detrás de mí.- Podrás verlos al menos una vez al mes.

Le sonrío con agradecimiento y tomo mis maletas en mis manos, ella me ayuda con dos maletas también. Caminamos dentro del gran edificio, los pisos de mármol y los altos muros me dejan sin habla. Subimos al segundo piso, y luego el tercero, ella me explica que en el segundo están los salones y las oficinas de los profesores, algunos de ellos viven en sus oficinas mientras que otros tienen sus casas en alguna parte de la ciudad de Londres. Al parecer en el primer piso esta su oficina, la biblioteca, la sala de estar y la cafetería. Llegamos a un pasillo, dos puertas dobles, una a la izquierda y otra a la derecha, ella toma las manijas de la derecha y tira fuerte para abrir, estamos en otro pasillo con puertas a mi derecha e izquierda, entonces sé que son los dormitorios de las chicas.

Caminamos por un largo rato hasta doblar en la esquina hacia la izquierda y ella saca una tarjeta para introducirla en la manija electrónica, la puerta se abre con un extraño sonido y entramos, la habitación es simple, una cama individual con mantas en color violeta con blanco, está justo contra la pared derecha del lugar, al lado de ella hay una mesita de noche con una lámpara y un despertador electrónico, hay una ventana justo frente a mi donde puedo ver el jardín al lado del edificio, frente a la ventana hay un escritorio con algunas carpetas encima, una lámpara y varios tipos de lápices y lapiceros. En el muro izquierdo está el armario con blancas puertas dobles, al lado del armario otra puerta pero estoy segura que no es otro armario, guiándome por la lógica sé que es el baño y justo al lado de la puerta un tocador con un espejo, todo se ve muy limpio, todo está perfectamente ordenado.

Veo algo azul encima de la cama, está perfectamente doblado y planchado, “El uniforme” digo en mi mente y sonrío. Colocamos las maletas en el suelo de mi nuevo dormitorio.  La señorita Pearl me deja instrucciones de colocarme el uniforme oficial todos los días, los zapatos son opcionales y hay cardiganes con el emblema de la escuela en el armario. Los fines de semana son libres de usar la ropa que desean pero la mayoría de los alumnos usan el uniforme esos días, supongo que es para no desgastar su ropa. Debo reunirme para cenar en la cafetería así que me deja sola para colocarme el uniforme. Me veo en el espejo, la falda es azul de cuadros, la playera es blanca y de botones, la coloco dentro de la falda. Paso por mi cuello la corbata azul y la ato suavemente, decido usar calcetas y mis tenis blancos, mi madre me mataría por usar tenis pero también me mataría por usar zapatos negros con un uniforme azul cielo y blanco.

Antes de salir de la habitación tomo uno de los cardiganes blancos con el emblema de la escuela y me lo pongo. Solo para complementar el vestuario.

Salgo de la habitación y cierro la puerta, meto la tarjeta en el bolsillo del cárdigan y hago mi camino a la cafetería. Sé que estoy en la planta alta, y sé que la cafetería está en la planta baja, pero ¿Cómo llego ahí? Me detengo frente a una puerta completamente desconocida para mí, la abro y entro a otro pasillo ¿Cuántos pasillos tiene éste lugar? Sigo caminando derecho, creo que me perdí, llego a una intersección ¿Derecha o Izquierda? No importa, de cualquier manera no hay salida en ninguna de las opciones que tengo.

Comienzo a trazar mi camino de regreso, una puerta a mi lado izquierdo se abre y se cierra de golpe, un chico, moreno y lleno de tatuajes se está colocando un cárdigan azul distraídamente.

-¿Qué haces aquí? – pregunta al verme parada frente a él.

-Yo… yo… - no puedo contestar, temo por meterme en problemas.

-No debes estar aquí, es el dormitorio de hombres, está prohibida la entrada a mujeres.

-Oh yo…. Lo siento, me he perdido.

-Tranquila. – el parece relajarse un poco y me sonríe. – Como es una prohibición eventualmente todos la rompen. – El chico camina un paso más cerca de mí y extiende su mano. – Soy Zayn.

-Leah Jane Forks. – digo educadamente extendiendo mi mano y estrechándola contra la de él.

-Leah Jane Forks. – repite  y sonríe. - ¿Puedo llamarte Leah?

-Por favor. – sonrío y suelto su mano. - ¿Serias tan amable de mostrarme el camino a la cafetería?

-Claro, ahí me dirigía.

Zayn, coloca su mano en mi hombro y hacemos nuestro camino a la cafetería, el cual era más sencillo de lo que yo pensaba, el me habla de las clases, de que maestros fiarme y de cuáles no. Bien, al menos ya conozco a una persona. Al llegar a la cafetería hay mucho ruido, personas caminando por todas partes, caminamos dirigiéndonos a la mesa justo en el medio de la habitación. Dos chicos y una chica están sentados ahí, Un chico alto y castaño con una realmente tierna cara, que me inspira confianza, Un chico rubio sonriente con frenillos, ojos de un azul increíble, tan profundo, que estoy a punto de preguntarle si usa pupilentes, la chica es rubia de ojos verdes, cejas pobladas y rostro duro pero me sonríe.

-Hey chicos, ella es Leah Jane Forks. – El primero en ponerse de pie es el chico castaño.

-Hola Leah, soy Liam James Payne. – El chico es muy educado y alto, estira su mano y la estrecho en la mía regalándole una sonrisa.

-Mucho gusto Liam James Payne.

-Dile Liam…- dice el rubio poniéndose de pie y empujando a “Liam” suavemente para quedar frente a mí. – Soy Niall James Horan. Dime Niall.

La chica es la última en ponerse de pie, ella camina lentamente hacia mí con mirada analítica, yo solo me quedo congelada en mi lugar, ella me rodea observándome y se pone de pie frente a mí, de repente me abraza, me estrecha fuerte entre sus brazos.

-Yo soy Andrea Michaels, llámame Andy por favor. – me dice y se separa de mi dándome una sonrisa.

Todos tomamos asiento en la mesa redonda y comenzamos una charla sobre mi primer día en el colegio Queen Ethelburga's. 

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